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Cadáver de tiempo
Nadie sabe de que se trata esto, será cosa de esperar
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Imaginate de donde viene, a donde va, que acaba de hacer. Ahora dicelo, porque ya se le esta acabando el tiempo.... Tambien a ti.
Sindicación
 
Legalizar las drogas
El año pasado estuve en Chihuahua para trabajar con algunas personas promotoras de los derechos humanos en Chihuahua, en la sierra tarahumara y encontré que las comunidades viven un serio problema de desintegración social ocasionado, por la pobreza y el narco.
Muchos de los campesinos no se atreven a denunciar porque en sus tierras ellos siembran amapola y marihuana obligados. El narco ha establecido un imperio de esclavitud entre las personas que viven en las áreas rurales más desprotegidas y abandonadas.
La única manera de liberar a las personas indígenas que están subyugadas por el narco es quitar el único candado que las mantiene atadas a lo ilegal. Legalizar las drogas permitiría la creación legal de cuerpos mutualistas y asociaciones de agricultores que puedan invocar la protección de las leyes en toda su extensión.
Por otro lado, la legalización de las drogas permitiría realizar boicots contra las compañías productoras y distribuidoras para mejorar la calidad de vida de las personas que trabajan en esta industria y para exigirles campañas de publicidad adecuadas respecto a las consecuencias del uso de las drogas.
Una de las grandes fugas fiscales es precisamente en todos los negocios de contrabando y piratería. Hasta el momento, el fisco parece obsesionado con ampliar la base contribuyente atacando a las personas que sobreviven en el subempleo. Con ello permite que se fuguen grandes capitales y se provee aparatos fiscales de inmunidad a los capos que siembran el terror entre la población productora y la población consumidora.
Legalizar permitiría controlar los horarios y los sitios de venta, las edades de los consumidores y hacer campañas de atención a personas con adicciones enfocadas y preventivas.
Quienes se verían afectados son las personas de quienes sospechamos y quienes más se oponen a la legalización. Veamos quienes se oponen: Los sectores más ricos y conservadores de la iglesia católica incluyendo al obispo de Aguascalientes, México quien se opone rabiosamente a la legalización de las drogas pero declara públicamente que la iglesia católica purifica las limosnas que vienen del narco.
El aparato de Estado de los Estados Unidos que beneficia directamente a compañías como General Electric –boycot total- y a Dupont con la compra de millones de dólares en armamento dirigido a combatir las drogas. La DEA, osea la policía antidrogas estaunidense de la que se sospecha controla el cartel de Juárez y un cartel en Colombia y cuyos agentes son el emblema de la corrupción total y sin fronteras con permiso para matar y con todo el dinero del narco para respaldarlos.
La clase conservadora de México que mantiene un gran pacto con el narco al crear negocios-lavandería por todas partes.
Las y los jueces corruptos de México quienes reciben algunos enormes beneficios del Narco y de otras formas de piratería tal es el caso de la justicia poblana quienes encarcelaron a la periodista Lydia Cacho Ribeiro por decir la verdad y acusar a criminales como Kamel Nacif Borge violador de niñas y niños, acusaciones que son ciertas. O a las personas que son responsables de la detención de Martín Barrios Hernández, presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Laborales del valle de Tehuacan.
Lo peor es que las personas indígenas son asesinadas por narcos y por agentes de la justicia sin distinción y la gran mayoría de esas muertes están vinculadas al narcotráfico. Legalizar las drogas es poner control a quienes lucran con ellas y liberar a quienes están más desprotegidos, es solidarizarse con nuestros compatriotas más pobreza y con las victimas de la adicción. Legalizar las drogas es mejorar la salud y la convivencia nacional.
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