LOS MARQUITOS III
Tal como habían acordado por teléfono, Marquitos llegó un cálido y húmedo mediodía de domingo al departamento de Marcos. Éste le abrió la puerta de entrada y ya en el ascensor le tomó la mano. Ni que hablar del beso y del abrazo que le dio al entrar su dos ambien- tes.
Marquitos un tanto sorprendido se dejó llevar porque hacía mucho que no lo besaban, hacía mucho que no sentía el calor del cuerpo de un hombre.... y además le gustaba.
-Pensarás que soy un atrevido – esbozó Marcos – pero lo sentí así.
-Todo bien! Fue lo único que atinó responder Marquitos.
-Tomamos un café? Tengo además un pan dulce riquísimo.
-Vale! “aunque me gustaría comer el pan dulce tuyo” pensó.
Mientras Marcos se esmeraba en preparar una sabrosa infusión, Marquitos observó la simpleza del departamento. Casi sin muebles o los necesarios para comer y dormir. No dejaba entrever buen gusto, pero por algo – no sabía que – lo sentía muy acogedor.
-Sabes que mas tarde viene Félix y su pareja? Le dijo Marcos mientras tomaba la taza con sus dos manos .
-Te conté que ayer fui a tomar un café con Félix?
-Ah, si! Y que te dijo?
-Entre tantas cosas, me dijo que te quería mucho y que tuviera mucho cuidado en no lastimarte. Que si lo nuestro marchaba andu- viera con zapatos de plomo, que te cuidara....
En ese instante suena el portero eléctrico. Son Félix y Juan Carlos que se adelantaron en su horario. Mientras Marcos baja a abrirles , Marquitos se detiene a ver unos portarretratos que hay sobre un dresoir. Ve una foto con tres niñas encantadoras, en otra foto está Marcos con una chica de unos quince años muy, pero muy........ parecida a él!
Los chicos que llegaron son encantadores, son lo que diríamos la pareja perfecta. Charlan, hacen bromas y en forma tácita como quieren que los Marquitos logren una relación estable, dan consejos y puntos de vista a favor de la misma. Se van luego de un par de horas.
- Son divinos los chicos! A Félix lo conozco pero Juan Carlos me pareció remacanudo.
- Lo es! Es un tipazo.
- Se los ve bien juntos. Ojalá algún día logre una relación similar a la de ellos.
Y mientras dice esto Marquitos lo abraza a Marcos y se funden en un beso apasionado. Los cuerpos de cada uno siente el temblor del otro . En forma delicada al comienzo y desenfrenada al final, se van quitando la ropa mientras que sus cuerpos desnudos los descubre en el dormitorio.
Marcos acostumbrado a sexo violento, se frena un poco para no asustarlo. Para Marquitos, bloqueado sexualmente por malas experiencias anteriores ( que contaré en su momento ) el encuentro carnal fue sublime.
- Marcos – pregunta mientras enciende un cigarrillo – no era que habiamos decidido ir a pasos lentos?
- No te gustó? A mi me encantó sentirte dentro mio.
- Si, si, pero es que para mi no sos un touch, sino que me gustas mucho.
“ y vos me descolocaste y también me gustas mucho” pensó Marcos mientras cubría su cuerpo con la sábana.
Continuará
Marquitos un tanto sorprendido se dejó llevar porque hacía mucho que no lo besaban, hacía mucho que no sentía el calor del cuerpo de un hombre.... y además le gustaba.
-Pensarás que soy un atrevido – esbozó Marcos – pero lo sentí así.
-Todo bien! Fue lo único que atinó responder Marquitos.
-Tomamos un café? Tengo además un pan dulce riquísimo.
-Vale! “aunque me gustaría comer el pan dulce tuyo” pensó.
Mientras Marcos se esmeraba en preparar una sabrosa infusión, Marquitos observó la simpleza del departamento. Casi sin muebles o los necesarios para comer y dormir. No dejaba entrever buen gusto, pero por algo – no sabía que – lo sentía muy acogedor.
-Sabes que mas tarde viene Félix y su pareja? Le dijo Marcos mientras tomaba la taza con sus dos manos .
-Te conté que ayer fui a tomar un café con Félix?
-Ah, si! Y que te dijo?
-Entre tantas cosas, me dijo que te quería mucho y que tuviera mucho cuidado en no lastimarte. Que si lo nuestro marchaba andu- viera con zapatos de plomo, que te cuidara....
En ese instante suena el portero eléctrico. Son Félix y Juan Carlos que se adelantaron en su horario. Mientras Marcos baja a abrirles , Marquitos se detiene a ver unos portarretratos que hay sobre un dresoir. Ve una foto con tres niñas encantadoras, en otra foto está Marcos con una chica de unos quince años muy, pero muy........ parecida a él!
Los chicos que llegaron son encantadores, son lo que diríamos la pareja perfecta. Charlan, hacen bromas y en forma tácita como quieren que los Marquitos logren una relación estable, dan consejos y puntos de vista a favor de la misma. Se van luego de un par de horas.
- Son divinos los chicos! A Félix lo conozco pero Juan Carlos me pareció remacanudo.
- Lo es! Es un tipazo.
- Se los ve bien juntos. Ojalá algún día logre una relación similar a la de ellos.
Y mientras dice esto Marquitos lo abraza a Marcos y se funden en un beso apasionado. Los cuerpos de cada uno siente el temblor del otro . En forma delicada al comienzo y desenfrenada al final, se van quitando la ropa mientras que sus cuerpos desnudos los descubre en el dormitorio.
Marcos acostumbrado a sexo violento, se frena un poco para no asustarlo. Para Marquitos, bloqueado sexualmente por malas experiencias anteriores ( que contaré en su momento ) el encuentro carnal fue sublime.
- Marcos – pregunta mientras enciende un cigarrillo – no era que habiamos decidido ir a pasos lentos?
- No te gustó? A mi me encantó sentirte dentro mio.
- Si, si, pero es que para mi no sos un touch, sino que me gustas mucho.
“ y vos me descolocaste y también me gustas mucho” pensó Marcos mientras cubría su cuerpo con la sábana.
Continuará





