logotipo

img_google
CENANDO CON AUDREY
Desayunando en Tiffany´s y cenando en casa, los sueños se confunden con la realidad.
Acerca de
Sindicación
 
PASEANDO POR EL PASADO
El pasado sábado iba yo caminando tranquilamente por una calle y de repente se para un coche a mi lado y echando un vistazo rápido descubro una chica bastante guapa, de pronto ella baja del coche sonriente y se dirije hacia mi y descubro que es una antigua novia de hace bastante tiempo. Quizá fue mi primeria novieta seria, de cuando tenía 18 años, una chica que salía con nosotros y que era la más guapa de las amigas, yo me había encaprichado con ella y tras una temporada de tonteos conseguí salir con ella. Con el tiempo ella me dejó por otro de mis amigos, con el que duró unos cinco años, yo volví a intentarlo, estuve cerca nos enrollamos un par de noches pero despues se lió con otro amigo con el que tuvo un hijo, se casaron y les perdí la pista.
Pues al principio los típicos saludos de rigor, caras sonrientes, dos besos, preguntas obligadas, cuanto tiempo, como estás, que bien se te ve, que has estado haciendo,....., la notaba muy efusiva, demasiado para no ser unos amigos tan unidos como podría parecer quien nos viera. Despues de darnos las respuestas que esas respuestas requerían entramos en comentarios más personales, me preguntó si estaba con alguien o si me había casado, pues hace ya unos cuatro años que no me miraba, yo le respondí que todo sigue igual, como la canción de kiko veneno, ella me dijo que ella estaba algo agobiada con su marido, que los fines de semana él se iba por ahí con sus amigos, pues es bastante deportista y siempre le gustó la montaña y la bicicleta, y que se sentía algo sola. Yo intenté ofrecerle palabras de consuelo, pues la estaba viendo entristecer el rostro, con la cara tan guapa que tiene, la intentaba animar preguntándole por el niño, por su casa en el campo, por esas cosas que pensaba que la podían hacer felíz, pero ella seguía desgranando sus penas y las quejas hacía su marido; para cambiar de tercio comencé a interesarla por hacer un repaso de nuestros amigos comunes y que hacía ahora cada uno, peor que peor, recordó a una antigua a miga que le había puesto los cuernos, a la ex de su marido, y alguna que la había puesto verde unos años atrás. Entoces pues hablar de mi, que por lo menos no le hice nada malo, y comienzo a soltar un pequeño resumen de los últimos años, o del último casi, y se me queda mirando, sonrie con la mirada triste y me dice que yo siempre fui un buenazo, que siempre me portaba bien con ellas, que lo nuestro la había cojido en una mala época, que ella era una niña cuando me dejó, y cosas por el estilo, yo le dije que la vida es así, y no merecía ahora la pena andar removiendo el pasado, que debía sonreir porque me encantaba como lo hacía, y diciéndolo me estaba dando cunta lo que esa chica me gustó, y los ojos casi se me pierden buscando el trasero de su pantalón, pues como dijo un amigo el día que la conocimos tenía el mejor culo de la playa.
Cuando iba a tratar de despedirme para no alargar más de la cuanta el inesperado encuentro ella me invita a tomar un café, con una sonrisa que casi me pierde, pero alegué tener una prisa inexistente para no aceptar su invitación, me daba miedo a mi mismo, no sé si podría aguantar veinte minutos cara a cara con esos ojos castaños que tanto tiempo me hipnotizaron, no es que no lo haya superado, pero hay situaciones que es mejor evitar para dejar cada cosa en su sitio. Temía decir alguna tontería y por eso fue mejor despedirnos como dos buenos amigo que se habían encontrado por la calle, que sentarnos a hablar de cosas que ya no nos importan a uno del otro, en otra situación lo haría sin dudarlo y le di mi número para quedar un día o hacer una cena con otros amigos, pero me pareció que no era el momento adecuado para compartir mesa y confidencias. La despedí casi mordiéndome los labios, dos besos, un abrazo y un pequeño pellizco en su mejilla, le hice prometer que iba a alegrar la cara y viéndola subirse al coche solté un adios sin hacer ruido al aire mientras me giraba y enfilaba calle arriba otra vez, no me quise dar la vuelta para ver como el coche se perdía entre el tráfico.


Powered by Castpost
 
Comentario:
Te contubiste demasiado, quizas recordar viejos tiempos tomando café no tenía ningún peligro, besitos y hasta pronto byebye.
 
Comentario:
Bonito paseo.
Solo espero que no te plantees "y si"...(le hubieras dicho lo que se te cruzó por la mente)
No