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Las difusas fronteras de Anhedonia
Lo interior, poesía, pasión y miedos; amor y vacío. De profundis
Acerca de
Maximiliano: decidor.- El lugar: Anhedonia.- El método: Saltar sin red.- Catarsis: Transmitir en directo.- Apoyo estratégico: Sabina y Borges.- Psico-inevitables: Las seis cuerdas, el humo y Dios.- La Condena: El Blues De Esa Mujer.- La Resurrección: Aprender a soltar.-
Sindicación
 
EL DEVORADOR DE PECADOS
Este invierno fue muy frío para el amor y a muchos vagabundos nos encontró desnudos y desprevenidos. El muy hijo de la gran nada con un beso en la boca nos mandó al núcleo mismo del decorado y allí nos abandonó.
Conocimos entonces la gran utopía paranoica: cuidar obsesivamente lo que ya no se posee (nos hizo celosos defensores compulsivos de una fortaleza vacía).
Cuando nos fuimos dando cuenta ya era demasiado tarde: nos convirtió en la leyenda viva del devorador de pecados, y todos entramos en una danza de movimientos inútiles intentando alcanzar un único propósito alucinado: dejar de estar solos.
Por mi parte encontré un hueco en lugar del corazón (no había dudas, quedé afectado por el gas).
B. fue mi amante mesalínica, C. la arqueóloga de mi alma, The Wall mi recuerdo del futuro, Bukowski mi profeta decadente y el Blues De La Mujer Que No Está el maldito himno de esta Tangópolis donde ni siquiera amaga amanecer.
Pero en Estación Primavera todavía hay boletos para los que perdimos los trenes con coche-cama.
Y ya vamos llegando...
 
EL KARMA DE LAS LETRAS
Si naciste con el karma de la palabra escrita y la vida te está dejando marcas, debes escribir, no ya para cumplir con el viejo precepto del árbol, el hijo y el libro, sino más bien porque lo reclama la sangre. Estás felizmente condenado.
Entonces no estás solo, serás inevitablemente la reencarnación de los escritores que te han volado la cabeza y de sus personajes, todos conviven en Vos. Ellos te inocularon el veneno, te pertenecen y les pertenecés (ver Burroughs y los fantasmas alienígenas que nos pueblan).
Así es que hay días en que somos la consecuencia de una maléfica casualidad o de una noche de caravana, los sumergidos en un remolino hambriento o el chiste amargo que distrae a la muerte, como sea, sin grandes resplandores gramaticales ni records en ventas, escribimos, y lo hacemos para los que brillan o para los que habitan en los sótanos, para que las palabras se hablen entre ellas y se olviden que las estás escuchando, para que una desconocida se enamore o un desconocido se perdone y vuelva a creer. Caminando o arrastrándonos, somos una raza atravesando siglos.
Un recuerdo electrocutante, el desamparado amor latiendo bajo la ropa, un deseo fulminante que vulnera la coraza o las emotivas trampas de las percepciones siempre serán un buen motivo para escribir, para contarte a Vos, que te burlás de mis palabras... a Vos, que sos absolutamente incapaz de hilar dos frases seguidas, que vale la pena mirar por esta ventana, que no estoy solo y que si no fueras tan limitada, quizás aprenderías a ver más allá de lo aparente.
 
CASABLANCA
Llueve. Primera madrugada de Septiembre. Del otro lado de la ventana la noche, aquí luz tenue, Pablo al piano y un dulce perfume a marihuana en torno a “Según pasan los años”. Parafraseando a Bogart le pido a Sam que la toque, que si ella pudo resistirla yo también puedo... Pablo se hace negro, sonríe y logra el milagro de transmutar las sombras de su casa en Casablanca. El cuadro es perfecto, dan ganas de llorar...

(si la mente funcionara como un Sistema Operativo todo sería más fácil, cuando empieza a fallar la formatearíamos y tendríamos máquina nueva otra vez)

Mañana iré a ver a C. (ella es parte de mi alma). Al igual que con B., venimos compartiendo la sed y el vaso desde hace muchos años, pero hoy no puedo, hoy no quiero. Esta noche me desabrocho el corazón para ver más claro o tal vez para no ver más claro que La Mujer Que No Está no me anda extrañando por la espalda, ni murmura mi nombre cuando su nuevo hombre la posee, ni exhuma cartas viejas y otros fósiles de cuando fuimos uno...

Escasamente un mes y medio desde que Su Graciosa Majestad me hizo debutar en la Primera División del Deportivo Abandonados, a mí, que creí que era un profesional ya retirado de estas contiendas, y todavía no puedo hacer pie...

Carajo, si al menos me quitaran lo bailado...