Cal, Arena y Sandwhich
Días raros estos, comidas familiares, demasiada comida para lo que yo estoy acostumbrado, regalitos y noches para salir, es que yo no aguanto en casa si al día siguiente no tengo que madrugar. Y, claro, salgo, incluido el día de nochebuena que es una noche extraña, diferente y donde todo el mundo está de buen humor (o se ha pasado con los brindis), aunque este año no resulto la cosa como yo quería o como a mi me gustaría.
Bueno, días raros había dicho al principio, pues si, me han sucedido un par de cosas extrañas, o diferentes, extrañas no tienen por que ser, y otras cosas que en mi son más normales, vamos que son normales porque no aprendo ni haciendo mil penitencias nocturnas.
Bueno, vamos a exponer los hechos por orden cronológico, noche, tarde y noche. La noche del sábado, saliendo (como no) muy tranquilo y normal, sin excesos pues al día siguiente era nochebuena, los mismos sitios de siempre, noche un poco apagada y en el segundo bar nos encontramos con una amiga (yo iba con mis amigos), una chica que siempre está alegre y de broma, siempre de buen humor que hasta da envidia. Yo estaba sentado junto a mis amigos pero como simpre algo a mi bola, si, muchas veces parece que voy por libre, y sentado en mi taburete (soy de los que si puede está siempre sentado) y ella me viene a hablar, típicas felicitaciones, comentarios de rigor del frío, las fiestas y todo eso, pero ella en vez de seguir a la gente con la que viviera se queda hablando conmigo y se apoya a mi lado, y comienza una de sus típicas conversaciones de cachondeo pero en un momento me suelta un "que guapo estás hoy". Plum!, me descolocó, debe ser la primera vez que alguien me lo dice, exceptuendo mis adorables señoras mayores, clientas y afines, pues eso, hay me quedé descolocado, sin acertar a seguir una conversación normal o coherente despues del cumplido, trate de responder con otro pero no acertaba a escojer las palabras adecuadas y seguimos hablando un momento hasta que yo me quedé como mudo y no sabía que decir, bueno no tanto pero casi, y ella se despidió y se fue junto a sus amigos y amigas. Es que fue algo que no me esperaba, sobre todo porque el se salió del tono de broma habitual entre nosotros, pues siempre estamos con coñas sobre que tenemos que acabar casándonos, que vamos a compartir un piso o los típicos comentarios sobre la suerte que tendrá el hombre (en su caso) o la mujer (en el mio) con los que acabemos algún día.
Segunda parte, tarde del 24, en otro bar, como no, jeje, mucha gente, mucho cachondeo, típica tarde de nochebuena en un pueblo que quiero como mio, estoy con mis amigos pero como dije antes tambien medio a mi aire, bueno, concretamente ahora recuerdo que estaba junto a la novia de un amigo y de repente ¡chas! y aparezco a tu lado, como decía la canción de Alex y Cristina, jajaja, pues algo así. De repente entre el tumulto que allí había aparece ella, la chica que me gusta, vamos que no me atrevo a decir nada más pero llevaba bastante tiempo colgado de ella, pero ella ya no vive aquí, estaba en.... Roma, y otro plum!, pero este con más exclamaciones!!!!. Allí me quedé petrificado y mudo, ni un hola solté, y claro con el mogollón que había alrededor enseguida se alejó y despues no tuve arrestos suficientes para enmendar el error del principio. Esto es lo que decía que era más normal en mi, el miedo escénico, o sea que de cachondeo hablo de mil cosas e incluso muchas veces demasiado, en el trabajo tambien, pues al trabajar de cara al público o visitando clientes o posibles clientes no me queda otra, y con algunos me echo parrafadas de más de una hora, pero basta que sea una chica que me guste para sentirme atascado, como si anclara el freno de mano en la posición más alta, y con esta todavía más pues es Ella, la chica que más me ha gustado o cautivado o .... en toda mi vida, incluso más que las novias que tuve, las dos porque no hubo más, no se lo que me pasa al verla que me quedo de cemento. Y lo típico en mi, que como decía antes, al principio hablaba con ella normalmente, pero fue comenzar a sentir algo y cerrar las palabras a cal y canto. Bueno, no me siento nada orgulloso de ello pero quería contarlo a ver si así me da algo de coraje o verguenza o amor propio y comienzo a balbucear las primeras palabras, espero no llegar un día y soltarle ma-ma! jajajaja.
Y tres, la tercera cosa, nochebuena, madrugada del 25, 3 0 4 de mañana, esta tambien fue positiva, así que además del orden cronológico me quedó una presentación sandwhich, jejeje. Estamos en la madrugada del día de Navidad, otro bar, y distintos los tres, jeje, mucha gente, mucho buen rollo, estoy apoyado en una columna o algo así mientras unos amigos habían ido a la barra y aparece una chica que conocemos porque coincidimos mucho en un bar al que vamos. La veo, pasa a mi lado, me saluda, con una efusividad que nunca la había visto y se queda allí hablando conmigo, cosa que tampoco nunca había hecho, pues nos saludábamos y poco más. Vamos, que tambien me sorprendió, y no me llamó guapo, jajaja, pero bueno, me ponía por las nubes de otra manera, por mi atención ,seriedad, buen trato, si, parecía que le había vendido una lavadora, jajaja, y no se me chocó pero vamos, lo achaqué a los brindis con cava que hay en cada casa o caso. Pero al día siguiente en el bar donde coincidimos, esta vez de tarde, tambien vino a saludarme, estab yo sentado con un pareja de amigos y otro chico y se me apoya en el hombro, me pregunta que tal lo había pasado la noche anterior, más Feliz Navidad, vamos unas atenciones a las que no estoy acostumbrado, y no se si soy quien de merecer, pues realmente como me dice un amigo yo sólo tengo ojos para una, pero ojos solamente, porque boca, lo que se dice boca no tengo para ella, y no quiero escudarme en elrefranero español, que si por la boca muere el pez o que si en boca cerrada no entrán moscas, porque lo mio es como lo de la canción esa que decía lo de esa cobardía de mi amor por ella....
http://www.golisten.php?v=9d442dfear.com/
Bueno, días raros había dicho al principio, pues si, me han sucedido un par de cosas extrañas, o diferentes, extrañas no tienen por que ser, y otras cosas que en mi son más normales, vamos que son normales porque no aprendo ni haciendo mil penitencias nocturnas.
Bueno, vamos a exponer los hechos por orden cronológico, noche, tarde y noche. La noche del sábado, saliendo (como no) muy tranquilo y normal, sin excesos pues al día siguiente era nochebuena, los mismos sitios de siempre, noche un poco apagada y en el segundo bar nos encontramos con una amiga (yo iba con mis amigos), una chica que siempre está alegre y de broma, siempre de buen humor que hasta da envidia. Yo estaba sentado junto a mis amigos pero como simpre algo a mi bola, si, muchas veces parece que voy por libre, y sentado en mi taburete (soy de los que si puede está siempre sentado) y ella me viene a hablar, típicas felicitaciones, comentarios de rigor del frío, las fiestas y todo eso, pero ella en vez de seguir a la gente con la que viviera se queda hablando conmigo y se apoya a mi lado, y comienza una de sus típicas conversaciones de cachondeo pero en un momento me suelta un "que guapo estás hoy". Plum!, me descolocó, debe ser la primera vez que alguien me lo dice, exceptuendo mis adorables señoras mayores, clientas y afines, pues eso, hay me quedé descolocado, sin acertar a seguir una conversación normal o coherente despues del cumplido, trate de responder con otro pero no acertaba a escojer las palabras adecuadas y seguimos hablando un momento hasta que yo me quedé como mudo y no sabía que decir, bueno no tanto pero casi, y ella se despidió y se fue junto a sus amigos y amigas. Es que fue algo que no me esperaba, sobre todo porque el se salió del tono de broma habitual entre nosotros, pues siempre estamos con coñas sobre que tenemos que acabar casándonos, que vamos a compartir un piso o los típicos comentarios sobre la suerte que tendrá el hombre (en su caso) o la mujer (en el mio) con los que acabemos algún día.
Segunda parte, tarde del 24, en otro bar, como no, jeje, mucha gente, mucho cachondeo, típica tarde de nochebuena en un pueblo que quiero como mio, estoy con mis amigos pero como dije antes tambien medio a mi aire, bueno, concretamente ahora recuerdo que estaba junto a la novia de un amigo y de repente ¡chas! y aparezco a tu lado, como decía la canción de Alex y Cristina, jajaja, pues algo así. De repente entre el tumulto que allí había aparece ella, la chica que me gusta, vamos que no me atrevo a decir nada más pero llevaba bastante tiempo colgado de ella, pero ella ya no vive aquí, estaba en.... Roma, y otro plum!, pero este con más exclamaciones!!!!. Allí me quedé petrificado y mudo, ni un hola solté, y claro con el mogollón que había alrededor enseguida se alejó y despues no tuve arrestos suficientes para enmendar el error del principio. Esto es lo que decía que era más normal en mi, el miedo escénico, o sea que de cachondeo hablo de mil cosas e incluso muchas veces demasiado, en el trabajo tambien, pues al trabajar de cara al público o visitando clientes o posibles clientes no me queda otra, y con algunos me echo parrafadas de más de una hora, pero basta que sea una chica que me guste para sentirme atascado, como si anclara el freno de mano en la posición más alta, y con esta todavía más pues es Ella, la chica que más me ha gustado o cautivado o .... en toda mi vida, incluso más que las novias que tuve, las dos porque no hubo más, no se lo que me pasa al verla que me quedo de cemento. Y lo típico en mi, que como decía antes, al principio hablaba con ella normalmente, pero fue comenzar a sentir algo y cerrar las palabras a cal y canto. Bueno, no me siento nada orgulloso de ello pero quería contarlo a ver si así me da algo de coraje o verguenza o amor propio y comienzo a balbucear las primeras palabras, espero no llegar un día y soltarle ma-ma! jajajaja.
Y tres, la tercera cosa, nochebuena, madrugada del 25, 3 0 4 de mañana, esta tambien fue positiva, así que además del orden cronológico me quedó una presentación sandwhich, jejeje. Estamos en la madrugada del día de Navidad, otro bar, y distintos los tres, jeje, mucha gente, mucho buen rollo, estoy apoyado en una columna o algo así mientras unos amigos habían ido a la barra y aparece una chica que conocemos porque coincidimos mucho en un bar al que vamos. La veo, pasa a mi lado, me saluda, con una efusividad que nunca la había visto y se queda allí hablando conmigo, cosa que tampoco nunca había hecho, pues nos saludábamos y poco más. Vamos, que tambien me sorprendió, y no me llamó guapo, jajaja, pero bueno, me ponía por las nubes de otra manera, por mi atención ,seriedad, buen trato, si, parecía que le había vendido una lavadora, jajaja, y no se me chocó pero vamos, lo achaqué a los brindis con cava que hay en cada casa o caso. Pero al día siguiente en el bar donde coincidimos, esta vez de tarde, tambien vino a saludarme, estab yo sentado con un pareja de amigos y otro chico y se me apoya en el hombro, me pregunta que tal lo había pasado la noche anterior, más Feliz Navidad, vamos unas atenciones a las que no estoy acostumbrado, y no se si soy quien de merecer, pues realmente como me dice un amigo yo sólo tengo ojos para una, pero ojos solamente, porque boca, lo que se dice boca no tengo para ella, y no quiero escudarme en elrefranero español, que si por la boca muere el pez o que si en boca cerrada no entrán moscas, porque lo mio es como lo de la canción esa que decía lo de esa cobardía de mi amor por ella....
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Y Si Fuese Otro Ángel....
La noche del Domingo al Lunes, la noche en la que peor duermo de la semana y en la que soy capaz de beberme más de un litro de agua sin darme cuenta, bueno este no ha sido un buen principio y ese comentario no viene a cuento, pero ... Pues era ya la mañana del Lunes, las 7:AM exáctamente, estaba yo plácidamente dormido y una sensación de ser tocado por alguien me desperto, como si alguien me hubiera tocado la cadera, una mano amiga, con cuidado, como cuando lo hacía mi madre para despertarme para ir al colegio, y al despertarme por notar que alguien me había tocado se encendió un pequeño calefactor que tengo en mi cuarto para calentar la estancia mientras me visto, así de repente. El caso es que me desperté algo intranquilo, pues sabía de sobra que no había nadie en mi cuarto, observé mi radio-despertador y marcaba las 7:30, como he dicho antes y lo que me dejó un poco más desconcertado fue lo de el calefactor. Me acomodé en la cama y la intranquilidad fue desapareciendo, pues si algo o alguien me había tocado fue de manera cariñosa, como si se preocupara por mi o no quisiera asustarme ( si, escuho milenio 3 y veo cuarto milenio),jajaja. Le fuí dando vueltas a la cabeza y lo de el calentador lo achaqué a que posiblemente no lo hubiera apagado bien cuando me acosté, pero es extraño pues siempre lo giró hasta que suena el ruidito (click) de apagar, pero vamos que puede pasar que no apagara del todo, pero de la sensación de haber sido tocado no tengo duda, lo sentí claramente, así como la sensación de que había alguien en el cuarto, y así al principio sólo abrí los ojos para ver la hora y despues los volví a cerrar por el miedo a ver algo en el cuarto que me asustara. Pero repito que la sensación fue tranquilizadora, aunque le miedo es libre, por lo menos en mi caso. Más tarde pensé que , yo y mis sueños despierto de los Lunes, había alguien en algún lado que se preocupaba de mi o que en aquél momento alguien estaría pensando en mi (que bonito, no?) y con esa explicación me quedé, pues me gustó como tal y si no debe ser que mi ángel de la guarda ha vuelto a mi lado.
Cartas, Poesías y Sexo.
Hoy, haciendo limpieza de las cosas que tengo guardadas en mil sitios en casa de mis padres he encontrado unas cartas ya casi amarillas del tiempo que tienen. Son cartas de unas chicas con las que me escribía hace un montón de años, de mi adolescencia. En aquella época no existía internet y en mi ciudad, bueno en la provincia había un programa de radio al que la gente podía escribir y dar su dirección para que otra gente le escribiera (ahora ya nadie se atrevería), y tambien se leían cartas en antena, poesías y cuentos.
En aquella época yo aún no salía por las noches, así que los sábados (que era el día del programa) comencé a escucharlo, y un día me animé a enviar mi dirección y me llegarón unas cuatro cartas, de cuatro chicas con dos de las cuales mantuve correspondencia durante unos años. Era sólo una válvula de escape para nuestros problemas, sobre todo de corazón pues en esa época de estudiante no teníamos más problemas que esos. Yo por aquél tiempo tenía una vena poética y me gustaba escribir pequeñas poesías y a una de ellas le gustaba tambien la poesía así que le solía enviar algunas, incluso una vez me pidió que le hiciera una para enviarle a su novio que estaba trabajando en otro sitio. El caso es que con el tiempo dejamos de escribirnos y nunca llegamos a conocernos ni nunca se planteó el tema, y la vida siguió pero yo seguí escribiendo mis pequeñas poesías.
Una noche años despues, una noche que había salido con mi hermano, una de las poquísimas veces que salimos juntos, en un local fuera de los sitios por donde solía ir con mis amigos pero a donde me gustaba ir solo (cosa que hacía algunas veces cuando me cansaba de tanto sitio de postureo y porteros en camiseta negra ceñida) pidiendo una copa en la barra coincidí con una chica que me comenzó a hablar extrañada de lo que había pedido (un whisky con agua), y así comenzamos a decir tonterías y a reirnos un poco. El caso es que comenzamos a hablar y no paramos, y ahí saltó el tema de la poesía y como a ella tambien le gustaba el tema daba para mucho, pero no coincidíamos en el tipo de poesía que más nos gustaba, pues ella prefería el estilo más regio de Machado (Antonio) y yo era (y soy) un apasionado de Juan Ramón Jiménez y de su búsqueda de la pureza. Entre risas y poesía comenzó a interrogarme sobre como me llamaba, dónde vivía, no se me sonó rara esa curiosidad por conocer esas cosas, pero ella argumentaba que le guistaba escribirse con gente y que me quería enviar unas poesías, y al final le sacó la información a mi hermano. Al instante nos dimos cuenta de que había un feeling especial entre los dos, y como mi hermano se había encontrado a unos amigos y sus amigas estaban tonteando con unos chicos llegó un momento en el que la propuse irnos a otro sitio. Ella accedió sin dudar, se despidió de sus amigas, de mi hermano y cuando salíamos por la puerta del local me dice que ella vive en un pueblo de los alrededores, que había venido en el coche de una amiga y que la tendría que llevar a casa, hala, y eso sin habérmelo consultado antes, se pone en mis manos y camina con decisión alejándose del local dode habíamos estado para que yo no pudiera echarme atrás. Lo curioso es que ella vivía en el pueblo de la chica con la que me escribía y a la que le gustaba la poesía, pero no quise darle importancia ni quise preguntarle su nombre, deje que la noche fuera siguiendo. Y siguió, ella en un momento se paró, se giró hacia mi que iba detrás por su manera de andar tan segura y firme hacia no sabía donde y me besó, me besó con una intensidad que no me la esperaba, despues me dijo que no quería ir a otro sitio y que fuéramos a cojer mi coche. Como mi coche estaba algo lejos cogimos un taxi, dónde nos dimos un buen calentón en el asiento de atrás para regocijo del taxista, que no quitaba ojo del espejo retrovisor.
Ya en mi coche más calentón pero ella era la que dominaba la situación, y antes de pasar a mayores encendió un cigarro y dijo que allí no lo íbamos a hacer porque si no despues no la iba a llevar a su casa. Así que hacia su pueblo nos dirigimos, que años aquellos en los que la tasa de alcoholemia era 0´80, jeje. Ella se pasó durmiendo casi todo el trayecto, pero antes de llaegar a su pueblos se despertó, en el pueblo anterior, y allí quiso parar para fumar un cigarro, cerca de una iglesia, y ahí, despues de un cigarro fumado a medias la cosa ya se calentó tanto que tuvimos que darle al cuerpo lo que pedía. Fué un polvo de los mejores, quizá el que más recuerde, con pasión, hablando (seguíamos con la discusión de poesía) entrecortadamente y casi con susurros entre los suspiros, largo (pues comenzó a pasar alguna gente que iba a la misa de las 8) y prácticamente sin desvestirnos, si realmente fue muy bueno ahora que lo recuerdo. Despues seguimos hacia su pueblo, ella me indicó el sitio donde trabajaba, ya la cosa en el coche iba muy tranquila, ya se sabe que despues de la tempestad vuelve la calma, y la dejé en su coche, no sin antes intentar saciar mi curiosidad y preguntarle su nombre, abrió la puerta se rió, me enseñó su coche y me dió un beso, cerró la puerta de mi cohe y se fue hacia el suyo. Yo me volví para mi casa y nunca me llegó la carta que dijo iba a mandarme, no, no fue amor ni quería volver a verla a toda costa, pero esa duda me quedó durante años, e incluso, tiempo despues cuando alguna vez pasaba por donde ella trabajaba me entraban ganas de entrar, pero bueno en el fondo me quedé a gusto con las dudas y el recuerdo de una buena noche.
En aquella época yo aún no salía por las noches, así que los sábados (que era el día del programa) comencé a escucharlo, y un día me animé a enviar mi dirección y me llegarón unas cuatro cartas, de cuatro chicas con dos de las cuales mantuve correspondencia durante unos años. Era sólo una válvula de escape para nuestros problemas, sobre todo de corazón pues en esa época de estudiante no teníamos más problemas que esos. Yo por aquél tiempo tenía una vena poética y me gustaba escribir pequeñas poesías y a una de ellas le gustaba tambien la poesía así que le solía enviar algunas, incluso una vez me pidió que le hiciera una para enviarle a su novio que estaba trabajando en otro sitio. El caso es que con el tiempo dejamos de escribirnos y nunca llegamos a conocernos ni nunca se planteó el tema, y la vida siguió pero yo seguí escribiendo mis pequeñas poesías.
Una noche años despues, una noche que había salido con mi hermano, una de las poquísimas veces que salimos juntos, en un local fuera de los sitios por donde solía ir con mis amigos pero a donde me gustaba ir solo (cosa que hacía algunas veces cuando me cansaba de tanto sitio de postureo y porteros en camiseta negra ceñida) pidiendo una copa en la barra coincidí con una chica que me comenzó a hablar extrañada de lo que había pedido (un whisky con agua), y así comenzamos a decir tonterías y a reirnos un poco. El caso es que comenzamos a hablar y no paramos, y ahí saltó el tema de la poesía y como a ella tambien le gustaba el tema daba para mucho, pero no coincidíamos en el tipo de poesía que más nos gustaba, pues ella prefería el estilo más regio de Machado (Antonio) y yo era (y soy) un apasionado de Juan Ramón Jiménez y de su búsqueda de la pureza. Entre risas y poesía comenzó a interrogarme sobre como me llamaba, dónde vivía, no se me sonó rara esa curiosidad por conocer esas cosas, pero ella argumentaba que le guistaba escribirse con gente y que me quería enviar unas poesías, y al final le sacó la información a mi hermano. Al instante nos dimos cuenta de que había un feeling especial entre los dos, y como mi hermano se había encontrado a unos amigos y sus amigas estaban tonteando con unos chicos llegó un momento en el que la propuse irnos a otro sitio. Ella accedió sin dudar, se despidió de sus amigas, de mi hermano y cuando salíamos por la puerta del local me dice que ella vive en un pueblo de los alrededores, que había venido en el coche de una amiga y que la tendría que llevar a casa, hala, y eso sin habérmelo consultado antes, se pone en mis manos y camina con decisión alejándose del local dode habíamos estado para que yo no pudiera echarme atrás. Lo curioso es que ella vivía en el pueblo de la chica con la que me escribía y a la que le gustaba la poesía, pero no quise darle importancia ni quise preguntarle su nombre, deje que la noche fuera siguiendo. Y siguió, ella en un momento se paró, se giró hacia mi que iba detrás por su manera de andar tan segura y firme hacia no sabía donde y me besó, me besó con una intensidad que no me la esperaba, despues me dijo que no quería ir a otro sitio y que fuéramos a cojer mi coche. Como mi coche estaba algo lejos cogimos un taxi, dónde nos dimos un buen calentón en el asiento de atrás para regocijo del taxista, que no quitaba ojo del espejo retrovisor.
Ya en mi coche más calentón pero ella era la que dominaba la situación, y antes de pasar a mayores encendió un cigarro y dijo que allí no lo íbamos a hacer porque si no despues no la iba a llevar a su casa. Así que hacia su pueblo nos dirigimos, que años aquellos en los que la tasa de alcoholemia era 0´80, jeje. Ella se pasó durmiendo casi todo el trayecto, pero antes de llaegar a su pueblos se despertó, en el pueblo anterior, y allí quiso parar para fumar un cigarro, cerca de una iglesia, y ahí, despues de un cigarro fumado a medias la cosa ya se calentó tanto que tuvimos que darle al cuerpo lo que pedía. Fué un polvo de los mejores, quizá el que más recuerde, con pasión, hablando (seguíamos con la discusión de poesía) entrecortadamente y casi con susurros entre los suspiros, largo (pues comenzó a pasar alguna gente que iba a la misa de las 8) y prácticamente sin desvestirnos, si realmente fue muy bueno ahora que lo recuerdo. Despues seguimos hacia su pueblo, ella me indicó el sitio donde trabajaba, ya la cosa en el coche iba muy tranquila, ya se sabe que despues de la tempestad vuelve la calma, y la dejé en su coche, no sin antes intentar saciar mi curiosidad y preguntarle su nombre, abrió la puerta se rió, me enseñó su coche y me dió un beso, cerró la puerta de mi cohe y se fue hacia el suyo. Yo me volví para mi casa y nunca me llegó la carta que dijo iba a mandarme, no, no fue amor ni quería volver a verla a toda costa, pero esa duda me quedó durante años, e incluso, tiempo despues cuando alguna vez pasaba por donde ella trabajaba me entraban ganas de entrar, pero bueno en el fondo me quedé a gusto con las dudas y el recuerdo de una buena noche.
Sexo Sin Red (o desencanto en el sofá)

Hace ya unos años unos amigos y yo nos inscribimos en un portal de contactos y nos pasábamos tardes enteras en casa de uno de ellos tonteando o por lo menos intentándolo con algunas chicas pero sin lograr ningún resultado. Al principio de tener la conexión a internet nos dedicábamos a eso, chatear y poco más, con el tiempo fuimos descubriendo otras cosas en la red y lo fuimos dejando. Pero hace poco tiempo un amigo me envió un mail para inscribirme a un portal de contactos y sexo asegurándome que él había tenido un par de rollos en ese sitio, y claro por probar no pasa nada así que me anoté. Pasadas las primeras semanas y sin ningún resultado llegó un día en el que entré con mi amigo en el chat, sin muchas ganas debos decirlo, y conocí a una chica. Volvimos a coincidir, los diálogos fueron subiendo de tono, nos agregamos en el messenger y ahí la cosa se disparó. Un día la conversación subió tanto que nos propusimos quedar, pero era tal el calentón que como no coincidíamos en las fechas quedamos ese mismo día, cosas del directo.
Quedamos en su piso, yo iba bastante nervioso, pues las fotos muchas veces engañan, y eso fue lo que me psaó al llegar, una pequeña decepción. La situación era un poco tensa, sentados en el sofá, sin atrevernos a dar el primer paso despues de las conversaciones tan calientes que habíamos tenido. Ella puso una peli porno y se comenzó a acercar tomando la iniciativa, yo haciendo de tripas corazón, me tragué mis nervios y me fuí dejando hacer hasta que comencé a dejarme llevar por la situación. La ropa enseguida quedó en el suelo, de la peli ya no me acuerdo, y allí en el sofá ocurrió todo, los dos estábamos necesitados de sexo y nos quisimos dar un homenaje. Fue un polvo de desahogo, movimientos fuertes y bruscos, intensos y repetitivos, como recordando algo que los dos sabíamos hacer pero habíamos perdido la práctica y no lo queríamos hacer notar. Yo realmente hubo momentos en los que estaba dudando si conseguría correrme, pues no estaba cómodo en esa situación, se notaba a las claras que los dos estábamos desencentados con el otro, que no era el momento que esperábamos y la cosa se redujo a los movimientos cadenciosos que todos conocemos. Despues de bastante tiempo y sudando ya del ejercicio realizado la cosa termino bien, parece que los dos contentos o por lo menos guardando las apariencias, un par de tópicos comentarios, estuvo bien, si.., si.., ... y me largué. Salí de aquel piso como vacío y hundido, sintiéndome sucio, en las semanas siguientes ni entré en ese portal de sexo ni conecté el messenger, pero cual fue mi sorpresa casi un mes despues cuando me llega un correo de ella y me cuenta que estuvo bien aquella tarde, que parece que la quiero dar esquinazo y que podríamos intentar quedar otro día, mi respuesta fue dando largas, alagando no tener mucho tiempo. A mi realmente me pareció que ella tambien se había llevado una decepción aquella tarde y por eso no entendí esas ganas de repetir un mal trago así que no la respondí y ahí deje la cosa. Desde aquella no hemos vuelto a coincidir, o simplemente nos ignoramos, en el portal ese si he vuelto a entrar pero no intenté contactar con nadie más, y lo peor de todo es mi amigo que me va señalando sus conquistas como trofeos, y dándome detalles de cada una, pero realmente yo no veo que sirva para esto, o eso creo.





