OTOÑO QUE YO NO SOY

Los días se hacen más cortos, la lluvia al caer levanta el aroma de la tierra seca y caliente, el sol ya no te abraza con su calor como hace un mes, comienzas a sacar los jerseys del armario de su enclaustramiento de los últimos meses. Es otoño y a mi no me apetece serlo, no me apetece volver a las tardes lluviosas, a estar bajo techo mil horas, a comenzar a pasar frío. Es otoño y no estoy preparado aún.
Desde hace un par de años esta me parece una estación decadente, mustia, plana, necesaria pero depresiva. Y así me siento, bajo de moral, aburrido, agotado, esperando el caer de las hojas para que la vida vuelva a comenzar, es algo que me ocurre cíclicamente, pero en los últimos años lo asocio con el otoño. Incluso se me están yendo las ganas de salir, algo que quien me conoce no se lo podría creer, porque yo soy de los que salgo aunque sea solo, enseguida se me cae la casa encima y necesito aire, aunque sea aire saturado de tabaco y alcohol.
Me veo en el espejo y me noto viejo, ya sin el colorcillo del verano, descubriendo arrugas nuevas y con los ojos apagados. Crece en mi el sentimiento de soledad, la sensación de vacío, una ansiedad axfisiante que me devora, soy incapaz de acabar de leer el que estaba siendo el último libro del verano y a este paso durará hasta mediados de Octubre. He vuelto a pisar una discoteca, cosa que hago unas cuatro veces al año, y pasado de copas intentando ligar y mantener el equilin¡brio a la vez, repudiando al día siguiente esa imagen que se repite en mi cabeza, maldita memoria!.
Es otoño y promete serlo durante tres meses, durante los cuales cumpliré años, comenzaré mi nueva vida de single en mi piso recién acabado de amueblar, iré a unas cuantas fiestas y cumpleaños, iré al cine solo y los sábados de tarde a la sesión de las ocho y media, volveré a hacer deporte, a pasar horas y horas tirado en el sofá escuchando música con las persianas abiertas y notando anochecer, es otoño y hoy aún no me siento preparado para serlo tambien yo.
TABACO Y DOLOR DE HUEVOS
Semana rara, con muchos nervios, ansiedad, pesimismo y ..., desagradable. Bueno, todo comenzó este fin de semana, que comencé a notar unas molestias en una zona especial, pues eso, tenía unas molestias en un testículo, y el caso es que el testículo en cuestión comenzó a desarrollarse por si solo, sin consultar ni al otro. Así que con lo aprensivo que soy yo para estos temas de la salúd, si, si, soy hipocondríaco, cosas de mis nervios y de mi cabeza, así que enseguida comencé a elucubrar todo lo peor que eso podría suponer y hay comenzó mi pesimismo. Cuando ya me había convencido de que la cosa era para mal pues me dije, ahora que esto ya tiene mala pinta pues tengo que dejar de fumar, bueno, el Lunes lo dejo, y así pasé el que iba a ser mi último fin de semana de fumador.
El Lunes seguían las molestias, pido vez para el médico, me dan para el jueves, pues paciencia chico, me paso todo el Lunes sin fumar y aguantando el mono hasta la noche que como último homenaje me fumé el último cigarro que me quedó del finde. El Martes seguía con molestias pero los pinchazos iban remitiendo no así como la hinchazón, pero tras una mañana un poco mala visitando clientes me dije, venga el último paquete hasta que la doctora me diga que lo tengo que dejar, y así hasta el jueves, aunque sólo fumé de noche, despues del trabajo. Y hoy llegó la cita con la doctora, una amiga de mi madre, a la que le expliqué el tema intuyendo que me enviaría al urólogo para ver mejor el tema, pero ná, ella se puso los guantes, jugó un poco con mis testículos, para arriba, para abajo, giro para aquí, giro para allá, unas presiones en el abdomen y toma unos antiinflamatorios y un protector de estómago para que no te hagan mal. Pues respiré tranquilo, me vestí, me hicieron un análisis de orina, todo estaba en orden y nada de slips, que no los uso, y nada de pantalones muy justos, con lo bien que estoy con mi talla 32.
Pues salí de la consulta aliviado y tan tranquilo que me empapé con la lluvia del a priori temible huracán Gordons, si un huracán con nombre de ginebra no asusta a nadie; monté en el coche y como tenía que ir a hacienda y sabía del tiempo que me restaba de espera me compré un paquete de cigarros y me fumé el primero conduciendo despacio con la música bien alta y disfrutandolo de veras. Pues la vida vuelve a seguir y yo este sábado vuelvo a salir, y prometo mucha juerga y diversión.
El Lunes seguían las molestias, pido vez para el médico, me dan para el jueves, pues paciencia chico, me paso todo el Lunes sin fumar y aguantando el mono hasta la noche que como último homenaje me fumé el último cigarro que me quedó del finde. El Martes seguía con molestias pero los pinchazos iban remitiendo no así como la hinchazón, pero tras una mañana un poco mala visitando clientes me dije, venga el último paquete hasta que la doctora me diga que lo tengo que dejar, y así hasta el jueves, aunque sólo fumé de noche, despues del trabajo. Y hoy llegó la cita con la doctora, una amiga de mi madre, a la que le expliqué el tema intuyendo que me enviaría al urólogo para ver mejor el tema, pero ná, ella se puso los guantes, jugó un poco con mis testículos, para arriba, para abajo, giro para aquí, giro para allá, unas presiones en el abdomen y toma unos antiinflamatorios y un protector de estómago para que no te hagan mal. Pues respiré tranquilo, me vestí, me hicieron un análisis de orina, todo estaba en orden y nada de slips, que no los uso, y nada de pantalones muy justos, con lo bien que estoy con mi talla 32.
Pues salí de la consulta aliviado y tan tranquilo que me empapé con la lluvia del a priori temible huracán Gordons, si un huracán con nombre de ginebra no asusta a nadie; monté en el coche y como tenía que ir a hacienda y sabía del tiempo que me restaba de espera me compré un paquete de cigarros y me fumé el primero conduciendo despacio con la música bien alta y disfrutandolo de veras. Pues la vida vuelve a seguir y yo este sábado vuelvo a salir, y prometo mucha juerga y diversión.
SEXO DEBIL, SEXIO FUERTE
El otro día hablando con una amiga me di cuenta de que en relación a llevar las situaciones que la vida nos propone las mujeres son más fuertes que los hombres. Vamos a ver como lo explico, estábamos hablando de nuestras situaciones personales y un poco de la gante que nos rodea, gente de unos treinta años más o menos, y de las cosas buenas que nos pasan y sobre todo de las malas. Últimamente algunas de sus amigas cojieron pareja, bueno sus y mis amigas, y entre mis amigos algunos están no en pareja pero con unos rollos que se prolongan más que semanas, y ella decía que no tiene tanto temor a quedarse soltera o sola como a no tener un hijo, cosa que si que la apena. Yo y por lo que tenemos hablado algunos de mis amigos si que sentimos cierto miedo a quedarnos solos, a sentirnos vacíos, en ese aspecto somos más débiles o vulnerables que ellas, y en lo de los hijos yo tuve unos meses antes del verano en los que todos los días soñaba que tenía una hija, que asistía al parto y lloraba de felicidad, y me despertaba con los ojos húmedos y emocionado por la sensación, nunca conseguí ver el rostro de la que sería la madre pero eso era lo que menos me importaba.
A nosotros los hombres los sentimientos, la felicidad o la tristeza se nos nota más, nos afecta incluso en el trabajo, descentrándonos sobre todo un golpe afectivo o una desilusión, a ellas no tanto, están más centradas en su trabajo y en conservar o ascender en su estatus y en aprovechar las oportunidades que tienen. Parece ser que las mujeres acarrean un lastre por su condición sexual de muchis años de discriminación y de no ser valoradas y ahora no están dispuestas a perder cada cota de poder o cada escalafón que van superando con todo su esfuerzo y dejando atrás por ello si es necesario su capacidad de reproducción e incluso una pareja si le molesta en su empeño.
Pero, por lo menos en el caso de mis amigas, ellas siguen siendo un poco ingenuas para discernir las intenciones de un chico que les vaya a hablar, en eso los chicos somos un poco más retorcidos, sabemos ocultar mejor nuestras intenciones y somos más difíciles de atrapar que las chicas. El ejemplo es que cuando estab hablando con esta amiga en una barra, dispuestos a pedir una copa, llega un amigo suyo y comienzan a hablar, el la coje por el brazo suavemente, le toca el pelo con un dedo, sonrie tontamente, y ella ná, no se dio por aludida, por lo que despues me dijo cuando repetí los gestos que él le había echo antes para reirme un poco con ella. Bueno, por lo menos ella fue más lista y consigió que la invitara a la copa, y yo fui un poco más listo y aproveché cuando estaban pidiendo pedí otra copa, la cojí y me la llevé, así que el ligón tuvo que pagar dos copas y se quedó sin mojar.
A nosotros los hombres los sentimientos, la felicidad o la tristeza se nos nota más, nos afecta incluso en el trabajo, descentrándonos sobre todo un golpe afectivo o una desilusión, a ellas no tanto, están más centradas en su trabajo y en conservar o ascender en su estatus y en aprovechar las oportunidades que tienen. Parece ser que las mujeres acarrean un lastre por su condición sexual de muchis años de discriminación y de no ser valoradas y ahora no están dispuestas a perder cada cota de poder o cada escalafón que van superando con todo su esfuerzo y dejando atrás por ello si es necesario su capacidad de reproducción e incluso una pareja si le molesta en su empeño.
Pero, por lo menos en el caso de mis amigas, ellas siguen siendo un poco ingenuas para discernir las intenciones de un chico que les vaya a hablar, en eso los chicos somos un poco más retorcidos, sabemos ocultar mejor nuestras intenciones y somos más difíciles de atrapar que las chicas. El ejemplo es que cuando estab hablando con esta amiga en una barra, dispuestos a pedir una copa, llega un amigo suyo y comienzan a hablar, el la coje por el brazo suavemente, le toca el pelo con un dedo, sonrie tontamente, y ella ná, no se dio por aludida, por lo que despues me dijo cuando repetí los gestos que él le había echo antes para reirme un poco con ella. Bueno, por lo menos ella fue más lista y consigió que la invitara a la copa, y yo fui un poco más listo y aproveché cuando estaban pidiendo pedí otra copa, la cojí y me la llevé, así que el ligón tuvo que pagar dos copas y se quedó sin mojar.





