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Desplazamientos
Análisis de por qué voy y vengo y casi nunca mentretengo...
Acerca de
Treintañero, soltero y de Madrid. Y a poco que me despiste, en el próximo blog seré cuarentón, divorciado y de Tombuctú. Ese soy yo...
Sindicación
 
No molesten
Llevo todo el día pensando en el dichoso cartelito que, ipsofactamente, según llego a cualquier habitación de hotel, cuelgo por la parte de fuera de la puerta para que nadie ose a interrumpir la paz de mi reposo.

Pero, amigos, esto en Mallorca (al menos en este hotel) es totalmente inútil. Molestia sobre molestia y sobre molestia, una.

Nueve de la mañana. Pompompom, ñiiiic... y ya tengo a la asistenta dentro. Yo, asustado (especialmente por la hora), estoy en pelota picada encima de la cama (hace un calor espantoso) y trato de remeterme dentro de las sábanas intactas por si le da por seguir adelante en su incursión en mi intimidad, mientras gorgojeo (a esas horas soy incapaz de nada más que no sea gorgojear) que estoy ahí, como en un lamento desgarrado.

- Huy, perdón.

Da media vuelta y se va.

Media hora más tarde... y run-run; vuelvo a tenerla dentro. Otra vez la maniobra desnucadora de tratar de cubrirte con las sábanas mientras ahora, ya más cabreado, casi grito que SIGO ahí.

- Huy, perdón. Le pongo el "no molesten".

Pero si ya está puesto, pienso, tentado en soltar un aullido de los míos.

- Huy, no lo tiene. - dice la camarera, liberando su tercer huy.
- No, no lo tengo porque está puesto. -digo, sarcástico, parapetado bajo las sábanas, mientras a ella no la veo porque, obviamente, no se atreve a entrar más.
- No, puesto no está. -me replica.
- Pues yo lo puse.
- Pues se lo habrán robado. -concluye, lógicamente.

A lo que sólo me queda cagarme en todo lo que se menea y rogarle que, por favor, NO entre más hasta que yo vaya a buscarla y le dé luz verde.

- Espere, que lo buscaré. -continúa.

Ya, pero es que... ¿sabe? Si la oigo trajinar por aquí, pasarán dos cosas: primera, que no me dejará dormir, que es básicamente la función que necesito cubrir en estas horas y segunda, que no dejo de estar desnudo, acalorado, y oculto bajo unas sábanas y NO me apetece verle la jeta mientras busca y rebusca sólo Dios sabe el qué, qué quiere que le diga.

- No, déjelo. Me lo habrán robado, como Vd. dice. Si no le importa...

... y espero que los puntos suspensivos hagan su efecto y se marche YA, estímulo que afortunadamente recibe y desaparece sin hacer (más) ruido.

Total que, a todo esto, ya estoy totalmente desvelado y de mala hostia porque ni siquiera en vacaciones logro dormir a pierna suelta en un hotel que me estoy pagando a tocateja.

El día, además, no ha acompañado porque en Mallorca llueve. Y os aseguro que no hay nada menos divertido que una isla turística con lluvia.

Mañana vuelvo a Madrid. Afortunadamente.

Ay, qué vida esta.

Besos

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Comentario:
Ná, tú lo has dicho... son pilinguis :P
 
Comentario:
He llegado aqui desde los ultimos creados aunq ya tiene un tiempito este blog. Me he mondado de la risa con el post, a mi me ha pasado varias veces lo q a ti y en alguna en situación un poco mas comprometidas y teniendo el cartelito.

:*
 
Comentario:
menos mal que no te han pillado haciendo que se yo con alguna pilingui de esas alemanas, jajajajaaj
No