Espaldarazo a la candidatura de Al Gore
La paz es el proceso de búsqueda activa y constante de la realización de la justicia. Esta definición tienen muy poco, o nada que ver con las decisiones del parlamento noruego, que como todos los políticos, parecen aprovechar cada oportunidad para sacar su propia tajada.
Esta vez otorgaron el premio de la paz a Al Gore y con este golpe de “neutralidad” dan un evidente y contundente espaldarazo a la candidatura de Al Gore.
Al Gore es uno de los favoritos para la candidatura del partido demócrata en EU. En realidad Al Gore es el presidente Norteamericano legitimo, después del fraude electoral que orquesto Boby Bush a favor de su hermanos Goerge.
Ahora trata de amarra su candidatura dentro del partido frente a Hilary Clinton, su contendiente. Y no es que yo apoye a la Señora Clinton por sobre Gore. La critica aquí es referente a la oportunidad política de la entrega del premio. Sin duda, es una gran aportación a la campaña del supuesto ecologista. Quien recibe el premio y la luz de todos los reflectores para reinventa el estatus de candidato ante cualquier competidor. Todo ello justo en un momento en el que el pueblo norteamericano no parece muy dispuesto a otro fraude electoral o al menos, los grupos de poder se ven inclinados a favorecer el fraude a favor de los demócratas.
Que obtiene el parlamento Noruego. De entrada, un trato preferencial en los mercados más grandes del mundo, pero tal vez se trate de renovar algunas sillas en instancias internacionales en donde haya espacio para los miembros distinguidos del comité Nóbel.
Por supuesto que solo estoy especulando, pero no creo que en esto del premio y la candidatura a la presidencia del país más poderos sean casualidades, sino que por el contrario, son acciones bien planeadas para estrechar los lazos con el gobierno vinculado a las acciones y decisiones del imperio del siglo XXI.
Esta vez otorgaron el premio de la paz a Al Gore y con este golpe de “neutralidad” dan un evidente y contundente espaldarazo a la candidatura de Al Gore.
Al Gore es uno de los favoritos para la candidatura del partido demócrata en EU. En realidad Al Gore es el presidente Norteamericano legitimo, después del fraude electoral que orquesto Boby Bush a favor de su hermanos Goerge.
Ahora trata de amarra su candidatura dentro del partido frente a Hilary Clinton, su contendiente. Y no es que yo apoye a la Señora Clinton por sobre Gore. La critica aquí es referente a la oportunidad política de la entrega del premio. Sin duda, es una gran aportación a la campaña del supuesto ecologista. Quien recibe el premio y la luz de todos los reflectores para reinventa el estatus de candidato ante cualquier competidor. Todo ello justo en un momento en el que el pueblo norteamericano no parece muy dispuesto a otro fraude electoral o al menos, los grupos de poder se ven inclinados a favorecer el fraude a favor de los demócratas.
Que obtiene el parlamento Noruego. De entrada, un trato preferencial en los mercados más grandes del mundo, pero tal vez se trate de renovar algunas sillas en instancias internacionales en donde haya espacio para los miembros distinguidos del comité Nóbel.
Por supuesto que solo estoy especulando, pero no creo que en esto del premio y la candidatura a la presidencia del país más poderos sean casualidades, sino que por el contrario, son acciones bien planeadas para estrechar los lazos con el gobierno vinculado a las acciones y decisiones del imperio del siglo XXI.





