Jornadas de sociedad y discapacidad
Así se llama la jornada que imparte la ULPGC junto con el cabildo de Gran Canaria. A los universatorios, nos dan 2 créditos por asistir ambos días, jueves y viernes.
Hoy estuvo muy bien. Mejor por la tarde que por la mañana. Por la mañana eran discursos, unos aburridos, otros aceptables. Me quedo con un tema que se habló en la mesa redonda. Sobre el tabú que existe por decir ciertas palabras que pueden parecer a primera impresión un tanto malsonantes :
"Es curioso que oigamos por la televisión o cualquier medio de comunicación, o incluso que nosotros mismos nos cohartemos al usar ciertas palabras que no tienen por qué ser ofensivas. Por ejemplo, cuando vemos a un negro, pues solemos decirle hombre de color . De color...¿pero de qué color?. La palabra negro es muy bonita, ¿por qué no utilizarla?. Al igual que invidente, ¿por qué no ciego? Acaso es ofensiva la palabra ciego. Pues imagínate que decimos estoy invidente de amor , en vez de estoy ciego de amor..."
Por la tarde, talleres. El primero, aprendimos a jugar al baloncesto en silla de ruedas. Muy divertido, le acabé cogiendo el gustillo. El segundo, fué lenguaje para sordos. La verdad que me interesó bastante el tema. El profesor sordomudo nos hablaba con gestos y una intérprete le traducía. El tercero fué teatro para chicos con síndrome de Down. Nosotros hicimos lo que ellos hacían. Hicimos algunos juegos, bastante divertidos, que aunque daba algo de corte, rompía el hielo ante una acción de relación social con cualquiera de los estudiantes allí presentes, ya que estábamos en un teatro, todos formábamos parte de él.
A las 19:20 salimos del teatro y después de haber llevado a David a su casa, quedé con un chico del chat. Es de Melenara, pero me dijo que estaba de paso por El Corte Inglés. Le recogí y fuimos directos a su casa. Durante el trayecto en el coche, me percaté que no era mi tipo : fumaba porros, hablaba medio soplado, algo inmaduro, no quería tener pareja por el momento porque quería disfrutar de su juventud... ; y me sacó el tema del sexo intuyendo de una manera u otra para qué iba a su casa. Vemos Gran Hermano en la TV, se empieza a hacer un porro y me pone la mano en la pierna, sigue subiendo y me la toca. La tenía dura, pues como para no tenerla. Se levanta y me la empieza a chupar ; me daba tanto asco que no sabía si vomitar sobre él o echarme a correr de allí, pero mi polla piensa por sí sola; la muy puta. Nomás, nos levantamos, me lleva a su cama y me lo tiro. No paraba de repetir "rómpeme el culo"; encima era bien guarra. Sin muestra de cariño alguna. Nunca me había dado tanto asco hacerlo con un tío. Y el niño tampoco estaba mal, pero quizá esas cosas que él tenía, y que yo me haya estado mentalizando un poco, poniendo las cosas en su sitio, me hizo reaccionar así.
Quiero que sea viernes, para que pase ya este día, y comienze otro nuevo, olvidarme de éste. La madurez empieza a caer sobre mí, estoy cambiando de una manera un tanto radical. Reflexionaré mucho; mi subconciente me dice : necesito ya tener algo serio con alguien y dejarme de relaciones efímeras y desprenderme de la tanta mierda que lleva consigo. Paciencia, por favor, apiádate de mí.





