SEXO DEBIL, SEXIO FUERTE
El otro día hablando con una amiga me di cuenta de que en relación a llevar las situaciones que la vida nos propone las mujeres son más fuertes que los hombres. Vamos a ver como lo explico, estábamos hablando de nuestras situaciones personales y un poco de la gante que nos rodea, gente de unos treinta años más o menos, y de las cosas buenas que nos pasan y sobre todo de las malas. Últimamente algunas de sus amigas cojieron pareja, bueno sus y mis amigas, y entre mis amigos algunos están no en pareja pero con unos rollos que se prolongan más que semanas, y ella decía que no tiene tanto temor a quedarse soltera o sola como a no tener un hijo, cosa que si que la apena. Yo y por lo que tenemos hablado algunos de mis amigos si que sentimos cierto miedo a quedarnos solos, a sentirnos vacíos, en ese aspecto somos más débiles o vulnerables que ellas, y en lo de los hijos yo tuve unos meses antes del verano en los que todos los días soñaba que tenía una hija, que asistía al parto y lloraba de felicidad, y me despertaba con los ojos húmedos y emocionado por la sensación, nunca conseguí ver el rostro de la que sería la madre pero eso era lo que menos me importaba.
A nosotros los hombres los sentimientos, la felicidad o la tristeza se nos nota más, nos afecta incluso en el trabajo, descentrándonos sobre todo un golpe afectivo o una desilusión, a ellas no tanto, están más centradas en su trabajo y en conservar o ascender en su estatus y en aprovechar las oportunidades que tienen. Parece ser que las mujeres acarrean un lastre por su condición sexual de muchis años de discriminación y de no ser valoradas y ahora no están dispuestas a perder cada cota de poder o cada escalafón que van superando con todo su esfuerzo y dejando atrás por ello si es necesario su capacidad de reproducción e incluso una pareja si le molesta en su empeño.
Pero, por lo menos en el caso de mis amigas, ellas siguen siendo un poco ingenuas para discernir las intenciones de un chico que les vaya a hablar, en eso los chicos somos un poco más retorcidos, sabemos ocultar mejor nuestras intenciones y somos más difíciles de atrapar que las chicas. El ejemplo es que cuando estab hablando con esta amiga en una barra, dispuestos a pedir una copa, llega un amigo suyo y comienzan a hablar, el la coje por el brazo suavemente, le toca el pelo con un dedo, sonrie tontamente, y ella ná, no se dio por aludida, por lo que despues me dijo cuando repetí los gestos que él le había echo antes para reirme un poco con ella. Bueno, por lo menos ella fue más lista y consigió que la invitara a la copa, y yo fui un poco más listo y aproveché cuando estaban pidiendo pedí otra copa, la cojí y me la llevé, así que el ligón tuvo que pagar dos copas y se quedó sin mojar.
A nosotros los hombres los sentimientos, la felicidad o la tristeza se nos nota más, nos afecta incluso en el trabajo, descentrándonos sobre todo un golpe afectivo o una desilusión, a ellas no tanto, están más centradas en su trabajo y en conservar o ascender en su estatus y en aprovechar las oportunidades que tienen. Parece ser que las mujeres acarrean un lastre por su condición sexual de muchis años de discriminación y de no ser valoradas y ahora no están dispuestas a perder cada cota de poder o cada escalafón que van superando con todo su esfuerzo y dejando atrás por ello si es necesario su capacidad de reproducción e incluso una pareja si le molesta en su empeño.
Pero, por lo menos en el caso de mis amigas, ellas siguen siendo un poco ingenuas para discernir las intenciones de un chico que les vaya a hablar, en eso los chicos somos un poco más retorcidos, sabemos ocultar mejor nuestras intenciones y somos más difíciles de atrapar que las chicas. El ejemplo es que cuando estab hablando con esta amiga en una barra, dispuestos a pedir una copa, llega un amigo suyo y comienzan a hablar, el la coje por el brazo suavemente, le toca el pelo con un dedo, sonrie tontamente, y ella ná, no se dio por aludida, por lo que despues me dijo cuando repetí los gestos que él le había echo antes para reirme un poco con ella. Bueno, por lo menos ella fue más lista y consigió que la invitara a la copa, y yo fui un poco más listo y aproveché cuando estaban pidiendo pedí otra copa, la cojí y me la llevé, así que el ligón tuvo que pagar dos copas y se quedó sin mojar.
Comentario:
Si solo fuerais retorcidos.... os entenderia!! pero no hay un dios que os entienda!!!
jo
jo





