NO ME DES LA ESPALDA (ALEGATO A FAVOR DE UNA AMISTAD EXTRA-CIBERNÉTICA)
Soy consciente de la importancia de las nuevas tecnologías para los seres humanos. Si antes el envío de misivas lograba que dos personas encontrasen el amor vía correos, ahora es el envío de emails lo que logra tal hazaña.
Antes los trovadores iban de plaza en plaza cantando sus cantares de gesta en los que un héroe (que nunca era John Smith) conquistaba nuevas tierras y levantaba pasiones allá por dónde pisaba; mientras que ahora los trovadores del siglo XXI, entre cigarro y cigarro, escriben su cantar de gesta en una página web (nunca hasta hoy había pensado que yo también soy una especie de trovador).
En definitiva, y para no extenderme más, que esto de Internet nos está lavando un poco el cerebro a todos (yo, por supuesto, no me excluyo).
Esto viene a lo que me ha pasado hoy. Perdón “Ensaimada” porque pese a tus esfuerzos, aún sigo haciendo hecatombes de situaciones insignificantes.
Si el día ya estaba siendo deprimente (confieso desde aquí que estar de baja me ha hecho sentirme como un parásito de la sociedad que no vale para nada), lo que me ha acontecido en apenas dos minutos ha sido como para cortarme las venas y estrujarme el brazo.
Salgo de clase, tras una lucha encarnizada con el profesor por uno de los peores trabajos que he realizado nunca, y encuentro mucha gente en los pasillos que me impiden el paso.
Acelero el paso para salir de ese infierno disfrazado de universidad y algo me detiene. Es un chico (en estos momentos me doy cuenta de lo gay que puedo llegar a ser). Lo miro discretamente (talante, sobre todo talante), y llego a la conclusión de que es el vaquilla, mirando un panel informativo. Como está ocupado el chico, soy consciente de que no me ha visto, y estoy de mala hostia, no me acerco a saludarle. Sigo mi camino pues, pensando lo mono que es.
Cruzo la puerta, respiro un aire no tan nuevo, pero al menos alentador. Tras un camino de veinte metros me detengo para esperar a alguien que va a recogerme en coche (me reservo la identidad del piloto). Nada más detenerme en la acera le veo salir, guapo y perfecto como siempre, con esos andares de groupie, ese pelo Farmatint (¡porque tú lo vales!) y esa mirada penetrante.
En ese momento siento que sobro (a ver si se va a pensar éste que le estoy siguiendo o algo...) pero permanezco en mi sitio esperando su llegada.
Cruza de una acera a otra. Está a apenas cinco metros de mi, le miro, creo que me mira (de hecho miraste, vaquilla), espero su saludo como él debería haber esperado el mío. Ante todo pronóstico, vuelve la cabeza se mete en un corro de gente y me da la espalda.
Yo, expectante, vuelvo a mirar en dos o tres ocasiones más por si recula y me regala al menos un hola (¡coño! ¡que lo que yo siento es amor! ¡un simple hola no cuesta tanto!), pero no.
Y yo, que en estos casos me pongo bastante digno, aunque cabizbajo, levanto la cabeza, preparo los hombros y le doy también la espalda.
En esta situación de subnormales, lo que manda el protocolo es que uno de los dos huya. Ha sido él y su grupo los que han huído y yo me he quedado allí, al lado de mi árbol, con la pena de ese desamor de facultad que todos hemos tenido alguna vez (y yo tantas y tantas...).
Por eso hablaba antes del daño que nos están haciendo las nuevas tecnologías. Por internet conocemos mucha gente, con la que hablamos, nos relacionamos e incluso bromeamos como si tuviésemos una confianza que en realidad (y a las pruebas me remito) no tenemos.
Desde aquí mi labor de hoy va a ser la de concienciar a todo el mundo de que más allá de los chats y los servicios de mensajería instantánea también hay vida; y de que detrás de esas personas con las que nos relacionamos a través de la pantalla de un ordenador seguramente allá exista una persona estupenda con la que relacionarte sensorialmente.
Y después de este magnífico consejo, me voy a la cama.
Dulces sueños.
Comentario 1: Ale, todos a consolarme tras este desengaño... Admito mimos y piropos de todo tipo que hagan que me suba la moral. No admito insultos contra el vaquilla, que aunque no me salude, le sigo queriendo (es un secreto).
Comentario 2: Talante, sobre todo talante es una frase robada de la Parker que me tomado la libertad de usar.
Comentario 3: ¡¡¡Milana, que nos vamos a Barcelona!!!
Comentario 4: ¡Qué mono va el vaquilla siempre! (hoy iba un poco más feo).
Antes los trovadores iban de plaza en plaza cantando sus cantares de gesta en los que un héroe (que nunca era John Smith) conquistaba nuevas tierras y levantaba pasiones allá por dónde pisaba; mientras que ahora los trovadores del siglo XXI, entre cigarro y cigarro, escriben su cantar de gesta en una página web (nunca hasta hoy había pensado que yo también soy una especie de trovador).
En definitiva, y para no extenderme más, que esto de Internet nos está lavando un poco el cerebro a todos (yo, por supuesto, no me excluyo).
Esto viene a lo que me ha pasado hoy. Perdón “Ensaimada” porque pese a tus esfuerzos, aún sigo haciendo hecatombes de situaciones insignificantes.
Si el día ya estaba siendo deprimente (confieso desde aquí que estar de baja me ha hecho sentirme como un parásito de la sociedad que no vale para nada), lo que me ha acontecido en apenas dos minutos ha sido como para cortarme las venas y estrujarme el brazo.
Salgo de clase, tras una lucha encarnizada con el profesor por uno de los peores trabajos que he realizado nunca, y encuentro mucha gente en los pasillos que me impiden el paso.
Acelero el paso para salir de ese infierno disfrazado de universidad y algo me detiene. Es un chico (en estos momentos me doy cuenta de lo gay que puedo llegar a ser). Lo miro discretamente (talante, sobre todo talante), y llego a la conclusión de que es el vaquilla, mirando un panel informativo. Como está ocupado el chico, soy consciente de que no me ha visto, y estoy de mala hostia, no me acerco a saludarle. Sigo mi camino pues, pensando lo mono que es.
Cruzo la puerta, respiro un aire no tan nuevo, pero al menos alentador. Tras un camino de veinte metros me detengo para esperar a alguien que va a recogerme en coche (me reservo la identidad del piloto). Nada más detenerme en la acera le veo salir, guapo y perfecto como siempre, con esos andares de groupie, ese pelo Farmatint (¡porque tú lo vales!) y esa mirada penetrante.
En ese momento siento que sobro (a ver si se va a pensar éste que le estoy siguiendo o algo...) pero permanezco en mi sitio esperando su llegada.
Cruza de una acera a otra. Está a apenas cinco metros de mi, le miro, creo que me mira (de hecho miraste, vaquilla), espero su saludo como él debería haber esperado el mío. Ante todo pronóstico, vuelve la cabeza se mete en un corro de gente y me da la espalda.Yo, expectante, vuelvo a mirar en dos o tres ocasiones más por si recula y me regala al menos un hola (¡coño! ¡que lo que yo siento es amor! ¡un simple hola no cuesta tanto!), pero no.
Y yo, que en estos casos me pongo bastante digno, aunque cabizbajo, levanto la cabeza, preparo los hombros y le doy también la espalda.
En esta situación de subnormales, lo que manda el protocolo es que uno de los dos huya. Ha sido él y su grupo los que han huído y yo me he quedado allí, al lado de mi árbol, con la pena de ese desamor de facultad que todos hemos tenido alguna vez (y yo tantas y tantas...).
Por eso hablaba antes del daño que nos están haciendo las nuevas tecnologías. Por internet conocemos mucha gente, con la que hablamos, nos relacionamos e incluso bromeamos como si tuviésemos una confianza que en realidad (y a las pruebas me remito) no tenemos.
Desde aquí mi labor de hoy va a ser la de concienciar a todo el mundo de que más allá de los chats y los servicios de mensajería instantánea también hay vida; y de que detrás de esas personas con las que nos relacionamos a través de la pantalla de un ordenador seguramente allá exista una persona estupenda con la que relacionarte sensorialmente.
Y después de este magnífico consejo, me voy a la cama.
Dulces sueños.
Comentario 1: Ale, todos a consolarme tras este desengaño... Admito mimos y piropos de todo tipo que hagan que me suba la moral. No admito insultos contra el vaquilla, que aunque no me salude, le sigo queriendo (es un secreto).
Comentario 2: Talante, sobre todo talante es una frase robada de la Parker que me tomado la libertad de usar.
Comentario 3: ¡¡¡Milana, que nos vamos a Barcelona!!!
Comentario 4: ¡Qué mono va el vaquilla siempre! (hoy iba un poco más feo).
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Me he hecho adicta a tu blog. No he dejado comentarios pero me lo he leído de cabo a rabo (uy). Es mucho mejor que una telenovela, así que espero que actualices pronto (tendré que esperar al próximo lunes-martes para que cuentes cómo te tomas el fin de exámenes) Suerte con todo y ¡ánimo con el vaquilla!
Comentario:
buenas noxes!!! q iba a decir??? bueno nada muy especial, voy pedo y tenia la esperanza de exarme unas risas antes de dormir, xq hoy si consiguire hacerlo, xo P.H. (sí, eres tu) no has escrito nada.
si ese fuera mi blog tendria muxo q decir hoy: casi un baño inesperado en una fuente y azotes en el brazo.... vaya tela.
q eso, hay sueño. q os salga bien el examen mñ. yo tenia q hacer algo in the morning xo no me acuerdo muy bien
bsotes.
si ese fuera mi blog tendria muxo q decir hoy: casi un baño inesperado en una fuente y azotes en el brazo.... vaya tela.
q eso, hay sueño. q os salga bien el examen mñ. yo tenia q hacer algo in the morning xo no me acuerdo muy bien
bsotes.
Comentario:
Bendito verano, acabas de llegar, y ya todo lo has cambiado.
Comentario:
Lord Byron ya te he dicho q aki hay trato, xo tu nada asi q aguantate. y no te vendas tan facilmente q vales muxo, eres un buen partido.
Muy bien, yo tb estoy muy de acuerdo cn lo de las tecnologias. As q Ensaimada apaga el msn y vente pa ca.
Por lo demas, q mono va el Vaquilla siempre.. Creo q esta semana empiezo a leer nuestro libro: Sueños itinerantes, ayyyy Zoe!! jajajaja
Comentario:
Ayyyy!!!! qué coño es eso de cajas donde se cobra uno mismo??? espero q a los de opencor no les llegue la idea. Maldito futuro ya presente!!!
P.D. Relajado estoy,pero con un calentón...
P.D. Relajado estoy,pero con un calentón...
Comentario:
Un vez mas, porbrecito hablador, vuelves a hacer una montaña de un grano de arena. Como pudiste comprobar ayer por la noche, no era para tanto.
Como este tema del Vaquilla ya está solucionado (o eso parece), me voy a centrar en la parte trascendental de este post, que aunque no lo parezca, la tiene.
El tema de las nuevas tecnologías es que me afecta mucho, me toca la fibra. Y mucho más desde ayer. Estaba yo en una de esas grandes superficies que caracterizan a la sociedad de consumo, cuando mis acompañantes decidieron ir a hacer la compra. Ellas ya son amas de casa, yo no, así que cuando llegó la hora de pagar, era la primera vez que me disponía a ayudarles a hacerlo en unas cajas en las que te cobras tú mismo. Yo, indignadísma, les dije que como podían pagar ahí, que eso quita trabajo a la gente, y que deberían sentirse identificadas porque ellas (framacéuticas ambas) pronto serán sustituídas por máquinas expendedoras de Aspirinas. Pasaron de mi culo. Pero...una vez más yo tenía razón. La mireda máquina falló, así que se bloqueó y se suponía que teníamos que esperar "a que el personal capacitado nos atendiese". ¿Y quién era el personal capacitado?. Pues una sola tía que que tenía que solucionar todas las cagadas de las 10 cajas que había (y que por lo que tardó fallan bastante). ¿El final de la historia?: acabamos pagando en una caja normal, con cajera capacitada para ello.
Con todo este rollo sólo quiero dar otro ejemplo de la impersonalidad que nos están imponiendo cada vez más las nuevas tecnologías. Que sí, están muy bien para algunas cosas, pero está claro que cada vez nos tendremos que relacionar más con máquinas y a través de internet. Así que desde aquí yo reivindico: ¡vivan las relaciones personales y las cajeras bordes del Dia (perdón por usar el tópico por excelencia), que también tienen su punto!.
PD: Lord Byron, relájate.
Como este tema del Vaquilla ya está solucionado (o eso parece), me voy a centrar en la parte trascendental de este post, que aunque no lo parezca, la tiene.
El tema de las nuevas tecnologías es que me afecta mucho, me toca la fibra. Y mucho más desde ayer. Estaba yo en una de esas grandes superficies que caracterizan a la sociedad de consumo, cuando mis acompañantes decidieron ir a hacer la compra. Ellas ya son amas de casa, yo no, así que cuando llegó la hora de pagar, era la primera vez que me disponía a ayudarles a hacerlo en unas cajas en las que te cobras tú mismo. Yo, indignadísma, les dije que como podían pagar ahí, que eso quita trabajo a la gente, y que deberían sentirse identificadas porque ellas (framacéuticas ambas) pronto serán sustituídas por máquinas expendedoras de Aspirinas. Pasaron de mi culo. Pero...una vez más yo tenía razón. La mireda máquina falló, así que se bloqueó y se suponía que teníamos que esperar "a que el personal capacitado nos atendiese". ¿Y quién era el personal capacitado?. Pues una sola tía que que tenía que solucionar todas las cagadas de las 10 cajas que había (y que por lo que tardó fallan bastante). ¿El final de la historia?: acabamos pagando en una caja normal, con cajera capacitada para ello.
Con todo este rollo sólo quiero dar otro ejemplo de la impersonalidad que nos están imponiendo cada vez más las nuevas tecnologías. Que sí, están muy bien para algunas cosas, pero está claro que cada vez nos tendremos que relacionar más con máquinas y a través de internet. Así que desde aquí yo reivindico: ¡vivan las relaciones personales y las cajeras bordes del Dia (perdón por usar el tópico por excelencia), que también tienen su punto!.
PD: Lord Byron, relájate.
Comentario:
Yo hago un kit-kat en los comentarios para anunciar que con la llegada del verano ( mi equivalente a vuestra primavera) ofrezco mis servicios. Gracias.
1 beso, Lord Byron.
1 beso, Lord Byron.
Comentario:
Rectifico pues y atribuyo la frase a el propio Vaquilla.
Un saludo Parker.
Que ya sabes que sin ti no soy nada...
Un saludo Parker.
Que ya sabes que sin ti no soy nada...
Comentario:
primero: la frase "talante, sobretodo talante" es del propio vaquilla, expresion q nos vemos obligados a usar tan constantemente, xo es un homenaje al presidente a la primera dama Sonsoles q tanto le protege.
segundo: lo tuyo ya sabes q es un poco patologico ya xo totalmente comprensible.
a barcelona?? q envidia, con lo q me gusta a mi el catala. Visca CAtalunya lliura.
creo q porhoy vale ya
y vaquillas no te des la espalda, q vean bien lo mono q eres siempre...
bss





