logotipo

img_google
DelOtroLado
Nadie muere la víspera
Acerca de
Why have you stayed/ Away so long, why have you only/ Come to me late at night/ After walking for hours in wind and rain?
Sindicación
 
Juanita Catástrofe
¡Señoras y señores, pasen y lean¡ sobre la adorable criatura de la que el polaco Jerzy Pilch, en Casa del Ángel Fuerte, escribe lo siguiente:
'Juanita Catástrofe era alta, hermosa y prudente. Nada más que virtudes. Además, cosa que para mí tiene una importancia primordial, vestía de primera y usaba cosméticos de primera. Sin embargo, Juanita Catástrofe entraba en casa y... ¡zas¡ el abriguito, ¡zas¡ los zapatitos, ¡zas¡ el bolsito. Así pues, tras un cuarto de hora de actividad de Juanita sobre mi territorio (el suyo, un dormitorio de soltera en una mansión en las afueras, no se puede describir), comenzaba el..., en un primer acto reflejo iba a escribir apocalipsis, pero no, no, porque esto, en primer lugar sonaría demasiado gracioso para mi gusto -el apocalipsis tras la catástrofe-, en segundo lugar, no será la verdad; no empezaba el apocalipsis, sino el carnaval, cien veces, por cierto, más molesto que el mismísimo apocalipsis, pues tras el apocalipsis seguramente no habría nada que limpiar; tras el paso de Juanita Catástrofe mis pertenencias y yo tardábamos mucho tiempo en recuperarnos.
¡Zas¡ la bufanda, ¡zas¡ el pañuelo, ¡zas¡ la taza, ¡zas¡ la blusa, ¡zas¡ el periódico, ¡zas¡ el libro, ¡zas¡ la falda. [...]
Si este tumulto fuera al menos signo de una voraz sensualidad, no estaría tan mal. Nuestros ansiosos cuerpos se lanzan el uno contra el otro, se arrancan el vestuario y, como en una película de amor francesa o norteamericana, los zapatos de tacón, el vestido, las medias, la camisa, los vaqueros negros, las bragas de encaje y los calzoncillos tipo bóxer que yacen sobre la frondosa alfombra esmeralda señalan el camino que lleva a la cama hollywoodiense. Pero Juanita formaba caos en torno a ella, no sólo camino de la cama. Precisamente camino de la cama formaba (formábamos) un caos menor; nuestra sensualidad era voraz, pero los dos conocíamos los principios del arte, y para potenciarla moderábamos la voracidad, primera regla: nada de prisas.' [...]
'-Juanita, te quiero en el caos, te quiero entre todas tus desparramadas cosas.'
 
Comentario:
Muy sabio, mucho.
En una ocasión un amigo me pidió le presentara a una amiga estraordinariamente hermosa, atractiva y elegante.
Lo hice y ella respondió al trance.

Una vez solos, él no pudo llegar ni a despojarse de las ropas trajeadas que elegantemente se puso para impresionarla y que su objetivo de seducción la dejaran impresionada favorablemente.
Impresionada la dejó, pero no desde luego favorablemente.

Te encontré por casualidad. Me alegro mucho.

Un abrazo de Susy
No