El eneagrama es un sistema para el estudio de personalidad, basado en una clasificación de los caracteres en 9 tipos. Últimamente he estado leyendo algo sobre esto y parece interesante ... pero no van por ahí los tiros. Simplemente que, buscando material en internet sobre este asunto, caí en la web de una psicóloga y uno de sus links me llevó a un poema (no cita autor, por lo que imagino que es de ella misma) que me llamó la atención.
Lo copié y, como me parecía algo largo, me dediqué a transformarlo un poquillo; en fin, es plagio pero al menos con una mínima dosis de aportación personal. Creo que mi versión mantiene la esencia del mensaje pero, en todo caso, siempre se puede leer la original.
Aclaro que no es que me sienta del todo identificado con el enmascarado que habla ni con sus miedos. Pero imagino que todos, con matices (que el poema elude quizás al buscar una exageración lírica), andamos con las máscaras a cuestas incluso ante nosotros mismos. Bueno, que cada uno saque sus propias conclusiones.
Escucha lo que no te digo
No dejes que mis apariencias te engañen
porque no son más que máscaras;
mil máscaras quizás, que no sé arrancarme.
Me imaginas seguro por fuera y por dentro,
me crees la confianza y la calma,
ese que no tiene necesidad de nadie.
No lo creas, no te engañes;
mi yo verdadero tras la máscara escondido
tiembla en soledad, confusión y miedo.
Me aterra descubrirlo ante miradas ajenas
y sin embargo solo ellas han de salvarme
de las mentiras que me enmascaran.
Pero han de ser de aceptación y amor
las miradas que me liberen de las barreras
miradas que me hagan verme también así.
Pero no me atrevo a decirte esto,
temo tu juicio, y más tu desamor o tu rechazo.
Temo en el fondo no valer lo suficiente.
Por eso sigo en la mascarada absurda
viviendo de prestado, haciendo una ficción,
dejando que aflore solo lo que poco me importa.
Así que, no te dejes engañar por mis mentiras
y escucha bien lo que no digo;
lo que quiero y necesito decir, pero no puedo.
Ayúdame, aunque parezca que no lo deseo.
Tu amor y aceptación son los recursos necesarios
para arrancar las máscaras, derribar las barreras.
Sé paciente conmigo, no me ignores,
aunque me rebele contra tu presencia;
es la irracional resistencia del miedo.
¿Te preguntas quién soy? ¿Quién te requiere?
Un niño frágil encerrado a quien conoces.
Soy cada persona que te quiere.
Y, sobre todo, soy Tú mismo.





