Desde mi PCra
De dentro a fuera...y viceversa
Acerca de
Sin salir de mi escritorio...voy vaciando botellas y lanzándolas al mar...
Sindicación
 
Y no estar loco...


Acaso es lícito cometer la mayor locura? puede...depende...
Es si duda la razón la que siempre nos advierte...nos guía, nos asiste...nos dicta serenamente todo aquello que debemos evitar...No huir, la razón "dicta", pero evitar nos conviene...y sentimos y evitamos...y volvemos a sangrar, serenamente...
¿Y qué hacer? entonces...para eso está el corazón?...para evitar evitar?...para hacer lo que es preciso?...poder, puede...
Pero hoy no quiero hablar de locuras ni razones (el título está bien puesto) sino de luces y sombras...sombras las mías...y luces por todas partes, menos por una: Itsmísima Trinidad de tierramar, cielo y fuego...
Las islas me han tocado...y yo no las toqué a ellas...
Acaso sería lícito cometer la mayor locura?...Y qué es la mayor locura...qué nombre podremos darle sin llegar a cometerla...
Y qué pasa con la risa...la música...la pintura...la poesía...tantísimas otras cosas que no buscas...te acontecen...!Y párate tú la risa cuando ataca a borbotones si es que puedes!...si tu razón te lo dicta...y no escuches esa música divina, no vaya a ser que la entiendas y quedes sordo de por vida...cuidao con esos colores, son tan bellos que te pueden dejar ciego...y no me leas poesía, por favor...no me alucines, no mientas, no me engatuses...que ando pobre de razón y no quiero volverme loco...no puedo...no debo.
Analicemos los datos, sopesemos bien los riesgos, contabilicemos costes...prevengamos imprevistos, engordemos plusvalías, amortigüemos excesos...aseguremos espasmos, rentabilicemos miedos, economicemos llantos...y despues...una vez hechas las cuentas...Mandemos todo al carajo y amémonos como locos...sólo así seremos cuerdos.


Acéfalo, y sus brotes shakespearianos (mejorando lo ausente, claro)


Escuchando: Mathilde Jacques Brel


Ma mère voici le temps venu
D'aller prier pour mon salut
Mathilde est revenue
Bougnat tu peux garder ton vin
Ce soir je boirai mon chagrin
Mathilde est revenue
Toi la servante toi la Maria
Vaudrait peut-être mieux changer nos draps
Mathilde est revenue
Mes amis ne me laissez pas
Ce soir je repars au combat
Maudite Mathilde puisque te v'là

Mon cœur mon cœur ne t'emballe pas
Fais comme si tu ne savais pas
Que la Mathilde est revenue
Mon cœur arrête de répéter
Qu'elle est plus belle qu'avant l'été
La Mathilde qui est revenue
Mon cœur arrête de bringuebaler
Souviens-toi qu'elle t'a déchiré
La Mathilde qui est revenue
Mes amis ne me laissez pas
Dites-moi dites-moi qu'il ne faut pas
Maudite Mathilde puisque te v'là

Et vous mes mains restez tranquilles
C'est un chien qui nous revient de la ville
Mathilde est revenue
Et vous mes mains ne frappez pas
Tout ça ne vous regarde pas
Mathilde est revenue
Et vous mes mains ne tremblez plus
Souvenez-vous quand je vous pleurais dessus
Mathilde est revenue
Vous mes mains ne vous ouvrez pas
Vous mes bras ne vous tendez pas
Sacrée Mathilde puisque te v'là

Ma mère arrête tes prières
Ton Jacques retourne en enfer
Mathilde m'est revenue
Bougnat apporte-nous du vin
Celui des noces et des festins
Mathilde m'est revenue
Toi la servante toi la Maria
Va tendre mon grand lit de draps
Mathilde m'est revenue
Amis ne comptez plus sur moi
Je crache au ciel encore une fois
Ma belle Mathilde puisque te v'là te v'là TE V'LÁÁÁÁÁÁAAAAAAA


 
A propósito de lo bonito


"Lo bello es siempre raro"
CHARLES BAUDELAIRE

"La belleza no es más que la promesa de la dicha"
STENDHAL

"Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor"
RABINDRANATH TAGORE

"Todo lo que es hermoso tiene su instante, y pasa".
LUIS CERNUDA

"La belleza es un estado de ánimo".
EMILE ZOLA

"No puedo evitarlo"
FERNANDO ZAPATERO
 
TE PILLË


¡SI!

La verdad es que hay que tener paciencia. Y no escatimar el "morro" que a uno se le supone, por si las moscas.

Al final son habas contadas, como siempre ¡qué gracia (qué poca gracia) tiene la cosa.

Ya sé quién es mi hacker (absolutamente inofensivo; ya se sabe, aquello del refrán: ".........................".

Se podría decir que también en esto he tenido suerte. JA JA JA cómo me carcajeo JA. Inútil (lo de cobarde ya sé que no te ofende; tú sabrás a santo de qué)

Me importa un pimiento, un repepino, una mierda. Puedes seguir haciendo lo que puedas; a mí no me molesta. Pero sepas que te he robado el morbo: Ahora ya sé quién eres.

Encantado JA
 
DISCULPE QUE NO ME LEVANTE (Tema variación y coda sobre una idea de Groucho)





-- Nunca pertenecería a un club que me admitiera a mí como socio.


--Aunque, bien pensado, nunca podría pertenecer a un club que no me admitiera como socio.


--¡Horror, nunca podré pertenecer a un club!




Nada. Tan sólo una chorradita que me quite el mal sabor de boca de un post nefasto que coloqué ayerhoyestamadrugada; y que ya está donde debe estar.


Rectificar es de humanos (Ésta es mía, JA)



 
ME RAJO


"puedes llamarme a cobro revertido
desde la caracola de la esquina"

De cuando estuve loco. Joan Manuel Serrat


Me apeo. Me bajo.

No diría yo que sea porque ya no puedo más, pero cada día me cuasa más fatiga, se me hace menos un juego y más un trabajo. Por eso me rajo.

Además ¿no dicen que una retirada a tiempo es una victoria?...Aquí, el menda, no sabe si un poco porque aquel día tampoco iría a clase, o quizá también un mucho por deformación profesional (y vocacional), siempre ha andado un poco en guerra con eso del a tempo= "CON MEEEE", que farfullaba un viejo director parkinsoniano dándose golpes en la frente, más desesperao que el propio Beethoven en su última etapa de director, sordo como una tapia (los músicos, aves de rapiña, le tocaban la parrala y se burlaban del "pobre anciano").

Bueno, que me voy pa Úbeda. Sigo. El caso es que son ya muchos kilómetros, muchas distancias ganadas, muchas idas y venidas. Muchas cumbres escaladas, sin cuerdas, sin clavos y sin arneses; muchos descensos a toda leche, sin freno y sin cascos...o al revés. Siempre en equipo, claro. Casi siempre. Anda que no se han quedao rezagados corazones, nobles y sanos, valientes; pero también despistados, agobiados, aburridos, algo apajarados, que se han rajado antes o han quedado en la cuneta; si no rotos, al menos con bastantes agujetas, más de uno con reuma crónico.

Yo, ni idea de cómo estará el mío, eso de háztelo mirar siempre me impuso mucho respeto. Además me sé de paporreta lo que tengan que decirme: Mi cardiólogo me recomendaría, sin duda, que me pasara al ajedrez, sin tomarlo muy a pecho...Mi neurólogo, aliao con mi psiquiatra y el suyo, me sugeriría adentrarme dócilmente y con paciencia por los caminos de la meditación y la vida contemplativa...Mientras tanto, mi maestro zen, no deja de golpearme la cabeza con un sarmiento de olivo cada vez que abro la boca...

...Y yo, que sigo sin callar ni bajo el agua, llevo el craneo hecho un mapa, por fuera; y por dentro, en modo olla exprés; con la válbula de escape en perpetua taqui..........¿nube?..........La cuestión es que, me da a mí, todo eso, mejor ni tocarlo.

No sé qué será de mí a partir de ahora, pero está decidido en cualquier caso: He dicho que me rajo y me rajo. Me apeo, me bajo. La regalo o la desguazo.

Nunca más volveré a sentir esa potencia sobrehumana. Nunca volveré a verte vibrar, saltar, zascandilear, derrapar entre mis piernas. Adiós para siempre, adiós.


¿Alguien quiere una bicicleta? ¿Semiusada?


"Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oido:
-¿Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
-----------------------Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad"

ÁNGEL GONZÁLEZ



Le dedico este post a mi hermano, que es un auténtico crack del pedaleo. Y de muchas otras cosas.




 
SABOOOOOOOOOORRR

"El tonto, cuando no sabe, cree que sabe. El sabio, cuando no sabe, sabe que no sabe. Pero cuando el sabio sabe, sabe que sabe. En cambio el tonto, cuando sabe, no sabe que sabe."

No, no es un trabalenguas. Pero no paro de darle vueltas y no logro recordar quién la escribió...¿alguien podría ayudarme?

Feliz insomnio...


.......................................................................


Perpetuo-antiguo post (justo del Mayo pasado) que hoy, pues que me mueve, recupero.

Parece ser, yo creo, que he encontrado una explicación-excusa: acaso dilatación-exclusa, de esta angustia-perenne, espera:

La culpa es de Ángel González (angelito). De su libro "La Música y yo":

ESTOY BARTOK DE TODO...


ESTOY bartok de todo,
bela
bartok de ese violín que me persigue,
de sus fintas precisas,
de las sinuosas violas,
de la insidia que el oboe propaga,
de la admonitoria gravedad del fagot,
de la furia del viento,
del hondo crepitar de la madera.

Resuena bela en todo bartok: tengo
miedo.
La música
ha ocupado mi casa.
Por lo que oigo,
puede ser peligrosa.
Échenla fuera.



Los comentarios antiguos, como siempre, también los recupero.




 
Increible...pero incierto


"(¡Yóóóóó........Quéééééééééé.......Sééééé´...!)"
Les Luthiers


¡Yo era un desgrassiado!....No...nonononó


Siempre que me propongo lo que me conviene proponerme, lo que he de proponerme; lo que ¡QUIERO! proponerme...lo hago muy en serio. De verdad.

Sin embargo se me pasa al instante


¿será grave, doctora?

 
173 años o Viva el Romanticismo (sólo para valientes). Y dos.


Hacia los cuarenta años, Bramhs se estableció en Viena; donde produciría, ya madurito, la mayor parte de su extensa obra inmortal; tanto más densa y compleja, como vejete y cascarrabias se iba haciendo. Ya no abandonaría esta ciudad hasta su muerte, compajinando su residencia con multidud de viajes; sobre todo a Hungría, a la que tanto amaba.

La vida y la obra de un creador no son fáciles de separar. Especialmente en Bramhs, que entendió la estructura como algo más que una mera palabra: como el orden lógico y, además, el ámbito en que se contienen todas las vivencias, expresadas en este caso por medio de un lenguaje determinado: la música. Volcando en ella todo cuanto, consciente o inconscientemente (todavía no había aparecido Freud, pero estaba por llegar) había asimilado a lo largo de su experiencia vital. Es por eso que en su obra hablan el niño y el anciano, el joven y el adulto; latiendo en ella, con sobrehumano vigor, todas las vivencias emocionales que brotan de la relación del individuo con la naturaleza, el arte, la sociedad y, principalmente, consigo mismo. Con su propia soledad.

En sus últimos años, sufrió una especie de adolescencia tardía, que produjo como fruto las más bellas de sus perlas. Era el final, sin duda; pero un final absolutamente lleno de lucidez y de autenticidad. Bramhs abandonaba las grandes formas para buscar la verdad pura y sorprender a la música en su virginal desnudez. De nuevo el piano, la música de cámara, el canto e incluso el órgano. Y un descubrimiento: la "voz" del clarinete. Una voz amistosa, confidencial, de íntimo coloquio. Y con estas sonoridades austeras, profundamente emotivas, dejó abierto el diálogo más allá de sí mismo. Un tema se repite insistentemente en su música de aquel ciclo; llena de sucesivos aportes y enriquecimientos: el rondó. Y ahora podemos entenderlo al fin: la música y el amor. Es lo mismo. Ahora podemos comprender que toda la potencialidad de su noble alma se había hecho sustancia en la música. Bramhs componía entre sollozos porque toda su energía creadora brotaba incontenible en una entrega total, en una efusión emotiva que no conocía barreras. Pero para ello necesitaba el aislamiento. He aquí el drama del creador. la asunción de su soledad.
El relato de una visita inopinada de su amigo Max Kalbeck, ilustra a la perfección su estado en los últimos años:

"Nunca olvidaré la ocasión en que tuve el privilegio de escucharle componer sin ser yo visto. Me sorprendió grandemente el apreciar cómo un cierto aspecto demoníaco se mezclaba en su proceso creador. Me había dirigido por la mañana a su casa, situada en la carretera que lleva a Salzburgo, y me encontraba ya en el jardín cuando me di cuenta de que la puerta del salón donde se hallaba Bramhs estaba abierta. Y en ese instante, escuché una música maravillosa que me hizo detener en seco. La tomé en principio por una improvisación; pero; tras escuchar las repetidas transformaciones que experimentaban ciertos pasajes, comprendí que Bramhs estaba puliendo los detalles de una obra cuyas lineas esenciales ya había trazado. Se sucedieron nuevas variaciones, hasta que finalmente tocó todo el fragmento de tirón. Pero el solo se transfromó de repente en un extraño dúo: cuanto más se enriquecía la obra, más claramente podía escucharse un singular gruñido, mitad queja, mitad gemido, que en los momentos culminantes se convertía en un auténtico aullido. ¿Habría adoptado Bramhs un perro? Me parecía incomprensible que permitiese la presencia de un animal tan ruidoso en su cuarto de trabajo. Tras una media hora, cesaron simultáneamente el sonido del piano y el aullido. Al escuchar el ruído del taburete, entré en la sala, donde no había ningún perro. Bramhs, algo embarazado, se secó los ojos con el dorso de la mano, adoptando la actitud de un nuño sorprendido en falta: estaba completamente desnudo, y debía haber sollozado abundantemente porque había lágrimas en su barba y su voz tenía inflexiones de ternura. Por mi parte, fingí que acababa de llegar y que nada había advertido. Inmediatamente, recuperó su jovialidad, hizo algunas bromas y se sentó de nuevo al piano, tras cubrirse con una manta, para interpretar una fuga de Bach."



A estas alturas ya no era un secreto para nadie que se acercaba el final. El 7 de Marzo de 1897 (cuánto 7), se interpretó en la Sociedad Filarmónica su Cuarta Sinfonía, con la asistencia del compositor. Aquello era una despedida, todos (hasta el propio Bramhs) lo entendieron así. Las aficionados vieneses le tributaron un homenaje difícil de describir, obligándole a saludar tras cada uno de los movimientos. Cuando, menos de un mes más tarde, el 3 de abril, el angelito de cornisa abandonó este mundo, lo hizo con la convicción de haber sido amado y comprendido. De haber vivido intensamente, a pesar de renunciar al amor para poder crear en soledad.
Al final, resultó profético aquel texto de la Biblia, que utilizó en su Requiem Alemán: Muerte, ¿dónde está tu aguijón? ¿Dónde, sepulcro, tu victoria?.





Sentido homenaje a la tercera B: Bach, Beethoven, Bramhs. Tronco indiscutible de que arrancan todas las ramas de la música occidental contemporánea.


Escuchando: "Trio para clarinete, cello y piano" en la menor, op. 114


 
173 años o Viva el Romanticismo (sólo para valientes). Parte Uno.


"Músicos, putas y camareros,
de la mano entrarán en el infierno."

proverbio catalán





Sí, hoy es un gran día.

Un 7 de Mayo, de 1833 concretamente; los barrios más bajos de Hamburgo, asistían como si nada a la venida al mundo de un angelito de cornisa que iba a dar que hablar, y que cantar: Johannes Brahms. De padre músico y madre costurera.

El pequeño Johann no tardó en convertirse en el predilecto de su madre; con su tez pálida y enfermiza y sus frecuentes jaquecas. El niño era menudo pero con un cabezón considerable, en el que fulguraban dos estrellas intensamente azules, con las que miraba como si se le vaciara el alma; enmarcadas por largos y suaves cabellos rubios. Ya digo...un angelito...de cornisa. Apenas fue a la escuela, en la que era un alumno aplicado, unos tres años; abandonando pronto todo estudio que no se refiriera a la música. Más tarde Brahms, se mostraría muy preocupado por sus lagunas culturales; y sólo a fuerza de gran tesón e innumerables lecturas, conseguiría alcanzar un nivel más que estimable. Siguió siendo cabezón hasta la muerte.

El caso es que su padre, discreto músico de orquestina, ya había visto en el niño la realización musical de sí mismo, y no escatimó en gastos. Gastos en los que, la familia era pobrísima, no tardó en contribuir el chaval. Lo mejor que pudieron encontrar para él, fue un trabajo en un "café cantante" de los barrios portuarios de Hamburgo; donde el pequeño, de 10 años, tocaba al piano un selecto repertorio de canciones ligeras, que hacían las delicias de marineros y prostitutas. Por lo visto, la imagen cándida del niño de dorada melena y ojos azules, no tardó en despertar en aquellas mujeres sentimientos maternales, que exteriorizaban en torpes manifestaciones de cariño. Digamos que se lo criaron, vaya. Ahí se gestó también, claro, su eterna afición al tabaco y la cerveza. Ya de mayor, Brahms soliá recordar, no sin cierto orgullo privado del menor resentimiento, las duras condiciones que hubo de soportar en la infancia. En cuanto a las prostitutas, manifestó textualmente: Por lo menos tienen bondad de corazón, lo que no puede decirse de de muchas otras mujeres de excelente reputación. En realidad, la pequeña celebridad, no tardaría en brillar en las sesiones musicales de la alta burguesía hamburguesa, para deleite y solaz de damas y caballeros. Alternando esta actividad con su trabajo en los cafés del puerto y las visitas diarias a la fábrica de pianos, por falta de recursos para adquirir uno propio.

De hamburgo pasó, ya más crecidito, a Düsseldorf, donde fue acojido por la familia Schumann. La relación de Brahms con Robert y su esposa Clara, es una de las más conmovedoras e interesantes que se hayan producido entre artistas hasta la época. Por un lado, la emocionante generosidad de Robert, que no regateó eloguios para aquel que llegó a llamar el elegido; por otro, la fidelidad con que Brahms correspondió al entusiasmo de Schumann cuando éste perdió definitivamente la razón; hasta su muerte. Y por otro, las singulares muestras de afecto de Brahms hacia Clara, correspondidas por ésta en una medida que aún hoy no ha alcanzado pleno esclarecimiento.

La relación de Brahms con las mujeres se halla teñida por su sentido de lo contradictorio. Siempre parecía estar próximo a establecer una relación, para acabar finalmente por seguir su sendero solitario. Existen multitud de testimonios referentes a su carácter sarcastico, que se prodigaba en comentarios irónicos y con dobles sentidos; haciendo ver que, en general, tenía al sexo femenino por objeto decorativo y de escasa capacidad intelectual. Sin embargo, sometió todas sus obras a la crítica previa de Clara, por la que mostró siempre la mayor consideración, aparte de un intenso amor.
Parece ser que separó "claramente" el amor físico, la pura satisfacción de sus instintos, del amor ideal o-y espiritual. De hecho, se cuenta que acabó por conocer por sus nombres de pila a todas las prostitutas de Viena, las cuales le llamaban a su vez Herr Doktor. En realidad, lo que el músico mostraba ante el sexo opuesto era, en primer lugar, una visceral timidez exacerbada; sólo vencida ante aquella con capacidad suficiente para comprenderlo y aceptarlo más allá de sus excesos verbales y sarcasmos, puras manifestaciones de una actitud previa de defensa. Y en sugundo lugar, una insuperable contradicción, jamás resuelta, entre el deseo y el temor de amar y ser amado. Esto explicaría sus reiterados fracasos, siempre que se planteaba en serio el matrimonio. Y también su pasión por Clara Schumann; a la que podía amar plenamente sin necesidad de una realización física; constituyendo así el paradigma del amor intelectualizado y sublimado. Aunque, insisto; su verdadera relación con Clara nunca ha sido, ni lo será, plenamente esclarecido. Una frase de su primera carta a Clara tras la muerte de Robert: " Deja que mi profundo amor te reconforte, porque te quiero más que a mí mismo, más que a nadie o nada en el mundo."...ayssssss...me encantan las cartas de esa época...







 
Del Antiguo Egipto a la Era Digital


"Si uno dice la verdad, puede estar seguro de que, tarde o temprano, le descubrirán."
OSCAR WILDE


Hoy el post, me ha venido todo rodado.

Media mañana en la sala de espera (masajista: cervicales, y tal) enfrascado en la lectura de una revista de historia interesantísima. La gente se me colaba pero ¡y qué!.Yo no tenía prisa, y a veces me pasa ésto con ciertos artículos de divulgación.
Hablaba de criptogafría; ese universo fascinante, nacido a la par que la propia escritura (casi paralelo, podríamos decir), que no ha dejado de evolucionar hasta nuestra revolucionaria era digital. Esclavos con textos grabados (ni quiero imaginar cómo) en su cuero cabelludo, alfabetos de extraños símbolos, escritos con tinta simpática (¡qué chulo!), secuencias interminables de números...el ser humano no dejado de hacer gala de su ingenio para garantizar la confidencialidad de sus comunicaciones; dando lugar incluso a cachondísimas curiosidades o anécdotas. Por ejemplo (ésto yo no lo sabía ¡cachis!): ¿Sabían ustedes-vosotros que existen infinidad de mensajes cifrados en el texto del Kamasutra?...¡Hale, hale, a calentarse las meninges!

En fin; ni que decir tiene que el masaje me ha sabido a nada. Y claro, nada más llegar a casa me doy un garbeo por internet, sin dejar de pensar en la infinidad de sistemas que de deben estar desarrollando por este pseudomundo; ya de por sí, pura solapa. Una amiga del alma me recuerda Las "Gymnopédies" de Erik Satie, una música muy sensual, que recrea exquisitamente una escena de la Grecia clásica. Imagínense ustedes: Un grupito de efebos bien avenidos ejercitando sus músculos y estirando sus tendones pausadamente, ante la placidez contemplativa de ciudadanos ancianos de la calaña de Platón, sin ir más lejos; que acudían a esas sesiones para ensanchar su espíritu, lógicamente.

No he tenido más remedio que ponerme el disco, claro; al tiempo que se me ha ocurrido, vaya usté a saber por qué, abrir este libro que tengo entre manos, de mi querido Oscar Wilde. Otro que, a pesar de hablar claro como nadie, nunca tiene una sóla lectura.

Y de ahí, cosas de la vida, a mi querido Aramburu, para pegarme un buen baño ya en lucidísima metáfora de siempre y de nunca; eso sí, brutalmente contemporánea. Y en ésto me he parao. Y aquí lo dejo, para disfrute del personal:

DOS LÁGRIMAS

Livianos episodios son apenas de rostros compungidos. Mas pide la memoria que sucedan otra vez; yo consiento en su relato.
La primera la llora una mujer. La llora en una plaza a media tarde, porque sabe que pierde amor y amante. No los pierde de golpe, sino muy lentamente en las arenas movedizas del trato y el hastío, en las que boqueaban cada vez más espaciados los ratos de amor. La lágrima resbala por el rostro. Diciembre fulge en ella con desgana. Se detiene de pronto cerca de la barbilla, dudando si caer, si retornar desandando su estela al lagrimal. Quebrada contra un pliegue de bufanda, al descubierto queda su interior: oliva de agua pálida que tiene un hueso dentro.
La otra la derrama el que yo era, horas después, en soledad de un cuarto de alquiler, tributaria de idéntica amargura. Cae sobre la página de un libro, pero no tan aprisa que no sienta su frialdad en la mejilla. Sobre la página la ví después fundirse. Era un copo de nieve lo llorado.


FERNANDO ARAMBURU


Y bien; como ya dije antes, aquí me paro. Pero no sin despedirme (todavía queda noche por delante) con dos momentos del Wilde; que me mira de reojo, y no tiene desperdicio:

de La importancia de llamarse Ernesto

"Lady Bracknell: ¿...Fuma usted?
Jack: Pues, sí, debo admitir que fumo.
Lady Bracknell: Me encanta oirle decir eso.
Un hombre debe estar siempre ocupado en algo.
Hay demasiados ociosos en Londres."

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"La mismísima esencia de la aventura es la incertidumbre. Si alguna vez me caso, intentaré, desde luego, olvidarlo."



Y acabo
Escuchando: Sonata para piano No. 8 en do menor. "Patética", de Ludwig van Elsordo

En mis manos: "Música para camaleones".. Truman Capote





 
La carga de los mamelucos. Dos de Mayo.





Y mañana, tres de mayo...



Ambas maravillas, obra de otro "primo" de Beethoven.
 
¿A-buen-entendedor...?

"El-corazón-es-el-único-instrumento-que,aún-destrozado,trabaja."
ANÓNIMA


"Siento-mi-pecho-lleno-de-corazoncillos,como-de-cascabeles."
FEDERICO-GARCÍA-LORCA


"La-razón-puede-advertirnos-sobre-lo-que-conviene-evitar;solamente-el-corazón-nos-dice-lo-que-es-preciso-hacer."
JOSEPH-JOUBERT.


"Es-en-tu-corazón-donde-brilla-la-estrella-de-tu-destino."
FRIEDRICH-VON-SCHILLER...Qué-magnífico-repe-de-Ludwing-van-Elsordo.(Nota-del-editor)


"¿Puede-un-corazón-entregarse-dos-veces-en-la-vida?"
VOLTAIRE




"El-corazón-humano-sólo-se-ensancha-con-un-cuchillo-que-lo-desgarre."
GUSTAVE-FLAUBERT



Nos-ha-jodío-Mayo.
Acéfalo


Escuchando: Pumpum-pumpum. Luis Eduardo Aute.