Sin tiempo ni para escribir
Una vez más dejo aquí una entrega de cuento que no llegó a más. Antes de continuar pido una disculpa porque el tiempo de verdad no me da ni para atender este blog y no lo actualizo tanto como me gustaría.
Por otro lado, espero que al menos uno de los dos lectores que alguna vez se pararon por aquí vuelva y vea este cuento y esta vez, aunque sea solo por no tener detenerse un poco más se atreva a dejarme un comentario. Va cuento:
El día se fue tan de prisa que nadie lo sintió. Sólo una señora se lamentó porque no había terminado los trabajos de la casa –esos no se terminan nunca-. Cuando nos percatamos era de noche.
Alarmados, unos cuantos permanecimos inmóviles. No nos dio tiempo de otra cosa.
Por otro lado, espero que al menos uno de los dos lectores que alguna vez se pararon por aquí vuelva y vea este cuento y esta vez, aunque sea solo por no tener detenerse un poco más se atreva a dejarme un comentario. Va cuento:
Día corto
El día se fue tan de prisa que nadie lo sintió. Sólo una señora se lamentó porque no había terminado los trabajos de la casa –esos no se terminan nunca-. Cuando nos percatamos era de noche.
Alarmados, unos cuantos permanecimos inmóviles. No nos dio tiempo de otra cosa.





