Será maravillosooooo
... viajar hasta Mallorcaaaaa
Aquí ando, de vacaciones, en esta isla mediterránea que cada vez es más alemana en si misma. Si observas el cielo cercano al aeropuerto de Son Sant Joan, puedes ver con una frecuencia de cada tres minutos, aproximadamente, un avión que hace ademán de aterrizar. Que digo yo que esto, en 31 de Julio, debe ser un festival aéreo por lo menos con bocinazos y mekagüentós de pilotos vociferándose entre sí con tal de aterrizar los primeros.
Señoras y señores, ESTO ESTÁ PETAO. Y yo que creí en agosto, en ese Madrid desierto, que con mis vacaciones en septiembre estaría estupendamente por estos mundos de Dios, sin gente que me agobiara. Angelico.
Hay alemanes, ingleses, franceses, italianos, negros de nacionalidad desconocida (hoy en Formentor he visto al negro más negro del mundo. Tenía un color tan pero tan oscuro, que la camiseta de tirantes del mismo color estaba como difuminada. Borrosa. Y exagero sólo un poquito), escandinavos varios, rusos, checos, chinos, latinoamericanos... PERO SEÑORES, AQUÍ NO HAY JAPONESES.
Por fin un lugar en el mundo que no han descubierto estos hijos del Sol Naciente. Ni uno. Es curioso que, cruzándose el mundo como se cruzan para ver ciudades y lugares pintorescos, no hayan recalado en Mallorca. Y eso que sé, de buena tinta, que hacen viajes inverosímiles para ver lugares más inverosímiles aún.
Recuerdo una vez en Luxemburgo, hace mil años ya, que andaba yo por la capital de ese pequeño país (que se llaman igual, porque hay tan poco espacio para todo que hay que economizar hasta en toponimia). Estaba en un jardín-parque, contemplando la vista sobre el tajo del río, cuando me percaté que había un grupo de japoneses, variopinto en edad, que me miraba disimuladamente. Cuando les pillaba, me sonreían pero no decían nada. Un poco escamado, traté de no hacerles caso pero, alarmado, me di cuenta que cada vez estaban más cerca. Era como si estuvieran estrechando un cerco cuyo objetivo final yo desconocía, pero que podía ser perfectamente raptarme o magullarme de algún modo.
Nada más lejos de la intención de esos súbditos del Imperio del Crisantemo. Cuando hice gesto de marcharme, uno de ellos, erigido en portavoz improvisado, se me acerca y me dice en buen inglés que quiere tomarse una foto conmigo.
Anonadado me quedé, para qué decir otra cosa.
-¿Conmigo? ¿Por qué?
Su respuesta fue tan lógica como asombrosa.
- Pues porque aún no tengo ninguna foto con ningún luxemburgués y es Vd. el luxemburgués típico.
Durante una fracción de segundo, me pregunté qué tipo de pinta tenían los luxemburgueses para que me hubieran confundido con alguno de ellos y recordé que no tenían ningún aspecto especial. Algunos parecían alemanes, otros franceses, otros portugueses (porque la mitad de la población del gran ducado es portuguesa).
Me vi obligado a aclarar que no era luxemburgués.
-Eso da igual. Nos hacemos la foto y luego digo que era Vd. luxemburgués.
Y así, tan ricamente, acepté el reto y, desde ese día, existen fotos mías en algún lugar remoto de Japón bajo las cuales habrá algún mensaje aclaratorio del tipo "Miyaki con nativo luxemburgués característico".
O sea, como conclusión... que les echo de menos en esta isla de aspecto paradisíaco y precios astronómicos poblada de turistas de color revenío. ¿Dónde están esos gorros inefables, que les convierten a todos ellos en pequeñas lamparitas andantes? ¿Dónde esas cámaras de foto, dónde esas reverencias? Aquí es todo infinitamente turístico. Incluso algunos tienen aspecto, en sí mismos, de paquete turístico por sus increíbles dimensiones.
Mañana vaguearé por la piscina del hotel, porque mis amigos de aquí curran (sí... curran y yo NO, porque estoy de VACACIONES), y martes vuelvo momentáneamente a Madrid para hacer algunas cosas y salir hacia la segunda etapa de este viaje raro, raro, raro... Berlín.
Sus iré contando a medida que vayan pasando cosas. Que conociéndome... pasarán. Y mucho.
Besos.
Aquí ando, de vacaciones, en esta isla mediterránea que cada vez es más alemana en si misma. Si observas el cielo cercano al aeropuerto de Son Sant Joan, puedes ver con una frecuencia de cada tres minutos, aproximadamente, un avión que hace ademán de aterrizar. Que digo yo que esto, en 31 de Julio, debe ser un festival aéreo por lo menos con bocinazos y mekagüentós de pilotos vociferándose entre sí con tal de aterrizar los primeros.
Señoras y señores, ESTO ESTÁ PETAO. Y yo que creí en agosto, en ese Madrid desierto, que con mis vacaciones en septiembre estaría estupendamente por estos mundos de Dios, sin gente que me agobiara. Angelico.
Hay alemanes, ingleses, franceses, italianos, negros de nacionalidad desconocida (hoy en Formentor he visto al negro más negro del mundo. Tenía un color tan pero tan oscuro, que la camiseta de tirantes del mismo color estaba como difuminada. Borrosa. Y exagero sólo un poquito), escandinavos varios, rusos, checos, chinos, latinoamericanos... PERO SEÑORES, AQUÍ NO HAY JAPONESES.
Por fin un lugar en el mundo que no han descubierto estos hijos del Sol Naciente. Ni uno. Es curioso que, cruzándose el mundo como se cruzan para ver ciudades y lugares pintorescos, no hayan recalado en Mallorca. Y eso que sé, de buena tinta, que hacen viajes inverosímiles para ver lugares más inverosímiles aún.
Recuerdo una vez en Luxemburgo, hace mil años ya, que andaba yo por la capital de ese pequeño país (que se llaman igual, porque hay tan poco espacio para todo que hay que economizar hasta en toponimia). Estaba en un jardín-parque, contemplando la vista sobre el tajo del río, cuando me percaté que había un grupo de japoneses, variopinto en edad, que me miraba disimuladamente. Cuando les pillaba, me sonreían pero no decían nada. Un poco escamado, traté de no hacerles caso pero, alarmado, me di cuenta que cada vez estaban más cerca. Era como si estuvieran estrechando un cerco cuyo objetivo final yo desconocía, pero que podía ser perfectamente raptarme o magullarme de algún modo.
Nada más lejos de la intención de esos súbditos del Imperio del Crisantemo. Cuando hice gesto de marcharme, uno de ellos, erigido en portavoz improvisado, se me acerca y me dice en buen inglés que quiere tomarse una foto conmigo.
Anonadado me quedé, para qué decir otra cosa.
-¿Conmigo? ¿Por qué?
Su respuesta fue tan lógica como asombrosa.
- Pues porque aún no tengo ninguna foto con ningún luxemburgués y es Vd. el luxemburgués típico.
Durante una fracción de segundo, me pregunté qué tipo de pinta tenían los luxemburgueses para que me hubieran confundido con alguno de ellos y recordé que no tenían ningún aspecto especial. Algunos parecían alemanes, otros franceses, otros portugueses (porque la mitad de la población del gran ducado es portuguesa).
Me vi obligado a aclarar que no era luxemburgués.
-Eso da igual. Nos hacemos la foto y luego digo que era Vd. luxemburgués.
Y así, tan ricamente, acepté el reto y, desde ese día, existen fotos mías en algún lugar remoto de Japón bajo las cuales habrá algún mensaje aclaratorio del tipo "Miyaki con nativo luxemburgués característico".
O sea, como conclusión... que les echo de menos en esta isla de aspecto paradisíaco y precios astronómicos poblada de turistas de color revenío. ¿Dónde están esos gorros inefables, que les convierten a todos ellos en pequeñas lamparitas andantes? ¿Dónde esas cámaras de foto, dónde esas reverencias? Aquí es todo infinitamente turístico. Incluso algunos tienen aspecto, en sí mismos, de paquete turístico por sus increíbles dimensiones.
Mañana vaguearé por la piscina del hotel, porque mis amigos de aquí curran (sí... curran y yo NO, porque estoy de VACACIONES), y martes vuelvo momentáneamente a Madrid para hacer algunas cosas y salir hacia la segunda etapa de este viaje raro, raro, raro... Berlín.
Sus iré contando a medida que vayan pasando cosas. Que conociéndome... pasarán. Y mucho.
Besos.
Comentario:
Me gusta tu forma de escribir. He sonreído unas cuantas veces.
Comentario:
me gusta tu blog, tienes actitud.
besos barby
besos barby
Comentario:
me gusta tu blog, tienes actitud.
besos barby
besos barby
Comentario:
Tú blog mola. Si me leo la mitad (porque estoy vago) me mola X y si me lo leo entero me mola 2X. Y así hasta 10X .. más no que sería enfermizo ...
Comentario:
No parece malo tu blog, pero si hicieras más cortos los artículos, a lo mejor me lo hubiera leido entero y tambien lo veria más gente.





