Decadencia absoluta (a modo de canto de cisne)

Invierno puro y duro. Pero cálido al amor de la amistad. Complicidad de la buena y, claro, cena. Estamos en Donosti ¡ Como si sería, que dicen por aquí, en Oslo!
Y, claro, de postre, música. Somos, salvo algún que otra acompañante, todos músicos. Se trata de una velada como tantas otras, pero hoy, afuera, hace un invierno del carajo y, con las almas ya bien templaditas, salen cosas como esta:
Y, claro, al Acéfalo le viene al pelo para, cual canto de cisne al vuelo, intentar dejaros buen sabor de boca hasta próxima abducción. De propia voz. Al menos la mejor que tiene. De la mano de dos colegas y sin embargo amigos.
Se trata, como podréis apreciar, de una grabación casera. Y así es como a mí me gusta.
Os la regala a tod@s vosotr@s, que le habéis mantenido esta pecera a la temperatura adecuada durante más de año y medio.
Y especialmente a tí. Que no sabes quién eres.
Hasta siempre.
Comentario:
...Chirivella...
Comentario:
Hermoso...tu hasta siempre.
Mil bikos...siempre.
Mil bikos...siempre.

Comentario:
Como me fastidian los hasta siempre, mi querido acéfalo. Dime que no te vas tu también, que esto se está quedando muy sólo y mi corazoncito se pone tristísimo (tu música no ayuda, no creas).
Besos.
Besos.
Comentario:
¡Maestro! Lo de casera... porque tú lo dices.
La foto... creí que habían crecido árboles en las nubes.
un abrazo
La foto... creí que habían crecido árboles en las nubes.
un abrazo
Comentario:
Es música celestial para los sentidos.
El clarinete como el lamento apasionado y desgarrado. Una esperanza por una vida bella...
El clarinete como el lamento apasionado y desgarrado. Una esperanza por una vida bella...