Erase una vez un año que empieza.
Bueno, pues ya estamos en otro año más. De momento, pinta como los anteriores, cargado de ilusiones y promesas al principio, derrochando buena voluntad por cada una de sus horas y un poco de esperanza en su resolución final.
Anoche estuvo bien, sin sorpresas, cena en familia en torno a Antena 3 y los molinos iluminados de Consuegra en conmemoración del año de Cervantes. (por cierto, el primer regalo del año fue un tomo del Quijote y otro con comentarios y añadidos del mismo, en papel de biblia, notable). Brindamos con cava después de comer las uvas, y nos deseamos lo mejor para el nuevo año, como siempre. Un poco de cháchara en la sobremesasa, comentarios tópicos y típicos de fin de año y año nuevo, la televisión hay que ver como está y hay que ver como está la Paula Vazquez. (que yo creo que no esta operada).
Hago de taxista con mi hijo para llevarlo a una fiesta. Que tiempos aquellos cuando yo estaba al otro lado del vehículo. Lo dejo en el lugar y vuelvo con la family, unos comentarios más, unas risillas, un poco de cava más y nos vamos a casa de unos amigos. Gente maja, muy maja. Nos estaban esperando, comentarios sobre mis ocurrencias y mis salidas chistosas y un pastel de crema y uvas la mar de buenísimo. Y esperando a los niños hasta las cuatro. Más cachondeo cuando vuelven y así hasta las seis que nos acostamos.
Hoy convalecencia y descanso. Que lástima, como se estropean los cuerpos, con lo que uno a sido, en fins, un café con leche y me pongo a repasar el otro libro que me han regalado, una biografia de Serrat. El noi me sigue pareciendo un dios con vestimenta humana. Tan cercano, tan de aquí, tan claro, tan sencillo.
Y bueno, pues eso, que a ver que pasa con este año. A lo mejor a aprendido de los anteriores y corrije fallos. Esperamos, deseamos como siempre, ser algo mejores este año y que a ser posibles no nos arrolle.
Y oyendo Cansiones de Serrat, se va apagando la tarde y comenzando la fria noche de este año nuevo con voluntad de ser bueno.
Anoche estuvo bien, sin sorpresas, cena en familia en torno a Antena 3 y los molinos iluminados de Consuegra en conmemoración del año de Cervantes. (por cierto, el primer regalo del año fue un tomo del Quijote y otro con comentarios y añadidos del mismo, en papel de biblia, notable). Brindamos con cava después de comer las uvas, y nos deseamos lo mejor para el nuevo año, como siempre. Un poco de cháchara en la sobremesasa, comentarios tópicos y típicos de fin de año y año nuevo, la televisión hay que ver como está y hay que ver como está la Paula Vazquez. (que yo creo que no esta operada).
Hago de taxista con mi hijo para llevarlo a una fiesta. Que tiempos aquellos cuando yo estaba al otro lado del vehículo. Lo dejo en el lugar y vuelvo con la family, unos comentarios más, unas risillas, un poco de cava más y nos vamos a casa de unos amigos. Gente maja, muy maja. Nos estaban esperando, comentarios sobre mis ocurrencias y mis salidas chistosas y un pastel de crema y uvas la mar de buenísimo. Y esperando a los niños hasta las cuatro. Más cachondeo cuando vuelven y así hasta las seis que nos acostamos.
Hoy convalecencia y descanso. Que lástima, como se estropean los cuerpos, con lo que uno a sido, en fins, un café con leche y me pongo a repasar el otro libro que me han regalado, una biografia de Serrat. El noi me sigue pareciendo un dios con vestimenta humana. Tan cercano, tan de aquí, tan claro, tan sencillo.
Y bueno, pues eso, que a ver que pasa con este año. A lo mejor a aprendido de los anteriores y corrije fallos. Esperamos, deseamos como siempre, ser algo mejores este año y que a ser posibles no nos arrolle.
Y oyendo Cansiones de Serrat, se va apagando la tarde y comenzando la fria noche de este año nuevo con voluntad de ser bueno.





