Sinceramente infiel
Le conocí a través de la red hace siete años. No le presté demasiada atención. Era de Barcelona; yo vivía en Portugal. Él estaba casado; yo, soltera. Y loca por otro, que acabaría abandonándome.
El destino hizo que me llamara por teléfono minutos después de que me hundiera. Me salvó la vida. Cogió mi corazón entre sus manos y lo obligó a seguir latiendo. Con sus palabras dulces, reparó fracturas, llenó vacíos, lamió heridas. Hasta logró el milagro de hacerme reír cuando yo lo único que quería era morirme.
Cuando me recuperé, tenerlo delante, tocarle, besarle, se volvió una obsesión. Tanto como la de no perderlo nunca, después de habernos amado como locos en la única cita que nos permitimos tener, en Sevilla, por el bien de su vida y la mía
La semana pasada, gracias a la banda ancha, volví a ver sus ojos, su boca increíble, su pecho moreno, su cuerpo desnudo en plena madurez. Y resurgió intacta todita la pasión de antaño. Todo el amor, la ternura, la risa. Y una complicidad natural, incomprensible y maravillosa.
Nunca será mío, ni lo pretendo. He tenido siempre claro que en esta vida no me toca. Pero lo que me despierta ese hombre, el amigo protector, dulce y divertido, el amante experto con el que toda mujer sueña, sigue siendo tan fuerte y es correspondido hasta tal punto
que tuve que avisar a mi marido.
Le aseguré que voy a intentar evitarlo por todos los medios, pero que si me cruzo con ese hombre de nuevo, en vivo y en directo, es probable que haga uso de un derecho que ambos defendemos: el de poder hacer cosas al margen de la pareja, siempre que no atenten contra ella.
Ese hombre no es enemigo, ni competencia para mi marido. Ese hombre no viene a robarle nada. Ese hombre ya estaba en mis venas cuando dije "sí, quiero".
Ese hombre es el dueño de esa parte de mí que nunca le entregaría a nadie más.
El destino hizo que me llamara por teléfono minutos después de que me hundiera. Me salvó la vida. Cogió mi corazón entre sus manos y lo obligó a seguir latiendo. Con sus palabras dulces, reparó fracturas, llenó vacíos, lamió heridas. Hasta logró el milagro de hacerme reír cuando yo lo único que quería era morirme.
Cuando me recuperé, tenerlo delante, tocarle, besarle, se volvió una obsesión. Tanto como la de no perderlo nunca, después de habernos amado como locos en la única cita que nos permitimos tener, en Sevilla, por el bien de su vida y la mía
La semana pasada, gracias a la banda ancha, volví a ver sus ojos, su boca increíble, su pecho moreno, su cuerpo desnudo en plena madurez. Y resurgió intacta todita la pasión de antaño. Todo el amor, la ternura, la risa. Y una complicidad natural, incomprensible y maravillosa.
Nunca será mío, ni lo pretendo. He tenido siempre claro que en esta vida no me toca. Pero lo que me despierta ese hombre, el amigo protector, dulce y divertido, el amante experto con el que toda mujer sueña, sigue siendo tan fuerte y es correspondido hasta tal punto
que tuve que avisar a mi marido.
Le aseguré que voy a intentar evitarlo por todos los medios, pero que si me cruzo con ese hombre de nuevo, en vivo y en directo, es probable que haga uso de un derecho que ambos defendemos: el de poder hacer cosas al margen de la pareja, siempre que no atenten contra ella.
Ese hombre no es enemigo, ni competencia para mi marido. Ese hombre no viene a robarle nada. Ese hombre ya estaba en mis venas cuando dije "sí, quiero".
Ese hombre es el dueño de esa parte de mí que nunca le entregaría a nadie más.
Comentario:
Lo consideras arriesgado, Kotinussa? No sé. Desde 1999, ese hombre y yo sólo nos hemos visto en persona una vez, antes de yo casarme. Podríamos haber repetido, pero no lo hicimos pensando en nuestras parejas. Durante años, sólo hemos hablado alguna que otra vez por teléfono. Y fueron charlas de amigos que se quieren.
Poder hablar de esa atracción que siento con mi marido, me hace darme cuenta de la persona tan excepcional con la que vivo.
Nunca le he sido infiel "físicamente", pero puedo amar y desear a otros. Por suerte, no tengo que castrar esos sentimientos, como dice Amaranta. Y la red es una alternativa estupenda para "desahogarte".
Naturalmente, la confianza es en los dos sentidos. O crees que mi marido (o mis otros amados) son de piedra?
Poder hablar de esa atracción que siento con mi marido, me hace darme cuenta de la persona tan excepcional con la que vivo.
Nunca le he sido infiel "físicamente", pero puedo amar y desear a otros. Por suerte, no tengo que castrar esos sentimientos, como dice Amaranta. Y la red es una alternativa estupenda para "desahogarte".
Naturalmente, la confianza es en los dos sentidos. O crees que mi marido (o mis otros amados) son de piedra?
Comentario:
Bueno, aunque no te conozco tan bien como otros que escriben aquí, estoy más bien con Maggie. Me parece un juego un poco arriesgado.
Besos.
Besos.
Comentario:
jajjajaja
pero que remalas soissssssss.....
nunca dudé de tus encantos sexis.....NUNCA
pero que remalas soissssssss.....
nunca dudé de tus encantos sexis.....NUNCA
Comentario:
Por cierto, autómata... de verdad que no sabías que tengo una parte sexy? (ahora te tendría que poner aquí el dibujito aquel de msn... jajajajajajajajajaja)
Comentario:
Jajajaja, Amaranta... Lo malo es que esa parte sexy mía me puso entre los más leídos y esto en vez de un sitio íntimo, parecía un escaparate donde montones de desconocidos me podían ver desnuda. De hecho, si te fijas, en cuanto he hablado de sexo... halaaaaa, la casa llena, jajajaja...
Ahora suelo preferir pases privados.
Pero vamos, me entiendes tan bien, que no te pido en matrimonio porque estoy casada, que si no....
Un beso, guapa!!!
Ahora suelo preferir pases privados.
Pero vamos, me entiendes tan bien, que no te pido en matrimonio porque estoy casada, que si no....
Un beso, guapa!!!
Comentario:
Una cosilla que no dije ayer !autómataaaa dices que esto parece más de Amanda!!! ¿Tú no te acuerdas de Lara, la mujer sexy que un día apareció por estos sitios, que destilaba sensualidad, que cautivaba con cada palabra, que parecía curvas, cantos de sirenas que atraían a hombres y mujeres. Lara tiene un componente tan de mujer en mayúsculas que si no la leiste en aquel comienzo te perdiste esa parte que también está dentro de ella.
Comentario:
Mujer, no seas envidiosa. Además, ten en cuenta que ya lo comparto con su esposa... jajajaja... Me alegra verte de nuevo, hnh... Un beso
Comentario:
pero a ver, ¿nos vas a dar el email de este hombre? porque hija mia yo también quiero, con esa descripción.
venga, venga, no seas egoísta y comparte jajaja.
besitos.
venga, venga, no seas egoísta y comparte jajaja.
besitos.
Comentario:
Maggie, cuando acabes con lo tuyo, nos echamos una charlita y te explico mejor esto. Verás como no es así. De hecho, mi matrimonio va ahora bastante mejor de lo habitual.
Creo que Amaranta sí lo entiende.
Besos a las dos y, de paso, a mi aguar... como siempre
Creo que Amaranta sí lo entiende.
Besos a las dos y, de paso, a mi aguar... como siempre
Comentario:
ay, ali. q no. q si piensas en otro y hablas de él como tú acabas de hablar de ese hombre es q algo falla en tu pareja. y algo gordo. una infidelidad, aunq sea virtual, es un piloto q se enciende para avisarte de q algo anda mal...
Comentario:
ummm chica sexy, que me pongo celoso ;-)
besos,
besos,
Comentario:
Creo que realmente tienes una relación preciosa que cuidar, alguien que es capaz de compartir contigo esos sentimientos que normalmente castramos y que sea capaz de entenderlos aunque le duela creo que alguien que merece la pena conservar, porque como tú dices la otra persona no va a estar en tu vida (en ésta que te toca ahora). Un beso preciosa.
Comentario:
Es irónico. Cambiamos por presión del otro, que al final nos deja porque ya no somos la persona de la que se enamoró...
Es posible encontrar a alguien que reconozca esas cualidades que tu pareja ni se huele o no valora, y te permita seguir siendo tú. Es arriesgado, claro, pero si no pone en riesgo tu relación, te sientes más completa, más feliz. Y tu felicidad se transmite a tu pareja.
Con esta forma de pensar, está claro que no podría estar al lado de nadie que entienda el amor como posesión.
Es posible encontrar a alguien que reconozca esas cualidades que tu pareja ni se huele o no valora, y te permita seguir siendo tú. Es arriesgado, claro, pero si no pone en riesgo tu relación, te sientes más completa, más feliz. Y tu felicidad se transmite a tu pareja.
Con esta forma de pensar, está claro que no podría estar al lado de nadie que entienda el amor como posesión.
Comentario:
Denuedo, en mi opinión, tu pareja sólo te cubre una parte de tus necesidades. Si son muchas y te basta y eres feliz, pues estupendo. Pero mi experiencia (relación previa de más de once años) me dice que, tras la idealización inicial en que todo te parece perfecto,hay partes de mí que se acaban atrofiando por falta de uso. Dejo de ser yo y me quedo reducida a una parte de lo que yo era, alterada (de forma pacífica o forzada) para aumentar la compatibilidad con mi pareja.
Comentario:
Mari... gracias por tu fidelidad! Desde luego, es mucho tema...
Enrique, gracias. Cuando quieras, sabes donde estoy. Sé que me ves entrar y salir. Dime algo y si estoy con "ese hombre" me visto en un instante y nos echamos una charlita, jajajaja...
Enrique, gracias. Cuando quieras, sabes donde estoy. Sé que me ves entrar y salir. Dime algo y si estoy con "ese hombre" me visto en un instante y nos echamos una charlita, jajajaja...
Comentario:
esto parece más de Amanda, jajajja....pero es precioso....(se te echa de menos)
Mil besos
Mil besos
Comentario:
Completamente de acuerdo en el derecho a hacer cosas al margen de la pareja. Pero para mi es difícil entregar algo a alguien que no le haya entregado ya a mi pareja. Puedo entregarle mi pasión adormecida, complicidad, cariño. Pero sé que si le entrego algo que no le entregaría a mi pareja, mi relación estaría perdida. Soy un ingénuo ?
Comentario:
Sinceramente clara, sinceramente fiel a vos misma.
Mucho tema para un post: esto de la fidelidad... esto de amar... esto de vivir...
Besos, AliLara
Mucho tema para un post: esto de la fidelidad... esto de amar... esto de vivir...
Besos, AliLara





