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Desarraigo - El cine en la sombra
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Otra Palma de Oro sin españoles
El Festival de Cannes no ha seleccionado ninguna producción española para competir en la sección oficial. "Habana Blues", de Benito Zambrano, ha sido elegida para la sección Una Cierta Mirada.

Ninguna película española competirá en Cannes, el festival más importante del mundo, por la Palma de oro, a la que sí optarán los nuevos filmes de Cronemberg, Gus Van Sant, Lars Von Trier o Amos Gitai, entre otros. Francia, con 4 producciones y otras tres coproducciones, vuelve a encabezar una vez más la lista de participantes.

Cartel del Festival de CannesSin embargo, "Habana Blues", la película de Benito Zambrano, que narra la historia de dos jóvenes músicos en La Habana, ha sido seleccionada para la sección Un Certain Regard. El segundo film de Zambrano es la única presencia española en Cannes 2005 .

Por otra parte, el festival acogerá el estreno mundial de la sexta entrega de la Guerra de las Galaxias, "La venganza de los Sith", por lo que se espera que una avalancha de fans de la saga invada la localidad francesa.

La 58ª edición del Festival de Cine de Cannes se celebrará del 11 al 22 de mayo de 2005 y el jurado estará presidido por el cineasta yugoslavo Emir Kusturica.
 
Las confesiones del doctor Sachs
A veces el cine es capaz de lograr mucho más de lo que pretende, y “Las confesiones del doctor Sachs” es un buen ejemplo de ello.

El francés Michel Deville, director veterano, adapta a la perfección una excelente novela de Martin Winckler, y consigue una emotiva película que conmueve al espectador gracias a unos personajes cercanos y reales.

El film gira entorno a la vida de un médico rural, excelentemente interpretado por Albert Dupontel, cuya relación con los pacientes es, por lo menos, particular. Sachs siente las enfermedades como si fueran suyas, y trata a los enfermos de manera muy humana, consiguiendo así el cariño de la gente.

A pesar de la aparente simplicidad de la trama, el personaje de Dupontel consigue fascinar al público, que rápidamente le observa con ternura, de la misma manera que él mira a sus enfermos.

El doctor atendiendo a una paciente

Sachs no consigue separar la vida profesional de la vida personal, y el vivir en un pueblo le dificulta aún más la tarea. Por las noches, tras la consulta, el doctor redacta un diario en el que reflexiona sobre los pacientes del día, intentando de alguna forma curarse a través de esta autoterapia.

“Las confesiones del doctor Sachs” es un retrato minimalista de un pequeño pueblo, que sin embargo expolora con una inmensa hondura y gran cercanía el alma humana. Una historia que llega al corazón y que aconsejo en especial a los médicos.
 
Fellini y el "Satyricon"
Federico Fellini entró en el cine de la mano de Roberto Rossellini, cuando en 1944, junto con el propio director y con Amidei, coescribió el guión de “Roma, cittá aperta”. A partir de aquí, Fellini tendría una meteórica carrera que le llevará a ser considerado como uno de los mejores directores de la historia.

Películas míticas y de culto, como “La Strada” (1954), “Las noches de Cabiria” (1957), “La dolce vita” (1960) (considerada por la crítica de la época como “blasfema”), “Fellini, ocho y medio” (1963) o “Amarcord” (1973) son las películas más famosas de este genio del séptimo arte.

La importancia de Fellini en el cine de autor es indudable y de gran importancia. Su influencia ha sido notable en directores como Woody Allen, Peter Greenaway, Francois Truffaut, Emir Kusturica o Pedro Almodóvar, y, obviamente entre sus conciudadanos Giuseppe Tornatore, los Taviani o Ettore Scola. Basta decir que a partir de su nombre se ha producido el adjetivo “felliniano”, que hace referencia al onirismo, al absurdo y a la ironía, pero también a la grandilocuencia de la puesta en escena.

Fellini con la cámara

“Satyricon”, filmada en 1969, es otra de sus obras más importantes, en la que Fellini vuelve a crear un mundo totalmente personal. La película, libremente inspirada en la novela latina “Satyircon” de Petronio, narra las peripecias de Encolpio en la Roma de Nerón. Sin embargo, el film se aleja de la tradicional película de romanos, e intenta romper los tópicos que se han creado en torno a este mundo.

Fellini presenta una Roma profundamente hedonista, cuyas máximas aspiraciones son practicar sexo y alimentarse. El retrato de la ciudad, corrupta en su decadencia, y de la conducta de los romanos, hipócrita e interesada en todos los momentos, invita al público a reflexionar sobre los valores de las sociedades modernas. No obstante, la crítica no carece de ironía y del buen gusto habitual del director.

En “Satyricon”, resulta espectacular la puesta en escena, con escenarios irreales y surrealistas. También sobresalen el maquillaje y el vestuario, profundamente cuidados, que aportan al film más elementos esperpénticos, ayudando a dramatizar la narración. La música, a su vez, es de una importancia vital, y se pueden encontrar en la banda sonora desde piezas orientales hasta canciones africanas.

Fellini construye así un universo onírico y absurdo a partir de su propia fantasía visual, ofreciendo al espectador otra obra maestra más, con la que consiguió además una nominación al Oscar a mejor director.
 
Happy Together
El Círculo de Bellas Artes ha ofrecido entre el 14 y el 17 de abril un ciclo del director chino Wong Kar Wai. El cineasta de Hong Kong, es considerado por muchos como el mejor director en activo, casi nada. Lo que es indudable es que Kar Wai es de los pocos artistas que consigue ofrecer cosas nuevas al espectador de cine. Nuevas formas que encuentran su sitio en un estilo muy personal, que mezcla los paisajes posmodernos de las ciudades tecnológicas del siglo XXI con las inspiraciones formales del cine de Godard y de Antonioni.

Es una pena que un artista de tal magnitud sea para la mayoría de los españoles un completo desconocido. Es cierto que el nombre no ayuda (al igual que otros directores orientales como por ejemplo Kim Ki-Duk, que actualmente tiene dos películas en cartel), pero de la misma manera no ayudan las distribuidoras, que le siguen ignorando a pesar de las excelentes críticas. Su filmografía se ha estrenado en España mal, a cachos, y muchas veces a destiempo y con desorden. Los únicos filmes que han recibido un buen trato han sido los últimos “In the mood for love” y la más reciente “2046”.

Los dos protagonistas de Happy Together“Happy Together”, rodada en 1997, está considerado por la crítica como uno de sus mejores filmes. Fue presentada a concurso en Cannes’97 y consiguió el premio al mejor director, y en el Festival de Cine de Hong Kong consiguió tres galardones.

La película se desarrolla en Argentina, donde Wong Kar Wai, obsesionado por las vistas luminosas y artificiales de la Hong Kong nocturna, trata de recrear su ciudad natal en una Buenos Aires apagada y llena de callejones hostiles y sin salida.

Los personajes, como es habitual en todas sus películas, son seres tristes y solos, a pesar de estar rodeados de gente. Los mueven sentimientos sinceros como el amor, la pasión y la amistad, pero a pesar de todo siguen estando desarraigados.

Y la cámara de Wong envuelve al espectador en un torbellino de sensaciones y emociones a la vez que da a la película una uniformidad que tan sólo consiguen las verdaderas obras maestras del séptimo arte.
 
Charles Chaplin: autor
Aún a riesgo de salirme de la temática de este blog, me gustaría hacer una pequeña reflexión acerca de Charles Chaplin, un director que ha dejado su huella personal en la Historia del Cine.

Aunque su cine no pueda considerarse estrictamente independiente o “de autor”, ya que estos conceptos hacen referencia sobre todo a las películas de los 60 en adelante, Chaplin es un artista muy personal y con un universo propio. Es tan legítimo decir que Ford, Hawks o Wilder son autores como decirlo de Chaplin. No hay que olvidar que escribía sus propios guiones, dirigía sus filmes y actuaba en ellos; era por lo tanto el único responsable del producto final, y no estaba sujeto al sistema de estudios.

La introducción de sus gags dentro del hilo narrativo, el modo de fundir un cine social representado en tantas películas por el personaje de Charlot con un lirismo y una delicadeza sensacionales y sus brillantes y admirables dotes interpretativas, hacen de todas y cada una de sus películas inconfundibles obras maestras. En estas circunstancias, Charles Chaplin produce un cine absolutamente personal que va más allá de cualquier clasificación de género.

Charles Spencer Chaplin, nacido en 1889 en Londres, empezó a rodar pequeños cortometrajes desde muy joven; sus interpretaciones ya eran admirables, y mostraba un destapado interés por representar la realidad social de su época. Cortos como "el Vagabundo", "El Bombero", "El Dependiente" (1916), "El inmigrante", "El Presidiario", "La Curación" o "La Calle de la Paz" (1917) dan muestra de la capacidad interpretativa de Chaplin y se hacen muy entretenidos. El personaje de Charlot surge en esta época, aunque aún no esté bien definida su personalidad, con la que complementar los desternillantes gags insertados en contextos socialmente significativos.

No obstante, Chaplin no se hará esperar. En 1921 rueda "The Kid" (el Chico), su primera gran obra maestra. En 63 minutos Chaplin retrata perfectamente a Charlot, un pobre hombre que encuentra a un bebé y le acoge en su destartalada casa. Una sucesión de dinámicos gags inmersos en un retrato realista de la sociedad de su tiempo es acompañada con una poesía inconfundible, una delicadeza plasmada en el celuloide realmente encantadora. Chaplin logra como director y como actor un resultado excepcional, logra imprimir un ritmo narrativo perfecto, sabiendo alternar humor con momentos enternecedores.

Tiempos Modernos

En 1925 estrena "La quimera del Oro”, otra de sus mejores películas. Al igual que en "El Chico", el elemento poético adquiere una fuerza inconmensurable. ¡Quién no conoce la escena de los dos panecillos que, con un tenedor en cada mano, Chaplin maneja a su antojo y hace que se conviertan mágicamente en unas hábiles piernas que bailan! Otras escenas, como la de un excitado Chaplin en la cabaña desordenándolo todo, o la de la casa al borde de un precipicio, hacen de esa película una de las más bellas de toda la Historia del Cine. Un trabajo sin lugar a dudas perfecto, con los mismos elementos que "El Chico", pero con una frescura jamás vista hasta entonces.

Con "El Circo" de 1928 y, sobre todo, "Luces de la Ciudad", de 1931, una entrañable película que atrapa al espectador de principio a fin, sigue manteniendo la misma hondura entrañable, pero en 1935 hace "Tiempos Modernos", una película distinta; aquí crea un retrato de su tiempo sensacional: la vida de fábrica, las agitaciones sociales, manifestaciones, represión policial... Charlot adquiere una nueva dimensión, siempre con un tono cómico y con un ritmo trepidante a veces, relajado en otros momentos. Dejando de lado el tono social de la obra, hay nuevos momentos emocionantes en los que Charlot canta en un restaurante (primer momento en el que se escucha la voz del actor) o baja abrazado a Paulette Goddard por un camino interminable, en el final más filosófico que vemos en toda la filmografía del gran director.

Si bien en "Tiempos Modernos" la política adquiere más importancia que en trabajos anteriores, ésta entra de lleno en el cine de Charles Chaplin con "El Gran dictador", de 1940. La sátira y la parodia de Hitler y Mussolini han quedado en la memoria colectiva.

El gran dictadorEn 1947 encontramos una nueva película de Chaplin, "Monsieur Verdoux", en la que cambia radicalmente su estilo; Charlot desaparece, y con él la extroversión de su interpretación; es una película de su etapa madura, ya con sonido, en el que el humorismo espontáneo y algo inocente se ve envuelto por un cinismo casi violento. El guión, al igual que la sociedad y que el propio director, ha cambiado: Chaplin es Monsieur Verdoux, un ladrón que se dedica a adular a ricas mujeres, jóvenes o ancianas, para después robarles grandes cantidades de dinero.

Monsieur Verdoux engaña a todos, roba y mata con una frialdad que viola al espectador. En ese sentido, la interpretación de Chaplin, si bien diferente de las anteriores, sigue estando a un nivel extraordinario. Al final es apresado y condenado a pena de muerte; en el juicio y en los momentos antes de su ejecución, con la frialdad y abstracción de la realidad que demuestra a lo largo de toda la película, Chaplin aprovecha para demostrar la desilusión que este mundo le ha provocado. Una crítica voraz al capitalismo, a la sociedad de su tiempo y a las instituciones oficiales, al belicismo y a la pena de muerte.

Con "Candilejas" (1952, en la que, por cierto, aparece un envejecido Buster Keaton), "Un Rey en Nueva York" (1957) y "La Condesa de Hong Kong" (1967) Chaplin cierra su aportación al mundo cinematográfico, aunque las últimas dos películas no sean tan brillantes como el resto de la filmografía.

Charles Chaplin marcó una época porque consiguió la amalgama perfecta: retratar en un largometraje la realidad de su tiempo con dinamismo, humor y sentimiento. Este estilo tan personal es el responsable de que todo lo que hizo se convirtiera al instante en obra maestra, con un valor estético y cultural extraordinario. Sin duda, estamos hablando de uno de los grandes artistas del siglo XX.
 
Fuentes
En la redacción de los artículos de este blog suelo utilizar las fuentes de manera secundaria. Con esto quiero decir que el tema del artículo y su esencia los redacto yo a partir de mi propia experiencia personal, y tan sólo utilizo fuentes externas para datos puntuales u ocasiones en las que me la memoria me falla irremediablemente. Sin embargo, puedo señalar las principales y más comunes.

Para información sobre cine, y para las películas, la web más equipada es sin duda alguna la Internet Movie Data Base. Incluye fichas completísimas de todas las películas, pero también se pueden buscar filmografías de actores o directores. También resulta útil para averiguar los premios o galardones que ha recibido un determinado film. Lo malo es que está en inglés.

La Base de datos de películas españolas, del Ministerio de Cultura puede servir para mucho, sobre todo a la hora de buscar películas y su estreno en España. Para conseguir estadísticas o datos, lo mejor es la página del Ministerio de Cultura, que ofrece resúmenes mensuales de recaudación, espectadores, cuota de pantalla, etcétera.

Por lo que se refiere a críticas de cine, se pueden encontrar críticas bastante fiables en varias páginas web. Las que más valoro, es decir las más fiables, son Film Affinity, El Criticón, La Butacay Culturalia Net. A pesar de todo, aún sigue habiendo películas que, aunque estén en la base de datos de estas webs, no se han valorado aún.

Para la actualidad cinematográfica y análisis fílmicos de gran detalle, utilizo mucho Miradas de cine, web que recomiendo enfervorizadamente. A pesar de ello, su defecto principal (a la hora de utilizarla para el blog) es que da mucho espacio al cine hollywoodiense, y en muchos casos no sirve.

Tren de sombras, en cambio, funciona en el mismo sentido pero se centra solamente en el cine independiente y de autor. Además incluye unas críticas y unos análisis realmente fantásticos. Muy interesante, aunque a veces resulta un poco densa, y no se obtiene rápidamente lo que se quiere. Otra web similar, de estudios de cine también, es Otrocampo.

Finalmente, no hay que dejar de tener en cuenta los motores de búsqueda, que en cualquier ocasión pueden proporcionar la información que se necesita en muy poco tiempo y con muy poco esfuerzo. Muchas veces resultan más utiles los directorios (los mejores son los de Yahoo o Google) que el método tradicional de la palabra-clave.


 
Los Taviani
Los hermanos Taviani siempre dejaron su huella en sus obras. Esa mezcla de ironía surrealista, sueño felliniano y realismo nostálgico caracteriza la mayor parte de sus filmes, por lo que se les puede considerar “autores”, y con ello su cine “de autor”.

A pesar de esto, los directores italianos han desaparecido poco a poco del panorama internacional, y muchos de los jóvenes de hoy apenas los conocen, si bien su calidad artística está más que reconocida. Los Taviani alcanzaron la fama con “Padre Padrone”, en el año 1977, con el que ganaron la Palma de Oro del Festival de Cannes. Sin embargo, en Italia ya eran conocidos gracias a “San Michele aveva un gallo” (1972) y Allonsanfán (1974), con los que se consagraban como unos de los artistas que recogían el espíritu del mayo del 68. Su éxito era tanto de crítica como de público.

Los hermanos Taviani

A partir de “Padre Padrone”, y con la siguiente “Il Prato” (1979), los Taviani adquirieron un prestigio que se mantendría en los 80 con películas como “La notte di San Lorenzo” o “Good Morning Babilonia”. Sin embargo, poco a poco su popularidad fue descendiendo, ya que tan sólo hicieron tres películas durante esta década, sin nunca lograr los éxitos del pasado. Los Taviani no han vuelto a rodar nada desde 1998.

“La notte di San Lorenzo” es una de sus películas más conocidas, y es de las pocas que ha traspasado las fronteras del país trasalpino. Galardonada con el Premio Especial del Jurado en Cannes 1982, está considerada por la crítica como una de sus mejores obras.

Narra la historia de los habitantes de un pequeño pueblo italiano el 10 de agosto de 1944, bajo la ocupación nazi. El pueblo toscano huye bajo la sospecha de una matanza por parte de los alemanes el día de la lluvia de estrellas.

La historia está narrada como un flashback, desde el punto de vista de una niña. Por eso incluye destellos infantiles que, no obstante, encajan a la perfección con la historia del conjunto.

El mayor mérito de “La noche de San Lorenzo” es presentar unos personajes cercanos y humildes, con miedo frente a la amenaza nazi, pero conscientes de que son la resistencia y deben asumir su papel. Entre unos espléndidos paisajes de la Toscana, los personajes mantienen su humanidad a pesar de enfrentarse en cada momento a la muerte, y aún pueden enamorarse y cuidar de sus amigos y familiares.

La película encuentra su sentido en la excepcional secuencia del enfrentamiento en el campo de trigo, en la que los nazis son derrotados, pero con un alto coste humano. Y en el fragor de la batalla, la niña imagina que los atenienses acuden en su ayuda y matan con sus lanzas a los alemanes.
 
La mejor juventud
Una de las sorpresas del pasado año 2004 fue “La mejor juventud”, de Marco Tullio Giordana, una excelente película italiana que trata de retratar una determinada generación, que tanto obsesiona (por la cantidad de obras que la describen) a la sociedad italiana.

“La mejor juventud” es un monumental film que dura nada menos que 6 horas, y que se proyecta en dos partes divididas. En España la obra ha tenido un éxito inesperado, ya que habiéndose estrenado en una sola sala, el cine Conde Duque (que además no suele arriesgarse a ofrecer filmes desconocidos, y mucho menos en versión original), resiste desde mayo del año pasado, es decir ya casi un año. Y lo fantástico es que todo esto se ha logrado sin promoción alguna y con el clásico “boca a boca”.

La película trata de recorrer toda la historia moderna de Italia desde los años 60 a través de la historia enfrentada de dos hermanos que, a partir de un determinado momento de su vida, toman direcciones diferentes. Mientras uno se hace policía, el otro hermano toma el camino opuesto, se compromete con la política, y asume el modelo de vida, relajado y activo a la vez, típico de la Italia de mitad de los 60.

El protagonista de la película

Y así, se nos narran el mítico mayo de 1968, las manifestaciones estudiantiles, el compromiso político, las brigadas rojas...y sobre todo un capítulo de la historia moderna que el cine ha tratado poco: la aparición de hospitales psiquiátricos en los que tratar a los enfermos mentales con métodos más modernos y, sobre todo, sin violencia, aislamiento y electroshock constantes.

La segunda parte de la película, en cambio, ve a los personajes hacerse adultos, más reflexivos y acomodados en un bienestar que ofusca los sueños de la juventud. Las ilusiones de cambiar el mundo se han disuelto en el conformismo, y ya nadie se mueve por los impulsos que dicta el corazón.

La madurez lleva consigo una profunda nostalgia por todas las esperanzas perdidas, y es aquí donde culmina el retrato generacional que el film consigue a la perfección.

“La mejor juventud” es un canto a la generación que quiso, pero no pudo.
 
Salas de cine
El cine independiente y de autor tampoco es fácil de ver en el cine. Si ya en un artículo anterior, comentaba donde se puede ver desde casa en la televisión, los espacios que le quedan al cine de arte y ensayo e independiente en la gran pantalla también son muy reducidos.

Según datos facilitados por el Ministerio de Cultura, el cine americano toma el 70,04% de la recaudación en las salas españolas, frente a un mísero 16% de cine europeo y un 14% de cine español. Estos datos son alarmantes para el cine independiente, ya que gran parte de ese 70% de recaudación que consigue el cine americano va directamente a Hollywood, justo lo opuesto.

En Madrid, mi ciudad, tenemos a pesar de todo relativa suerte. Hay muchas salas que se dedican únicamente a proyectar cine independiente o de autor. Este hecho es impensable en pueblos o en ciudades más pequeñas, visto el escaso margen de beneficio que este tipo de películas pueden recoger. La misma situación se encuentra en los barrios de la periferia de Madrid, ya que todos las salas de las que hablaba antes están en el centro.

La filmoteca española, es el mejor sitio para ver películas no convencionales (e incluso grandes clásicos), y además a un precio muy económico. Se puede consultar la programación en la web del Ministerio de Cultura

El Círculo de Bellas Artes también permite ver filmes alternativos a precios muy bajos, aunque la sala sea muy pequeña. También recibe a menudo visitas de directores importantes que charlan con el público.

El Pequeño Cine Estudio proyecta películas antiguas siempre muy agradables, por el cómodo precio de 4 euros. La Casa de América ofrece ciclos sobre cine americano (tanto del sur como del norte) que a menudo resultan interesantes.

Para ver cine experimental, las mejores salas son La Casa Encendida y
La Enana marrón, en la que se presentan las experimentaciones formales más atrevidas.

Los cines Renoir son una garantía de calidad y solamente proyectan películas de cine independiente. Los cines Verdi, más modernos, hacen lo mismo, así como los Alphaville.

Todas estas salas proyectan sus películas en versión original.
 
Rossellini
Gracias al excelente ciclo que la Filmoteca Española está ofreciendo a sus espectadores, tenemos la oportunidad de revisar la filmografía de uno de los directores más prestigiosos de la historia del cine: Roberto Rossellini. Un ciclo anunciado y esperado, y que se ha ido retrasando hasta Abril y Mayo por problemas técnicos a la hora de conseguir las películas en su mejor estado, ya que muchas han sido restauradas.

Durante estos dos meses la Filmoteca proyectará la obra integra del director italiano, de la que no se hacía una retrospectiva en España desde el año 1973, y que, por desgracia, aún es desconocida para muchos jóvenes.

Sin embargo, Rossellini (y no sólo como exponente del Neorrealismo) es considerado como uno de los principales inspiradores del cine de autor. Ya los críticos de Cahiérs du Cinema le ensalzaban como un director de gran personalidad, y reconocían en él un estilo propio. Rossellini, de alguna forma, inaugura una nueva forma de hacer cine, hecho inevitablemente ligado al comienzo de una nueva vida en Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Ya no vale hacer cine como antes, porque las cosas han cambiado.

De entre todas sus películas, que incluyen numerosas obras maestras del arte del siglo XX, quisiera destacar la trilogía sobre la guerra y sus efectos, compuesta por “Roma, cittá aperta”, “Paisá” y “Germania, anno zero”. Este tríptico está considerado por muchos como la esencia del verdadero Rossellini, su máximo logro, y son, sin duda, sus filmes más famosos.

Fotograma de Roma, cittá aperta

“Roma cittá aperta” (1945) es la película antifascista por antonomasia, y uno de los símbolos del neorrealismo. Narra las vicisitudes de unos italianos encerrados en la Roma dominada por los nazis, tras la caída del fascismo de Mussolini.

“Paisá” (1946) narra seis episodios del avance de las fuerzas aliadas a través de Italia, durante los años 43’ y 44’. Según Rossellini es una película “dura como un clavo”, en el sentido de que huye de todo lirismo y presenta los hechos de forma muy directa y, en ocasiones, cruel.

Finalmente, “Germania anno zero” describe la situación de Berlín tras la caída de Hitler y del Tercer Reich. El protagonista es un niño, que sin embargo representa la miseria física y moral de los alemanes. Es un retrato desgarrador de los efectos de la posguerra, y que está de tremenda actualidad vistos la cantidad de conflictos bélicos y guerras preventivas que aún persisten en nuestro tiempo.
 
La 2 de TVE
El cine de autor e independiente no son habituales en la televisión pública. Cada vez es menos rentable poner en la parrilla películas, visto lo que cuesta comprarlas y los escasos índices de audiencia que recogen. Cada vez es más barato producir telebasura y, lo que es peor, cada vez más la gente se engancha a este insulto al intelecto.

Sin embargo, últimamente, y sobre todo desde que la nueva directiva de TVE (impulsada por el cambio en el Gobierno) ha hecho una apuesta fuerte por la cultura, la situación ha ido mejorando, sobre todo con la programación de La 2.

La emisión, los jueves por la noche, de “Cine off”, programa conducido por Antonio Gasset y que incluye en su interior un pase de una película independiente de los últimos años, ha sido un gran paso adelante. El programa se emite en horario de máxima audiencia, y ha pasado filmes de directores del calibre de Lars Von Trier, André Techiné o Ken Loach.

Además de “Cine Off”, el cine tiene otros espacios: el ya clásico (en todos los sentidos) “Qué grande es el cine”, dirigido por Jose Luis Garci, y que, de vez en cuando, nos hace disfrutar de películas de cine de autor, sobre todo de los 60 y los 70. Además incluye un coloquio anterior a la película y sobre todo posterior a ella, en los que los contertulios tratan de analizar el film desde distintos aspectos. Se agradecería, no obstante, que Garci seleccionara mejor sus invitados, ya que en muchas ocasiones el público se adormece, ayudado por la hora a la que empieza el programa (22:30) pero sobre todo por la hora en el que acaba (1:30).

A la misma hora y en la misma cadena podemos disfrutar de otro tipo de cine, el español, que también es en muchas ocasiones cine de autor. El programa “Versión Española” proyecta tan sólo películas que se hayan hecho en España, y sigue el mismo esquema que el programa “Qué grande es el cine”, con tertulia posterior.

También se pueden ver buenos ejemplos de cine independiente en la noche temática, rubrica del sábado por la noche de La 2. La cadena también ofrece cine de alta calidad en sus sesiones nocturnas “Cine de Butaca”, que sin embargo resultan un poco inaccesibles por su horario de emisión, siempre de lleno en la madrugada.