En sintonía.
Hace un momento, en una breve escapada a la salita de descanso pillé un fragmento de un comercial, más que un fragmento sólo una palabra. Radio.
Se me ocurrió que para reiniciar esta bitácora, tras sobrevivir a la invasión microbiana, y para endulzar esta guardia de sábado que se está haciendo más larga de la cuenta, podría contaros algunas cosas en clave de radio.
Sí, como la que me ha acompañado en la mesita de luz desde que tengo uso de razón.
Físicamente no es la misma.
La primera de todas fue una radio Phillips, que funcionaba con 3 baterías que llamábamos “medianas”, del tamaño de un libro y que sólo permitía unas cuantas emisoras en amplitud modulada ( am ) y unas pocas más en frecuencia modulada ( fm ).
Tendría 10 años y ya no sé ni lo que escuchaba.
Sé que mi abuela me regaló una especial.
Cuando llegó a mis manos le faltaban algunas piezas que con mucho tiempo y búsqueda logré completar. Era una RCA Victor que mi abuelo le regaló a ella el día en que se comprometieron. Tendría en ese momento más de 50 años.
No sé si alguno de vosotros tendrá la imagen de una radio de estas: tubos al vacío, scratch en cada cambio de emisora, un bulbo que por la amplitud de la lámpara servía para ver si estaba bien sintonizada o no ( ojo mágico le llamaban ). Esta última recibía la BBC además de muchas otras emisoras “extranjeras”. Fue mi ventana al mundo en esas noches de niño soñador, insomne y lector empedernido.
A veces no prestaba atención a lo que oía. A veces sólo caía en la cuenta de su existencia porque papá se asomaba y la apagaba. Creo que en el fondo le hubiera gustado tenerla él antes que yo.
Han pasado los años, en este tiempo he salido de mi ciudad y de mi país. He cambiado 7 veces de casa en los últimos 5 años, siempre por trabajo. Para una persona como yo, de una familia como la mía, provenientes de un mundo que no ha cambiado nada en los últimos 200 años, el cable que me ha mantenido apegado a las viejas costumbres ha sido siempre una radio en la mesa de noche.
Esta ha ido evolucionando. Ha pasado a ser más pequeña, de sintonía digital, con memorias, agenda, despertador, MP3... incluso una vez tuve una que proyectaba la hora en el techo... todas ellas han dejado algo a su paso. A través de todas ellas he oído voces agradables en charlas que han sido desde tan eruditas como algún curso de filosofía de la UNED hasta tan livianas como los comerciales radiofónicos del agua en botella.
- Escucha, Laura querida. Mi radio es tan inteligente que en Paris habla en francés, y para más asombro, en Roma italiano. Vamos, hasta en el Cuzco hablaba en quechua...!!
La voz del locutor o locutora de turno ha acunado mis noches hasta hace un par de años.

- Por amor de Dios. Apaga eso, que no me deja dormir...
- Shhhh más bajo.
- Bueno !!! apaga eso, que el ruido no me deja dormir... te lo pido por
favor !!!
- Como no apagues eso inmediatamente vas a tener que bajarle el volumen girándote el píloro !!!
Y es que mi Laura ( amadísima, comprendo tu desesperación. No te he dejado viuda ) no puede dormir si hay una radio encendida. Si de ella dependiera detendría el péndulo del reloj que me regaló y al que bautizó la primera noche como “Porcu”. **
Ya veis
Tengo una radio en la mesa de noche, pero está muda.
No importa. A veces sueño con que está encendida y funcionando.
Sólo que en mis sueños siempre tiene scratch de fondo.
Sólo puedo escoger tres emisoras decentes
Y siempre, poco antes de perder definitivamente el sentido
escucho a mi padre asomarse, despacio, para apagarla.
Se me ocurrió que para reiniciar esta bitácora, tras sobrevivir a la invasión microbiana, y para endulzar esta guardia de sábado que se está haciendo más larga de la cuenta, podría contaros algunas cosas en clave de radio.Sí, como la que me ha acompañado en la mesita de luz desde que tengo uso de razón.
Físicamente no es la misma.
La primera de todas fue una radio Phillips, que funcionaba con 3 baterías que llamábamos “medianas”, del tamaño de un libro y que sólo permitía unas cuantas emisoras en amplitud modulada ( am ) y unas pocas más en frecuencia modulada ( fm ).
Tendría 10 años y ya no sé ni lo que escuchaba.
Sé que mi abuela me regaló una especial.
Cuando llegó a mis manos le faltaban algunas piezas que con mucho tiempo y búsqueda logré completar. Era una RCA Victor que mi abuelo le regaló a ella el día en que se comprometieron. Tendría en ese momento más de 50 años.

No sé si alguno de vosotros tendrá la imagen de una radio de estas: tubos al vacío, scratch en cada cambio de emisora, un bulbo que por la amplitud de la lámpara servía para ver si estaba bien sintonizada o no ( ojo mágico le llamaban ). Esta última recibía la BBC además de muchas otras emisoras “extranjeras”. Fue mi ventana al mundo en esas noches de niño soñador, insomne y lector empedernido.
A veces no prestaba atención a lo que oía. A veces sólo caía en la cuenta de su existencia porque papá se asomaba y la apagaba. Creo que en el fondo le hubiera gustado tenerla él antes que yo.
Han pasado los años, en este tiempo he salido de mi ciudad y de mi país. He cambiado 7 veces de casa en los últimos 5 años, siempre por trabajo. Para una persona como yo, de una familia como la mía, provenientes de un mundo que no ha cambiado nada en los últimos 200 años, el cable que me ha mantenido apegado a las viejas costumbres ha sido siempre una radio en la mesa de noche.
Esta ha ido evolucionando. Ha pasado a ser más pequeña, de sintonía digital, con memorias, agenda, despertador, MP3... incluso una vez tuve una que proyectaba la hora en el techo... todas ellas han dejado algo a su paso. A través de todas ellas he oído voces agradables en charlas que han sido desde tan eruditas como algún curso de filosofía de la UNED hasta tan livianas como los comerciales radiofónicos del agua en botella.
- Escucha, Laura querida. Mi radio es tan inteligente que en Paris habla en francés, y para más asombro, en Roma italiano. Vamos, hasta en el Cuzco hablaba en quechua...!!
La voz del locutor o locutora de turno ha acunado mis noches hasta hace un par de años.

- Por amor de Dios. Apaga eso, que no me deja dormir...
- Shhhh más bajo.
- Bueno !!! apaga eso, que el ruido no me deja dormir... te lo pido por
favor !!!
- Como no apagues eso inmediatamente vas a tener que bajarle el volumen girándote el píloro !!!
Y es que mi Laura ( amadísima, comprendo tu desesperación. No te he dejado viuda ) no puede dormir si hay una radio encendida. Si de ella dependiera detendría el péndulo del reloj que me regaló y al que bautizó la primera noche como “Porcu”. **
Ya veis
Tengo una radio en la mesa de noche, pero está muda.
No importa. A veces sueño con que está encendida y funcionando.
Sólo que en mis sueños siempre tiene scratch de fondo.
Sólo puedo escoger tres emisoras decentes
Y siempre, poco antes de perder definitivamente el sentido
escucho a mi padre asomarse, despacio, para apagarla.
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Gracias por la bienvenida. Me parece que también me gustan esas dos mujeres de la novela, sin embargo escojo a Amaranta por el rencor de su corazón, eso que le impidió vivir y ser feliz, escojo a Amaranta porque fue una calienta braguetas y sin ser extremadamente bella en apariencia siempre fue una mujer deseada. Representa para mi a aquellas mujeres que no viven y podrían haber vivido intensamente, a aquellas mujeres que lo tienen todo para ser felices y sin embargo se pierden en un momento mal enfocado. Y eso impregna de soledad señor doctor. Ve he venido a que me cure, jajajajaj.
Comentario:
Eso. La mujer de José Arcadio Buendía era Ursula... Ella y Pilar Ternera, a mi gusto las 2 figuras femeninas más importantes de toda la novela ( sin ofender ).
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el Coronel Aureliano Buendía recordaría aquel día en que su padre lo llevó a conocer el Hielo... "
Y como al último de esa especie no se lo llevan las hormigas, ni el primero languidece loco, atado bajo un almendro...
Un beso y bienvenida otra vez.
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el Coronel Aureliano Buendía recordaría aquel día en que su padre lo llevó a conocer el Hielo... "
Y como al último de esa especie no se lo llevan las hormigas, ni el primero languidece loco, atado bajo un almendro...
Un beso y bienvenida otra vez.
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Era la hermana del general señor doctor, amaranta murió virgen y entera, pero van por ahí los tiros.
Comentario:
Andrea: Que todo vaya bien en el viaje. Cocinar y oír la radio es una satisfacción, más en mi caso, que Laura como vegetariana me tiene desesperado. Lo digo siempre, la pieza más importante de mi cocina es el abrelatas.
Ladina: Cariño, sí, estoy muy bien. No lo tortures tanto, déjale de vez en cuando la radio puesta :)
Elena: Sin discusión. ¿Creerás que en estos últimos 5 años sólo tenemos TV este último, a insistencia de Laura?... y si de mi depende, no tendría ni teléfono movil.
Cyberiana: Disfrútalo mientras puedas. Te recordaré estas vacaciones.
DoNuTTz: Prueba, a lo mejor todavía funciona y te dá una sorpresa.
Mi querida Gárgola desterrada: Pasé a verte y dejé una notita en tu diario.
Amaranta: Es la primera vez que te veo. Tienes un nick muy interesante. Me recuerda al de la mujer de José Arcadio Buendía... ¿van por ahí los tiros?
Bienvenida.
Ladina: Cariño, sí, estoy muy bien. No lo tortures tanto, déjale de vez en cuando la radio puesta :)
Elena: Sin discusión. ¿Creerás que en estos últimos 5 años sólo tenemos TV este último, a insistencia de Laura?... y si de mi depende, no tendría ni teléfono movil.
Cyberiana: Disfrútalo mientras puedas. Te recordaré estas vacaciones.
DoNuTTz: Prueba, a lo mejor todavía funciona y te dá una sorpresa.
Mi querida Gárgola desterrada: Pasé a verte y dejé una notita en tu diario.
Amaranta: Es la primera vez que te veo. Tienes un nick muy interesante. Me recuerda al de la mujer de José Arcadio Buendía... ¿van por ahí los tiros?
Bienvenida.
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Cuanta melancolía hay en esta historia, tu historia, la historia. Y sin embargo, qué razón tiene tu bella esposa. Y es que claro dormir poco tiene que ver con ese panorama "romanticón" del dormir abrazados eternamente por siempre jamás. Y cada cual tiene sus necesidades a la hora de hacerlo, por eso considero que hay cosas que deberían hacerse en solitario, como el dormir, para no interferir en esas costumbres que cada cual adquiere en solitario en los tiempos en que la cama se disfruta en solitario.
Sin embargo para gustos colores, hay gente que no puede dormir sola, una amiga mia se separó y sustituyó al marido por la hija a la hora de irse a dormir. Cosa que nunca entendí ni comprendí, quizá yo soy muy celosa de la intimidad, y para mi nada más íntimo que dormir e ir al cuarto de baño (sea lo que sea lo que vayamos a hacer).
Algunos se escandalizarán y dirán que un matrimonio o pareja debe dormir juntos, también será porque la mayoría cuando hablamos de hacer el amor decimos "dormir juntos", sin embargo para mi hacer el amor es un acto de luz, de actividad, no de nocturnidad y descanso, por eso el hecho de preservar mi intimidad a la hora de dormir no me impidiría asaltar por sorpresa la recámara de mi prisionero en una noche de luna llena y de piratas, o dos o tres o todas las noches, jajajajaj.
Sin embargo para gustos colores, hay gente que no puede dormir sola, una amiga mia se separó y sustituyó al marido por la hija a la hora de irse a dormir. Cosa que nunca entendí ni comprendí, quizá yo soy muy celosa de la intimidad, y para mi nada más íntimo que dormir e ir al cuarto de baño (sea lo que sea lo que vayamos a hacer).
Algunos se escandalizarán y dirán que un matrimonio o pareja debe dormir juntos, también será porque la mayoría cuando hablamos de hacer el amor decimos "dormir juntos", sin embargo para mi hacer el amor es un acto de luz, de actividad, no de nocturnidad y descanso, por eso el hecho de preservar mi intimidad a la hora de dormir no me impidiría asaltar por sorpresa la recámara de mi prisionero en una noche de luna llena y de piratas, o dos o tres o todas las noches, jajajajaj.
Comentario:
Hola Doc,
Veo que estás mejor, me alegro. Muy bonito tu recuerdo de tu padre entrando a apagar la radio en tu habitación. Yo en cambio me duermo escuchando la tele. Por supuesto nada que ver y la radio deja a la altura del betún a la caja tonta, pero lo cierto es que no soy muy amante de la radio. Saludines.
Veo que estás mejor, me alegro. Muy bonito tu recuerdo de tu padre entrando a apagar la radio en tu habitación. Yo en cambio me duermo escuchando la tele. Por supuesto nada que ver y la radio deja a la altura del betún a la caja tonta, pero lo cierto es que no soy muy amante de la radio. Saludines.
Comentario:
:) yo siempre tenía una grandísima radio antigua, del año 1900 aproximadamente, encima de mi armario en la casa donde viví durante 15 años. Y siempre era lo primero que veía en cuanto abría los ojos al despertar. Siempre pensé qué palabras debieron salir por sus altavoces, y cuánto debieron expresar... qué personas estuvieron detrás de ellas, qué canciones sonaron...
Y todo, en un sólo objeto. Siempre tendré la imagen de la maravillosa radio que despertaba junto a mí. ¿Volverá a sonar? Debería probarla algún día...
Y todo, en un sólo objeto. Siempre tendré la imagen de la maravillosa radio que despertaba junto a mí. ¿Volverá a sonar? Debería probarla algún día...
Comentario:
Me gusta dormir con algo sonando de fondo, pero muy suave. Por suerte (ó por desgracia) duermo sola así que no tengo problemas al respecto.
Besos...
Besos...
Comentario:
Llevas razón, yo escucho la radio desde que era una enana gracias a mis padres. No puedo salir de casa sin escuchar las noticias. Es una lástima que la gente no sepa apreciarla y se enganche a la telebasura de telecinco.
Comentario:
Me has recordado las encantadoras palabras que se oyen en mi dormitorio cada noche antes de que el sueño nos posea:
-nene, apaga eso, cago en tó........
-joder, pero si ahora mismo estás roncando y no te enteras de ná, jodeora eres.....
-apaga, o te juro que voy a estar con dolor de cabeza un mes, capullo.
-vale, ya apago........
Saludis (ya estas mejor???).
-nene, apaga eso, cago en tó........
-joder, pero si ahora mismo estás roncando y no te enteras de ná, jodeora eres.....
-apaga, o te juro que voy a estar con dolor de cabeza un mes, capullo.
-vale, ya apago........
Saludis (ya estas mejor???).
Comentario:
Querido Doctor:
A mi me encanta la radio. Siempre que cocino me pongo la radio. Acompaña mucho y además es muy educativa. Qué la tele, se queda a la altura del betún, al lado de la radio. Yo recuerdo que mi hermano tenía una radio galena que se hizo el mismo. No tengo ni idea cómo funcionaba aquello, pero a él le gustaba muchísimo.
Gracias por tu visita. Respecto al agua del Pacífico, eso está hecho. No sé por qué le llaman pacífico, de pacífico no tiene nada. Hasta septiembre y besitos.
A mi me encanta la radio. Siempre que cocino me pongo la radio. Acompaña mucho y además es muy educativa. Qué la tele, se queda a la altura del betún, al lado de la radio. Yo recuerdo que mi hermano tenía una radio galena que se hizo el mismo. No tengo ni idea cómo funcionaba aquello, pero a él le gustaba muchísimo.
Gracias por tu visita. Respecto al agua del Pacífico, eso está hecho. No sé por qué le llaman pacífico, de pacífico no tiene nada. Hasta septiembre y besitos.
Comentario:
** lero. Así se llama el reloj, precioso, que marca los cuartos, las medias y las horas.
;)
;)





