J E T - L A G
Me levanto muy temprano, no recuerdo ya si del sillón o del taburete de cocina. A duras penas voy intimando con el monstruo del espejo, mentalmente enmimismado en complejas y fatigantes conjeturas; para acabar, al fin, aterrizando en lo que parece ser la alborada del martes. Bien, mi agenda dice que hoy trabajo tarde. Casi todo el día por delante y un sueño espeso, abducido por mil insomnios.
Salgo a la lluvia. Compro el periódico en el Kiosko de la esquina y regreso a mi sillón para ver cómo anda el mundo...desayuno...pongo música...o al revés...
Echo la mañana a perros, revolviéndome en un duermevela inquieto y sincopado; fantaseando a intervalos con mi araña favorita, que se afana en tejer una hermosa trampa en lo alto de mi cabeza.
Cuando al fin me siento hundir en ese pozo balsámico de un sueño dulcísimo, casi comatoso, salta de pronto la alarma del móvil.
La araña ha desaparecido, y yo siento como si se me hubiera colado en los pulmones.
Tengo que irme preparando. esta noche, concierto.
Comentario:
Comentario:
Pues a los fantasmas los puedes engañar de vez en cuando, pero las ideas poco descansan, la verdad; las buenas y las malas. Además por la noche como que se disparan ¿verdad?
En fin, tiraremos de valeriana.
Un beso.
En fin, tiraremos de valeriana.
Un beso.
Comentario:
Yo ya llevo dos días con insomnio sin poder conciliar ni mi propio sueño... ¿las ideas no descansan nunca? ¿y los fantasmas tampoco?
A ver si a la tercera va la vencida.
Bsos!!
A ver si a la tercera va la vencida.
Bsos!!