De bocazas y camorreros.
Pocas semanas atrás, un incidente en un campo de fútbol hizo abrir los ojos a mucha gente. En el duelo local Betis – Sevilla, un espectador, perdón, un imbécil lanzó una botella llena de agua que golpeó la cabeza del entrenador del Sevilla llevándole al hospital.
Pronto, todos los medios de comunicación dirigieron sus miradas acusadoras al palco, en donde se sentaban dos infames presidentes, que habían estado varias semanas sembrando cizaña entre las dos aficiones (cizaña aireada, por cierto, por estos mismos medios que después se lo reprochan). Sobre ellos, un busto que el “señor” Ruiz de Lopera impuso que se colocase allí, ya que él es el auténtico amo del Betis; un mafioso moderno, tirano y ladrón a partes iguales pero siempre rayando con lo legal, por eso lo de moderno.
Como decía, los medios culparon a estos personajes de la agresión por el ambiente que crearon, los mismos medios que venden portadas a base de alusiones como “machacar” al rival o “necesidades de venganza”.
Al final resulta que el agresor acabará siendo una víctima del entorno, con lo que estamos creando un ejército de borregos sin carácter ni opinión propia que justifican cualquier acto violento en base a supuestas provocaciones. Así, se puede violar a una joven porque “va provocando”, o pegar a un colegial porque “es un pringao”, o maltratar a la propia mujer porque “algo habrá hecho”.
Esto es el fútbol, algo que en su día fue lúdico y ahora es un escenario de desahogo para cualquier miserable incapaz, que se siente frustrado por su penoso devenir en la vida. Pero no sólo del fútbol viven las masas, ni sólo los presidentes de club son pendencieros, ni sólo la prensa deportiva es partidista y demagoga, ni sólo los “hooligans” ocupan las calles berreando.
Llevamos unos años en los que la vida de todos (del fútbol uno se puede aislar) la gobiernan dos partidos tan inmersos en su propio enfrentamiento que han olvidado su verdadera labor. Han olvidado para qué están. Han enterrado aquella lección que a todo el mundo dieron aquellos que SE UNIERON para conseguir una transición PACÍFICA.
No hace mucho escuchaba decir a una representante del PP: “La oposición está para vigilar al gobierno”
No señora, no; para eso estamos los ciudadanos y ustedes están para intentar orientar las decisiones de aquél hacia un rumbo más cercano al que sus votantes defienden, no para tumbar cualquier propósito de avance, por mucho que a ustedes no les guste. No olviden que ellos representan a mayor número de ciudadanos.
Así, hemos llegado a un punto en el que, como si de vulgares y malhablados presidentes de club se tratasen, estos mandamases se insultan gravemente en el mismísimo parlamento (no sé qué tipo de educación se precisa para ser un cargo público) y arengan a sus ejércitos de fieles a tomar las calles convocados por medio de sus emisoras y pasquines filiales.
Yo ya he perdido la inocencia de creer en el periodismo y la esperanza de creer en los políticos. Jamás he pertenecido ni perteneceré a ningún partido porque jamás pagaré por perder mi libertad de voto y menos a quienes enarbolan una bandera que más tarde utilizan como toalla de bidet después de vender su esfínter ante el mejor postor inmobiliario.
Pero me aterra pensar que aquellos lanzadores de botellas y quienes les protegen haciendo piña a su alrededor se adueñen de las calles y conviertan el país en una gran pelea de rebaños. Que, amparados en la masa, aparezcan aquellos frustrados y descerebrados imbéciles que creen justificada cualquier agresión, cualquier modo de violencia, cualquier insulto.
Me aterra pensar que las razones que esgrimen los políticos sean tan banales como: “Mi rebaño es más grande que el tuyo y balan más fuerte”. No sé si son conscientes de cualquiera de los dos que convoque una manifestación es capaz de llenar las calles. Son demasiado grandes. Eso demuestra su ineficacia para el trabajo por el que NOSOTROS les pagamos.
Me aterra ver cómo han pasado de diputados a “ocupas” de nuestra única propiedad: la calle. Si ellos quieren ocupar la calle que lo hagan siempre, que trabajen en la calle y cobren sueldos de la calle. Y que nos dejen a nosotros dialogar en el parlamento. ...Es el mundo al revés.
Algún día no será un entrenador de fútbol quien vaya al hospital, ni se solucionará todo con cerrar un estadio. Algún día habrá sangre por las calles y será muy tarde para mirar al palco, a la prensa, a “los otros”. Y ninguno de estos charlatanes se hará responsable de sus palabras ni tratará de detener la cadena de violencia, sino que culpará al vecino, como hacen siempre ... como les permitimos hacer siempre.
Y no me gusta definirme (aunque quien me haya leído a menudo sospechará cuál es mi tendencia, no así mi voto), pero últimamente hay tres bocas de las que no ha salido NI UNA SOLA PALABRA que busque mejorar el bienestar de su pueblo. No digo nombres porque si estoy equivocado nadie sabrá a quienes me refiero. Pero si se reconocen ¿no será que tienen algo sobre lo que reflexionar?.
Pronto, todos los medios de comunicación dirigieron sus miradas acusadoras al palco, en donde se sentaban dos infames presidentes, que habían estado varias semanas sembrando cizaña entre las dos aficiones (cizaña aireada, por cierto, por estos mismos medios que después se lo reprochan). Sobre ellos, un busto que el “señor” Ruiz de Lopera impuso que se colocase allí, ya que él es el auténtico amo del Betis; un mafioso moderno, tirano y ladrón a partes iguales pero siempre rayando con lo legal, por eso lo de moderno.
Como decía, los medios culparon a estos personajes de la agresión por el ambiente que crearon, los mismos medios que venden portadas a base de alusiones como “machacar” al rival o “necesidades de venganza”.
Al final resulta que el agresor acabará siendo una víctima del entorno, con lo que estamos creando un ejército de borregos sin carácter ni opinión propia que justifican cualquier acto violento en base a supuestas provocaciones. Así, se puede violar a una joven porque “va provocando”, o pegar a un colegial porque “es un pringao”, o maltratar a la propia mujer porque “algo habrá hecho”.
Esto es el fútbol, algo que en su día fue lúdico y ahora es un escenario de desahogo para cualquier miserable incapaz, que se siente frustrado por su penoso devenir en la vida. Pero no sólo del fútbol viven las masas, ni sólo los presidentes de club son pendencieros, ni sólo la prensa deportiva es partidista y demagoga, ni sólo los “hooligans” ocupan las calles berreando.
Llevamos unos años en los que la vida de todos (del fútbol uno se puede aislar) la gobiernan dos partidos tan inmersos en su propio enfrentamiento que han olvidado su verdadera labor. Han olvidado para qué están. Han enterrado aquella lección que a todo el mundo dieron aquellos que SE UNIERON para conseguir una transición PACÍFICA.
No hace mucho escuchaba decir a una representante del PP: “La oposición está para vigilar al gobierno”
No señora, no; para eso estamos los ciudadanos y ustedes están para intentar orientar las decisiones de aquél hacia un rumbo más cercano al que sus votantes defienden, no para tumbar cualquier propósito de avance, por mucho que a ustedes no les guste. No olviden que ellos representan a mayor número de ciudadanos.
Así, hemos llegado a un punto en el que, como si de vulgares y malhablados presidentes de club se tratasen, estos mandamases se insultan gravemente en el mismísimo parlamento (no sé qué tipo de educación se precisa para ser un cargo público) y arengan a sus ejércitos de fieles a tomar las calles convocados por medio de sus emisoras y pasquines filiales.
Yo ya he perdido la inocencia de creer en el periodismo y la esperanza de creer en los políticos. Jamás he pertenecido ni perteneceré a ningún partido porque jamás pagaré por perder mi libertad de voto y menos a quienes enarbolan una bandera que más tarde utilizan como toalla de bidet después de vender su esfínter ante el mejor postor inmobiliario.
Pero me aterra pensar que aquellos lanzadores de botellas y quienes les protegen haciendo piña a su alrededor se adueñen de las calles y conviertan el país en una gran pelea de rebaños. Que, amparados en la masa, aparezcan aquellos frustrados y descerebrados imbéciles que creen justificada cualquier agresión, cualquier modo de violencia, cualquier insulto.
Me aterra pensar que las razones que esgrimen los políticos sean tan banales como: “Mi rebaño es más grande que el tuyo y balan más fuerte”. No sé si son conscientes de cualquiera de los dos que convoque una manifestación es capaz de llenar las calles. Son demasiado grandes. Eso demuestra su ineficacia para el trabajo por el que NOSOTROS les pagamos.
Me aterra ver cómo han pasado de diputados a “ocupas” de nuestra única propiedad: la calle. Si ellos quieren ocupar la calle que lo hagan siempre, que trabajen en la calle y cobren sueldos de la calle. Y que nos dejen a nosotros dialogar en el parlamento. ...Es el mundo al revés.
Algún día no será un entrenador de fútbol quien vaya al hospital, ni se solucionará todo con cerrar un estadio. Algún día habrá sangre por las calles y será muy tarde para mirar al palco, a la prensa, a “los otros”. Y ninguno de estos charlatanes se hará responsable de sus palabras ni tratará de detener la cadena de violencia, sino que culpará al vecino, como hacen siempre ... como les permitimos hacer siempre.
Y no me gusta definirme (aunque quien me haya leído a menudo sospechará cuál es mi tendencia, no así mi voto), pero últimamente hay tres bocas de las que no ha salido NI UNA SOLA PALABRA que busque mejorar el bienestar de su pueblo. No digo nombres porque si estoy equivocado nadie sabrá a quienes me refiero. Pero si se reconocen ¿no será que tienen algo sobre lo que reflexionar?.
Comentario:
Hola tocayo:
Como siempre dando en el blanco.
Ya cada vez estoy más desilusionado de la política.
Me da rabia que me tomen por idiota y me quieran hacer comulgar con ruedas de molino.
No entiendo que haya gente que se los crea.
Sigue así tocayo y dales caña.
Un abrazo
José
Como siempre dando en el blanco.
Ya cada vez estoy más desilusionado de la política.
Me da rabia que me tomen por idiota y me quieran hacer comulgar con ruedas de molino.
No entiendo que haya gente que se los crea.
Sigue así tocayo y dales caña.
Un abrazo
José
Comentario:
yo es q me indigno solo con la palabrita "politica" asi q imagina con el significado q tiene ultimamente :S
besitos salados de CHOI
besitos salados de CHOI
Comentario:
Me avergüenzo del modo de "hacer política" que últimamente se está implantando en España. Estamos en una espiral imparable de irracionalidad y de odio. Me da verdadero miedo lo que está pasando. Pero creo que no se puede culpar a los dos grandes partidos en la misma medida. En mi opinión el 99,99% de la culpa cae de un lado. El otro responde y quizá no debería, pero en una proporción mucho más leve. Ante tales agresiones es muy difícil quedarse indiferente.
Comentario:
Lejos los tiempos de la Oratoria inteligente y del juego limpio...poco pan y el mucho circo
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Lo del futbol es muy triste, pero lo de la política... a mi personalmente esta oposición "golpista" y manipuladora me parece lamentable. Su única meta es derrocar a un gobierno legítimo caiga lo que caiga por el camino. Nos consideran unos borregos. Lamentable.
Besos
Besos
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Ultimamente recuerdo con mucha frecuencia una genial frase de "Los simpsons": - Hijo, si sigues suspendiendo, el único oficio que podrás hacer será el de ministro.
... y que rabia da el saber que es verdad!!!
Besos de una maia.
... y que rabia da el saber que es verdad!!!
Besos de una maia.
Comentario:
Claro clarísimo, se te entiende perfectamente. Me ataca la misma indignación ante la impotencia y la perplejidad que siento contemplando el triste espectáculo de nuestros representantes, a mi, desde luego, estos impresentables que han perdido el rumbo, no me representan, y me manifiesto totalmente en contra de este diálogo de besugos político.
En el juego democrático todos los partidos con escaño son necesarios, todos están ahí para aportar, para trabajar por sus votantes, pero esto es una auténtica vergüenza, ver cómo pasan de nosotros, sus patrocinadores, y con esto me refiero a cualquier partido y a cualquier votante, todos son necesarios, y cuantos más, mejor, si no, esto sería un puñetero monopolio tiránico.
No pienso tirar la toalla, por mucho que se empeñen en adormecernos, en lo que modestamente pueda contribuir a que esta situación cambie, lo haré, últimamente vengo pensando qué coñes van a heredar nuestros hijos, y eso me subleva, por eso digo que no tiremos la toalla. Merece la pena y mucho.
En el juego democrático todos los partidos con escaño son necesarios, todos están ahí para aportar, para trabajar por sus votantes, pero esto es una auténtica vergüenza, ver cómo pasan de nosotros, sus patrocinadores, y con esto me refiero a cualquier partido y a cualquier votante, todos son necesarios, y cuantos más, mejor, si no, esto sería un puñetero monopolio tiránico.
No pienso tirar la toalla, por mucho que se empeñen en adormecernos, en lo que modestamente pueda contribuir a que esta situación cambie, lo haré, últimamente vengo pensando qué coñes van a heredar nuestros hijos, y eso me subleva, por eso digo que no tiremos la toalla. Merece la pena y mucho.
Comentario:
Este tipo de guerras nunca van a tener solución porque a nadie le interesa que la haya. Viven de los insultos, cuanto más graves sean, más suenan. El fútbol y la plítica son un reflejo de la sociedad; antes nos parábamos a discutir sobre cualquier punto de vista dieferente y acabábamos teniendo parte de razón todos pero ahora se "arregla" con el insulto, la agresión,el asesinato y lo más triste es que lo vemos en gente que, a priori, debería ser un ejemplo de todo lo contario.
Señores, España va mal, muy mal, fatal.
Un besito José
Señores, España va mal, muy mal, fatal.
Un besito José
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lo triste de esto es que nadie parece haber sacado una buena lección del infame botellazo. los presidentes siguen a la greña, las aficiones también a lo suyo y los entrenadores, cada día más bocazas...
Comentario:
No te comento mucho últimamente, aunque te leo siempre. Porque me encanta la sabiduría de tus letras, letras donde siempre encuentro la racionalidad, la mesura y la verdad del ciudadano de a pie, del real, del que se levanta cada día para hacer mejor esta sociedad.
Y tus letras de hoy son un buen ejemplo de ello.
Gracias.
Y tus letras de hoy son un buen ejemplo de ello.
Gracias.
Cada mañana me levanto con la idea de que algo va a mejorar. Sin embargo, cada día nos vemos envueltos en otro poco más de basura por causas que no llego a entender. Cuando llego a casa, la ducha no es capaz de quitarme más que la suciedad propia de mi zanja.
Aquí trato de deshacerme de todo el barro que me inyectan dentro antes de que se endurezca y me convierta en una insensible figura de cerámica.
Si os sirve como terapia os invito a gritar conmigo.