Yo Quiero, Tú Quieres
Hablando hace unos días con un amigo me comentó que su novia le había propuesto que fuera a vivir con ella pero que por ahora se había negado pues aún no tiene claro si eso es lo que quiere. Yo le recordé que esas dudas las había tenido desde el primer día de la relación y la cosa se fue consolidando y para bien, pues ahora son una pareja ideal en todos los sentidos, totalmente integrada en los grupos de amigos de cada uno y muy bien avenida.
Es curioso que ahora que es cuando mejor está afectivamente se empecine en mantener esas dudas, pues en otras relaciones con menos signos de consolidarse en el tiempo no las tenía. En esos otros tiempos se enamoraba fácilmente y cuando parecía que la cosa iba hacía buen puerto se acababa la relación, siempre que él puso toda la carne en el asador acababa chamuscado y solo otra vez, y lo que es peor, con la sensación de ser él el culpable. Por ello yo le quise decir que quizá las dudas fueran porque ahora realmente la cosa fructificara, y que no eran tales dudas si no miedo a un compromiso mayor que los tenidos hasta el momento, una especie de vértigo antes de dar pasos importantes en su vida. No me supo decir ni que si ni que no, aunque yo pienso que no me lo quiso decir, pero por su cara se que eso tambien lo había pensado él, y él tambien conoce mi amistad con su novia, pues le tengo mucho aprecio y mucha consideración.
Recuerdo una noche saliendo solos los dos en que con dos copas de más acabamos contándonos nuestras penas y nuestros fracasos amorosos, como tantas veces, pero en esa noche me di cuenta de su sentimiento de culpabilidad en algunas de sus relaciones y en una en especial, que lo dejo marcado durante unos cuantos años, estando incluso con esta chica. Hay una frase de aquella noche que me quedó grabada, y que enseguida le rebatí pese a decirla con toda su pena y desde el fondo de su corazón : "tú no sabes cuanto puedo llegar a querer yo". Reconozco que incluso me molestó la frase y le dije que él no era más que nadie para presumirse tener más capacidad de amar que los demás, y no por resultarme molesta la comparación conmigo si no por resultarme una frase pretenciosa. Pienso que muchos de nosotros en algún momento o más de una vez hemos pensado que podíamos ser los amantes perfectos de las personas que no nos han eligido a nosotros para ese menester, nos hemos convecido de que nadie l@s iba a amar como nosotros, nos hemos imaginado abrazándolos, besándolos, acariciándolos,..., unas imágenes que acaban por resultar más una tortura que una subida de nuestra autoestima como amantes o presuntos amantes fieles y cariñosos. Vale que hay veces en que todo ese cariño que tenemos en nuestro yo interno no somos capaces de sacarlo al exterior cuando es más necesario y despues nos mortifiquemos por ello, pero este no fue el caso de mi amigo, más bien es algo que me puedo aplicar yo, aunque en mi no existe ese sentimiento de culpa pues más que la pretendida ausencia del presunto cariño asumo mis errores por una cobardia aún latente en mi.
Al final de esa noche él se enrollo con una conocida suya, poniéndole los cuernos a su novia, y yo con mis copas encima llamé a una de mis chicas del momento y menos mal que no me cogió el teléfono. Al día siguiente los cuatro pasamos la tarde juntos, mi amigo, su novia, mi amiga y yo, fue una buena tarde de domingo.
Es curioso que ahora que es cuando mejor está afectivamente se empecine en mantener esas dudas, pues en otras relaciones con menos signos de consolidarse en el tiempo no las tenía. En esos otros tiempos se enamoraba fácilmente y cuando parecía que la cosa iba hacía buen puerto se acababa la relación, siempre que él puso toda la carne en el asador acababa chamuscado y solo otra vez, y lo que es peor, con la sensación de ser él el culpable. Por ello yo le quise decir que quizá las dudas fueran porque ahora realmente la cosa fructificara, y que no eran tales dudas si no miedo a un compromiso mayor que los tenidos hasta el momento, una especie de vértigo antes de dar pasos importantes en su vida. No me supo decir ni que si ni que no, aunque yo pienso que no me lo quiso decir, pero por su cara se que eso tambien lo había pensado él, y él tambien conoce mi amistad con su novia, pues le tengo mucho aprecio y mucha consideración.
Recuerdo una noche saliendo solos los dos en que con dos copas de más acabamos contándonos nuestras penas y nuestros fracasos amorosos, como tantas veces, pero en esa noche me di cuenta de su sentimiento de culpabilidad en algunas de sus relaciones y en una en especial, que lo dejo marcado durante unos cuantos años, estando incluso con esta chica. Hay una frase de aquella noche que me quedó grabada, y que enseguida le rebatí pese a decirla con toda su pena y desde el fondo de su corazón : "tú no sabes cuanto puedo llegar a querer yo". Reconozco que incluso me molestó la frase y le dije que él no era más que nadie para presumirse tener más capacidad de amar que los demás, y no por resultarme molesta la comparación conmigo si no por resultarme una frase pretenciosa. Pienso que muchos de nosotros en algún momento o más de una vez hemos pensado que podíamos ser los amantes perfectos de las personas que no nos han eligido a nosotros para ese menester, nos hemos convecido de que nadie l@s iba a amar como nosotros, nos hemos imaginado abrazándolos, besándolos, acariciándolos,..., unas imágenes que acaban por resultar más una tortura que una subida de nuestra autoestima como amantes o presuntos amantes fieles y cariñosos. Vale que hay veces en que todo ese cariño que tenemos en nuestro yo interno no somos capaces de sacarlo al exterior cuando es más necesario y despues nos mortifiquemos por ello, pero este no fue el caso de mi amigo, más bien es algo que me puedo aplicar yo, aunque en mi no existe ese sentimiento de culpa pues más que la pretendida ausencia del presunto cariño asumo mis errores por una cobardia aún latente en mi.
Al final de esa noche él se enrollo con una conocida suya, poniéndole los cuernos a su novia, y yo con mis copas encima llamé a una de mis chicas del momento y menos mal que no me cogió el teléfono. Al día siguiente los cuatro pasamos la tarde juntos, mi amigo, su novia, mi amiga y yo, fue una buena tarde de domingo.
Mudanza y encuentros
Por fin definitivamente instalado en mi pisito, en un fin de semana diferente para mi. Salí despues de casi cuatro años por mi ciudad de marcha, lo pasé bien, cama nueva, ruidos nuevos el domingo por la mañana, y una ducha que me costó controlar. Me reencontré con algunas amigas que hacía tiempo que no veía y como siempre cuando salía con ellas acabé con una con la que me lo pasó genial saliendo, redcordando viejos tiempos y planeando quedar algún día para salir.
Me sentía raro saliendo por mi ciudad, mucha gente, sitios nuevos, tardé en centrarme y disfrutar de la noche, yo soy un animal de costumbres y me gusta seguir mi ruta de los tres bares de siempre, ya conoces a la gente y aunque hay días que se hace monótono disfruto con mis rutinas y me relajo del estrés de la semana en la ciudad. Pero bueno, ayer era el cumpleaños de una amiga y éra la excusa perfecta para cambiar de hábitos, cena fuera de casa, fiesta en un local, ver a gente que hace tiempo que no veía, una noche diferente.
La noche fue intensa, al conocer a varias personas aparte de los habituales que salimos juntos hablé con bastante gente, me encontré con gente que conocía hace mil años, bailé mientras el equilibrio corporal me lo permitió (pues fue una noche de muchas copas) y como dije antes acabé haciendo tonterías con una amiga que es muy cachonda y siempre está de broma. De echo los dos teníamos en el último local el dinero para el taxi y acabamos gastándolo en copas, menos mal que por allí estaba un amigo que nos llevó a casa, cada uno a la suya claro.
Como nuevo calificativo a mi currículum ayer me dijeron que era un santo, un santo varón respondí yo, toma! un santo, si es que me estoy ganando el cielo, así tenía que ser por mi celibato y mi abstinencia sexual,jajaja. Lo más cachondo es que me lo llamó mi amiga y compañera de noches divertidas con la que acabé ayer a las tantas, y yo que a todo le busco un doble significado me pregunto por que. Pero bueno, no voy a buscarle las vueltas al calificativo que me puso pues ella es alguien muy transparente al hablar, incluso a veces peca de inocencia como le tengo dicho cuando algún chico la comienza a hablar e intenta engatusarla y ella no se da ni cuenta de sus intenciones hasta que se le pegan al cuello.
Me sentía raro saliendo por mi ciudad, mucha gente, sitios nuevos, tardé en centrarme y disfrutar de la noche, yo soy un animal de costumbres y me gusta seguir mi ruta de los tres bares de siempre, ya conoces a la gente y aunque hay días que se hace monótono disfruto con mis rutinas y me relajo del estrés de la semana en la ciudad. Pero bueno, ayer era el cumpleaños de una amiga y éra la excusa perfecta para cambiar de hábitos, cena fuera de casa, fiesta en un local, ver a gente que hace tiempo que no veía, una noche diferente.
La noche fue intensa, al conocer a varias personas aparte de los habituales que salimos juntos hablé con bastante gente, me encontré con gente que conocía hace mil años, bailé mientras el equilibrio corporal me lo permitió (pues fue una noche de muchas copas) y como dije antes acabé haciendo tonterías con una amiga que es muy cachonda y siempre está de broma. De echo los dos teníamos en el último local el dinero para el taxi y acabamos gastándolo en copas, menos mal que por allí estaba un amigo que nos llevó a casa, cada uno a la suya claro.
Como nuevo calificativo a mi currículum ayer me dijeron que era un santo, un santo varón respondí yo, toma! un santo, si es que me estoy ganando el cielo, así tenía que ser por mi celibato y mi abstinencia sexual,jajaja. Lo más cachondo es que me lo llamó mi amiga y compañera de noches divertidas con la que acabé ayer a las tantas, y yo que a todo le busco un doble significado me pregunto por que. Pero bueno, no voy a buscarle las vueltas al calificativo que me puso pues ella es alguien muy transparente al hablar, incluso a veces peca de inocencia como le tengo dicho cuando algún chico la comienza a hablar e intenta engatusarla y ella no se da ni cuenta de sus intenciones hasta que se le pegan al cuello.
Conociendo gente, Olvidando Princesas
Pasadas las fiestas navideñas los fines de semana sale menos gente, la hostelería tambien sufre la cuesta de Enero. El pueblo por donde yo salgo tampoco se libra de ello, y así este sábado había menos gente de lo normal, como cuando se acaba el verano y todo vuelve a la normalidad. Pero aún así yo sigo saliendo, no fallo nunca, los años van pasando pero yo siempre tengo ganas de salir. Hay mucha gente con la que antes salía que ahora por cusas varias a cambiado de sitio, no sale o se ha ido a vivir a otro lado, pero yo siempre lio a alguien para seguir saliendo, a mi es muy fácil liarme.
Y este sábado pues hay estábamos, en el bar de siempre y no se porque bastante animadillos. El caso es que mientras hablaba con una amiga, su novio y otro amigo uno de mis amigos comenzó a hablar con unas chicas en la barra, una de las cuales la tenía visto en otras ocasiones y me había llamado la atención. Mi amigo parecía pedir ayuda con la mirada, pues estaba en minoría, yo no le hacía caso, pues realmente soy malo rompiendo el hielo y me cuesta entablar conversación con alguien que no conozco salvo por causas de mi trabajo, otro amigo se les acercó para nivelar las fuerzas. Más tarde me las presentaron y ahí si que me solté un poco (mira que me cuesta). Despues ellas se fueron hacia un lado y nosotros hacia nuestro segundo bar, somos animales de costumbres, y allí el amigo que las había entrado comenzó a decir que teníamos que ir a dónde habían ido ellas, que el se miraba con posibilidades, intentando animarnos a ir allí.
Fuimos, pero más tarde y ya no estaban, pos nada, seguimos de marcha y al final coincidimos con ellas en una discoteca, ya es raro que yo vaya a esos sitios pero últimamente me dejo llevar más fácilmente. Entonces mi amigo comenzó con otro reclutamiento para echarle una mano, y como casi todos tenían otros objetivos yo di un paso adelante, jajaja, él dejó claro que iba por la rubia, yo me quedé encantado de su decisión pues a mi me gustaba más la morena (siempre me gustan más las morenas, no se porque) y hacia ellas fuimos. Bueno, pues yo con la morena me aburría como una ostra, hablé y hablé pero la chica no parecía tener mucha conversación ni estar muy interesada, y así me ausenté a buscar una copa y pululando por la discoteca encontré a otro amigo que me presentó a unas chicas, muy majas y divertidas pero demasiado jóvenes para mi, si bajan de los 25 me acomplejo. Y cuando volví junto a la morena pues no se como pero las organización cambió y acabé hablando con la rubia, que por cierto tenía más conversación que la morena y estuvimos hablando bastante rato mientras mi amigo ya le atacaba sin disimulos a su amiga. Bueno, al final ninguno de los dos consiguió nada, nada tangible esa noche pero por lo menos hemos conocido gente y yo he conocido una chica bastante maja y con la que se puede hablar de diferentes cosas.
Sigo con mi rehabilitación emocional, tratndo de olvidarme de princesas (aún que me pongan canciones de Pereza) e intentando abrirme un poco al mundo. Ahora que lo he acabado me parece un relato un poco chorras pero tenía ganas de escribir algo que últimamente no tenía tiempo, entre el trabajo, unas clases de contabilidad que comencé la semana pasada y mis noches de fiesta y los domingos de resaca y película no tengo tiempo a nada. ¡Ah!, la película que vi este Domingo me encantó, y es muy recomendable, se llama "Ángeles Caídos" y es de Wong Kar Wai, todas las pelis de este director me encantaron pero esta para mi fue la mejor, una gran historia de amor y desamor.
Y este sábado pues hay estábamos, en el bar de siempre y no se porque bastante animadillos. El caso es que mientras hablaba con una amiga, su novio y otro amigo uno de mis amigos comenzó a hablar con unas chicas en la barra, una de las cuales la tenía visto en otras ocasiones y me había llamado la atención. Mi amigo parecía pedir ayuda con la mirada, pues estaba en minoría, yo no le hacía caso, pues realmente soy malo rompiendo el hielo y me cuesta entablar conversación con alguien que no conozco salvo por causas de mi trabajo, otro amigo se les acercó para nivelar las fuerzas. Más tarde me las presentaron y ahí si que me solté un poco (mira que me cuesta). Despues ellas se fueron hacia un lado y nosotros hacia nuestro segundo bar, somos animales de costumbres, y allí el amigo que las había entrado comenzó a decir que teníamos que ir a dónde habían ido ellas, que el se miraba con posibilidades, intentando animarnos a ir allí.
Fuimos, pero más tarde y ya no estaban, pos nada, seguimos de marcha y al final coincidimos con ellas en una discoteca, ya es raro que yo vaya a esos sitios pero últimamente me dejo llevar más fácilmente. Entonces mi amigo comenzó con otro reclutamiento para echarle una mano, y como casi todos tenían otros objetivos yo di un paso adelante, jajaja, él dejó claro que iba por la rubia, yo me quedé encantado de su decisión pues a mi me gustaba más la morena (siempre me gustan más las morenas, no se porque) y hacia ellas fuimos. Bueno, pues yo con la morena me aburría como una ostra, hablé y hablé pero la chica no parecía tener mucha conversación ni estar muy interesada, y así me ausenté a buscar una copa y pululando por la discoteca encontré a otro amigo que me presentó a unas chicas, muy majas y divertidas pero demasiado jóvenes para mi, si bajan de los 25 me acomplejo. Y cuando volví junto a la morena pues no se como pero las organización cambió y acabé hablando con la rubia, que por cierto tenía más conversación que la morena y estuvimos hablando bastante rato mientras mi amigo ya le atacaba sin disimulos a su amiga. Bueno, al final ninguno de los dos consiguió nada, nada tangible esa noche pero por lo menos hemos conocido gente y yo he conocido una chica bastante maja y con la que se puede hablar de diferentes cosas.
Sigo con mi rehabilitación emocional, tratndo de olvidarme de princesas (aún que me pongan canciones de Pereza) e intentando abrirme un poco al mundo. Ahora que lo he acabado me parece un relato un poco chorras pero tenía ganas de escribir algo que últimamente no tenía tiempo, entre el trabajo, unas clases de contabilidad que comencé la semana pasada y mis noches de fiesta y los domingos de resaca y película no tengo tiempo a nada. ¡Ah!, la película que vi este Domingo me encantó, y es muy recomendable, se llama "Ángeles Caídos" y es de Wong Kar Wai, todas las pelis de este director me encantaron pero esta para mi fue la mejor, una gran historia de amor y desamor.
7 de Enero: San Julían
Con la resaca de las fiestas encima y bajada ya la euforia de estas noches de excesos y buenas intenciones me vuelvo a mi caparazón a convivir con mis pecados y errores. Cargo en mi conciencia con la culpa de decir lo que no debía, de callar lo que no quería, de soñar cuando no podría y de pretender aparecer donde ya estaba.
Me quise regalar un papel que no era el mio en una película que ya todos habían visto, pretendí cambiar de registro a sabiendas que ya estaba encasillado en la piel de un perdedor. Quise bailar y no supe seguir el ritmo marcado, era ya tarde para sorprender y en la chistera sólo me quedan historias viejas y desgastadas.
Cuando más cerca estaba más solo me quedé, desaparecí engullido en un desague de lodos y alcohol, de sonrisas y afonías. No se porque siempre me empeño en luchar batallas ya perdidas, me aferro a un orgullo ya muerto e incapaz de montar de nuevo a lomos de babieca. Herido y confuso, perdido a conciencia y naúfargo entre mil copas escenifico mi retirada entre cortinas de humo y luces neón.
Aprender se que no aprendí nada, llevo demasiaso tiempo conviviendo con mis errores y autoconsolándome en las horas bajas, me reconozco culpable y soñador, caprichoso y cobarde pero soy incapaz de reconducir mis frustraciones. Puede que haya dejado de creer en princesas y en castillos pero a veces me traicionan los sentidos y la mirada hace que me pierda otra vez dentro de la película.
Los reyes me trajeron carbón y una resaca, ya se que no les había escrito la carta pero por una noche quise creer en su mágia sin caer en la cuenta de que vivo en el infierno encadenado a mis tormentos. Todo está en el mismo plano, tierra, cielo, infierno y purgatorio, vivimos juntos, nos cruzamos poe la calle, vamos a los mismos sitios, hablamos entre nosotros pero a la hora de dormir cada uno vuelve a su lugar.
Me quise regalar un papel que no era el mio en una película que ya todos habían visto, pretendí cambiar de registro a sabiendas que ya estaba encasillado en la piel de un perdedor. Quise bailar y no supe seguir el ritmo marcado, era ya tarde para sorprender y en la chistera sólo me quedan historias viejas y desgastadas.
Cuando más cerca estaba más solo me quedé, desaparecí engullido en un desague de lodos y alcohol, de sonrisas y afonías. No se porque siempre me empeño en luchar batallas ya perdidas, me aferro a un orgullo ya muerto e incapaz de montar de nuevo a lomos de babieca. Herido y confuso, perdido a conciencia y naúfargo entre mil copas escenifico mi retirada entre cortinas de humo y luces neón.
Aprender se que no aprendí nada, llevo demasiaso tiempo conviviendo con mis errores y autoconsolándome en las horas bajas, me reconozco culpable y soñador, caprichoso y cobarde pero soy incapaz de reconducir mis frustraciones. Puede que haya dejado de creer en princesas y en castillos pero a veces me traicionan los sentidos y la mirada hace que me pierda otra vez dentro de la película.
Los reyes me trajeron carbón y una resaca, ya se que no les había escrito la carta pero por una noche quise creer en su mágia sin caer en la cuenta de que vivo en el infierno encadenado a mis tormentos. Todo está en el mismo plano, tierra, cielo, infierno y purgatorio, vivimos juntos, nos cruzamos poe la calle, vamos a los mismos sitios, hablamos entre nosotros pero a la hora de dormir cada uno vuelve a su lugar.
Ritual de Añonuevo Licencia de 007
Primero quisiera desearos un feliz 2007, y que este año recien estrenado depare muchas alegrías y satisfaciones, éxitos, fracasos (que tambien habrá) y en suma que la vida siga su curso con todas las pequeñas cosas que la forman.
Ahora voy a hablar de la noche de añonuevo, fin de año o añoviejo, que viene siendo la noche del 31 y sobre todo la madrugada del día 1 de Enero. Es una noche que a mi me sigue haciendo ilusión, una de las noches más felices del año, si, la vivo de una manera diferente a otras noches, como una especie de ritual, aplicando eso del año nuevo vida nueva. La preparación comienza de tarde, preparando cuidadosamente la ropa que voy a ponerme por la noche, plancha, cepillo, limpieza de los zapatos, todo tiene que estar perfecto, como el primer día, pues llevo con este 14 años llevando la misma ropa y los mismos zapatos, no, miento, tengo dos camisas que se han turnado en estos años, felizmente sigo usando la misma talla que a los 18, incluso estoy algo más delgado pues el pantalón me queda algo flojo, cinturones ha habido tres desde el principio. Bien, pues la ropa ya está preparada, entonces me dispongo a afeitarme, meticulosamente aplico antes del afeitado una crema de limpieza facial, aclaro, me afeito, siempre estrenando cuchillas ese día, despacio y delicadamente, apurando hasta el último pelillo de vello en mi cara, despues retocar las patillas, crema after-shave y depues una hidratente, y con la piel suavita como el culito de un bebe me voy a tomar algo con algún amigo.
Despues de la cena, siempre en casa de mis abuelos, vuelvo a casa a rematar la prenoche. Ducha, caliente y duradera, y comienzo a vestirme poco a poco, entre la habitación y el baño, entre el perfume y la camisa, el desodorante (de stick, inodoro) y los zapatos, con música de fondo y en años anteriores solia beberme mientras un whisky solo gentileza de mi padre. Bien, por último queda el peinado, engominado, en ocasiones excesivamente, el pelo más corto de lo habitual en mi (lo suelo cortar la segunda semana de Diciembre pensando en esta noche), la última crema ,una revitalizante efecto anticansancio, la pajarita, algo latosa, la chaqueta y una sonrisa al espejo; dinero, llaves teléfono y a la calle. En este ritual evité hablar de cierto tipo de droga que formó parte del baile durante algunos años.
Y llego al primer bar, sonriente, radiante, fresco y tontamente feliz, si, llego contento, saludo a todos los conocidos, incluso a gente a la que apenas saludo el resto del año, abrazos, besos, apretones de manos y sigo manteniendo la sonrisa. Observó entusiasmado a todas las chicas con sus trajes de noche dedicando sonrisas y un brillo de ojos efecto de mi alegría y no de las copas que tomaré despues. Me dirijo a la barra, saludo a las camareras, pido una copa y despues me dejo engullir por la muchedumbre, yendo de un lado a otro hablando y saludanto a gente.
Es curioso lo de las chicas, pues esta noche parece que pierdo mi verguenza habitual y hablo por los codos con todas y cada una de las que conozco y no conozco. Este quizá ha sido el año que más cumplidos recibí de mujeres, algo que sienta bien y supongo hace que mi sonrisa aumente, si, realmente no recuerdo que me dijeran lo guapo que iba tantas veces, ahí gané moral para todo un mes, sin embargo yo soy menos pródigo en halagos, yo sólo lo digo cuando de verdad así lo pienso, y este año sólo se lo dije a una, aunque lo pensara de varias, pero..., soy un poco huraño en piropos, y es que un piropo mio vale por cien de otros, jajaja, bromas a parte a la que estaba guapísima no le dije nada, y es que tampoco puedo cambiar toda mi personalidad por un día.
Despues de varias horas y dos bares, me uní a un amigo y dejando al resto un poco de lado nos dedicamos a entrar a todas cuantas chicas fueramos viendo, y cuando el bar se nos quedó pequeño nos olvidamos del resto y nos fuimos hacia el sitio donde íbamos a acabar la noche. Por el camino y allí seguimos con nuestro ataque particular, pero sin ningún afán en concreto, pues hablábamos un rato, todo bien, para despues dejarlas e ir a por otras, si, reconozco que lo mio era más por satisfación personal que con ánimo de algo más, vamos que si se presenta no lo desperdicio, pero yo tengo claro que me gusta una persona en especial y a mi cuando alguien se me mete en la cabeza como que no pienso en que hay más opciones o mujeres en el mundo. Y así pasaron las horas, realmente no recuerdo con cuentas chicas hablamos, y prácticamente más de la mitad no sería capaz de reconocerlas a día de hoy, bailamos, bebimos, nos reimos y claro, hablé con muchas chicas excepto con la que quería hablar, hablamos con sus amigas, con las que estaban a su lado, pero con ella no, hay se me iban la sonrisa, las palabras y la cara que le estaba echando con las demás. Incluso mi amigo se fue a hablar con ella pero no fui capaz de acercarme a decir nada, no se me ocurría nada que decir, y eso que ya digo que hablé de una y mil cosas e hice cientos de gracias esa noche, pero cuando alguien me gusta parece que le cojo respeto, o yo casi diría miedo.
Pues a eso de las 9:15 AM me encontré cansado y decidí irme, salí del local y me encontré de frente al mar, con el día comenzado y de un color grisaceo, y me fui andando despacio hacia la que no es mi casa, me metí en cama y maldije mi cobardía. Despues de despertarme descubrí a la gente que había dormido allí pues no contaba con tantos invitados, hice las llamadas de rigor para saber como y donde acabamos todos, y hay de todo, pues los que durmieron en su cama fueron los menos, no, no todo fueron triunfos, tambien hubo borracheras gordas y pérdidas entre la noche, apareciendo en casa de alguien que apenas conocían, cada uno por nuestro lado hicimos la misma guerra en diferentes batallas. Y aquí acabo el relato de mi noche de añonuevo, que traté de escribir ayer pero no estaba en las condiciones óptimas de hacerlo.
Feliz 0007 y un beso a tod@s!
Ahora voy a hablar de la noche de añonuevo, fin de año o añoviejo, que viene siendo la noche del 31 y sobre todo la madrugada del día 1 de Enero. Es una noche que a mi me sigue haciendo ilusión, una de las noches más felices del año, si, la vivo de una manera diferente a otras noches, como una especie de ritual, aplicando eso del año nuevo vida nueva. La preparación comienza de tarde, preparando cuidadosamente la ropa que voy a ponerme por la noche, plancha, cepillo, limpieza de los zapatos, todo tiene que estar perfecto, como el primer día, pues llevo con este 14 años llevando la misma ropa y los mismos zapatos, no, miento, tengo dos camisas que se han turnado en estos años, felizmente sigo usando la misma talla que a los 18, incluso estoy algo más delgado pues el pantalón me queda algo flojo, cinturones ha habido tres desde el principio. Bien, pues la ropa ya está preparada, entonces me dispongo a afeitarme, meticulosamente aplico antes del afeitado una crema de limpieza facial, aclaro, me afeito, siempre estrenando cuchillas ese día, despacio y delicadamente, apurando hasta el último pelillo de vello en mi cara, despues retocar las patillas, crema after-shave y depues una hidratente, y con la piel suavita como el culito de un bebe me voy a tomar algo con algún amigo.
Despues de la cena, siempre en casa de mis abuelos, vuelvo a casa a rematar la prenoche. Ducha, caliente y duradera, y comienzo a vestirme poco a poco, entre la habitación y el baño, entre el perfume y la camisa, el desodorante (de stick, inodoro) y los zapatos, con música de fondo y en años anteriores solia beberme mientras un whisky solo gentileza de mi padre. Bien, por último queda el peinado, engominado, en ocasiones excesivamente, el pelo más corto de lo habitual en mi (lo suelo cortar la segunda semana de Diciembre pensando en esta noche), la última crema ,una revitalizante efecto anticansancio, la pajarita, algo latosa, la chaqueta y una sonrisa al espejo; dinero, llaves teléfono y a la calle. En este ritual evité hablar de cierto tipo de droga que formó parte del baile durante algunos años.
Y llego al primer bar, sonriente, radiante, fresco y tontamente feliz, si, llego contento, saludo a todos los conocidos, incluso a gente a la que apenas saludo el resto del año, abrazos, besos, apretones de manos y sigo manteniendo la sonrisa. Observó entusiasmado a todas las chicas con sus trajes de noche dedicando sonrisas y un brillo de ojos efecto de mi alegría y no de las copas que tomaré despues. Me dirijo a la barra, saludo a las camareras, pido una copa y despues me dejo engullir por la muchedumbre, yendo de un lado a otro hablando y saludanto a gente.
Es curioso lo de las chicas, pues esta noche parece que pierdo mi verguenza habitual y hablo por los codos con todas y cada una de las que conozco y no conozco. Este quizá ha sido el año que más cumplidos recibí de mujeres, algo que sienta bien y supongo hace que mi sonrisa aumente, si, realmente no recuerdo que me dijeran lo guapo que iba tantas veces, ahí gané moral para todo un mes, sin embargo yo soy menos pródigo en halagos, yo sólo lo digo cuando de verdad así lo pienso, y este año sólo se lo dije a una, aunque lo pensara de varias, pero..., soy un poco huraño en piropos, y es que un piropo mio vale por cien de otros, jajaja, bromas a parte a la que estaba guapísima no le dije nada, y es que tampoco puedo cambiar toda mi personalidad por un día.
Despues de varias horas y dos bares, me uní a un amigo y dejando al resto un poco de lado nos dedicamos a entrar a todas cuantas chicas fueramos viendo, y cuando el bar se nos quedó pequeño nos olvidamos del resto y nos fuimos hacia el sitio donde íbamos a acabar la noche. Por el camino y allí seguimos con nuestro ataque particular, pero sin ningún afán en concreto, pues hablábamos un rato, todo bien, para despues dejarlas e ir a por otras, si, reconozco que lo mio era más por satisfación personal que con ánimo de algo más, vamos que si se presenta no lo desperdicio, pero yo tengo claro que me gusta una persona en especial y a mi cuando alguien se me mete en la cabeza como que no pienso en que hay más opciones o mujeres en el mundo. Y así pasaron las horas, realmente no recuerdo con cuentas chicas hablamos, y prácticamente más de la mitad no sería capaz de reconocerlas a día de hoy, bailamos, bebimos, nos reimos y claro, hablé con muchas chicas excepto con la que quería hablar, hablamos con sus amigas, con las que estaban a su lado, pero con ella no, hay se me iban la sonrisa, las palabras y la cara que le estaba echando con las demás. Incluso mi amigo se fue a hablar con ella pero no fui capaz de acercarme a decir nada, no se me ocurría nada que decir, y eso que ya digo que hablé de una y mil cosas e hice cientos de gracias esa noche, pero cuando alguien me gusta parece que le cojo respeto, o yo casi diría miedo.
Pues a eso de las 9:15 AM me encontré cansado y decidí irme, salí del local y me encontré de frente al mar, con el día comenzado y de un color grisaceo, y me fui andando despacio hacia la que no es mi casa, me metí en cama y maldije mi cobardía. Despues de despertarme descubrí a la gente que había dormido allí pues no contaba con tantos invitados, hice las llamadas de rigor para saber como y donde acabamos todos, y hay de todo, pues los que durmieron en su cama fueron los menos, no, no todo fueron triunfos, tambien hubo borracheras gordas y pérdidas entre la noche, apareciendo en casa de alguien que apenas conocían, cada uno por nuestro lado hicimos la misma guerra en diferentes batallas. Y aquí acabo el relato de mi noche de añonuevo, que traté de escribir ayer pero no estaba en las condiciones óptimas de hacerlo.
Feliz 0007 y un beso a tod@s!





