Cartas desde mi camarote: IV
Hace unos años compré un libro aparentemente inocente. Un libro pequeñito donde no había crímenes por resolver. Ni príncipes, ni brujas; ni sapos, ni bellas durmientes. Un libro poético, sin una sola rima. Un libro inteligente y divertido, cuyo principal protagonista (oh, sorpresa!) era yo misma.
Yo y cualquier persona que tuviera la suerte de tropezarse con él. Porque es un libro que no se puede regalar. Ha de llegar a tus manos "por casualidad". Tú no lo escoges, él te escoge a ti. El destino lo coloca en tus manos cuando te puede ser útil, no antes. No es un libro de autoayuda. Es un libro de Magia.
He comprobado que, aunque lo tengas delante de las narices, sólo te fijarás en él si estás preparado para entenderlo. De nada sirve adelantarse: si lo haces, podrás devorarlo hasta la última página de una sola sentada, pero no habrás aprendido ni a sacar un conejo de un sombrero. Y ya ni hablamos de trucos más elaborados, como, por ejemplo, el de conseguir que todos tus deseos se hagan realidad. Es probable que el orgullo y los prejuicios arraigados en tu corazón te impidan reconocerlo, pero el fracaso se deberá a que aún es pronto para ti. Preferirás pensar que el autor es un estafador y quien te lo recomendó, un iluso.
Así que tendréis que perdonarme, no es que no quiera, es que no puedo deciros el título. Ni siquiera sé como acaba. Pasarán años antes de que llegue al final. Cada capítulo exige cambios en ti que llevan su tiempo. Antes de que se produzcan, es una estupidez seguir; de hecho, esos cambios te exigen volver en repetidas ocasiones sobre lo leído. No hacerlo y continuar leyendo sería como ir a un examen sin haber estudiado, pero sabiendo ya las respuestas. Sacarás la mejor nota, pero no habrás aprendido nada.
Lo confieso, no soy una buena alumna. He aprendido los principios fundamentales de la teoría, pero me cuesta llevarlos a la práctica. Afortunadamente, la Magia empieza a formar parte de tu vida en cuanto abres la primera página del libro. De hecho, pronto tendré que escribir una nueva "lista de cinco deseos, que quiero que se cumplan", porque aquellas cosas con las que, hace unos años, sólo soñaba, se han ido materializando tal y como las imaginé:
- un hombre que me enamorase y que quisiera formar conmigo una familia
- un primer hijo varón, saludable, inteligente y lleno de vida
- una casita con jardín (algún día contaré la increíble historia de cómo encontramos esta casa)
- la buena salud de mis padres (mi madre ha sobrevivido al cáncer y mi padre se ha salvado de quedar inválido; y por ahí andan, hechos unos chiquillos).
- alejarme del sitio donde trabajaba y era tan infeliz (hoy estoy a 300 km; pronto, tal vez a miles)
Nuestra mente es poderosa. Creer firmemente que algo es posible (algo bueno o algo malo), nos "condena" a que ese algo se haga realidad.
Todos somos magos; nuestros deseos son como órdenes de arriba para el guionista que escribe los próximos capítulos de nuestra vida. El guionista que somos nosotros mismos.
Yo y cualquier persona que tuviera la suerte de tropezarse con él. Porque es un libro que no se puede regalar. Ha de llegar a tus manos "por casualidad". Tú no lo escoges, él te escoge a ti. El destino lo coloca en tus manos cuando te puede ser útil, no antes. No es un libro de autoayuda. Es un libro de Magia.
He comprobado que, aunque lo tengas delante de las narices, sólo te fijarás en él si estás preparado para entenderlo. De nada sirve adelantarse: si lo haces, podrás devorarlo hasta la última página de una sola sentada, pero no habrás aprendido ni a sacar un conejo de un sombrero. Y ya ni hablamos de trucos más elaborados, como, por ejemplo, el de conseguir que todos tus deseos se hagan realidad. Es probable que el orgullo y los prejuicios arraigados en tu corazón te impidan reconocerlo, pero el fracaso se deberá a que aún es pronto para ti. Preferirás pensar que el autor es un estafador y quien te lo recomendó, un iluso.
Así que tendréis que perdonarme, no es que no quiera, es que no puedo deciros el título. Ni siquiera sé como acaba. Pasarán años antes de que llegue al final. Cada capítulo exige cambios en ti que llevan su tiempo. Antes de que se produzcan, es una estupidez seguir; de hecho, esos cambios te exigen volver en repetidas ocasiones sobre lo leído. No hacerlo y continuar leyendo sería como ir a un examen sin haber estudiado, pero sabiendo ya las respuestas. Sacarás la mejor nota, pero no habrás aprendido nada.
Lo confieso, no soy una buena alumna. He aprendido los principios fundamentales de la teoría, pero me cuesta llevarlos a la práctica. Afortunadamente, la Magia empieza a formar parte de tu vida en cuanto abres la primera página del libro. De hecho, pronto tendré que escribir una nueva "lista de cinco deseos, que quiero que se cumplan", porque aquellas cosas con las que, hace unos años, sólo soñaba, se han ido materializando tal y como las imaginé:
- un hombre que me enamorase y que quisiera formar conmigo una familia
- un primer hijo varón, saludable, inteligente y lleno de vida
- una casita con jardín (algún día contaré la increíble historia de cómo encontramos esta casa)
- la buena salud de mis padres (mi madre ha sobrevivido al cáncer y mi padre se ha salvado de quedar inválido; y por ahí andan, hechos unos chiquillos).
- alejarme del sitio donde trabajaba y era tan infeliz (hoy estoy a 300 km; pronto, tal vez a miles)
Nuestra mente es poderosa. Creer firmemente que algo es posible (algo bueno o algo malo), nos "condena" a que ese algo se haga realidad.
Todos somos magos; nuestros deseos son como órdenes de arriba para el guionista que escribe los próximos capítulos de nuestra vida. El guionista que somos nosotros mismos.
Comentario:
Eso de que el libro te elige a ti me suena un montón, y es que solo de un libro podemos ser protagonistas, pero a veces nos empeñamos en ser actores secundarios de los libros de los demás (parafraseando a Pablito).
Comentario:
Siempre he creído en que desear algo con mucha fuerza es suficiente para tenerlo. Algunos días uno cree menos en ello, pero leyendo posts como éste a uno le entra de nuevo el subidón. La luna quiero la Luna, y la tendré :).
Comentario:
ufff, chica sexy, yo la magia ni tocarla, que salga el sol por antequera ;-)
besos,
besos,
Comentario:
Chiquilla que pedazo de inspiración tienes ultimamente...la verdad es que este nuevo cuaderno de bitacoras es el que más me gusta de todos los que has escrito hasta ahora...
Un beso inmenso de tu lectora, número 1!!!!!!!!!!!!!!
Un beso inmenso de tu lectora, número 1!!!!!!!!!!!!!!





