logotipo

img_google
Desenterrando Huesos
Acerca de
Este es el tercer volumen de mi diario. El primero, lo enterré. El segundo, lo arrojé al mar. Quién sabe lo que haré con éste cuando otra de las mujeres que hay en mí, decida que ha llegado su momento de salir a la luz.
Enlaces
Aquí, los blogs de mis amigos. No están todos los que lo son, pero lo son todos los que están.
Sindicación
 
Una semana movidita (por fiiiin!!!!)
No he actualizado últimamente porque no paro en casa. La meditación del día 17 provocó en mi vida una avalancha de acontecimientos, algunos muy esperados. Os cuento:

MARTES: Acababa de apagar el móvil para meditar cuando me llamaron de la academia de idiomas para que fuera a una entrevista esa misma tarde. Les había enviado el CV por email tres horas antes!!! Por suerte tenía babysitter (mi marío) y me pude ir pitando pa'llá en cuanto oí el mensaje. Hubo una especie de pre-acuerdo, que se selló tres días después cuando me reuní con mi futura jefa (empiezo el lunes!!). De momento tengo tres grupos de español (adultos, adolescentes y niños), cinco horitas a la semana, pero pronto puede que también dé cursos especializados para empresarios. Por cierto, conocí al profe de inglés y mi gozo en un pozo; la antítesis del Clooney: bastante alto, sí, pero blancucho, pelirrojo, pecoso, con melena y coleta. Vamos, que podría ser mi primo. (Habrá clases de italiano???... a ver si hay más suerte...)

MIÉRCOLES: Dia D para mi familia. Mi marido iba a conocer en detalle la propuesta para su traslado a Alemania y tenía que dar una respuesta. La respuesta (decidida entre los dos, por una vez) fue NOOOOO!!!! O sea, que la casita esa del banquito seguirá siendo mi hogar y un hotelito gratis para los amigos. (Uffff.. suspiro de alivio, ahora que yo ya estaba encontrando mi camino aquí)

Por mi parte, tuve una expecie de experiencia religiosa en mi primer día en el gimnasio. Lo del monitor que me tocó daría para un post. Sólo diré que era clavao a Ricardo Bofill, en versión simpaticote, pero con una extraña manía: la charlar por los codos sin guardar esa distancia de seguridad que se suele mantener entre desconocidos. Y si eso te lo hace alguien cuando estás caminando a un ritmo algo forzado sobre la cinta esa, intentando no desconcentrarte y caerte, colorá y sudando la gota gorda, pues te intimida el doble. Pero no sé, se ve que le caí simpática. Es que las españolas tenemos un nosequé para muchos portugueses, sabéis, chicas? No llegamos al punto de mito sexual como las suecas en su tiempo, pero casi. Prueba clara es que muchas portuguesas no nos tragan.. jajajaja.. Por algo será...

Volviendo a lo del gimnasio, el monitor, casi acodado en mi bicicleta, me guiñó el ojo y me hizo una inesperada propuesta mientras yo agonizaba subiendo una cuestecilla virtual que a mí me parecía ya el Tourmalet.
- Vete arriba, que va a empezar una clase que te va a encantar.
Joé, pensé yo... una clase de qué? Una clase llena de niñas dando saltitos en el step a un ritmo imposible de seguir por la muá, tras varios años de culing profesional? (por no hablar de los desastrosos efectos del blogging). Pa sudar, ya tenía las clases de salsa. A lo que yo iba al gimnasio era a recolocarme los abdominales haciendo musculación localizada!!
Pero... alucina, vecina. Grupo pequeño (eran casi las nueve de la noche), todos descalzos y profesor que llega, enciende unas velitas y apaga las luces. Y yo, con la mandíbula descoyuntá y pegada al pecho. Por la sorpresa, digo. Después de tirar la toalla en lo de encontrar un curso de yoga con un horario medio decente, voy y me planto sin pretenderlo en una clase superzen, donde se estimula mi mente y cada músculo de mi cuerpo al ritmo de un jazz muy sensual y música New Age...
Debo aclarar que, tras su apariencia suavecita, el amigo Pilates acaba siendo tela de heavy. Menudas posturitas. Y yo, como un pato rechoncho y torpe, intentando moverme entre postura y postura con la gracia del experto en Tai Chi. Fracaso absoluto, todo sea dicho. Suerte que no había cámaras (éxito total en el Youtube, seguro; sección descojone). Afortunadamente, la sensación de ridículo se vio frenada por la sonrisa y la mirada comprensiva del profesor, transmitiéndome autoconfianza. Un tipo muy especial, por cierto, bastante pequeñito (1,50 le calculo) pero con una expresión de felicidad contagiosa, un aura de luz, de calma.
La sesión acabó con una meditación guiada muy relajante. Cuando estaba boca abajo en mi colchoneta, medio grogui, sentí rodar sobre mi cuerpo una pelota enorme. La insistencia con que el profe hizo presión en ciertas zonas, sobre todo la espalda, fue verdaderamente orgásmica. Aún me duelen algunos músculos que ignoraba que tenía, pero vuelvo a esa clase, fijo!!

JUEVES: Confiada en que me llamarían de nuevo de la academia (al final, lo hicieron al día siguiente), me acerqué a la ciudad donde se encuentra para hacer unas compras y allí me quedé esperando hasta media hora antes de mi clase de bailes latinos. No llegué a tiempo debido a un vergonzoso episodio en mi recién reiniciada vida de mujer independiente. Tras más de tres años sin coger el coche más que para comprar en el super cercano o llevar al niño a la guardería, siempre con luz del sol, acabé perdiendo el hábito de usar las luces. Y cuando las uso, me olvido de ellas. Así que, cuando entré en el coche para ir para la clase, plof!, sin batería. Tal incidente podría haber llevado (justificadamente) a que oyese por teléfono expresiones como "pero mira que eres gilipollas, hacerme salir a estas horas a buscarte!!!" Pero no fue así, en absoluto. Mi marido vino amablemente a echarme una mano sin quejarse de nada. Tan sólo me dijo "le podría pasar a cualquiera" (le quiero más desde ese día!!!). Sobre todo, porque tengo asistencia en carretera y bastaría marcar el número para que vinieran a auxiliarme (como ya lo hicieron en otra ocasión). Pero es que no sé, hay ciertas cosas que no me gusta hacer públicas. Se me quedó grabada la sonrisita de aquel tío como diciendo "mujer tenía que ser!" Sea como sea, a mi marido no le pasaría, porque no tiene un cutrecoche como yo; el suyo le avisa cuando se deja las luces puestas... Cuando volvimos a casa, le confesé que la semana anterior había circulado por la ciudad sin poner las luces. Estaba muy iluminada y, como digo, he perdido la costumbre. Por suerte no había apenas tráfico (ni policía). Pero vamos, que ya he aprendido la lección, eh??

VIERNES: Mi marido se reunió con un equipo de otra multinacional, a una hora de camino, para escuchar su oferta. No es ideal: cobraría lo mismo que ahora y no tendría, de momento, coche de la empresa (o sea, que tendría que comprarse uno). El contrato sería por un año, pasado el cual, si todo iba bien, se formalizaría y se revisaría el sueldo. Ni él ni yo tenemos dudas de que irá bien, porque es un ingeniero estupendo. Y si no le gusta ese nuevo empleo, pues tiene 12 meses de plazo para preparar su salida. Así que decidimos aceptar. Por tanto, lo despedirán el día 21 de Diciembre, cobrará (cobraremos) la indemnización (dos sueldos por año trabajado) y el día 9 de Enero ya estará currando de nuevo. Yo también. Por fin tenemos claro nuestro futuro!!!

Hablábamos de ello por teléfono cuando me llamaron de la academia para formalizar las condiciones del trabajo. Tuve que ir para allá pitando y volver una hora más tarde para dar dos clases de Arqueología.
Fue emocionante toparme con mis niños en el recreo. Habían incorporado a sus juegos cosas que habían visto en mi clases sobre el Paleolítico, en especial el intento de hacer fuego, con dos piedras o frotando una madera con un palito. Y se entregaron de lleno cuando les propuse escenificar un conflicto que hubo en Portugal por unos grabados rupestres importantísimos que iban a quedar cubiertos por las aguas de un nuevo embalse. Los disfracé de periodistas, arqueólogos, albañiles y manifestantes: Embalse, sí!! Embalse, no!! Les gustó tanto que acabaron gritando sin parar "La Prehistoria es guay!!" "Nos gusta la profe Lara!!" Sentí al fin a los chicos atentos y cercanos. Y las chicas fueron todo besos y abrazos. Emocionante, como digo. La confirmación de que ESTO sí es lo mío.

SÁBADO: Y ahora aquí estoy, en plena madrugada, trabajando (gratis) en un artículo que saldrá el lunes en un periódico regional, con la intención de hacer que mucha gente de la zona, sienta la necesidad repentina de aprender español. Algo que fue pactado con un periodista delante de mis narices por mi nueva jefa; una empresaria muy agresiva que me puede ayudar bastante, pero con la que tendré que tener cuidado. Tiene un puntito de explotadora que se ve a leguas. No creo que le haya hecho gracia que le diga que el viernes por la noche y el sábado por la mañana, son para mí y mi familia. Ah, se siente... Que la semana tiene muchas horas... y por 100 o 200 euros más, no me vale la pena renunciar a mi vida familiar o a mis escapadas a mi tierra

En fin, esta es sólo una lista de algunas de las cosas que he vivido esta semana. Pero ha habido tantas... Sólo que cuando estás viviendo algo, no puedes pararte a contarlo.

PD: Atenta a los pedidos de mi público más fiel (maggie, en su último comentario), aquí va esto (los no simpatizantes, que ni miren de reojo la foto que viene):


 
Comentario:
enhorabuena!!!!!!!
por no tener que moverte de pais, por encontrar trabajo, por tener tiempo para ti y para tu familia....y sobre todo por poder seguir disfrutando del fabuloso banco de madrea de tu jardin!!!. te lo repetire: enhorabuena!!!
 
Comentario:
y es que a veces los sueños se hacen realidad. enhorabuena!!!!!!!!!!!!!!! te lo mereces. besos.
 
Comentario:
Cuanto me alegro!!!!!!

Aunque parecia que iba yo contigo de la ceca a la meca, qué jaleo de semana, ya te digo!! jajaja

Lo de las luces... no tiene perdón!!! luego tenemos la fama que tenemoa!! jajaja, dichosa tú que tienes al super hombre en casita, jejeje.

Me encanta verte tan "ocupá" aunque eso significa que nos "sacrificarás" a algunos, al menos es por una buena causa.

1beso
 
Comentario:
Pues si que ha sido una semana movidita, si. He leido tu blog por primera vez, y lo enlazo al mio, un saludo.
No