.
Me conoces bien.
Soy pasto fácil para el hastío.
Me pierdo a veces
por huecos que ignoran
la mano fácil,
el desayuno a la mesa.
No comulgo con los felices
en la intimidad de mi plato.
Pero me río en los días
que amenazan con lluvia.
Me conoces bien,
y sin embargo,
borras tus huellas.
Ya no me queda más
que la caída del invierno.
Soy pasto fácil para el hastío.
Me pierdo a veces
por huecos que ignoran
la mano fácil,
el desayuno a la mesa.
No comulgo con los felices
en la intimidad de mi plato.
Pero me río en los días
que amenazan con lluvia.
Me conoces bien,
y sin embargo,
borras tus huellas.
Ya no me queda más
que la caída del invierno.





