Comilona de empresa
¡Atención! Algunas personas que viven de su cara bonita se reúnen para erradicar el hambre en el mundo.
¿Hay nuevo concurso de misses?
No. Se reúnen los dirigentes de los países componentes de la ONU
Esto me suena más a un festival de las canciones. Allí sale cada uno con su guitarra y su más hermosa composición de amor y luce su mejor sonrisa mientras entona canciones en cuyas letras se repiten constantemente palabras como solidaridad, apoyo, diálogo, hermanamiento, paz, progreso, estabilidad, salud, comunicación, incluso nombran la palabra esfuerzo. Quizá porque este año tienen el comedor a más de 50 metros del aparcamiento de las limusinas: se les va a hacer duro.
Todas las televisiones del mundo trasmiten las mejores estrofas de nuestros inspirados bardos. En la televisión pública de cada nación dirán que nuestro representante estuvo mejor que sus oponentes y que dio una lección de interpretación.
Después asistiremos a las fotos de gente que se odia dándose la mano con una fenomenal sonrisa. Son de especial interés las fotos en las que, por su vestimenta o color de piel, quienes se abrazan son radicalmente diferentes.
Pero lo que no llegamos a ver es cómo llegan a los acuerdos reales, los que luego vemos reflejados en la calle.
-“A ver, señorías. Hemos llegado a un punto que, no es que tengamos demasiado dinero, siempre se puede mejorar pero, cada día hay más medios de comunicación y la gente se entera de cómo vivimos. Ellos se mueren de hambre, como siempre, pero ahora empiezan a hablar y molestan mucho.
Hay que hacer algo. Creo que sería buena idea invertir algo de lo que nos sobra en callarles la boca con un mendrugo de pan. Ponemos unos milloncejos para alimentos y medicinas y se callarán un rato.”
-“¿ Y si invertimos en educación tanto básica como universitaria con especial interés en las materias apropiadas para que cada región aproveche sus recursos naturales? Y también en confeccionar un modelo de seguridad social básica para que empiecen a gestionar desde dentro su sistema sanitario?”
-“¡Tú estás tonto o qué! Tu debes de ser de los nuevos aquí, no? A esa gente se les manda alimentos y medicina desde aquí. Así, primero invertimos nosotros como particulares en empresas de esos gremios y, como damos nosotros mismos la orden de envío, el volumen de negocio y el pago del estado a nuestra empresa están asegurados.
Luego, ellos siempre estarán en deuda con nosotros y así, si hay algo de valor en su país, lo cogeremos en pago a nuestros favores. Si ellos adquieren cultura y empiezan a gestionarse por sí solos, ¿cómo metemos allí la cuchara nosotros?”
-“¿Y qué hacemos con los países que tienen conflictos bélicos internos?”
_”Esos son los mejores. ¿Dónde te crees tú que van a parar todas las armas que fabricamos? Nos ponemos de acuerdo, nos repartimos los bandos y colocamos armas a cada lado. Así sacamos dinero por las armas que se nos quedan viejas, esperamos a que se vayan aniquilando entre ellos y después entramos nosotros en nombre de la paz y de la justicia, probamos nuestros nuevos aviones y carros de combate, terminamos de destruir el país y colocamos allí a uno de nuestros chóferes de limusinas como presidente... democrático, eso sí. Luego él, por la cuenta que le trae, ya se preocupará de conceder las licencias a empresas nuestras para la reconstrucción del país. Así, los cuatro supervivientes nos besarán los pies y consumirán todo lo que nosotros les digamos. Eso sí, que no se nos olvide durante el conflicto apropiarnos de los recursos interesantes del lugar.”
-“Una última cuestión. ¿Esta gente necesitaría también envíos de ropa? Es que yo tengo una importante empresa textil”
-“¿Ropa? Pero si son medio salvajes y van apenas con un taparrabos! Bueno... espera ... se me ocurre que... sí! ¡Ya lo tengo! Prepara una partida importante de baberos, de esos que llevan inscrito: “Come y calla” Ja, ja, ja, ja....
Bueno, señorías, a comer, que el almuerzo ya lo tengo olvidado. No olviden sacar sus guitarras y sus mejores sonrisas. Fotos y abrazos para la prensa. ¿Dónde hacemos la próxima comilona?”
Nadie como Joan Manuel Serrat ha sido capaz de retratar tan bien a esta gente. Las últimas tres estrofas son el fiel retrato de las canciones a guitarra de las que hablo aquí arriba y con las que intentan dormirnos al pueblo. Palabras, sólo palabras.
Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.
Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.
Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.
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¡Atención! Continúa abierto el concurso de septiembre. Las bases y los primeros concursantes se pueden ver debajo de mis enlaces, aquí, a la derecha.
¿Hay nuevo concurso de misses?
No. Se reúnen los dirigentes de los países componentes de la ONU
Esto me suena más a un festival de las canciones. Allí sale cada uno con su guitarra y su más hermosa composición de amor y luce su mejor sonrisa mientras entona canciones en cuyas letras se repiten constantemente palabras como solidaridad, apoyo, diálogo, hermanamiento, paz, progreso, estabilidad, salud, comunicación, incluso nombran la palabra esfuerzo. Quizá porque este año tienen el comedor a más de 50 metros del aparcamiento de las limusinas: se les va a hacer duro.
Todas las televisiones del mundo trasmiten las mejores estrofas de nuestros inspirados bardos. En la televisión pública de cada nación dirán que nuestro representante estuvo mejor que sus oponentes y que dio una lección de interpretación.
Después asistiremos a las fotos de gente que se odia dándose la mano con una fenomenal sonrisa. Son de especial interés las fotos en las que, por su vestimenta o color de piel, quienes se abrazan son radicalmente diferentes.
Pero lo que no llegamos a ver es cómo llegan a los acuerdos reales, los que luego vemos reflejados en la calle.
-“A ver, señorías. Hemos llegado a un punto que, no es que tengamos demasiado dinero, siempre se puede mejorar pero, cada día hay más medios de comunicación y la gente se entera de cómo vivimos. Ellos se mueren de hambre, como siempre, pero ahora empiezan a hablar y molestan mucho.
Hay que hacer algo. Creo que sería buena idea invertir algo de lo que nos sobra en callarles la boca con un mendrugo de pan. Ponemos unos milloncejos para alimentos y medicinas y se callarán un rato.”
-“¿ Y si invertimos en educación tanto básica como universitaria con especial interés en las materias apropiadas para que cada región aproveche sus recursos naturales? Y también en confeccionar un modelo de seguridad social básica para que empiecen a gestionar desde dentro su sistema sanitario?”
-“¡Tú estás tonto o qué! Tu debes de ser de los nuevos aquí, no? A esa gente se les manda alimentos y medicina desde aquí. Así, primero invertimos nosotros como particulares en empresas de esos gremios y, como damos nosotros mismos la orden de envío, el volumen de negocio y el pago del estado a nuestra empresa están asegurados.
Luego, ellos siempre estarán en deuda con nosotros y así, si hay algo de valor en su país, lo cogeremos en pago a nuestros favores. Si ellos adquieren cultura y empiezan a gestionarse por sí solos, ¿cómo metemos allí la cuchara nosotros?”
-“¿Y qué hacemos con los países que tienen conflictos bélicos internos?”
_”Esos son los mejores. ¿Dónde te crees tú que van a parar todas las armas que fabricamos? Nos ponemos de acuerdo, nos repartimos los bandos y colocamos armas a cada lado. Así sacamos dinero por las armas que se nos quedan viejas, esperamos a que se vayan aniquilando entre ellos y después entramos nosotros en nombre de la paz y de la justicia, probamos nuestros nuevos aviones y carros de combate, terminamos de destruir el país y colocamos allí a uno de nuestros chóferes de limusinas como presidente... democrático, eso sí. Luego él, por la cuenta que le trae, ya se preocupará de conceder las licencias a empresas nuestras para la reconstrucción del país. Así, los cuatro supervivientes nos besarán los pies y consumirán todo lo que nosotros les digamos. Eso sí, que no se nos olvide durante el conflicto apropiarnos de los recursos interesantes del lugar.”
-“Una última cuestión. ¿Esta gente necesitaría también envíos de ropa? Es que yo tengo una importante empresa textil”
-“¿Ropa? Pero si son medio salvajes y van apenas con un taparrabos! Bueno... espera ... se me ocurre que... sí! ¡Ya lo tengo! Prepara una partida importante de baberos, de esos que llevan inscrito: “Come y calla” Ja, ja, ja, ja....
Bueno, señorías, a comer, que el almuerzo ya lo tengo olvidado. No olviden sacar sus guitarras y sus mejores sonrisas. Fotos y abrazos para la prensa. ¿Dónde hacemos la próxima comilona?”
Nadie como Joan Manuel Serrat ha sido capaz de retratar tan bien a esta gente. Las últimas tres estrofas son el fiel retrato de las canciones a guitarra de las que hablo aquí arriba y con las que intentan dormirnos al pueblo. Palabras, sólo palabras.
Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.
Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.
Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.
:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:
¡Atención! Continúa abierto el concurso de septiembre. Las bases y los primeros concursantes se pueden ver debajo de mis enlaces, aquí, a la derecha.
Comentario:
recuerdas la caricatura de Mafalda, Susanita agradece que haya pobres para poder organizar 'tés 'de caridad.
Comentario:
Como siempre, reveindicativo con las injusticias... Así me gusta, abriendo los ojos a la gente, aunque sea un poco exageradamente...
Por cierto, felicidades por haber ganado el concurso, como he estado desconectada no lo sabía...
Un abrazo.
Por cierto, felicidades por haber ganado el concurso, como he estado desconectada no lo sabía...
Un abrazo.
Comentario:
Me gusta ese caracter tuyo de reivindicador social, pero nada podemos hacer contra los peces gordos que dirigen el cotarro (lo que no significa que no lo intentemos). Yo intento pensar poco en estos temas, porque mi sangre entra en ebullición.
Espero que tu vacaciones fuesen magnificas.
Un abrazo desde el fondo del oceano
Espero que tu vacaciones fuesen magnificas.
Un abrazo desde el fondo del oceano
Comentario:
La inoperancia de los políticos llega ya al límite de lo insoportable. La verdad es que yo ya ni voto hace mucho tiempo....
Comentario:
Un post magnífico. Y la canción de Serrat, una de mis favoritas de siempre.
Comentario:
Buena foto, pero que muy buena foto, la que tu les acabas de hacer, salieron todos tal y como son. Es deprimente.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Cuánta razón tienes. Duele saber que esto continuará así por los siglos de los siglos.
Un beso
Un beso
Comentario:
Lo malo es ....que todo lo que dices aqui...es verdad..
Besitos.
Besitos.
Comentario:
Yo tampoco tengo un concepto demasiado favorable de los políticos y demás, todos ellos expertos en el noble arte de poder hablar durante horas sin decir nada.
Saludos!
Saludos!
Comentario:
Todo esta muy desvirtuado...estos temas, sacan una vena mia no muy agradable y hoy tengo buen talante.
Un musu fuerte!!
Un musu fuerte!!

Cada mañana me levanto con la idea de que algo va a mejorar. Sin embargo, cada día nos vemos envueltos en otro poco más de basura por causas que no llego a entender. Cuando llego a casa, la ducha no es capaz de quitarme más que la suciedad propia de mi zanja.
Aquí trato de deshacerme de todo el barro que me inyectan dentro antes de que se endurezca y me convierta en una insensible figura de cerámica.
Si os sirve como terapia os invito a gritar conmigo.