Fragmentos de "Cartas a un joven poeta"
“Aquí, teniendo a mi alrededor una tierra poderosa, por encima de la cual pasan los vientos del mar, aquí siento que a esas preguntas y sentires, que tienen una vida propia en sus honduras, nunca le podrá contestar a usted nadie; pues aun los mejores se equivocan en las palabras cuando éstas han de significar lo más silencioso y casi indecible [...] Yo querría rogarle que tenga paciencia con todo lo que no está resuelto en su corazón y que intente amar las preguntas mismas, como cuartos cerrados y libros escritos en un idioma muy extraño. No busque ahora las respuestas, que no se le pueden dar, porque usted no podría vivirlas. Y se trata de vivirlo todo. Viva usted ahora las preguntas. Quizá luego, poco a poco, sin darse cuenta, vivirá un día lejano entrando en la respuesta.”
Fragmento de la Carta 4
Cartas a un joven poeta
Rainer Maria Rilke
“No debe estar usted sin un saludo mío cuando es la Navidad y cuando usted, en medio de las fiestas, sobrelleva su soledad más difícilmente que en otros momentos. Pero si usted nota entonces que es grande, alégrese de eso; pues (se lo pregunta usted) ¿qué sería una soledad que no tuviera grandeza? Hay sólo una soledad, y es grande y no es fácil de sobrellevar, y a casi todos les llegan las horas en que de buena gana se querría cambiar la soledad por una comunidad, aunque fuera banal y barata, por la apariencia de una escasa coincidencia con el primer llegado, con el más indigno... Pero quizás son ésas precisamente las horas en que crece la soledad; pues su crecimiento es doloroso como el crecimiento de los niños y triste como el comienzo de las primaveras. Pero no puede equivocarse usted. Lo que se necesita, sin embargo, es sólo esto: soledad, gran soledad interior. Entrar en sí y no encontrarse con nadie durante horas y horas, eso es lo que se debe poder alcanzar. Estar solo, como se estaba solo de niños, cuando los mayores andaban por ahí, enredados con cosas que parecían importantes y grandes, porque los mayores parecían tan ocupados y porque no se entendía nada de lo que hacían.”
Fragmento de la Carta 6
Cartas a un joven poeta
Rainer Maria Rilke
Fragmento de la Carta 4
Cartas a un joven poeta
Rainer Maria Rilke
“No debe estar usted sin un saludo mío cuando es la Navidad y cuando usted, en medio de las fiestas, sobrelleva su soledad más difícilmente que en otros momentos. Pero si usted nota entonces que es grande, alégrese de eso; pues (se lo pregunta usted) ¿qué sería una soledad que no tuviera grandeza? Hay sólo una soledad, y es grande y no es fácil de sobrellevar, y a casi todos les llegan las horas en que de buena gana se querría cambiar la soledad por una comunidad, aunque fuera banal y barata, por la apariencia de una escasa coincidencia con el primer llegado, con el más indigno... Pero quizás son ésas precisamente las horas en que crece la soledad; pues su crecimiento es doloroso como el crecimiento de los niños y triste como el comienzo de las primaveras. Pero no puede equivocarse usted. Lo que se necesita, sin embargo, es sólo esto: soledad, gran soledad interior. Entrar en sí y no encontrarse con nadie durante horas y horas, eso es lo que se debe poder alcanzar. Estar solo, como se estaba solo de niños, cuando los mayores andaban por ahí, enredados con cosas que parecían importantes y grandes, porque los mayores parecían tan ocupados y porque no se entendía nada de lo que hacían.”
Fragmento de la Carta 6
Cartas a un joven poeta
Rainer Maria Rilke
Comentario:
Comentario:
Alguien dijo que la soledad es como el ayuno; no va mal e incluso puede purificar con moderación, pero en exceso es mortal. Personalmente, no creo que lo sea... pero sin duda puede llegar a ser mortalmente aburrida. Nacemos solos y morimos solos. La mayor parte de nuestra vida estamos Solos en mayúsculas. No veo, pues, razón alguna para buscarla. Ni tampoco para tenerle miedo.
Eso sí, mis soledades prefiero hablarlas contigo. Así son como menos solas. :)
Eso sí, mis soledades prefiero hablarlas contigo. Así son como menos solas. :)
Comentario:
"...Entrar en sí y no encontrarse con nadie durante horas y horas..."
Siempre tuve la sensación de pertenecer a otro lugar.Me extrañaban las palabras que me decian y me parecía extraño que las personas no oyesen lo que yo oia.
...
Hablo poco , participo poco y no hago vida social: paso cenas enteras en silencio, me pierdo en las calles , no me oriento siquiera con un itinerario."
António Lobo Antunes
fragmento de "en el olor de la tierra de Africa"
Babelia.10-XII-05
Siempre tuve la sensación de pertenecer a otro lugar.Me extrañaban las palabras que me decian y me parecía extraño que las personas no oyesen lo que yo oia.
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Hablo poco , participo poco y no hago vida social: paso cenas enteras en silencio, me pierdo en las calles , no me oriento siquiera con un itinerario."
António Lobo Antunes
fragmento de "en el olor de la tierra de Africa"
Babelia.10-XII-05





