Rrrringgg, Rrrringgg, Rrrringgg, Piiiiiiiiii
Ha llamado usted a la consulta de Doc.
Por motivos más urgentes que importantes no podremos facilitarle hora de cita, aunque si desea, deje su mensaje e intentaremos ponernos en contacto con Usted a la brevedad.
Muchas gracias por su atención
Su actualmente desempleada secretaria y enfermera.
Laura.-
Por motivos más urgentes que importantes no podremos facilitarle hora de cita, aunque si desea, deje su mensaje e intentaremos ponernos en contacto con Usted a la brevedad.
Muchas gracias por su atención
Su actualmente desempleada secretaria y enfermera.
Laura.-
Cerrado por incompatibilidad
Queridos todos:
Sí, tengo que cerrar la consulta.
No, no es que me haya cansado de tratar dolores de dedos intercalados con infartos o fracturas expuestas.
Es que empiezo un proyecto nuevo que me va a llevar todo el tiempo y todas las energías que mis dos trabajos me dejan libres. Y como os podréis imaginar tendré esta consulta, mi consulta, muy desatendida.
No puedo citar a nadie, porque no sé si podré acudir a escuchar lo que me quiera contar. Tampoco sé si podré terminar la consulta sin que una llamada de teléfono me saque pitando de la misma.
Y como eso es una enorme falta de respeto a todos vosotros, tengo que cerrar.
No dejaré de leer vuestros diarios. Cada uno de vosotros tiene un lugarcito que sobrepasa con mucho el archivo de historias clínicas, y que les hace muy especiales. Gracias por haber venido a verme alguna vez. Os dejaré algún comentario; sabed que es con todo el cariño del mundo.
Sabed además que si esto progresa volveré a contaros las novedades. Si no, también volveré cuando pueda dedicaros, como hasta ahora, tiempo y atención.
Con un abrazo fortísimo
Vuestro desconsolado
Doc.
Sí, tengo que cerrar la consulta.
No, no es que me haya cansado de tratar dolores de dedos intercalados con infartos o fracturas expuestas.
Es que empiezo un proyecto nuevo que me va a llevar todo el tiempo y todas las energías que mis dos trabajos me dejan libres. Y como os podréis imaginar tendré esta consulta, mi consulta, muy desatendida.
No puedo citar a nadie, porque no sé si podré acudir a escuchar lo que me quiera contar. Tampoco sé si podré terminar la consulta sin que una llamada de teléfono me saque pitando de la misma.
Y como eso es una enorme falta de respeto a todos vosotros, tengo que cerrar.
No dejaré de leer vuestros diarios. Cada uno de vosotros tiene un lugarcito que sobrepasa con mucho el archivo de historias clínicas, y que les hace muy especiales. Gracias por haber venido a verme alguna vez. Os dejaré algún comentario; sabed que es con todo el cariño del mundo.
Sabed además que si esto progresa volveré a contaros las novedades. Si no, también volveré cuando pueda dedicaros, como hasta ahora, tiempo y atención.
Con un abrazo fortísimo
Vuestro desconsolado
Doc.





