Políticamente incorrecto
Recientemente, por el bar, no dejo de escuchar conversaciones sobre si se debería haber admitido o no a la federación catalana de hockey sobre patines como miembro de pleno derecho de la federación internacional de este deporte. En caso de haberse aprobado la solicitud catalana, la selección de Cataluña podría haber participado en competiciones internacionales, con lo cual cabía la posibilidad de que en alguna de ellas se enfrentara a España en duelo fraticida.
Al final la respuesa de la federacion internacional de patinaje ha sido negativa y el pollo que se ha montado es tremendo. Carod Rovira, político independentista catalán, dice que a partir de ahora Cataluña no apoya la candidatura de Madrid a organizar los Juegos Olímpicos del 2012, los políticos más derechistas del país opinan que "se ha hecho justicia" y la crispación social en Cataluña ha aumentado un poco más.
Lo que me parece curioso es que en el ámbito político se haya dado tantísima importancia a este asunto. A veces creo que los políticos no sirven más que para decir tonterías y crispar los ánimos de la sociedad por estupideces.
Otro ejemplo de esta obstinación por provocar mal rollo lo encontramos en el reciente debate sobre si el catalán y el valenciano son o no la misma lengua. El follón se organizó cuando el gobierno español (del cual, en general, tengo muy buen concepto actualmente) presentó dos copias de la Constitución Europea, una en catalán y la otra etiquetada como traducida al valenciano aunque era idéntica a la primera, a Bruselas. Los partidos más catalanistas enfurecieron y dijeron algo así como: "Zapatero, si no dices que el catalán y el valenciano son la misma lengua, no te aprobamos los presupuestos del estado", y al presidente español le faltó tiempo para pedir a la UE que corroborara la unidad del catalán.
Como traductor, he escuchado argumentos en uno y otro sentido de reputados filólogos que me hacen albergar dudas sobre el tema, pero parece que basta con que un político diga que son el mismo idioma para que esta afirmación tenga validez científica. Lo ha dicho la UE, así que catalán y valenciano son el mismo idioma y ya está. No sé vosotros, pero yo creo que este tipo de debates políticos suenan sospechosamente parecidos a las discusiones de los niños pequeños.
Lo peor de todo es que, mientras nuestros representantes se tiran de los pelos como tristes Marujas por selecciones autonómicas de hockey patines (¿quién diablos ve un partido de hockey, de todos modos?) y por la unidad de la lengua (¿qué importancia tiene, si cada uno habla lo que le da la gana?), hay temas realmente importantes que quedan sin atender. Y si no que se lo digan a Jokin, que se suicidó siendo un niño. O a todas esas mujeres maltratadas que mueren a manos de sus antiguas parejas después de denunciar abusos decenas de veces.
Pensando en estos temas, mi opinión es que las selecciones autonómicas, la unidad del catalán y toda esa pandilla de charlatanes encabezados por Acebes, Rajoy y Carod Rovira, se pueden ir al carajo. Además, creo que son los únicos que han provocado que escriba un post serio desde que empecé este diario de barra.
Al final la respuesa de la federacion internacional de patinaje ha sido negativa y el pollo que se ha montado es tremendo. Carod Rovira, político independentista catalán, dice que a partir de ahora Cataluña no apoya la candidatura de Madrid a organizar los Juegos Olímpicos del 2012, los políticos más derechistas del país opinan que "se ha hecho justicia" y la crispación social en Cataluña ha aumentado un poco más.
Lo que me parece curioso es que en el ámbito político se haya dado tantísima importancia a este asunto. A veces creo que los políticos no sirven más que para decir tonterías y crispar los ánimos de la sociedad por estupideces.
Otro ejemplo de esta obstinación por provocar mal rollo lo encontramos en el reciente debate sobre si el catalán y el valenciano son o no la misma lengua. El follón se organizó cuando el gobierno español (del cual, en general, tengo muy buen concepto actualmente) presentó dos copias de la Constitución Europea, una en catalán y la otra etiquetada como traducida al valenciano aunque era idéntica a la primera, a Bruselas. Los partidos más catalanistas enfurecieron y dijeron algo así como: "Zapatero, si no dices que el catalán y el valenciano son la misma lengua, no te aprobamos los presupuestos del estado", y al presidente español le faltó tiempo para pedir a la UE que corroborara la unidad del catalán.
Como traductor, he escuchado argumentos en uno y otro sentido de reputados filólogos que me hacen albergar dudas sobre el tema, pero parece que basta con que un político diga que son el mismo idioma para que esta afirmación tenga validez científica. Lo ha dicho la UE, así que catalán y valenciano son el mismo idioma y ya está. No sé vosotros, pero yo creo que este tipo de debates políticos suenan sospechosamente parecidos a las discusiones de los niños pequeños.
Lo peor de todo es que, mientras nuestros representantes se tiran de los pelos como tristes Marujas por selecciones autonómicas de hockey patines (¿quién diablos ve un partido de hockey, de todos modos?) y por la unidad de la lengua (¿qué importancia tiene, si cada uno habla lo que le da la gana?), hay temas realmente importantes que quedan sin atender. Y si no que se lo digan a Jokin, que se suicidó siendo un niño. O a todas esas mujeres maltratadas que mueren a manos de sus antiguas parejas después de denunciar abusos decenas de veces.
Pensando en estos temas, mi opinión es que las selecciones autonómicas, la unidad del catalán y toda esa pandilla de charlatanes encabezados por Acebes, Rajoy y Carod Rovira, se pueden ir al carajo. Además, creo que son los únicos que han provocado que escriba un post serio desde que empecé este diario de barra.
Técnicos
En un lugar con tantos aparatos eléctricos como un bar, los técnicos encargados de repararlos prácticamente forman parte de la decoración del local.
A un técnico se le reconoce porque siempre es bajito, está gordo y entra en el bar armado con una factura a medio redactar en una mano, una caja de herramientas tamaño XXL MEGASUPERSIZE en la otra y una colilla de cigarrillo aparentemente a punto de consumirse pero que, en realidad, no se apaga ni aunque la rocíen con nitrógeno líquido.
En mi bar, hoy le ha tocado el turno al técnico de la cafetera. El modus operandi de esta gente siempre es el mismo. Para empezar, el técnico desmonta el aparato completamente, hurga en el interior de su pobre víctima, resopla, suelta algo que suena más o menos así: "¡Coñiiiioooooo!¿Se pué sabé cuánto tiempo hace que no le limpiáis los contribales de la fanoflia? ¡Joer, aluego sus estraña que no os coaxie la venidial!" y a continuación saca un destornillador de los de toda la vida de su caja de herramientas tamaño tráiler, cambia un tornillito, monta de nuevo todo el tinglado, prueba un par de cafés, completa la factura y se larga.
Normalmente el técnico de la cafetera lo hace todo a un ritmo frenético y la verdad es que no me extraña, porque sabiendo que el tipo arregla unas 10 cafeteras cada tarde y que en cada bar en el que para se toma 2 cafés para probar si ha solucionado la avería, lo que realmente me sorprende es que el tío no entre directamente volando.
La factura de esta gente tampoco tiene desperdicio:
Desplazamiento: 20 € (vamos, que debe haber venido en limusina del taller al bar porque, si no, no se entiende)
Recambios: 30 € (por ese precio se supone que le debe haber arrancado el tornillito a Frankenstein)
Mano de obra: 30 € (supongo que incluye las dos manos y un pie y medio, por lo menos)
Y encima no te paga los dos cafés. En fin, lo dejo aquí que ahora mismito voy a limpiar los contribales de la fanoflia de la cafetera, que si no luego no me coaxia la venidial y me sale carísimo.
Después de una temporadita sin enlaces, hoy vuelvo a la carga.
El primero es una de esas escasísimas páginas en las que no se encuentra ningún material malo: ze's page
Una versión divertida del solitario francés: blobs! . Se trata de dejar un solo blob en cada pantalla y se eliminan saltando los unos sobre los otros. Muy sencillo y muy adictivo.
Por último, un juego clásico: las damas chinas
A un técnico se le reconoce porque siempre es bajito, está gordo y entra en el bar armado con una factura a medio redactar en una mano, una caja de herramientas tamaño XXL MEGASUPERSIZE en la otra y una colilla de cigarrillo aparentemente a punto de consumirse pero que, en realidad, no se apaga ni aunque la rocíen con nitrógeno líquido.
En mi bar, hoy le ha tocado el turno al técnico de la cafetera. El modus operandi de esta gente siempre es el mismo. Para empezar, el técnico desmonta el aparato completamente, hurga en el interior de su pobre víctima, resopla, suelta algo que suena más o menos así: "¡Coñiiiioooooo!¿Se pué sabé cuánto tiempo hace que no le limpiáis los contribales de la fanoflia? ¡Joer, aluego sus estraña que no os coaxie la venidial!" y a continuación saca un destornillador de los de toda la vida de su caja de herramientas tamaño tráiler, cambia un tornillito, monta de nuevo todo el tinglado, prueba un par de cafés, completa la factura y se larga.
Normalmente el técnico de la cafetera lo hace todo a un ritmo frenético y la verdad es que no me extraña, porque sabiendo que el tipo arregla unas 10 cafeteras cada tarde y que en cada bar en el que para se toma 2 cafés para probar si ha solucionado la avería, lo que realmente me sorprende es que el tío no entre directamente volando.
La factura de esta gente tampoco tiene desperdicio:
Desplazamiento: 20 € (vamos, que debe haber venido en limusina del taller al bar porque, si no, no se entiende)
Recambios: 30 € (por ese precio se supone que le debe haber arrancado el tornillito a Frankenstein)
Mano de obra: 30 € (supongo que incluye las dos manos y un pie y medio, por lo menos)
Y encima no te paga los dos cafés. En fin, lo dejo aquí que ahora mismito voy a limpiar los contribales de la fanoflia de la cafetera, que si no luego no me coaxia la venidial y me sale carísimo.
Después de una temporadita sin enlaces, hoy vuelvo a la carga.
El primero es una de esas escasísimas páginas en las que no se encuentra ningún material malo: ze's page
Una versión divertida del solitario francés: blobs! . Se trata de dejar un solo blob en cada pantalla y se eliminan saltando los unos sobre los otros. Muy sencillo y muy adictivo.
Por último, un juego clásico: las damas chinas
Cuentacuentos
Hace tiempo que me ronda por la cabeza la idea de empezar a recopilar cuentos breves de blogueros. ¿Alguien estaría interesado en participar? Me gustaría publicarlos en este blog o en uno nuevo para publicitar los distintos blogs de un modo algo más artístico que el simple enlace. Si os interesa, dejad un mensaje en los comentarios.
Igualdad entre hombres y mujeres
Hace poco leí en el periódico una carta en la que una lectora pedía airada que la mujer se equiparase definitivamente al hombre. Sinceramente, no acabo de entender a esa señora porque, por lo que veo desde que tengo pareja, para igualarse al hombre las mujeres tendrían que perder bastantes facultades.
De entrada, deberían perder vista, porque he podido comprobar que todos los hombres somos daltónicos menos mi peluquero, que es el único tipo que conozco capaz de distinguir el marrón caoba del marrón violín. Para igualarse con los hombres, por lo tanto, las mujeres deberían pasar a ver siete colores y vas que te estrellas.
También deberían perder la capacidad de hacer varias cosas a la vez. Mi madre es capaz de planchar camisas, controlar la olla que tiene al fuego, charlar con mi padre y ver la televisión a un tiempo mientras que los hombres de mi casa (mi padre y yo) tenemos problemas para andar y masticar chicle simultáneamente.
En tercer lugar, deberían perder buena parte de su innata capacidad de análisis. Cuando mi novia me dice "buenas noches", por ejemplo, contesto "buenas noches" y a dormir pero en el caso contrario puedes llegar incluso a encontrarte con la respuesta: "¿Qué has querido decir con ese buenas noches?".Las mujeres tienen un sexto sentido a la hora de captar hasta los tonos más sutiles en nuestras palabras.
Así que, de momento, creo que voy a escribir una carta al periódico para pedirles que se reconozca la igualdad de las mujeres y los hombres porque, si no, los varones aún quedaremos mal.
De entrada, deberían perder vista, porque he podido comprobar que todos los hombres somos daltónicos menos mi peluquero, que es el único tipo que conozco capaz de distinguir el marrón caoba del marrón violín. Para igualarse con los hombres, por lo tanto, las mujeres deberían pasar a ver siete colores y vas que te estrellas.
También deberían perder la capacidad de hacer varias cosas a la vez. Mi madre es capaz de planchar camisas, controlar la olla que tiene al fuego, charlar con mi padre y ver la televisión a un tiempo mientras que los hombres de mi casa (mi padre y yo) tenemos problemas para andar y masticar chicle simultáneamente.
En tercer lugar, deberían perder buena parte de su innata capacidad de análisis. Cuando mi novia me dice "buenas noches", por ejemplo, contesto "buenas noches" y a dormir pero en el caso contrario puedes llegar incluso a encontrarte con la respuesta: "¿Qué has querido decir con ese buenas noches?".Las mujeres tienen un sexto sentido a la hora de captar hasta los tonos más sutiles en nuestras palabras.
Así que, de momento, creo que voy a escribir una carta al periódico para pedirles que se reconozca la igualdad de las mujeres y los hombres porque, si no, los varones aún quedaremos mal.





