La venganza de las Marujas
Esta mañana he ido a realizar, por segunda vez, el examen de conducir. Fracaso estrepitoso nuevamente, pero es que no me extraña: por algún motivo misterioso, todas las examinadoras de tráfico de Barcelona son Marujas y huelen a la legua que no las soporto.
La Maruja de hoy era de estampa clásica: vestido azul fluorescente (redecoraba el coche, porque con el reflejo del sol parecía que hubiéramos pintado el interior del Seat Ibiza con zumo de pitufos), permanente digno de la más exótica de las cacatúas y voz chirriante de abuelita que ha acumulado años y años de cazalla en su organismo. Para empezar con buen pie, se ha acercado al coche, me ha dicho: "Es mi hora del almuezo" y se ha ido a desayunar, dejándonos al profesor y a mí con un palmo de narices bajo un sol de justicia y sin saber a qué hora se le iba a antojar volver a la condenada.
Lo peor ha sido cuando ha subido al coche, me ha hecho firmar el acta y ha empezado a hablar:
-Adecúe la velocidad a las circustacias de la vía y si no le digo nada siga de fete. Si no le queda claro algún conceto o no m'entiede aguna idicación, pegunte lo que estime conveniete.
La primera consulta que se me ha ocurrido es "Señora, ¿qué le pasa en la boca?", pero no me ha parecido "conveniete peguntarlo" en voz alta. Tampoco le he preguntado lo segundo que me ha pasado por la cabeza: "Señora, ¿no cree que se toma los carajillos demasiado cargados?"
En el examen la cosa no iba tan mal hasta que me he intentado meter por una calle a cuya entrada había una señal vertical de "Prohibido autoescuelas". Nada que decir, he metido la pata hasta el fondo del cubo. Problema: mi profesor ha frenado el coche cuando las ruedas delanteras ya estaban dentro de la calle, con lo que estábamos detenidos completamente atravesados en mitad de una de las principales calles de la ciudad y sin mucho margen de maniobra si no me quería saltar la dichosa señal. Vamos, había metido la pata en el cubo y era difícil sacarla.
En ese momento ha atacado Murphy. El semáforo para los vehículos que circulaban por la calle principal, de cuatro carriles, se ha puesto en verde y algunos querían entrar a la calle en cuya entrada estaba yo atascado. Pronto el embotellamiento ha sido bestial, y la examinadora , señora de sangre fría, al ver que había coches por todos lados y que la salida era imposible ha dado su iluminada opinión.
-Ahora no podemos salir porque de fete no podemos ir. No sé yo si cotinuar.
Ah, pues nada, señora, ¡haberlo dicho antes! Si no podemos "cotinuar" nos bajamos los "tes" del coche y nos vamos a tomar una "cevecita". Total, sólo nos han pitado unos 30 coches, 20 me han dicho "mecagontostusmuertos" con voz aterciopelada y otros 10 han estado a punto de pegársela intentando esquivarme.
Al final he aplicado algo de lo que las Marujas carecen: el sentido común. Pasando de la histeria de la mujer, que miraba para todos lados muerta de miedo porque ella sí que veía venir coches por todas partes (yo no podía porque los coches que intentaban sortearme me quitaban visibilidad), he acelerado y, hablando en plata, me he pasado la señal por el forro. Total, ¿qué iba a hacer la bruja? ¿Suspenderme dos veces?
Cuando ha recuperado el color, la Maruja metida a funcionaria ha suplicado a mi profesor que la sacara de allí porque ella no conocía las calles y al final, milagrosamente, ha regresado sana y salva al punto de partida de los examenes. Ella me ha suspendido, de acuerdo, pero al menos me he dado el gustazo de torturar a una Maruja hasta el punto de que si me vuelve a examinar ella, creo que me aprobará sin arrancar el coche con tal de no tener que circular conmigo.
Para que no os pase como a mí, un enlace: juego de autoescueleros.
La Maruja de hoy era de estampa clásica: vestido azul fluorescente (redecoraba el coche, porque con el reflejo del sol parecía que hubiéramos pintado el interior del Seat Ibiza con zumo de pitufos), permanente digno de la más exótica de las cacatúas y voz chirriante de abuelita que ha acumulado años y años de cazalla en su organismo. Para empezar con buen pie, se ha acercado al coche, me ha dicho: "Es mi hora del almuezo" y se ha ido a desayunar, dejándonos al profesor y a mí con un palmo de narices bajo un sol de justicia y sin saber a qué hora se le iba a antojar volver a la condenada.
Lo peor ha sido cuando ha subido al coche, me ha hecho firmar el acta y ha empezado a hablar:
-Adecúe la velocidad a las circustacias de la vía y si no le digo nada siga de fete. Si no le queda claro algún conceto o no m'entiede aguna idicación, pegunte lo que estime conveniete.
La primera consulta que se me ha ocurrido es "Señora, ¿qué le pasa en la boca?", pero no me ha parecido "conveniete peguntarlo" en voz alta. Tampoco le he preguntado lo segundo que me ha pasado por la cabeza: "Señora, ¿no cree que se toma los carajillos demasiado cargados?"
En el examen la cosa no iba tan mal hasta que me he intentado meter por una calle a cuya entrada había una señal vertical de "Prohibido autoescuelas". Nada que decir, he metido la pata hasta el fondo del cubo. Problema: mi profesor ha frenado el coche cuando las ruedas delanteras ya estaban dentro de la calle, con lo que estábamos detenidos completamente atravesados en mitad de una de las principales calles de la ciudad y sin mucho margen de maniobra si no me quería saltar la dichosa señal. Vamos, había metido la pata en el cubo y era difícil sacarla.
En ese momento ha atacado Murphy. El semáforo para los vehículos que circulaban por la calle principal, de cuatro carriles, se ha puesto en verde y algunos querían entrar a la calle en cuya entrada estaba yo atascado. Pronto el embotellamiento ha sido bestial, y la examinadora , señora de sangre fría, al ver que había coches por todos lados y que la salida era imposible ha dado su iluminada opinión.
-Ahora no podemos salir porque de fete no podemos ir. No sé yo si cotinuar.
Ah, pues nada, señora, ¡haberlo dicho antes! Si no podemos "cotinuar" nos bajamos los "tes" del coche y nos vamos a tomar una "cevecita". Total, sólo nos han pitado unos 30 coches, 20 me han dicho "mecagontostusmuertos" con voz aterciopelada y otros 10 han estado a punto de pegársela intentando esquivarme.
Al final he aplicado algo de lo que las Marujas carecen: el sentido común. Pasando de la histeria de la mujer, que miraba para todos lados muerta de miedo porque ella sí que veía venir coches por todas partes (yo no podía porque los coches que intentaban sortearme me quitaban visibilidad), he acelerado y, hablando en plata, me he pasado la señal por el forro. Total, ¿qué iba a hacer la bruja? ¿Suspenderme dos veces?
Cuando ha recuperado el color, la Maruja metida a funcionaria ha suplicado a mi profesor que la sacara de allí porque ella no conocía las calles y al final, milagrosamente, ha regresado sana y salva al punto de partida de los examenes. Ella me ha suspendido, de acuerdo, pero al menos me he dado el gustazo de torturar a una Maruja hasta el punto de que si me vuelve a examinar ella, creo que me aprobará sin arrancar el coche con tal de no tener que circular conmigo.
Para que no os pase como a mí, un enlace: juego de autoescueleros.
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Afortunadamente en México no es necesario hacer ningún tipo de examen. Solo se necesita que te tomen una foto y la tienes al instante :P
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hola! ánimo, yo fui camarera y suspendí el carnet 2 veces, en definitiva que aunque parezca que no vas a salir de donde estás, siempre se consigue, por cierto, hace 2 meses que dejé la barra y lo echo de menos, estaré enferma???? besitos
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Don jon lo que uno no puede ponerse nervioso.cuando uno hace un examen espero .Hello es Mike.siempre soy el ultimo qe posteo
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Don jon lo que uno no puede ponerse nervioso.cuando uno hace un examen espero .Hello es Mike.siempre soy el ultimo qe posteo
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No te agobies al final se acaba aprobando
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Nestos casos, y endispué de la meteura de pata, y sabiendo que te iba a sepillá er esamen, deberías habé pisao er aseleradó hasta sacá er pié por er radiadó, cagando hostias por toa la avenía......derrapando las rueas que eshan jumo, hasé er trompo en medio la calle, y cuando vieras visto la cara de la Maruja de coló verde botella......pegas un frenaso pa que dé con la cabesa en er asiento delantero, se desmaye y er profesó te firme er acta de esamen:APROBAO por incapasidá transitoria de la esaminaora.
Ya sabes pa la prosima ves.
Te viá enlasá yo también Pisha.
Weno lo disho....entre las piernas tengo un shoriso, que seas weno.
Ya sabes pa la prosima ves.
Te viá enlasá yo también Pisha.
Weno lo disho....entre las piernas tengo un shoriso, que seas weno.
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podremos una velita a sanjudas tadeo, patrón de los imposibles para que te ayude la próxima vez!!!!
:D
un abrazo
:D
un abrazo
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A veces me parezco a mi novio que está viendo una peli y de repente te dice "has visto ese cuadro del fondo que es de Goya?" ein? que coño de cuadro? del argumento ni se entera pero ve siempre las chorradas. Y esta divagación viene a cuento (sorry por el peñazo introductorio) a que de toda la historia lo que realmente me ha llamado la atención es lo de la señal para autoescuela! hay de eso??!! a dios pongo por testigo que no he visto jamás ninguna!
(como soy incapaz de escribir en mi blog que ando de sequía intelectual vengo al tuyo a resarcirme, ea!)
Kisses!
(como soy incapaz de escribir en mi blog que ando de sequía intelectual vengo al tuyo a resarcirme, ea!)
Kisses!
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El próximo día que la veas acercarse di en voz alta que si apruebas pagas un par de rondas. Si la gusta tanto el carajillo a lo mejor cuela :P
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trankilo aun te falta mucho para igualar a un amigo mio que se examinó 8 veces.. y creo que pasó dos veces por un prohibido autoescuelas jeje
ánimos, que si yo he conseguido carné tú tb!!
besets!
ánimos, que si yo he conseguido carné tú tb!!
besets!
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vaya, espero k no t veulva a tocar esa examinadora pork sino creo k si k t va a costar aprobar ejje suerte pa la proxima!!!
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Qué vicio de juego!!!
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hola donjon, m quede un poco trabada ejej pork no se kien eres pero tranki ejej m gusta saber k la gente me lee.
muchas gracias(K)
muchas gracias(K)





