Z-1 AGUA
Este sábado tenía una cena a la que no me apetecía demasiado ir, era por una apuesta que habiamos hecho en un partido y que habiamos ganado, pero era con la gente con la que salía antes y ahora como que no me siento muy próximo a su forma de vivir. Llegué el primero, raro en mi, pese a retrasarme diez minutos a posta, que es lo que yo entiendo por impuntualidad, y no 45 minutos como tardó alguno en aparecer, en el rfestaurante tenían un televisor, com lo que unos cuantos se cambiaron de asiento para ver el partido del barça. La cena fue rápida, sin muchas conversaciones importantes excepto cuatro que se pasaron todo el rato hablando de trabajo, otros fumando de seguido sin preguntar siquiera si molestaban y si, si me molesta que fumen a mi lado cuando esoy comiendo, a parte de estar prohibido, y eso que yo soy fumador.
Chupitos, copas y bromas despues salimos a la calle y no fuimos a un bar de billares a seguir con las apuestas, de copas esta vez. Más conversaciones aburridas de casas, pisos y trabajo, y algún piropo a las chicas que allí había, yo me bebí mi agua, pues si voy a conducir no bebo por costumbre. Despues fuimos a un pub de un amigo de un amigo, lo típico, otro agua, ellos más copas, a un ritmo de carreras, y los comentarios de estas noches sobre las mujeres que había, que si yo no estuviera casado, o yo sin novia...., bravuconerias ya escuchadas otras veces, alguno que se soltó y fue a hablar con una chica, muchos cigarros y pocas palabras. Allí decidí plantarme, y cuando decidian a dónde ir despues yo les dije que me iba a los sitios que acostumbro, con la gente que acostumbro, que lo pasaran bien pero que ya había quedado.
Y así me fuí, llegué al bar que suelo ir todos los sábados solo, pues la mayoría de gente con la que suelo salir habían organizado una fiesta de disfraces, me daba igual, necesitaba estar en un sitio que me sintiera cómodo, y tomarme una copa tranquilo. Había un ambiente fenomenal, me senté a disfrutar de la tranquilidad y poco a poco comenzo a llegar gente conocida, algún amigo, y la noche estaba muy divertida, con los disfraces y muy buen ambiente. Fuimos a otros bares, llegaron más amigos y amigas, cantamos, reimos, nos puteó la gente disfrazada, nos reimos de ellos, se rieron con nosotros, no sé, pero el carnaval me encanta, y este año es el primero que no me disfrazo desde hace más de doce, pero con la dichosa cena y que por el trabajo que tuve no me había dado cuenta de que ya había llegado este año no preparé nada.
Estábamos casi todos pasándolo en grande y recibo una llamada de una de mis chicas preguntándome dónde estábamos, que había ido a tomar algo con unas amigas pero se había aburrido un poco y tenía ganas de salir un poco con nosotros. Apareció en un bar cuando estábamos en plena efervescencia, cantando gitanadas y brindando con chupitos de pacharán, yo que estaba ya contentillo comecé a hacerle unas cuantas bromas con un micrófono que le cogí a alguien, le puse la capucha, se la quité, y le comente que me había alegrado mucho su llamada, ¡uyyy! esas tonterias que se dicen con dos copas. A cierta hora en que los bares cierran y hay que decidirse entre pub o discoteca, hubo una separación de la tropa, los chicos del ligoteo se fueron a la discoteca y los demás a un pub, allí seguimos la juerga y no dejé que mi chica se fuera para casa tan pronto como pretendia, aunque despues de esa noche me di cuenta de que ella salió buscando a otra persona, y que al no encontrarla se quiso ir. Por eso cuando me quise poner el disfráz de ligón se me escabullía o me cambiaba de conversación en un tris, bueno, fallé el primer intento, pero he de volver a la carga, sin ser pesado, pero no me quiero quedar con tantas palabras no dichas, y sin perder la amistad por ello, porque esa si que la valoro muchísimo.
Y LOS DIAS SIGUEN PASANDO
Despues de unos días algo griposo, el pasado sábado volví a salir, una noche fría y lluviosa, pero yo no paso un sábado en casa por nada del mundo. Pues eso, quedé con un amigo y nos dirigimos a un bar que frecuentamos, dónde sabíamos que aparecería el resto de la tropa, saludos a los conocidos, dos copas, nos sentamos con una pareja de amigos y conversaciones varias. Al rato llega una de mis chicas ( que mal suena esto ¿no?), preciosa, con el vestido que más me gusta y el pelo ligeramente mojado, me acerco a saludar y descubro que no viene sola, con ella venían unos chicos con los que ya la había visto en otras ocasiones, primera decepción, palabras insulsas y se va a sentar con ellos a dos mesas de dónde estábamos nosotros, tocado. Sigo hablando con la gente con la que estaba, mirando a menudo hacía dónde estaba ella, y va llegando el resto de la gente que venían de una cena, algo pasados e incluso alguno cantando, más comentarios graciosos, más copas y planes para esta noche. Un rato despues ella viene a despedirse, se van a otro local, dos besos y pásalo bien, igualmente, y una carita de pena que se me queda mirando como se aleja con la melena suelta. La noche siguió como tantas otras, cigarros, copas y risas a mogollón, hasta que llegada la hora a la que me suelo retitrar acepté ir con mis amigos a una discoteca, cosa rarísima en mi, y casi no se lo creían, nos mojamos un poco, seguimos bebiendo y riendonos de muchas cosas. En la dicoteca había mucha gente, mucho baile y mucho ligoteo, pues ala, a ligar se ha dicho, mis amigos hacian de cicerones, que a esas no, que espera un poco, que tomamos otra, me acerco a una chica que parecía sola y tenía una mirada que me fascinó, un par de palabras y llega un amigo a fastidiar mi cordialidad, y a joderme porque ella nos dejó a la mínima oportunidad, me pongo a dar vueltas ya bastante colocado y cuando no me decido a entrarle a nadie decido irme a dormir, asumiendo que esos sitios no son para mi. Mojadura camino de casa y catarro al día siguiente, dormí pensando en mis chicas (esto sigue sonando fatal) y desperté con hambre, puse sweet caroline en el cd a todo volumen y en la ducha cerrando los ojos me conjuré para decidirme de una vez a atreverme a dar un paso en firme con cualquiera de las ellas o con ninguna.
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NO LO PIENSES TANTO
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Ultimamente estoy sintiendo una sensación de soledad y vacio muy profunda despues de estar con una persona en especial. Estando a su lado me encuentro cómodo, seguro, tranquilo, y puede haber más gente alrededor pero es ella la que me da la serenidad que yo necesito. No se, sólo somos amigos, y pasamos algún tiempo juntos pero casi siempre dentro de un grupo de más amigos, sin embargo su sola presencia me llena más que la de los demás. No quiero confundirme y pensar que esto que siento pueda ser algo más profundo, no lo llamaría amor, pero si compañía en la mayor de las acepciones de la palabra o complementación con respecto a lo que yo necesito.
Me pregunto casi todas las noches si me puedo enamorar de esa persona y no encuentro nada que me haga pensar lo contrario, pero tengo miedo a equivocar mis sentimientos y que quizá mi temor a la soledad me haga confundirme y meta la pata con ella. De hace algún tiempo me gusta otra chica, pero ahora ya hasta dudo cual me gusta más, se muy bien que lo de una es una atracción física, pero lo de la otra no se que será, y así me encuentro con una madeja de dudas en la cabeza y muchas noches que me cuesta dormir. Como dice la canción que últimamente escucho unas cuantas veces al día, no se que es lo mejor si estar sólo o estar sin ella, con lo tranquilo que estaba yo en los últimos meses ya me vuelvo a liar con mis dudas y temores, y a falta de una son dos las dudas, pienso en una, luego en otra, y así voy pasando la semana, un calvario!!. Espero aclararme pronto y estar más tranquilo, que ya me estreso bastante durante los días laborables.
UN SOSPECHOSO DE REBAJAS
Un día de la pasada semana, aprovechando que tenía que hacer un papeleo, me fuí a comprar un jersey. Ya había visto algo que me gustaba en una tienda y me acerqué a probarlo y comprarmelo. En la tienda no había nadie comprando, y los dos dependientes que había estaban hablando entre ellos, así que yo me dispuse a buscar lo que quería sin más. En un giro que di los sorprendí mirandome, como vigilando lo que estaba haciendo, algo que me molestó en principio pero que enseguida me divirtió. Aprovechaba los recovecos del local para salirme de su campo de visión y hacerlos mover para seguir viéndome, cogía prendas, las miraba y las volvía a dejar en su sitio, hasta que me decidí por un par de jerseys en concreto y me fuí hacia el probador. Entonces uno de los dependientes le dijo al otro en voz baja: se lleva dos. Yo sonreia con la situación y entré en el probador. Cuando salí con uno sobre el otro me dirigí a dejarlos en su sitio y se me acercó el dependiente mayor a deirme: "no te convencen o te los vas a llevar?", yo le respondí que uno si me había gustado pero que quería ver más cosas. Despues me probé otro y me gustó, así que me cojí dos jerseys y llendo hacía la caja les pregunté por unas cazadoras que había allí pero no quedaba mi talla, ellos pusieron más atención en si me iba a llevar los jerseys que me los separaban ya. Despues de probar una cazadora y recijer los jerseys me dirigí hacia uno de ellos y le dije que me gustaban mucho pero que no estaba seguro de la calidad, él se dehizo en alabanzas sobre la lana en concreto, el cosido, el diseño,etc... y yo sonriendo le interrumpí para decirle que el jersey que llevaba puesto lo había comprado allí, la cazadora también, incluso el cinturón. pero que hoy me había sentido muy incómodo por sentirme vigilado como si fuera un ladrón y que no sabía si volver a comprar algo allí. En principio trató de negármelo pero como yo seguía sonriendo y callado al final se excusó con que tenían muchos robos, que si era exigencia de la dirección y cosas así, acepté sus explicaciones pero no sin recordarle lo poco discretos que habían sido y que me quería llevar también una camiseta que les quedaba allí, enseguida me la cogió, me cogió los jerseys y nos dirigimos a la caja, me cobró los jerseys y a la camiseta le aplicó un descuento superior al que tenía, volviéndome a pedir disculpas me cobró y me dijo que iba a consultar lo de la cazadora con otra tienda pidiémdome el teléfono para avisarme si la encontraba. Al final lo pasó él peor que yo, pero se lo tenía merecido el muy puñetero, y seguro que he de volver algún día pues la ropa que tienen me gusta, pero por un momento pensé en dejar de ser cliente de cortefiel.





