FRIDAY IN MY MIND
Remata una dura semana de trabajo y disputas familiares, realmente me costó acabarla, mentalmente estoy saturado de broncas, disputas, clientes y de no tener tiempo para nada. Cada día me encuentro más incómodo viviendo con mis padres, con los que tambien comparto trabajo con lo cual llevamos el trabajo a casa y los problemas de casa al trabajo. Tengo la sensación de sentirme valorado pese a que intento derrochar todas mis fuerzas en sacar el negocio adelante, parece que al ser de casa se me exija más que al resto, además de las responsabilidades que poco a poco he ido asumiendo, que cuantas más son más tiempo me comen. Pero hay que pensar en positivo e intentar disfrutar este puente que nos viene con todas las ganas posibles.
Paso de hablar más de trabajo que ya me agobia. Esta semana ha nacido la hija de un amigo y he acudido el fin de semana pasado a un bautizo, poco a poco todos mis amigos van teniendo hijos y cada vez que quedamos es con pañales y bibes de por medio, no es que odie a los niños pero si que de pequeñitos son algo molestos. El bautizo me sirvió de excusa para ver a gente que no miraba hace ya tiempo, cosa que me encantó, sobre todo reencontrarme con una amiga que hacía mucho que no la veía y con la que estuve largo rato hablando, me encantan los encuentros agradables y notar que la gente aún te tiene cariño. Fue una tarde amena, abrazos, risas, gente con la que hacía tiempo que no estaba, sol y muchas ganas de estar juntos de nuevo.
Paso de hablar más de trabajo que ya me agobia. Esta semana ha nacido la hija de un amigo y he acudido el fin de semana pasado a un bautizo, poco a poco todos mis amigos van teniendo hijos y cada vez que quedamos es con pañales y bibes de por medio, no es que odie a los niños pero si que de pequeñitos son algo molestos. El bautizo me sirvió de excusa para ver a gente que no miraba hace ya tiempo, cosa que me encantó, sobre todo reencontrarme con una amiga que hacía mucho que no la veía y con la que estuve largo rato hablando, me encantan los encuentros agradables y notar que la gente aún te tiene cariño. Fue una tarde amena, abrazos, risas, gente con la que hacía tiempo que no estaba, sol y muchas ganas de estar juntos de nuevo.
MANERAS DE ELEGIR

Tengo un amigo que mira a las chicas desde una perspectiva que a mi me llama mucho la atención, fijándose en su físico la imagina dentro de algunos años y según él es capaz de saber como será, su peso apróximado, su expresión de la cara, si tendrá barriguita, sus caderas,..... . Yo es algo que nunca me ha planteado pero él basa gran parte de su decisión sobre un posible flirteo en esa imagen que proyecta en su cerebro, además de en la forma de vestir que pueda tener la chica en la que se fije, manía que le discuto de seguido por no estar en nada de acuerdo con él.
Lo de imaginarla a medio plazo lo plantea por el caso de un amigo suyo, que una noche se enrollo con una chica y al día siguiente comentó con gesto triunfal el mérito, incluso con algo de mofa, a las dos semanas repitió, y la siguiente, y otra más y así pasaran 8 años y se van a casar. Por ello mi amigo argumenta que nunca se sabe si un rollo de una noche puede acabar en amor duradero, por eso prefiere no equivocarse en su elección para no arrepentirse dentro de unos años y verse desencantado pos el físico de esa chica. No sé, a mi me parece aqlgo muy superficial, aunque él me argumente que tan superficial puede ser eso como enrollarte con alguien estando bebido y arrepentirte al día siguiente para no responder a las llamadas de teléfono. Tambien dice que sería igual de cruel salir con alguien que te guste y dejarlo cuando deje de gustarte por que anchea de caderas, engorda o envejeza antes de tiempo, y llega un momento dónde se me acaban los argumentos para llevarle la contraria.
En lo de la forma de vestir si que estoy totalmente en contra a sus argumentos, que suelen ser: vaqueros que den forma a las curvas, zapatos de tacón, que suban los glúteos, o botas altas, que marcan estilo, camisetas nunca flojas y cazadoras ceñidas, y el pelo nunca con flequillo delantero muy marcado. Digamos que le gustan las pijas o semipijas vestidas a la moda, con una gran predilección a las que visten en zara o similares. No entiende la palabra comodidad como forma de vestir, y odia las camisas en las mujeres, incluso se ha referido a alguna chica como sucia por su forma de vestir, cuando a mi me encantaba. A mi es que eso de la forma de vestir me da igual, si una chica me llama, me llama, vista como vista, a mi me conquistan los gestos y el pelo, por ese orden, hay gestos que denotan ser una persona especial, la forma de andar, de plantarse de pie, de mirar, no se como decirlo, pero una primera impresión visual puede hacer que me decante por esa antes que por otra, que puede ser más guapa, estar mejor vestida, y aguantar hasta los cuarenta con los pechos firmes.
Pues eso, que mi amigo y yo somos incapaces de ponernos de acuerdo, por eso es que me monsergue con las dos chicas que me gustan de seguido, hecho al que no hago ni caso e incluso muchas veces saco yo el tema para demostrarle que no le hago ni caso, y aproc¡vechar para cachondearme un poco. Porque pese a sus opiniones y pensamientos es buena gente.
CON MENU Y SIN CENA
Despues de una dura semana de trabajo y con un curso que me he puesto a hacer por las noches, de trabajar el sábado de mañana, he llegado a esta tarde casi alelado. Despues de comer viendo las motos, ratito de sofá, cigarro y me llama un amigo que me está colocando los baños en el piso, que queria ir esta tarde a rematar el trabajo, pues nada, adios a la tarde viendo muebles y alfombras, y con poco ánimo me dirijo a echarle una mano, todo sea por acabar las obras lo antes posible.
Prácticamente toda la tarde allí metidos, hasta casi las ocho, y con el día maravilloso que hoy tenemos. Al salir, lo invito a tomar algo y me dan las nueve en un periquete, nos despedimos, hasta pronto, y ya con la tarde perdida, comienzo a planear la noche. Primera llamada, a un amigo con el que siempre estoy, aunque últimamente por sus turnos de trabajo entre semana es imposible quedar con él, no se encuentra en la ciudad, lo liaron para ir a un concierto, y como ya sabe que yo no soy mucho de conciertos y como se fueron de mañana a otra ciudad y yo trabajaba no me avisó, pues nada, pásalo bien, mañana hablamos, saludos para tal y para cual. Ala, primer plan fuera, llamo a otro amigo, ah!, hola!, pues nada, se casa un amigo suyo y hoy le iba a dar la invitación, ya había quedado, pero sobre las dos os llamo, ya nos vemos despues. Pues mi plan se va al garete, yo tenía pensado abandonar mi ciudad e ir a cenar al publo dónde suelo salir, cenar con amigos, tranquilamente y relajarme cocinando, que es algo que me gusta hacer siempre que puedo, y ya me quedan menos opciones.
Llamo a otro amigo, con el que tenía que quedar para hablar de unas cosas, y vale, quedamos a la noche, es que hoy voy al fútbol, y yo sin enterarme que hoy juega el equipo de la ciudad en casa, y no te preocupes que te llamo a las doce o así. La otra bala en la recámara casi desisto de utilizarla, ya se me fueron las ganas de irme y cenar allí, pues nada al otro lo pillo de noche y ya quedo con él.
Y la opción de llamar a mis amigas, concretamente las dos con las que podría qudar para cenar las anulo por diferentes motivos, una es una amiga que tiene novio y no me apetece hacer de compañía hoy, pese a que su novio es amigo mio, y la otra, es una amiga pero por la que siento algo más, que no es amor pero el corazón me pide intentarlo, y a esa siempre soy yo quien la llama, y mi prqueño orgullo últimamente me dice que debo hacerme algo el distante, no mostrar todas mis cartas y dejar que ella llame de vez en cuando, como hacíamos antaño, cuando ella me invitaba a cenar, otro día era yo, y así, ya fuera solos o con más amigos.
Pues nada, pasan de las diez y el teléfono sin sonar, cenaré en casa, y despues ya veré a quien llamo para quedar, pena de receta que me aprendí esta semana de lenguado con espinacas y bechamel, ya la practicaré en semana santa con alguno de ellos o con todos juntos. Mi corazoncito me va diciendo que debo llamar yo pero no, hoy no, pobre, lo tengo castigado, casi está sin voz, y le he quitado el voto, si es que soy un orgulloso.
Prácticamente toda la tarde allí metidos, hasta casi las ocho, y con el día maravilloso que hoy tenemos. Al salir, lo invito a tomar algo y me dan las nueve en un periquete, nos despedimos, hasta pronto, y ya con la tarde perdida, comienzo a planear la noche. Primera llamada, a un amigo con el que siempre estoy, aunque últimamente por sus turnos de trabajo entre semana es imposible quedar con él, no se encuentra en la ciudad, lo liaron para ir a un concierto, y como ya sabe que yo no soy mucho de conciertos y como se fueron de mañana a otra ciudad y yo trabajaba no me avisó, pues nada, pásalo bien, mañana hablamos, saludos para tal y para cual. Ala, primer plan fuera, llamo a otro amigo, ah!, hola!, pues nada, se casa un amigo suyo y hoy le iba a dar la invitación, ya había quedado, pero sobre las dos os llamo, ya nos vemos despues. Pues mi plan se va al garete, yo tenía pensado abandonar mi ciudad e ir a cenar al publo dónde suelo salir, cenar con amigos, tranquilamente y relajarme cocinando, que es algo que me gusta hacer siempre que puedo, y ya me quedan menos opciones.
Llamo a otro amigo, con el que tenía que quedar para hablar de unas cosas, y vale, quedamos a la noche, es que hoy voy al fútbol, y yo sin enterarme que hoy juega el equipo de la ciudad en casa, y no te preocupes que te llamo a las doce o así. La otra bala en la recámara casi desisto de utilizarla, ya se me fueron las ganas de irme y cenar allí, pues nada al otro lo pillo de noche y ya quedo con él.
Y la opción de llamar a mis amigas, concretamente las dos con las que podría qudar para cenar las anulo por diferentes motivos, una es una amiga que tiene novio y no me apetece hacer de compañía hoy, pese a que su novio es amigo mio, y la otra, es una amiga pero por la que siento algo más, que no es amor pero el corazón me pide intentarlo, y a esa siempre soy yo quien la llama, y mi prqueño orgullo últimamente me dice que debo hacerme algo el distante, no mostrar todas mis cartas y dejar que ella llame de vez en cuando, como hacíamos antaño, cuando ella me invitaba a cenar, otro día era yo, y así, ya fuera solos o con más amigos.
Pues nada, pasan de las diez y el teléfono sin sonar, cenaré en casa, y despues ya veré a quien llamo para quedar, pena de receta que me aprendí esta semana de lenguado con espinacas y bechamel, ya la practicaré en semana santa con alguno de ellos o con todos juntos. Mi corazoncito me va diciendo que debo llamar yo pero no, hoy no, pobre, lo tengo castigado, casi está sin voz, y le he quitado el voto, si es que soy un orgulloso.





