Hoy
Hoy no sé reconocer forma
que no sea la tuya.
Tú, el gran desconocido
que calma y salva,
que descansa en los sueños.
Hoy no hay ojos ni tacto
que no sean los tuyos.
No hay lagos más profundos
que mi caída en la esperanza
exacta de tus brazos.
Hoy no guardo perdiciones
en mi armario encerradas.
Hoy desprende la tarde
una cadencia sin gritos.
Hoy acaricia la sombra
el hombro que se desnuda
y muestra lo fugaz y lo alto
de nuestra belleza.
Hoy me permites la mano,
aún sin rostro ni mirada,
que acompaña mis deseos
con paraísos y alfombras.
que no sea la tuya.
Tú, el gran desconocido
que calma y salva,
que descansa en los sueños.
Hoy no hay ojos ni tacto
que no sean los tuyos.
No hay lagos más profundos
que mi caída en la esperanza
exacta de tus brazos.
Hoy no guardo perdiciones
en mi armario encerradas.
Hoy desprende la tarde
una cadencia sin gritos.
Hoy acaricia la sombra
el hombro que se desnuda
y muestra lo fugaz y lo alto
de nuestra belleza.
Hoy me permites la mano,
aún sin rostro ni mirada,
que acompaña mis deseos
con paraísos y alfombras.