Inmaculada decepción
Aquí un "sabiniano insomne" sin tregua...!...(Pongamos que hablo de Quevedo)...
¡Tan afgano?...¡Venga Bah!
¡Eh, Sabina! Ten cuidado con la "discografina"---"Resumiendo...No me hagas llorar..."!...¿A puertita gallola?..."
Resumiendo, Sabina. ..................................No me jodas!
Caza menor?...Tóppica España?...San fermín y ladillas?...Alándalus Malasaña?...¡Enga Bah!...¡Quién te ha robado el siglo XXI?...sin duda (y hay que ver cómo rima) Unamuno...¡Enga ya...Sabina...!...Mademoiselle...
¡Échate a dormir, anda!...No nos jodas!
¡Qué asco!....qué pena...
Tururú...Cuando no sopla el viento en ninguna ciudad......tururú...
¡Enga ya! Sabina.
Un niño mayor...y una niña pequeña...
Hoy estamos de celebraciones. Anteayer, lunes, me nació una sobrinita; una nueva ilusión que se incorpora en pañales a este siglo casi recién estrenado, con mucho lastre a la espalda y quién sabe qué sinfín de inimaginables esperanzas.
Y, como por arte de magia, hoy cumple años uno de mis "niños" favoritos. Mario Benedetti; 85 ya, o todavía.... Y a mí me ha venido a la memoria un poema que escribió hace unos años; más o menos para el tránsito de un siglo a otro.
Aquí lo transcribo, para celebrarlo en buena hora:
E L A C A B O S E
Traje los pies desnudos para entrar en el siglo
esa comarca en clave / todavía ilusoria
vamos a no estrenarla con quimeras exangües
sino con el dolor de la alegría
la realidad se aviene a su acabose
en cambio la memoria se espabila y se ordena
la frontera está ahí / pródiga en ceros
con hambre sed condenas acechanzas
y nacimientos ávidos / rompientes /
despues de todo creemos en tan pocos milagros
que no vale la pena enumerarlos
somos los extranjeros de un siglo que está viejo
pródigo en obsesiones y ruinas y tapujos
hábitos y confianzas y utopías
que hicimos con amor / deshicimos con saña
cuando acabe este siglo y nazca el otro
quizá nos falte el aire envejecido
al que estábamos tan acostumbrados
somos los exiliados de lo nuevo
sin autorización ni privilegios
sueltos en los meandros del azar
con las viejas nostalgias aprendidas
los mejores rencores malogrados
pero con la tristeza refrescante
por imborrable y por conmovedora
que es de nosotros porque fue de otros
de todos y de a uno
el siglo no borró las confusiones
siguen plomizas frágiles mezquinas
con insomnios macizos / fuera de época
los sueños otra vez desmantelados
y la niebla virtual que impide vernos
cara a cara con el tiempo de las paces
cada siglo es un mito o un escándalo
pero sólo al final nos deja atónitos
sin saber qué ocurrió / qué está ocurriendo
qué dejamos atrás en los jamases
cuál es el mundo real / el que se apaga
o el que nos deja el corazón sin dioses
somos los emigrantes / los pálidos anónimos
con la impía y carnal centuria a cuestas
dónde amontonaremos el legado
de las preguntas y perplejidades /
quién nos amputará las discrepancias /
en qué muelle en qué azar en qué crepúsculo
destaparán su siglo los venales
para brindar por íntegros y libres
fuimos los centinelas de la basura fósil
la que echaron al mar / la que olvidaron
y nos espera la basura fresca
la que perdonarán o harán ceniza
cuando despunte el sol de los presagios
no servirá la antigua contraseña
y vos y yo seremos sospechosos
como sobrevivientes del suicidio /
apenas si nos queda un racimo de días
y otro de noches con su cielo en llamas
pronto vendrán los locos del poder
refinados / desleales / un poquito caníbales
dueños de las montañas y los valles
de las inundaciones y los sismos
esos abanderados sin bandera
caritativos y roñosos
traje cartas favores exigencias
para envainar en el buzón de tiempo
de allí saldrán con tímidos destinos
hacia el futuro y sus provocaciones
a la busca de algún inencontrable
sea pozo de amor o cima de odio
en el buzón de tiempo cantan pájaros
baladas de quizás / pronósticos de lluvia
se corresponde la correspondencia
con el censo de miedos y corajes
en el buzón de tiempo las palabras
se fraccionan en sílabas y llantos
otras se juntan como peces
que huyeron de su orilla
y algunas más se reconocen
en las navajas del silencio
tengo los pies desnudos para entrar en el siglo
y el corazón desnudo y la suerte sin alas
vamos a no estrenarlo con quimeras exangües
sino con el dolor de la alegría.
Felicidades, chaval.
Bienvenida, renacuaja.
Qué decir...(una nueva ocasión perdida para callar)
No he tenido que darle muchas vueltas para decidir borrar este post. Sin duda me salió, entre otras cosas, demasiado ambiguo, a pesar de la efeméride. Reconozco que es buena señal, y prometo para el próximo 11-S hablar de flores.
Los comentarios los dejo, si nadie tiene inconveniente.
Besos y abrazos.
Cafesito de septiembre

Edward Hopper. Nighthawks.
Siempre he sentido una debilidad especial por este bar. Me pregunto si será por lo que tiene de tugurio infecto y trasnochado, con ese tufo característico, mezcla de soledad y matarratas; o por ser el rincón que menos ha cambiado en estos últimos años, en los que he estado fuera...
El local está casi vacío a estas horas. La humedad se adhiere al alma, mientras la vieja gramola permanece callada. En realidad nunca la repararon, porque aquí no hay música que valga; circunstancia que agradezco enormemente, desde mi silencio sonoro...Billy, el eterno camarero, octogenario, cojo y mudo, se desplaza en silencio de un extremo a otro de la barra con ensimismada parsimonia, omitiendo producir el más mínimo sonido, no sin cierta agilidad de viejo púgil; como si fuera nadando, o mejor, buceando...Medianoche de septiembre en nuestro café secreto.
De la mugre de las tazas emerge ese mismo olor viciado y ocre de aquellos tiempos lejanos, en los que aún no reparaba en estas pequeñas sutilezas...que sin embargo, ya estaban.
Yo he llegado mucho antes, como siempre. Ella llegará muy tarde de fregar la última cloaca, agitada y presurosa...cálida y distante, como siempre...y se deshará en datitos, sin solución ni sentido, mientras yo callo...hago como que escucho...contemplo... y me desespero. Hace algunos meses que volvemos a vernos. Se aviene a regañadientes a mis ruegos esporádicos, y bien sabe que fuera de esto nunca la llamo. Sé muy bien que no puedo...no debo...no le vayan a saltar las cejas y a colorear los pómulos por mi culpita. De hecho, ella nunca me llama...pero acude...siempre llega.
Terminado el cafesito en media hora mal robada, saltará como alma que lleva el diablo; dejándome un ( que si mi marido, el pobre, ya sabes) beso volado en la mejilla y un par ( que si los niños, ni te cuento) de billetes arrugados en el bolsillo de la (sólo puedo darte ésto) americana...
Yo me quedaré un ratito, a sorber como se escapa. Desertando de su vida, y de la mía.
Hasta el próximo café...quizá sea para octubre...Yo te llamaré, hermanita.
¡Eh, Sabina, ten cuidado con la nicotina!

Otro peso pesado que renace para otoño.
Hace ahora tres años, nuestro entrañable flaco calavera sufrió (y nos hizo sufrir) un importante jamacuco cerebral que lo dejó medio K.O. y con el cigarro en los morros:

Salvado el susto, no tardó en aparecer en la tele para hacer unas declaraciones, en su más puro estilo despreocupado y vital: "Estoy vivo y coleando, bien de las tres piernas y las dos manos...He vuelto a bailar el twist de puta madre y no habrá disco póstumo este año...Seguramente cerrará alguna fábrica de tabaco por mi culpa, porque, señores, están viendo a un exfumador..."
Dicen que ha madurado, que se cuida...que consume sus largas veladas de irredento insomne sumido en profundas lecturas y cabilaciones, sentadito a su sofá y sin otra cosa entre las piernas que su mantita barojiana. Al menos, ahora aparece en la tele con la cara regordeta y colorá (pelín crispada, diría yo); no se traga el humo del habano que siempre lleva entre los dedos y bebe con pajita de unos brebajes extrañísimos...Él sabrá; el caso es que no ha parado de currar y para dentro de unos días tenemos disco nuevo.
En principio se iba a titular "Números rojos"...más tarde pensó en llamarlo "Doce + una"...Pero el título definitivo (siempre dando una vuelta más de tuerca) parece que se queda en "Alivio de luto"...Trece nuevas canciones, trece nuevas letras en las que probablemente nos explique que, en el fondo, nada ha cambiado.
He pescado por ahí un par de párrafos, que os adelanto, a ver qué os parecen. Las canciónes se llaman
Contrabando:
"Ando buscando una pasión de contrabando. Sigo esperando en el mercado de ocasión una opinión de quita y pon, una razón para ir tirando, una canción capaz de hacer de tripas corazón"
y Números rojos
"Quién dijo que hoy es múltiplo de antes y el ego un envidioso malcriado. Qué maldición separa a los amantes que no se han olvidado"
Te esperamos expectantes ¡Ánimo flaco!
Un guiño, un abrazo y un suave corte de mangas. El sobe ya te lo pones tú...
