Desde mi PCra
De dentro a fuera...y viceversa
Acerca de
Sin salir de mi escritorio...voy vaciando botellas y lanzándolas al mar...
Sindicación
 
Chaflán de otoño


Vaya...se está poniendo a llover...

...Y la mañana; perezosa, se demora; como queriendo detener su poca luz unos momentos; para recrearse en los colores inciertos de este otoño incipiente, tardío y ligero...No parece que tampoco tenga prisa

ni frío...¿me das fuego?

Algunos pocos paraguas madrugadores, despliegan sin pudor su diafragma para amplificar

clín-clón...jajajaaajajajajaaaaa

los modestos estertores de esta tímida lluvia entre dos luces. Y el escenario se torna, sin comerlo ni beberlo

cóóóóóóómo moooooooooooola

en pura intemperie. Un tanto miserable, y sin luces de bohemia. Mientras el tintineo de los tímidos acordes acuáticos, performando dúctilmente sobre los pocos paraguas atrevidos que se atreven; van templando el alucine con evocaciones etílicas de violinista callejero...esperpéntico...por supuesto, ciego...que invitara a la tristeza o alguna pobre derivación de la empatía; más que al baile pajillero.

tengo fresqui

ven pa'cá...

Los taxis llegan despacio. De uno en uno van tragando a esos fantasmas solitarios; misantrópodos y adormilados, que no encontraron fortuna en la ruleta del...

amooorrrrrr?

caaalla...

...que llegarán a sus casas, a pesar de no recordar ni dónde viven. Y entrarán sigilósamente, para que la más estruendosa soledad que los espera, no se raje; y siga teniendo ojos verdes, oidos insomnes, brazos confortables...el hamster o el periquito, que nunca parar, y algo es algo...cuerpo de mujer...inexistente...

me estoy mojando

Sin embargo en esta esquina;

yo todavía no

esta Andorra fronteriza que no da a un lado ni a otro. Dónde todos los trayectos pasan de largo. Un par de indivíduos trata de alargar

cámbiame el sitio

la noche... De fundir dos anónimos en un sinónimo por el morro; a base de

..............hip...........

besos; ya cansados, por haberse recorrido el perímetro con los ojos, en todas las direcciones.

Y siguen llegando taxis...despacito...

tengo frío...aquí...

...uno a uno. Y siguen tragando solitarios de mirada vacía y acuosa...casi otoñal. Mientras estos dos de la esquina... estos

mmmmmmmmmmmm

uno...Ésto...No tienen ningún reparo en que la mañana se detenga por su

yeeeeeé!

culpa. Justo enfrente de su cruce de caminos. Ya que la luz vacilante, se convierte en una cómplice que les impide pasar...se...

...................hop................

...convertirse en un recuerdo. En dos pasados del pasado...en dos olvidos que contemplaran como si nada la lluvia mansa...que apenas moja

veeeeeeeengaaaaaaa

la luz detenida de este otoño incipiente y ligero...pero la lluvia cae...cae cada vez más...Y cae y sigue cay

¡TAXIIIIIIII!

endo...

Sin complicidades...

Sin perdón...sin estruendo.



 
Cambio de metabolismo





Pues sí. Esa carita de iluso se me quedó tras el suave y persistente goteo balsámico al que fui sometido cuando la bronquitis crónica, harta ya de exacerbarse, quiso pasar a mayores y contemporizar con los adolescentes rigores de este otoño que se aviene lentamente. Mano de santo, oiga. Me han cambiado la sangre, el metabolismo, y desde luego, el ánimo.

En fin, digamos que ya respiro; aunque sigo de "reposo" (baja). Y mi segundo aliento (el primero ya pasó) me provoca combustionarme de manera digital...con los deditos...tecleando. Agradeciendo, en primer lugar, la preocupación, el ánimo y, sobre todo, la constancia de todos ustedes vosotros. Retomando con paciencia y esmero esta sana y entrañable correspondencia blogosférica, un tanto aparcada últimamente por motivos que no estaban en mis dedos...ni en mis manos. La cosa no iba a mejor por el viejo procedimiento de "el tiempo todo lo cura"; y hubo que ponerse serios. Tras cuatro días de no dormir fuera de casa ( también se exacerba el insomnio en los hospitales...y el desamparo), nos dieron suelta, a mi nueva piel y a mí, para que pudiéramos seguir administrándonos con buen tino las agudas recomendaciones que un ilustre (y abnegado) cortejo de batas (blancas o verdes) de condescendientes sonrisitas( con mascarilla o con labios, y a veces también con manos) han grabado a laser en mi córtex de por vida...es decir, por una buena temporada.

El primer aliento ya pasó, digo, porque nada más salir al mundo de los vivos y aprovechando el merecido "reposo" (coyuntura) impuesto por los que saben; me escapé unos días, en busca de lo que quedara de verano bajo el Sol Mediterráneo. Y de paso, hacer un poco de padre...y de hijo...y de espíritu santo...

Hoy he vuelto a volver. Con los pulmones repletos de la brisa que me acunó, hace ya algún tiempo, y las manos llenas de caricias, apretones, pellizquitos y amuletos. Con la nuez desubicada y ese flato inorgánico que te avasalla el sistema y, en definitiva, hace que algo se muera en el alma cuando un amigo se va...máxime, si el que se va es uno mismo...

Últimamente no he entrado, ni he escrito ni he leído ni ná de ná. Pero aún me queda una semana de "reposo" (me sigue raspando el término) y, después de mezclarme con los míos, me apetece mezclarme con...los otros.

Releo los mensajes atrasados, y me pongo en marcha.

Abrazos.
 
Las diez y una noches


Ya decía yo que mucho estaba durando...o al menos eso dicen: " La gripe con medicamentos, siete días; sin medicamentos, una semana".

Y ahí andaba yo, resistiendo, sudoroso y tositurno; derrochando el tipo. Cualquier cosa con tal de no parar de dejarme engatusar cada noche por la hermosa Sherezade... Y ya veís, si se descuida, acaba conmigo. El último concierto lo tosisoplé casi con las justas, delirando en mis adentros que una gripe no puede durar tánto.

Y, efectivamente. Al día siguiente, gran bronca del señor doctor; antibiótico para caballos y tres o cuatro delicatessen más pa los síntomas (efecto apisonadora)...y lo mejor, reposo obligatorio, y, por lo tánto, baja. Bronquitis aguda, al borde de la neumonía.

Si ya me lo decía ( y me lo sigue diciendo) mi madre: "cuídate mucho de las chicas con transparencias".

En fin, que aquí estoy en mi cueva, ya un poquito más oxigenado y más aburrido que una encina. Pero sin demasiada energía para arrastrarme hacia el ordenata, y sin posibilidad de conectar Hotmail, porque mi aparato se niega ultimamente, vaya usté a saber por qué.

Menos mal que ahora mismo ¡uff, ya son casi las ocho! van a dar por la 2 una representación de Don Giovanni, de Mozart; que sin duda dará muy buen curso a mi delirio.

Me voy a la poltrona bis. Nos vemos en breve.

Besitos y limones.
 
Poderoso caballero es Don Dinero


Obviaré presentarles, a esta hora de la mañana, al insigne caballero que se gozaba en parir "perogrulladas" de este calibre, al tiempo que se "follaba" (senso estricto) una buena ristra sin pudor y se rascaba el ojete. Sólo diré que el "Oro" de su Siglo es de la misma materia que el que ahora nos ocupa. Además, esta vez lo traigo (siempre bien traído) porque me deja bonito el título.

Pero yo (que remedio) me quedo en este Siglo de...petroleo?...crudo?...Para hablaros de otro caballero, que ma ha hecho fabricar litros de baba; tanto sobre sus libros, como delante de la tele; cuando sacaban gente de todo tipo y calaña. Hablo de José Luis Sampedro; entrañable agüelito al que siempre es una gozada escuchar.

Hace unos días cayó en mis manos un precioso libro, con texto de Sampedro y cantidad de ilustraciones (dibujitos) de Sequieros. No es un cuento ni una fábula...es un pequeño tratado, un soplo de aire fresco, un puntito de luz en la catarata...cualquier cosa, menos catecismo.

Se titula "El mercado y la globalización" y está publicado en Destino.

Pensaba transcribir algunos párrafos, pero me parece un poco obsceno. Mejor lo buscáis; se lee en media hora y a nadie puede hacer daño; más bien es ozono del que apenas queda. De hecho, yo lo recomendaría en todas las escuelas. Se lee muy bien de mañana...

Y, aprovechando el "madrugón"; voy a limpiar esto un poco de polvo enamorado, y a darle al clarinete...teré, teré, terete...

Buen otoño, amigos.