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CENANDO CON AUDREY
Desayunando en Tiffany´s y cenando en casa, los sueños se confunden con la realidad.
Acerca de
Sindicación
 
TABACO O MASOQUISMO?


-Joder, que peste de humo!, a ver cuando dejas de fumar.-Me decía un amigo el otro día.
-Algún día lo dejaré, dentro de poco.-Le respondí yo.
-Pues ya va siendo hora, que has pasado la treintena y tienes que empezar a cuidarte.
-Cierto, pero déjame disfrutar de los pocos vicios que me quedan.
-Pero no serías capaz de dejarlo?
-Si, pienso que si, cosas peores he dejado.
-Ya, pero dime porque lo dejarías por salud o por fuerza de voluntad?
-Mira, la única vez que lo dejé fue por una chica, así que ahora mismo lo dejaría solo por alguien a quien le molestara el tabaco y que me gustara lo suficiente como para dejarlo.
-Pues ya está. Esa chica que te gustaba Y, no fumaba no?, así que ya lo tienes.
-No fumaba no, y sin duda dejaría de fumar por ella, pero difícil lo veo, pues Y se ha ido a Londrés así que lo que he echo es fumar todavía más, y por ahora no veo muy cercana la fecha de dejarlo.

Fumar, ese vicio tan asociativo, de las noches de copas, de las tardes en las terrazas, de las horas metido en casa viendo películas. Ese vicio que pretendemos nos calme la ansiedad, nos haga relajarnos unos minutos, ese vicio tan viejo y tan introducido en nuestra sociedad.
Pues sólo una vez lo dejé y hace ya muchos años, tendría unos 18, si tenía 18 años. Y como dije a mi amigo fue por una chica, un amor de varano. Era una época en la que yo era un poco macarrita y siempre estaba dando la nota, pues era mi manera de destacar, y ella era una chica nueva en el grupo, amiga de la novia de un amigo, que comenzara a veranear dode ella vivía, una chica guapísima y que yo creía inaccesible para mi, así que no le hacía mucho caso. Pero una noche, despues de haber montado un numerito en una discoteca, con medio strip-tease incluido (si, aparte de gamberro era algo exhibicionista), su amiga me dice que ella se había fijado en mi y que quería salir conmigo (esas cosas de adolescentes y de aquella época). Yo me quedé de piedra y ellas se tenían que ir así que esa noche no pasó nada y estuve un par de días sin quererlo creer. El viernes siguiente no me quedó más remedio que acercarme a ella y probar a ver que pasaba, yo con mi timidez desbordada y ella tan guapa que intimidaba. La escena fue simpática, pues mientras hablábamos, más bien me hablaba de lo que ella quería de mi: que dejara los porros, el tabaco y pasara tiempo con ella, llega una chica con la que yo había estado ¿saliendo? y comienza a decirme que si no le hacía caso, que si quería invitarme a su cumpleaños en su casa, que si me quería ir con ella para fuera, y yo ahí callado y sin saber que decir, quedando como un ligón y yo que no me comía ni una rosca, hasta que la de la brigada antitabaco me agarra la mano y dice: no va a poder ser, pues ahora él está conmigo, la otra me mira, yo la miro, miro a la chica tan guapa que me cogía de la mano y solo acerté a asentir con la cabeza y soltar un tímido adios cuando aquella se levantó para irse.
No duró mucho aquel amor de verano, pues cuando el curso volvío a comenzar ella comenzó a salir con un compañero de clase que siempre le había gustado pero nunca le había echo caso. Yo volví a mis gamberradas, a seguir dando la nota y como no a fumar, y así hasta hoy, pues nadie más me lo hizo dejar, porque las otras que hubo por el camino tambien fumaban o porque realmente necesito que me den caña para dejarlo.
 
Comentario:
Umm... a ti te va la caña...jajaja

No se... creo que ahora es mucho mas dificil que cuando tenias 18 años, y yo no digo nada... que estas cosas de los enganches.... te lo dice una coca-cola_maníaca.

1beso eso si, sin sabor a cenicero, jaja
No