Ayer
La verdad, a veces entiendo a mis amigos cuqndo comentan que ya están cansados de salir siempre por el mismo sitio, pero yo me mantengo firme en mis pensamientos y en mi postura de defender lo que para mi es como mi pequeño paraiso y mi refugio de fin de semana. Lo que para algunos son defectos para mi sus virtudes, poca gente, tranquilidad, noches casi en familia, que los camareros nos traten como amigos, ..., si, reconozco que soy un animal de costumbres y rutinas, y así me siento cómodo y tranquilo.
Y esta última noche fué algo rara al principio por eso, algunos amigos se habían buscado otros planes por ahí, un par estaba de boda, y así cuando lleg oa mi bar, tarde como siempre, je, sólo estaban dos de ellos por allí, uno a su bola, leyendo revistas y otro con un par de amigas suyas y con este me quedé en principio. Despues apareció otro con su pareja y me senté un rato con ellos, el otro amigo y uno más que apareció de imprevisto, y así pasamos las dos horas de rigor en mi bar, hablando de lo raros que estamos últimamente, así de raros que uno se levantó en medio de la conversación y se marchó.
La noche siguió y enseguida me quedé sólo con el primer amigo, que había quedado con sus amigas en otro local, y allí fuimos, animados y con ganas de seguir la fiesta. Bueno, al llegar allí ya eran tres ellas, y estuvimos hablando y riendo un rato, la verdad, no las conocía más que de vista y me resultaron muy agradables. Pero en un momento de la conversación una de ellas le dice a mi amigo que a mi me gusta una amiga suya, la que hace dos semanas me dió un planning de su viaje a canarias en una discoteca y acabé escapando del aburrimiento, y mi amigo me lo cuenta y ahí quedé volado y sorprendido, pues o ella se cree que por ir estar hablando con ella y hacerle unas gracias me gusta o no se que puede ser.
Y bueno, la noche acabó diciendome las tres que los escorpio somos malísimos, que no se fian de los hombres y lo bien que están solas, se fueron a dormir, con la pena de mi amigo que tenía puestas algunas esperanzas de acabar la noche de otro modo. Como siempre, acabé yo solo andando por las calles, leyendo los cerca de diez mensajes que tenía en el móvil cuando lo recojí en el coche antes de ir hacía casa por las calles de piedra, ayer cubiertas de niebla y humedad, con mi andar cansado de madrugada, llegar, ponerme "sweet caroline" mientras me desvestía, leer un capítulo de mi libro de los sábados y quedarme dormido sintiendo el húmedo frío de las casas vacías acurrucado en la cama y soñando como siempre en una chiquita morena que me da las buenas noches cada día.
Y esta última noche fué algo rara al principio por eso, algunos amigos se habían buscado otros planes por ahí, un par estaba de boda, y así cuando lleg oa mi bar, tarde como siempre, je, sólo estaban dos de ellos por allí, uno a su bola, leyendo revistas y otro con un par de amigas suyas y con este me quedé en principio. Despues apareció otro con su pareja y me senté un rato con ellos, el otro amigo y uno más que apareció de imprevisto, y así pasamos las dos horas de rigor en mi bar, hablando de lo raros que estamos últimamente, así de raros que uno se levantó en medio de la conversación y se marchó.
La noche siguió y enseguida me quedé sólo con el primer amigo, que había quedado con sus amigas en otro local, y allí fuimos, animados y con ganas de seguir la fiesta. Bueno, al llegar allí ya eran tres ellas, y estuvimos hablando y riendo un rato, la verdad, no las conocía más que de vista y me resultaron muy agradables. Pero en un momento de la conversación una de ellas le dice a mi amigo que a mi me gusta una amiga suya, la que hace dos semanas me dió un planning de su viaje a canarias en una discoteca y acabé escapando del aburrimiento, y mi amigo me lo cuenta y ahí quedé volado y sorprendido, pues o ella se cree que por ir estar hablando con ella y hacerle unas gracias me gusta o no se que puede ser.
Y bueno, la noche acabó diciendome las tres que los escorpio somos malísimos, que no se fian de los hombres y lo bien que están solas, se fueron a dormir, con la pena de mi amigo que tenía puestas algunas esperanzas de acabar la noche de otro modo. Como siempre, acabé yo solo andando por las calles, leyendo los cerca de diez mensajes que tenía en el móvil cuando lo recojí en el coche antes de ir hacía casa por las calles de piedra, ayer cubiertas de niebla y humedad, con mi andar cansado de madrugada, llegar, ponerme "sweet caroline" mientras me desvestía, leer un capítulo de mi libro de los sábados y quedarme dormido sintiendo el húmedo frío de las casas vacías acurrucado en la cama y soñando como siempre en una chiquita morena que me da las buenas noches cada día.
Sueños, sonrisas y una lágrima
Realmente estaba tratando de escribir algo sobre esta noche pasada en la que celebramos la despedida de soltero de un buen amigo, pero me estaba atascando y se me dió por buscar unos videos de unas pelis de mi director favorito y ahí me quedé enganchado, al borde de la lágrimita y soñando, recordando y lleno de melancolía. En un reportaje que vi sobre él decían que los espectadores de sus películas corren el riesgo de ver sus sentimientos reflejados en la pantalla con todo lo sufrido y doloroso que esto puede llegar a ser en muchos casos y esto es lo que a mi me pasa con Won Kar Wai. En alguna ocasión he escrito sobre las pelis que me gustan, que me tienen que dejar tocado y medio destrozado, me tienen que remover lo más profundo, golpear, sacar las emociones a flote, ..., necesito que me hagan pensar y sentir para que me gusten, y eso me pasó con todas sus películas.
Y bien, lo que me sacan a flote siempre son recuerdos de alguien que se fué, un sentimiento de amor y nostalgía, imágenes pasadas, errores, risas, palabras, miradas, ...., y así me quedé aturdido y fuí incapaz de seguir con lo que estaba escribiendo sobre la noche pasada y se quedó en un borrador. Aunque es cierto que me provocan emociones intensas, y, como ya dije, notar los ojos al borde de la lágrimita, no son sensaciones de tristeza solámente pues en mi siempre vive un idiota optimismo que nunca me deja hundirme y me hace sonreir incluso repasando los momentos más tristes. Como por ejemplo en este finde, en el que las novias y mujeres de mis amigos, mis amigos, mi madre, mi tia con tristeza me decian que tenía que encontrar una pareja, que yo me merezco lo mejor, recibí mucho cariño, muchos besos, abrazos y miradas compasivas que yo respondía con la mejor de las sonrisas y el convencimiento de que en mi camino la encontraré, dándome cuenta de que yo soy el más optimista de todos, o quizá el único iluso.
Pero siguiendo con el cine y con mis optimismo me imaginé viendo estas películas en el sofá con la persona que yo quiero, juntos, viendo reflejado en la pantalla un amor en común, callados, sonrientes y felices soñamdo juntos un futuro pleno de cariño y alegría. Me veo bailando para ella sobre la alfombra, haciendo el payaso, ni una sola palabra, sólo sus ojos me hablan y yo me siento dichoso. No soy tan fuerte como trato de parecer y la gente cree, pero he aprendido a no hundirme demasiado y tego un flotador a mano en mi optimismo soñador que saco de algún lugar dentro de mi y así nado entre las penas y alegrías de la vida algunas veces más triste y otras más feliz.
Por último, que ya se me ha hecho tarde, os dejo un video tributo a won Kar Wai, con imágenes de sus plelículas y con una canción de fondo que me hace recordar y soñar a la vez a alguien que no sabe que es A.
Y bien, lo que me sacan a flote siempre son recuerdos de alguien que se fué, un sentimiento de amor y nostalgía, imágenes pasadas, errores, risas, palabras, miradas, ...., y así me quedé aturdido y fuí incapaz de seguir con lo que estaba escribiendo sobre la noche pasada y se quedó en un borrador. Aunque es cierto que me provocan emociones intensas, y, como ya dije, notar los ojos al borde de la lágrimita, no son sensaciones de tristeza solámente pues en mi siempre vive un idiota optimismo que nunca me deja hundirme y me hace sonreir incluso repasando los momentos más tristes. Como por ejemplo en este finde, en el que las novias y mujeres de mis amigos, mis amigos, mi madre, mi tia con tristeza me decian que tenía que encontrar una pareja, que yo me merezco lo mejor, recibí mucho cariño, muchos besos, abrazos y miradas compasivas que yo respondía con la mejor de las sonrisas y el convencimiento de que en mi camino la encontraré, dándome cuenta de que yo soy el más optimista de todos, o quizá el único iluso.
Pero siguiendo con el cine y con mis optimismo me imaginé viendo estas películas en el sofá con la persona que yo quiero, juntos, viendo reflejado en la pantalla un amor en común, callados, sonrientes y felices soñamdo juntos un futuro pleno de cariño y alegría. Me veo bailando para ella sobre la alfombra, haciendo el payaso, ni una sola palabra, sólo sus ojos me hablan y yo me siento dichoso. No soy tan fuerte como trato de parecer y la gente cree, pero he aprendido a no hundirme demasiado y tego un flotador a mano en mi optimismo soñador que saco de algún lugar dentro de mi y así nado entre las penas y alegrías de la vida algunas veces más triste y otras más feliz.
Por último, que ya se me ha hecho tarde, os dejo un video tributo a won Kar Wai, con imágenes de sus plelículas y con una canción de fondo que me hace recordar y soñar a la vez a alguien que no sabe que es A.





