<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Desenterrando Huesos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[&#32;]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Está hecho]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_167.htm]]></link><description><![CDATA[Me he mudado al barrio de Kotinussa y Mari. Os espero por <a target="_blank" href="http://aliycia.wordpress.com/">allí</a>.]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Año nuevo, blog nuevo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_166.htm]]></link><description><![CDATA[Yo soy de esas personas que tienen que cambiar los muebles de sitio cada vez que cambian de estado de ánimo. Pero el 2007 viene cargado de tantas novedades para mí que no me me satisface la simple idea de alterar, de nuevo, el aspecto de mi casa virtual. <br/><br/>Mi proceso de liberación del pasado, bastante doloroso, está en su fase final. Necesito dejar atrás, de una vez, esa etapa de mi vida. Por eso, he decidido mudarme.  Porque el cuerpo me pide hacer borrón y cuenta nueva y así será más fácil. <br/><br/>Me apetece recomenzar mi diario (no diario) en un ambiente diferente. Escribir con la libertad que te da mirar a tu alrededor y ver tan sólo paredes en blanco que poder decorar con palabras fresquitas, sueños renovados y emociones recién salidas del horno. Quisiera construir, poquito a poco, un espacio más acorde con el estado de mi alma.<br/><br/>Acabo de llegar de España y aún no he deshecho las maletas. Mientras me pongo al día en las cosas del trabajo, iré buscando casa. Cuando la encuentre, dejaré una notita en la puerta, con mi nueva dirección blogosférica. <br/><br/>Hasta entonces, buen comienzo de año para todos.<br/><br/>Besos y abrazos.]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Alejandro y el "Patatal"]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_165.htm]]></link><description><![CDATA[Ayer estuvimos en Lisboa. En principio, para ver <a target="_blank" href="http://fotos.sapo.pt/pauloguerrinha/gallery/0000ghwt">el espectacular alumbrado navideño del Chiado y la Baixa</a>. Aunque, claro, faltando sólo una semana para la llegada de Papá Noel (aquí llamado “<i><b>Pai Natal</b></i>”), era casi inevitable acabar en algún centro comercial, comprando regalos para la familia. <br/><br/>Ya nos íbamos, cuando Alex se quedó boquiabierto al ver delante de sus ojos a ese personaje mágico del que todos le hablaban últimamente. “¡<b>Mamá, mamá, el <i>Patatal</i>!". </b>Su cara era un poema. Tiraba fuerte de mi mano e insistía, por si no le había entendido: “<b>Mamá, mamá, jo-jo-jó...” </b>(se ve que en la guardería le habían aleccionado sobre el tema).<br/><br/>Una es de Melchor, Gaspar y Baltasar de toda la vida. A pesar de llevar once años viviendo en Portugal, me he resistido todo lo que he podido a asumir como propias, tradiciones que me son ajenas. El que Santa Claus vaya de rojo y blanco por imposición de la Coca-Cola y lo mucho que se ha explotado comercialmente su figura, no han sido factores que hicieran especialmente simpático, a mis ojos, a ese vejete rechoncho y con barbas.<br/><br/>Sin embargo, este año he decidido dejarme de integrismos hispánicos y contribuir a que mi niño comparta (también) las costumbres y fantasías de sus compañeros de clase y de toda su familia paterna. En ese pack están irremediablemente incluidos el árbol de Navidad, la cena de Nochebuena con bacalao y verduras cocidas (¡puaj!), los postres caseros para dar y regalar, los villancicos locales y el Papá Noel, con renos y todo. Teniendo una hermosa chimenea en casa, era difícil seguir oponiéndose a ello.<br/><center><img src="http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/files/navidad_06_blog.jpg" alt="" border="0" width="425" height="666"/></center><br/><br/>Eso no quiere decir que vaya a renunciar a poner el Belén, ni a enriquecer el imaginario infantil de Alex con el disfrute extra de la Noche de Reyes, que aquí nadie celebra. Mientras nos lo podamos permitir, alargaremos las vacaciones una semana más para escaparnos a Sevilla. Veremos la cabalgata el día 5, esa noche nos acostaremos temprano (o eso le diremos a Alex) y a la mañana siguiente,  llenaremos la casa de mis padres de sorpresas y restos de cintas y papel de regalo. En medio del caos, nos sentaremos todos a la mesa para  desayunar un maravilloso chocolate caliente, acompañado de su roscón. Y nos partiremos de risa repartiendo las raciones de forma que le vuelva a caer, otra vez, a mi madre el regalito oculto entre la nata. <br/><br/>El caso es que, el mismo niño que ayer se resistió a aceptar el globo que le ofreció amablemente una cría vestida de duende y que no duda en gritarle “Tú, malo” a todo el que se le cruza y le pilla de mal humor, nos hizo saber, con su corto vocabulario, que quería ver al Papá Noel de cerca. Yo me temí lo peor, pero decidí acompañarle por si se mosqueaba o se asustaba al llegar su turno.  <br/><br/>Entonces, los boquiabiertos fuimos nosotros. Dejó que el “Patatal” (muy bien caracterizado, todo hay que decirlo) lo cogiera en brazos y lo sentara en sus rodillas. Respondió a sus preguntas en un perfecto portugués: su nombre, su edad, si se había portado bien... En general, se queda callado cuando le preguntan algo o responde algo incomprensible. Pero ahí estaba mi niño, hablando con su nuevo héroe como si de su abuelo se tratase; fascinado, pero a la vez con el aire tranquilo de quien hiciera aquello todos los días. Cuando volvió a mis brazos seguía con la mirada alucinada del que acaba de tener un encuentro en la tercera fase. Sin soltar la chocolatina ni el muñeco que Papá Noel le había regalado, como adelanto de lo que vendrá dentro de pocos días.<br/><br/>Una cosa hemos ganado. Con toda esta historia de la Navidad, mi hijo ha comprendido que si sigue haciendo de las suyas, no habrá juguetes ni <i>ná,</i> de <i>ná</i>. Así que, al menos durante una o, incluso, dos semanas (otra ventaja de lo de creer en los Reyes), lo vamos a tener controladito. De hecho, en cuanto hace una trastada y se acuerda de lo del Papá Noel, viene en seguida a pedirme disculpas, asegurándome muy convencido: “ahora voy a portarme bien, mamá, de verdad”. Y lo hace... aunque sólo sea un ratito. Es un bicho.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Mi nuevo ángel de la guarda]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_164.htm]]></link><description><![CDATA[Hasta ayer no me di cuenta de que ella era, definitivamente, mi ángel de la guarda en el nuevo ciclo que inicié el pasado mes de septiembre. Sin la ayuda de personas como Dolores, habría sido incapaz de superar muchas de las dificultades a las que me he tenido que enfrentar a lo largo de mi vida. Mis encuentros con ellas han sido “casuales”,  al comienzo de aventuras de lo más variado y, sin motivo aparente, han empezado a cuidarme, a resolverme problemas, a ponerme en contacto con quienes necesitaba y a ofrecerme oportunidades únicas. Me consuela saber que, de nuevo, hay alguien que se preocupa por mí. <br/><br/>No creo que tenga mucho que ver, pero Dolores es la única española que conozco en muchos quilómetros a la redonda. Trabaja en mi ciudad como jefa de estudios de preescolar y de las tres escuelas de primaria. Fue a quien expuse mi problema para pagar la mensualidad de mi hijo en el Jardín de Infancia y quien me llevó de la mano a la dirección para hacer mi loca propuesta de pagar en especie, dando clases. Aceptaron. Me asignaron las actividades extraescolares de las tres clases de cuarto y mis niños me hicieron salir de mi agujero, recuperar mi autoestima, reírme mucho y sentirme querida. Así dejé atrás la depresión. <br/><br/>Además, Dolores se acordó de mí cuando su hijo se vio incapaz de dar las clases de español que le habían propuesto en una academia de idiomas. Me puso en contacto con la directora, Eduarda, que se convirtó en mi otra jefa. Ya hablé de ella. Tan bien como ella va hablando por ahí de mí. Esas clases se dan en un ambiente laboral maravilloso, informal, divertido, que me ha permitido desarrollar otra parte de mí que estaba como dormida. <br/><br/>Dolores también me llamó cuando supo que había un ayuntamiento desesperado por encontrar un traductor de español. Gané un dinerillo extra y descubrí otra forma interesante de ganarme la vida. <br/><br/>Ayer, ella se mostró muy agradecida conmigo por que hubiera conseguido preparar con los alumnos una actuación para la fiesta de Navidad, en un tiempo record (24 horas). Yo aproveché la ocasión para comentarle mi deseo de que mi relación con la escuela dejase de ser una acción de caridad. Quisiera seguir el año que viene, tras acabar la baja por maternidad, pero ya, contratada. Tengo grabadas sus palabras en mi mente: “<b><i>Vamos a hacer una propuesta a la dirección. Todos están muy contentos con tu trabajo. Verás como lo conseguimos</i></b>”. Comprendí que así sería. Respiré hondo, emocionada, y les di las gracias, a ella y  “al de arriba”, por enviármela. <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Tan sólo unas palabras]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_163.htm]]></link><description><![CDATA[<center><iframe allowtransparency="true" background-color="transparent"  marginwidth="0" marginheight="0" src="http://www.evoca.com/myrecordings/recBlogForIFrame.jsp?rid=32793&teu=http://www.evoca.com/" frameborder="0" width="100" height="100" scrolling="no"> </iframe></center><br/><b>Comentario:</b><br/>No os parece horrible vuestra voz cuando la oís grabada? (<i>Qué gallitos... Y vocaliza, mujé, vocaliza..</i>.)]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Mi nueva visión del mundo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_162.htm]]></link><description><![CDATA[Un globo, dos globos, tres globos... <br/><br/><center> <img src="http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/files/vision_del_mundo.jpg" alt="" border="0" width="425" height="216"/><br/><i><b>Dios pío, ya casi no me veo los pies!!!</b></i></center><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Colorín, colorado... el Pinocho está acabado.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_161.htm]]></link><description><![CDATA[<center><embed src="http://www.evoca.com/evocaPlayer/evocaPlayer.swf?id=32420&teu=" wmode="transparent" allowscriptaccess="never" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" height="85" width="90"><br/><i>Pinocho, Pinochet. Carlos Mejía Godoy</i></center><br/>Pinochet no llegó a ser juzgado, pero la ha palmado a los noventa y un años de manera muy diferente a la que soñaba. La muerte le ha sobrevenido treinta y tres años después del golpe de estado que lo instaló de manera ilegítima y brutal en el poder. Procesado en distintas causas judiciales por violaciones de los derechos humanos, que fue retrasando a base de simularse senil y enfermo. Repudiado por la conciencia democrática de la humanidad como uno de los símbolos universales de la cobardía y la traición. Incluso en Chile había perdido apoyos desde que se descubrió que, además de ser el máximo responsable de crueles y masivas violaciones de los derechos humanos, había saqueado los fondos públicos en proporciones multimillonarias (aunque tiene co-ho-nes que tanta gente le volviera la espalda únicamente al confirmarse que había metido la mano en la caja). <br/><br/>Me da un especial gozo saber que si ese cabrón hubiera podido contemplar su propio funeral le habría parecido humillante, al no haber recibido todos esos honores de los que se consideraba merecedor. La guinda del pastel es que a su nieto le haya costado el cargo confesar abiertamente las barbaridades que se sabe de sobra que todo su entorno comparte, aunque de forma más discreta. Ajo y agua.<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.elperiodico.com/comunes/pinochet/cas/1dictador0.asp">La dictadura que encabezó Pinochet fue uno de los capítulos más oscuros y tenebrosos de la historia latinoamericana del siglo XX. </a>Porque destruyó un esperanzador proceso de cambio social en democracia, porque refundó el país a partir de los dogmas neoliberales y porque de manera cruel masacró a miles de personas e institucionalizó la tortura.<br/><br/>Hubo unos 3.000 desaparecidos y 28.456 víctimas de tormentos y vejaciones, entre ellos 87 niños.  <a target="_blank" href="http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/prensa/20061211/internacional/recuerdos-horror_20061211.html">Los testimonios de los que lograron sobrevivir a los cientos de campos de concentración auspiciados por el ex-dictador son tan escalofriantes </a>como el propio régimen. <br/><br/><b>Ironías del destino: </b><br/><br/>1) Pinochet, el general asesino y traidor falleció en el Día Internacional de los Derechos Humanos. <br/><center> <img src="http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/files/Ricardo_13_12_2006.gif" alt="" border="0" width="490" height="370"/><br/><i>Ricardo. El Mundo. 13/12/2006</i></center><br/>2) Hoy descansa en una "urna".<br/><center> <img src="http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/files/Gallego_Rey_13_12_2006.gif" alt="" border="0" width="490" height="169"/><br/><i> Gallego & Rey. El Mundo. 13/12/2006</i></center><br/><br/><b>Dos comentarios:</b><br/><br/>1) Garzón, mi héroe. ¡Quiero un hijo tuyo! (bueno, antes tengo que "desembarazarme" de éste, en el buen sentido de la palabra...)<br/><br/>2) Pinocho, púdrete en el infierno (o lo que es lo mismo: espero que disfrutes de tu próxima reencarnación; menuda te espera...)<br/>]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Una de ecos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_160.htm]]></link><description><![CDATA[<center><br/><b>Alex - Primer Trimestre</b><br/><img src="http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/files/Eco1_Alex_2003.jpg" alt="" border="0" width="442" height="319"/><br/><br/><b>Su herman@ - Primer Trimestre</b><br/><img src="http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/files/Eco1_30112006_retoque.jpg" alt="" border="0" width="442" height="331"/><br/></center><br/><br/>De momento, mi segundo bichito parece más tímido, no?<br/><br/>Estoy deseando ver la próxima foto<br/><br/><center><b>Alex - Segundo Trimestre</b><br/><img src="http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/files/Eco2_Alex_2003.jpg" alt="" border="0" width="442" height="335"/><br/></center><br/>]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Pasito a paso]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_159.htm]]></link><description><![CDATA[A veces, la vida se vuelve un <i>continuum</i> homogéneo, sin cambios en el horizonte. Si te sientes cómoda en tu piel y con lo que haces, puede ser algo tranquilizador. Si odias tu situación, es como una larga condena que cumples a duras penas, arrastrando los pies y soñando con tiempos mejores.<br/><br/>A veces, todo se acelera y no hay un día en que no te sucedan cosas. Te ves inmersa en un torbellino de cambios, que pueden volver del revés tu vida hasta el momento. Para mejor o para peor. Depende, todo depende... Sea como sea, se trata de tiempos de aprendizaje intenso y eso, siempre es positivo.<br/><br/>Mi vida actual, sin embargo, sigue otro modelo: se encuentra parcelada, articulada por fechas-tope que marcan lo que viene después. De nada vale hacer planos a largo plazo o intentar adelantarse a los acontecimientos. Es una repetida cuenta atrás y una espera esperanzada. Algo similar a lo que le sucede a Rous con los exámenes de la oposición. O a Autómata34, con las diferentes fases del proceso de adopción. <br/><br/>Una de esas fechas-clave es mañana. A las diez, hora portuguesa, podré ver por primera vez al ser que llevo dentro. Sabré si tiene todas las partecitas en su sitio y, sobretodo, si es "viable". Una palabra de la que depende que tú, tu marido, tu familia y tus amigos estallen de felicidad o se sumen en una profunda tristeza.<br/><br/>Si todo está bien, y quiero creer que así será, podré oír el latido de su corazón. Nada como ese sonido para asimilar, por fin, que hay una personita creciendo en tu vientre. Ese sí que es todo un "antes y un después". De nada sirven el cansancio, el dolor del pecho, la falta de menstruación, el aumento de la barriga. Antes de ver a ese mini-bebé, a rayas, en blanco y negro y nadando en tu útero, es como si lo sentido hasta el momento no fuera sino un malestar pasajero. <br/><br/>De repente, comienzas a sentirte responsable de su bienestar, le prometes que te vas a cuidar más y asumes, de ese modo, el papel protector que caracteriza a un buen progenitor. Por primera vez, te atreves a no frenar el amor que ese niño ya te había comenzado a despertar. Es imposible seguir conteniendo las emociones, para evitar sufrir si algo va mal. Sabes que con el fin del primer trimestre, lo peor ha pasado. Por qué tendrían que ir las cosas mal?<br/><br/>Entonces comenzará, no obstante, otra difícil cuenta atrás, la que permitirá comprobar que no presenta problemas genéticos imposibles de ver en un monitor. Una fase cargada de nervios, de miedos, de pruebas médicas complicadas, pero también de fé en que todo irá bien. La palabra "aborto" surge como un posible (y terrible) efecto secundario de la amniocentesis o como una "solución" (también terrible) en caso de detectar una enfermedad grave. Intentas seguir el protocolo que te indica el médico, sin pensar por un minuto en esas opciones.<br/><br/>Tras pasar ese gran obstáculo, la carrera se vuelve mucho más tranquila, dulce y emocionante, por lo menos hasta el <i>sprint</i> final, en que la ansiedad y el cansancio se alían con todo tipo de temores. Entonces, lo único que deseas es que acabe todo de una vez. No te importa el dolor, no te importa si te abren o si te tienes que pasar un montón de horas gritando. Lo único que te obsesiona es llegar al momento en que puedas ver, oler, acariciar, besar a tu hijo, comprobar que está sano y descansar un poco antes de iniciar otra gran batalla. <br/><br/>Una que puede durar muuuuuchos años. Que se lo digan a mi madre, que aún tiene a un hijo cuarentón en casa...]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item><item><title><![CDATA[Ginecólogo contratado!]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/desenterrandohuesos/c_158.htm]]></link><description><![CDATA[A lo largo de mi vida no he sido precisamente una asidua de los controles ginecológicos. Un gilipollas engreído de mis últimos tiempos en Sevilla me llevó a limitar mis visitas a lo estrictamente necesario. De hecho, tardé seis meses en decidirme a ir a la consulta post-parto.<br/><br/>Cuando mi médico de familia me recomendó que eligiera a un buen especialista para seguir este segundo embarazo, considerado de riesgo por haber superado los 35 años, lo primero que hice fue buscar como loca una ginecóloga. Pero por esta zona hay pocas. Ahora comprendo por qué una de la que me hablaron, en Santarém, tenía una lista de espera tan grande, que te arriesgabas a ponerte de parto en la primera consulta. <br/><br/>Una cosa que me pone de los nervios en muchos médicos portugueses es que se creen superiores al resto de la gente. Mi doctora (Ljljana) es un ángel humilde y cariñoso venido de la Europa del Este. Ojalá la hubiera conocido antes. <br/><br/>Nunca me olvidaré de la agradable sorpresa que fue, en el 2003, entrar un consultorio de Lisboa a hacerme la primera ecografía, y reconocer en la especialista que me abrió la puerta un acento algo raro; español, sin duda. Inmediatamente dejamos el portugués, claro. Me encantó su familiaridad, desprovista de estúpidas formalidades. Aquí se le habla de usted a tó Dios. Me encantó oírla decir: "aquí tienes a <b>tu</b> niño... <b>escuchas</b> su corazón?".  Ni que decir tiene, que me dio su teléfono sin que yo se lo pidiera, por si surgía algún problema. Gratis, a diferencia de lo que por aqui se estila...<br/><br/>El caso es que ayer tuve mi primera visita-prueba con el ginecólogo que me había recomendado mi doctora. Estoy contenta. Viene dos veces al mes a la ciudad donde vivo. Suficiente para que me controle el embarazo sin tener que desplazarme hasta Lisboa. Además, trabaja en un hospital público, donde ya me han dado cita para preparar la amniocentesis (nada como tener enchufe). Y el día 30 él mismo me hará la ecografía de las doce semanas, en otro centro privado (suerte que tenemos un seguro que cubre esos gastos!). <br/><br/>Cuando recuerdo lo que me costó conseguir citas la otra vez, a pesar de ser todo de pago... Por no hablar de la inseguridad que me daba pasarme el día sola en una ciudad a la que acababa de trasladarme, tan lejos de la familia, los amigos, sin conocer a nadie. Y si me ponía de parto de repente? El hospital más próximo estaba a media hora, pero Paulo tardaría otra media hora en llegar a casa y recogerme. <br/><br/>Ahora tengo una cartera con el móvil de mi médico y un pasaporte que me abrirá muchas puertas (Buenos días, soy una paciente del Dr...) Todo va a salir bien.<br/><br/>Otro día me explayaré sobre la gracia que me ha hecho encontrar a un ginecólogo que, a diferencia de otros con los que me había topado y a pesar de estar más que acostumbrado, seguro, a la anatomía femenina, casi temblaba, nervioso, cuando me abrí de piernas. Por no mencionar el momento en que me subí el sujetador y le mostré las dos mejores y esplendorosas pruebas de mi embarazo. <br/><br/>Curiosamente, tampoco es portugués.]]></description><author><![CDATA[Lara Jones]]></author></item></channel></rss>
