Conocete a TI mismo

Se dice que estas palabras estaban inscritas en la puerta del templo de Apolo en Delfos. Posteriormente fueron adoptadas por Sócrates, así como por otros filósofos, como uno de los principios de su enseñanza. Platón la atribuye a los Siete Sabios de Grecia, y se sabe que era una de las ideas preferidas de Sócrates

*Cuando alguna persona decide comenzar seriamente un camino de perfeccionamiento de sí mismo, pronto se encontrará con alguien que le dirá solemnemente: lo primero que debes hacer es conocerte a ti mismo.
La mente construye imágenes ilusorias de sí mismo. Cada uno percibe una parte de la realidad y la interpreta a su gusto. De allí que sea mucho más fácil mirar en el otro los defectos que en sí mismo. Es que el ego de cada persona no permite que se observe sinceramente. Cada uno justifica sus actos y encuentra una explicación para él razonable. Ningún ser de la creación percibe el mundo tal cual es. Todos estamos preparados genéticamente para percibir una parte de la realidad, la necesaria para nuestra supervivencia. Nuestros sentidos tienen un umbral determinado, es decir, percibimos una parte de las sensaciones que nos llegan desde el exterior o desde el interior de nuestro cuerpo. No es posible atender a todas las sensaciones que nos rodean. Necesariamente tenemos que seleccionar unas pocas para atender. Este es un proceso que puede hacerse en forma consciente, pero que generalmente se realiza en forma automática.
De esta forma la vida se va haciendo conforme a las percepciones que has ido seleccionando, determinando de esta manera tu felicidad y tu realización personal.
*Si no te reconoces tus defectos, no puedes conocerte realmente. Y mucho menos puedes cambiarlos. Sólo puedes aspirar a una vida mejor si identificas lo que está errado en ti. Pero, ¿cómo hacerlo, si tu mente está entrenada para suavizar las equivocaciones y para justificar tus acciones?






