logotipo

img_google
CENANDO CON AUDREY
Desayunando en Tiffany´s y cenando en casa, los sueños se confunden con la realidad.
Acerca de
Sindicación
 
solo con mi frenadol
Van ya cuatro días encerrado en casa con una gripe de las chungas chungas, hoy es el primer día que me puedo levantar sin marearme al instante, y me fastidia tener que estar un fin de semana en cama, pero este todavía más, por ser carnaval. Los carnavales, una fiesta de deshinibiciones y amorios fáciles, de evasiones y de sueños, de teatro y de libertad; y yo bajo cuatro mantas con frenadoles y litros de zumo de naranja, durmiendo por el día, sufriendo por la noche, cuatro días sin fumar que ya no aguanto más, sudando lo indecible sin apenas comer nada sólido.

Y, un finde sin salir, sin poder seguir buscando a mi audrey, que sola se debe sentir, y sin poder ir a comprar esa camisa preciosa que vi el otro día de listas azul celestes y rebajada de precio para hacerse más deseosa. Por lo menos he terminado de leer un libro que llevaba unas semanas aparcado en mi mesilla, La noche del oráculo, de Paul Auster, muy recomendable, con unos cruces entre ficción y realidad que acaban aciendo mella en el protagonista, tres libros en uno, original, muy original. Voy acabando que hoy ya estoy mejor y me voy a fumar un cigarro que saboreare en cuerpo y alma.
No