SOÑANDO...

...y soñando desperté sucumbiendo a la derrota. Volvióse animada atisbando el negro infinito...
... infinito cubierto de azul azufre navegando al son del corazón...
no huyo, ni corro, ni vuelvo atrás ni giro la mirada
...
...
...
Una rubia surrealista...
EN FAMILIA... "SUSPIROS DE CARBÓN"

Hace 6 meses que mi morena dejó de venir por el piso a comer. Su estante en la nevera lo ocupábamos en el piso para poner la fruta común, (común de mi otra compañera y yo) últimamente sobre todo los melones y las sandías (que ocupan lo suyo los joios...). Hoy volvía a casa por navidad... digooo.... para comer, y nuestros melones y sandías se han pasado toda la tarde rodando por la encimera de la cocina.
- necesito cuidar mi alimentación -se escusaba mientras colocaba sus cosas en su estante recuperado-
Y es lo más normal del mundo, no debe ser muy sano alimentarse de mc donald, telepizza y cerveza todos los días (por muy buenas y generosas que sean sus tapas).
A las 3 ya estábamos todos sentados alrededor de la mesa como una aunténtica familia. Mi morena, mi otra compañera, su novio y yo... y los seis protagonistas de friends que nos hacían más llevadera la situación. Algo menos de cuatro minutos ha tardado mi morena en engullir una pizza tamaño relativamente grande (pero no querías llevar una vida sana!!). Algo menos de cinco he tardado yo en acabar la ensalada y el filete y con algunos segundos de sobra para poder cogerle a mi otra compañera un par de patatas fritas. Para mí todo un record teniendo en cuenta que el filete llevaba salsa y hay que dedicar un tiempo necesario a mojar trocitos de pan.
sí señor... una comida de lo más familiar.
ARAÑAZO MENTAL:
Podría hacer un esfuerzo y levantarme a las 8.30 cuando suena el despertador y no apagarlo para seguir hasta las 12.
Podría (y debería) estudiar los cuatro últimos proyectos que me quedan del doctorado, incluso podría terminar de definir el tema de mi tesis doctoral.
También podría recoger y tirar a melisa, una pelusa supercariñosa que me acompaña día y noche bajo la cama... es que me quiere tanto!!
Podría dejar de pasarme las horas muertas delante del ordenador y atender al profesor que pretende explicarme una nueva lección.
Además podría ir a comprar algo de comida y empezar a cuidar mi alimentación, que últimamente también deja mucho que desear (aunque eso es directamente proporcional a mi presupuesto)
Podría dejar de fumar y podría empezar a hacer un poco de deporte (para algo tengo una preciosa piscina a la que apenas visito).
Podría dejar de plantearme ciertas cosas y empezar a plantearme otras muchas.
Podría dejar de mirar a mi morena cuando cruza por el pasillo medio desnuda hasta el baño si se supone que ya lo tengo superado.
Podría dejar de enfadarme porque ella tiene un novio que le regala anillos de compromiso y tapacubos para el coche, y podría dejar de pensar en que yo no tengo nada.
Podría dejar de machacarme y machacar a los demás siempre con lo mismo.
Podría volver a patearme la ciudad en busca del trabajo de mis sueños, o si no es de mis sueños al menos que me deje pagar el alquiler sin "hacer chanchullos"
Podría ir al médico a ver si me dicen ya de una vez qué leñes tengo, incluso podría ir al hospital a ver qué tal se encuentra mi madre en su segundo día de ingreso.
...
...
...
...podría hacer tantas cosas...
RELOJES DE AZAFRÁN

Y es que uno de mis grandes defectos el la ingenuidad con la que me castiga el alcohol; cuando llevo dos copas de más... caigo en la más tontas de las trampas. eyyy rubia!!! -me decía mi buena amiga- necesito un gran favor!!!
Mira que lo veía venir, que esas cosas se notan, se sospechan, se intuyen y aún así, no supe decirle que no a su proposición de hacerme pasar por su novia durante cinco minutos (no veee, rubia!! con lo viejo que es el trucoo!!). Y esos cinco minutos se transformaron en una segunda versión de la tan conocida obra maestra de sabina: "y no dieron las 10 y las 11, las 12 y la 1, las 2 y las 3..." sólo que a nosotras nos dieron además las 5, las 6, las 7, las 8 y las 9 por lo menos... (sin olvidar que a las 10, cuando se despidió de mi en casa, continuamos un ratito más...:P).
Lo recuerdo y no consigo visualizar el momento exacto en el que debí pararle los pies, separarla de mi cuerpo, impedir que sus manos dibujaran cada centímetro de mi piel, que su boca recorriese experta la mía, evitar que cientos de personas nos mirasen asombrados en una discoteca demasiado conocida...
Sin embargo, todo marchaba "relativamente" bien hasta que mi buena amiga me acarició la mano mientras le decía más tarde a uno de sus conocidos: "...eyyy moreno, te voy a presentar a mi nueva novia..." (??¿¿!!!!¿!¿??). Y aquello ya no era teatro, su mirada me estaba dando a entender que había mucho más... Mi cielo oscureció dando lugar a unos negros nubarrones que se me cayeron encima devolviéndome a la realidad... Ainss, Rubia!! tienes que decirle que fue un error y que sólo sois amigas!!!
Esta mañana por fin unas palabras aliviaban el dolor de cabeza que acarreaba estos últimos días: "... rubia!! lo del otro día no nos compromete a nada, todo va a seguir como antes..."
xDDDDDDDD
(pd. eeeyy tú, sí sí tú, la de los zumbidos en el messenger :P... gracias por soportar mi rallada bajo la sombra de una guinness, xD)
NOTA AMARGA, SIN SENTIDO Y SIN TENER POR QUÉ ESTAR AQUÍ (sólo... por si acaso): esta tarde calurosa caminando hacia la academia (lo bueno que tiene estar en el paro es que puedes hacer mil cursos) he sentido el verdadero pánico en mi propio cuerpo. Durante casi diez segundos mi corazón dejaba de latir "correctamente"... lo que me ha provocado un mareo sin demasiada importancia y una tarde libre para disfrutar encerrada en el "maravilloso mundo" de mi habitación (ni siquiera me han dejado bajar a la piscina...gggrrrrr). Pero sin preocupaciones (al menos me sorprende que yo no lo esté) que mañana me planto en la consulta de mi buen amigo el médico a que me ponga algún aparatito de esos que te vigilan las pulsaciones. xDD
LOS MÁS GRANDES... EN MÍ
Un reconocido psicólogo de la facultad en la que estudio me pregunta que a qué le tengo más miedo. Dudo en responder aunque en el fondo lo tengo muy claro; dolor... y soledad. Yo no sabría seguir adelante si alguno de dichos males se apoderara de mi persona y el verlo en los demás (sobre todo si se trata de personas mayores) es algo con lo que tampoco se convivir. Quizá sea motivo por el que desde pequeña pensé en dedicarme a ofrecer mis cuidados a gente que lo necesite. Me veía en un centro para la tercera edad escuchando viejas batallitas en boca de unos sabios ancianos cuya vida había estado repleta de curiosas experiencias. Vamos... que aseguré durante décadas que esa era mi verdadera vocación (<-- me hace mucha gracia esa palabra...).
Hace años, caminando por un viejo parque de mi pueblo, me crucé con una "abuelilla" cuyo cuerpo encorvado por la edad le impedía trasladar unas simples bolsas hasta su casa. No pude evitar distraerme de la conversación que mantenían mis amigas en el momento en que sus ojos se cruzaron con los mios. Aquella mirada anciana estaba llena de dolor, de años de soledad, de tristeza, de angustia, de abandono... Fue una mezcla extraña, miedo por un lado, cobardía, culpabilidad... incluso un duro golpe de conciencia los que provocaron que rompiera a llorar como una niña pequeña (lo era) ante la mirada atónita de mis amigas. En ese preciso momento descarté la idea de cuidar a nadie, mi extrema sensibilidad no lo permite... lo siento. Al final acabé dedicándome a algo mucho más comercial, frío, capitalista e inhumano añadiría.
Esta tarde mi teléfono sonaba una vez más (llevo un día de llamadas algo raro...). Mi madre me informaba desde el otro lado que aún no se ha recuperado y que el especialista, sintiéndolo mucho, no había encontrado cura alguna para lo que padece. Ya es anciana para recuperarse de ciertos males, y yo aún soy demasiado joven para sobrellevarlos. Por momentos presiento algo que me asusta y revivo sin querer aquella historia en el viejo parque cuando me crucé con aquella anciana... Vuelvo a llorar y vuelve a aparecer aquella mezcla extraña de miedo, cobardía, dolor de conciencia y culpabilidad... y ya... ya...
...ya...
...ya ni siquiera se cómo terminar este texto.
NOTA: releo en un alarde de masoquismo mis últimas entradas y maldigo el tono dramático que está tomando esto. De todo corazón... lo siento.
Hace años, caminando por un viejo parque de mi pueblo, me crucé con una "abuelilla" cuyo cuerpo encorvado por la edad le impedía trasladar unas simples bolsas hasta su casa. No pude evitar distraerme de la conversación que mantenían mis amigas en el momento en que sus ojos se cruzaron con los mios. Aquella mirada anciana estaba llena de dolor, de años de soledad, de tristeza, de angustia, de abandono... Fue una mezcla extraña, miedo por un lado, cobardía, culpabilidad... incluso un duro golpe de conciencia los que provocaron que rompiera a llorar como una niña pequeña (lo era) ante la mirada atónita de mis amigas. En ese preciso momento descarté la idea de cuidar a nadie, mi extrema sensibilidad no lo permite... lo siento. Al final acabé dedicándome a algo mucho más comercial, frío, capitalista e inhumano añadiría.
Esta tarde mi teléfono sonaba una vez más (llevo un día de llamadas algo raro...). Mi madre me informaba desde el otro lado que aún no se ha recuperado y que el especialista, sintiéndolo mucho, no había encontrado cura alguna para lo que padece. Ya es anciana para recuperarse de ciertos males, y yo aún soy demasiado joven para sobrellevarlos. Por momentos presiento algo que me asusta y revivo sin querer aquella historia en el viejo parque cuando me crucé con aquella anciana... Vuelvo a llorar y vuelve a aparecer aquella mezcla extraña de miedo, cobardía, dolor de conciencia y culpabilidad... y ya... ya...
...ya...
...ya ni siquiera se cómo terminar este texto.
NOTA: releo en un alarde de masoquismo mis últimas entradas y maldigo el tono dramático que está tomando esto. De todo corazón... lo siento.
QUIÉN DIJO QUE LA VIDA FUERA JUSTA??
A las 4 de la tarde, justo cuando había decidido bajar por primera vez a mi piscina a tumbarme a "la bartola" , entraba mi compañera de piso por la puerta envuelta en lágrimas. No, mi morena no, la otra. Y yo ya lo veía venir. La pobre ha dejado su trabajo; más bien sus jefas han hecho todo lo posible para que lo dejara, que eso para mí es como si te echaran pero de forma más sutil. Nos dedicamos a lo mismo (mi morena también) y somos muy conscientes de que en este mundillo de la publicidad hay más de un hijo de p... suelto bastante aburrido que se dedica a hacernos la entrada al mundo laboral imposible. La pobre me cuenta que no soporta más la presión, las broncas, los insultos (insultos??!! pero tiaa, deberías habérmelo dicho desde el primer díaa!!... la madre que los...), los malos rollos, las miradas de desprecio... vamos... un trabajo de esos en los que te levantas por las mañanas "deseando entrar".
No se como animarla, por más que le digo sabemos que eso es lo que nos esperará en más de una ocasión, y no, yo no me quejo. Hasta ahora siempre he trabajado con los mejores, en las empresas más grandes, y con más posibilidades que muchos de mis compañeros. Pero ahora todo eso da igual. "Bienvenida a la vida del parado" -le digo- "ya sabes como es esto..."; y ella se limita a sonreir cabizbaja. Nos quedamos en silencio y nuestras miradas se cruzan. Sólo unos segundos han bastado para que nos diésemos cuenta de todo:
Ella se ha quedado en el paro. Sus padres la obligarán a volver a Cádiz (y así podrá trabajar en la televisión de su padre). Al volver a Cádiz, yo me quedaré en el piso sola con mi morena. Mi morena pasará tres kilos y medio de quedarse sola conmigo y se irá. Al irse, yo me moriré de asco porque no tendré dinero para pagar el alquiler y me veré obligada a encontrar a otras dos compañeras o, en su defecto, piso alternativo. Al tener que buscarlo, no podré volver a casa con mis padres en verano. Si no puedo volver, no podré ayudar a mi madre que está enferma....
Y así, en silencio, sólo con una mirada, hemos construído todo un futuro que sólo se desvaneció de nuestras mentes cuando la primera lágrima empezaba a resbalar por su cara.
- ¿y... y ahora qué?? (le pregunto aún conociendo la respuesta de antemano)
Con aires de resignación y una sonrisilla forzada se incorpora de mi cama justo cuando las lágrimas asomaban esta vez por mis ojos. Mantengo la compostura, se supone que en este piso soy yo la fuerte (¿?¿?!!!!??), la que puede con todo, la que no necesita ayuda de nadie... pero me derrumbo y decido contarle toda la historia, decido perdile que no me deje sola con mi morena porque me enamoré de ella y no lo supe llevar; que me equivoqué mil millones de veces con ella y no pedí perdón; que mi morena se equivocó conmigo y tampoco me pidió perdón; que, solo a veces, aún la sigo echando de menos; que no se lo había dicho antes porque vivimos juntas y la situación hubiese sido extraña; que lo siento...
y justo... justo en el preciso momento en el que iba a comenzar con la historia...
- eyy rubia!! no hace falta que digas nada; gracias por todo!! este fin de semana visito a mis padres... ya te contaré vale?
...
...
pues eso...
...ya me contará...
No se como animarla, por más que le digo sabemos que eso es lo que nos esperará en más de una ocasión, y no, yo no me quejo. Hasta ahora siempre he trabajado con los mejores, en las empresas más grandes, y con más posibilidades que muchos de mis compañeros. Pero ahora todo eso da igual. "Bienvenida a la vida del parado" -le digo- "ya sabes como es esto..."; y ella se limita a sonreir cabizbaja. Nos quedamos en silencio y nuestras miradas se cruzan. Sólo unos segundos han bastado para que nos diésemos cuenta de todo:
Ella se ha quedado en el paro. Sus padres la obligarán a volver a Cádiz (y así podrá trabajar en la televisión de su padre). Al volver a Cádiz, yo me quedaré en el piso sola con mi morena. Mi morena pasará tres kilos y medio de quedarse sola conmigo y se irá. Al irse, yo me moriré de asco porque no tendré dinero para pagar el alquiler y me veré obligada a encontrar a otras dos compañeras o, en su defecto, piso alternativo. Al tener que buscarlo, no podré volver a casa con mis padres en verano. Si no puedo volver, no podré ayudar a mi madre que está enferma....
Y así, en silencio, sólo con una mirada, hemos construído todo un futuro que sólo se desvaneció de nuestras mentes cuando la primera lágrima empezaba a resbalar por su cara.
- ¿y... y ahora qué?? (le pregunto aún conociendo la respuesta de antemano)
Con aires de resignación y una sonrisilla forzada se incorpora de mi cama justo cuando las lágrimas asomaban esta vez por mis ojos. Mantengo la compostura, se supone que en este piso soy yo la fuerte (¿?¿?!!!!??), la que puede con todo, la que no necesita ayuda de nadie... pero me derrumbo y decido contarle toda la historia, decido perdile que no me deje sola con mi morena porque me enamoré de ella y no lo supe llevar; que me equivoqué mil millones de veces con ella y no pedí perdón; que mi morena se equivocó conmigo y tampoco me pidió perdón; que, solo a veces, aún la sigo echando de menos; que no se lo había dicho antes porque vivimos juntas y la situación hubiese sido extraña; que lo siento...
y justo... justo en el preciso momento en el que iba a comenzar con la historia...
- eyy rubia!! no hace falta que digas nada; gracias por todo!! este fin de semana visito a mis padres... ya te contaré vale?
...
...
pues eso...
...ya me contará...
OTRO AÑO MÁS...

Junio era el último mes de alquiler de nuestro piso y era evidente que los dueños (dos abuelillos bastante simpáticos que nos quieren como si de sus hijas se tratase) nos preguntaran por la renovación. Una de mis compañeras, con una escusa bastante mala (creo que tenía que ducharse), se nos escaqueo de la cita (al menos tuvo el detalle de dejarnos el dinero), por lo que nos quedamos las dos, "mi morena" y yo.
- bueno... entonces renovamos otro año más no? (pregunta el abuelillo)
(miro a mi morena...)
(mi morena no me mira y calla...)
(yo dejo de mirar a mi morena y callo)
- ainss, si con lo amigas que son las tres, cómo no van a renovar hombre? (le dice la abuelilla al marido)
(mi morena empieza a toser...)
(vuelvo a mirar a mi morena y sonrío nerviosa...)
- pues... lo hemos estado hablando (??!!??¿!!!!) y vamos a renovar por otro año más a ver q tal... (dice mi morena to suelta)
- ves? (le dice la abuelilla al marido) si ya te lo dije, a éstas no hay quien las separe... y eso que el fontanero nos había preguntado si alguna se iba para meter a su novia...
(juas!! ojalá, estará buena?? chssss... rubia!!! leches!!! no empieces, que la niña es hetero y está saliendo con el fontanero!!! además... no vuelvas a caer... repite conmigo: donde tengas la olla... no metas la... -ummm... creo q eso no me pega a mí)
Concluyendo: otro año más; otro año más viéndola pasar cual fantasma por los pasillos, otro año más de miradas acusadoras, de silencios, de rollos extraños, de palabras sin decir... (Rubia!! no tienes remedio!!!)
...al menos, cómo dijo un gran filósofo de mi tierra: "más vale malo conocido, que bueno por conocer..."
...

Odio la rutina, es algo que me quema, me aburre, me crispa, me agobia... y por el contrario no soy capaz de arriesgarme y disfrutar de los cambios... me asustan, me intrigan, me alarman, me inquietan...
y es que es... es todo es tan distinto ahora...
...
...
...
SOBRE MÍ...
No necesito llamar a Mulder y Scally para confirmarlo, sé a ciencia cierta que vivo con dos fenómenos paranormales, bueno... lo dejaría algo más sencillo, vivo con dos fantasmas... (con lo que odio vivir sola...).
Una de ellas, dulce e inocente, se pasa el día en casa de su novio o encerrada en su cuarto con el mismo (momentos en donde la inocencia se la deja en la puerta). A no ser que hay encontrado en sus horarios de currante al "hombre de mi vida"... "rubiaa!!! hoy he conocido a un rubio que te encantaría, alto, con dinero, muy guapo y con unos músculos... además tiene bla bla bla..."
La otra... bueno... es "la otra", la morena que me robó mi corasón durante años y con la que llevo... pues... unos... ummm... 6 meses sin hablar. Que voy a la cocina a protagonizar un "momento maruja" para cenar, pues ella espera amablemente en el pasillo a que yo acabe para entrar después. Que me siento en el sofá para ver cualquier tontería por la tele, pues muy educadamente ella espera en su cuarto a que yo me aburra de estar sola. Que me la cruzo por casualidad en algún rincón del piso, pues silva lo más alto que pueda o canturrea lo primero que se le venga a la mente para evitar cualquier conversación posible... en fin... no me apetece seguir...
NOTA: dicen que hay dos momentos en nuestras vidas en donde estamos más inspirados, el amor y el desamor. Yo no sufro ninguno de ellos por ahora, y sí, tienen razón, cada vez noto menos inspiraciones en mi vida. Nada conveniente si tenemos en cuenta que vivo precísamente de mi inspiración (laboralmente hablando)... (quizá sea por eso por lo que estoy en el paro). Además, hoy me he levantado borde, negativa y sin ganas de hacer nada.
Y OTRA NOTA: Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo. Sayo?? sayo??!!! yo a este paso me voy a quitar la piel a cachos... esto no es normal.... ainss Rubia!! ainss qué caló!!
Una de ellas, dulce e inocente, se pasa el día en casa de su novio o encerrada en su cuarto con el mismo (momentos en donde la inocencia se la deja en la puerta). A no ser que hay encontrado en sus horarios de currante al "hombre de mi vida"... "rubiaa!!! hoy he conocido a un rubio que te encantaría, alto, con dinero, muy guapo y con unos músculos... además tiene bla bla bla..."
La otra... bueno... es "la otra", la morena que me robó mi corasón durante años y con la que llevo... pues... unos... ummm... 6 meses sin hablar. Que voy a la cocina a protagonizar un "momento maruja" para cenar, pues ella espera amablemente en el pasillo a que yo acabe para entrar después. Que me siento en el sofá para ver cualquier tontería por la tele, pues muy educadamente ella espera en su cuarto a que yo me aburra de estar sola. Que me la cruzo por casualidad en algún rincón del piso, pues silva lo más alto que pueda o canturrea lo primero que se le venga a la mente para evitar cualquier conversación posible... en fin... no me apetece seguir...
NOTA: dicen que hay dos momentos en nuestras vidas en donde estamos más inspirados, el amor y el desamor. Yo no sufro ninguno de ellos por ahora, y sí, tienen razón, cada vez noto menos inspiraciones en mi vida. Nada conveniente si tenemos en cuenta que vivo precísamente de mi inspiración (laboralmente hablando)... (quizá sea por eso por lo que estoy en el paro). Además, hoy me he levantado borde, negativa y sin ganas de hacer nada.
Y OTRA NOTA: Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo. Sayo?? sayo??!!! yo a este paso me voy a quitar la piel a cachos... esto no es normal.... ainss Rubia!! ainss qué caló!!





