Desde mi PCra
De dentro a fuera...y viceversa
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Sin salir de mi escritorio...voy vaciando botellas y lanzándolas al mar...
Sindicación
 
Cafesito de septiembre



Edward Hopper. Nighthawks.



Siempre he sentido una debilidad especial por este bar. Me pregunto si será por lo que tiene de tugurio infecto y trasnochado, con ese tufo característico, mezcla de soledad y matarratas; o por ser el rincón que menos ha cambiado en estos últimos años, en los que he estado fuera...

El local está casi vacío a estas horas. La humedad se adhiere al alma, mientras la vieja gramola permanece callada. En realidad nunca la repararon, porque aquí no hay música que valga; circunstancia que agradezco enormemente, desde mi silencio sonoro...Billy, el eterno camarero, octogenario, cojo y mudo, se desplaza en silencio de un extremo a otro de la barra con ensimismada parsimonia, omitiendo producir el más mínimo sonido, no sin cierta agilidad de viejo púgil; como si fuera nadando, o mejor, buceando...Medianoche de septiembre en nuestro café secreto.

De la mugre de las tazas emerge ese mismo olor viciado y ocre de aquellos tiempos lejanos, en los que aún no reparaba en estas pequeñas sutilezas...que sin embargo, ya estaban.

Yo he llegado mucho antes, como siempre. Ella llegará muy tarde de fregar la última cloaca, agitada y presurosa...cálida y distante, como siempre...y se deshará en datitos, sin solución ni sentido, mientras yo callo...hago como que escucho...contemplo... y me desespero. Hace algunos meses que volvemos a vernos. Se aviene a regañadientes a mis ruegos esporádicos, y bien sabe que fuera de esto nunca la llamo. Sé muy bien que no puedo...no debo...no le vayan a saltar las cejas y a colorear los pómulos por mi culpita. De hecho, ella nunca me llama...pero acude...siempre llega.

Terminado el cafesito en media hora mal robada, saltará como alma que lleva el diablo; dejándome un ( que si mi marido, el pobre, ya sabes) beso volado en la mejilla y un par ( que si los niños, ni te cuento) de billetes arrugados en el bolsillo de la (sólo puedo darte ésto) americana...

Yo me quedaré un ratito, a sorber como se escapa. Desertando de su vida, y de la mía.

Hasta el próximo café...quizá sea para octubre...Yo te llamaré, hermanita.







 
Comentario:
Que texto tan lleno de ternura y que dulce café.
Besos con azucar y nata :-)

 
Comentario:
sublime la atmósfera que has quedado a mi alrededor, con mis dire de fondo.
Pedimos uno con leche?

Un saludo y encantada
 
Comentario:
Ella se deshizo en "datitos" y tú en silencios sonoros. Seguro que el local está mucho más vacío a estas horas...

Un beso sin sutilezas
 
Comentario:
Pero siempre acude. Porque espera esa llamada. Sabes que no te fallará.

Un abrazo
No