Viaje a Alicante xDDDDDD
Era jueves, 9 de septiembre de 2004 y tras trabajar por la mañana y hacer un duro y largo exámen de Derecho Mercantíl, me dispinía a meterme en un autobus durante unas 7 horitas hasta Alicante.
El viaje se hizo más o menos ameno, nos pusieron Titanic, me dormí, llamadas al móvil de mi madre, conversación con una mujer zaragozana afincada en Valencia, más llamadas al móvil (vale, no todas de mi madre :P), y a partir de Valencia, el descanso. El autobús desierto, cuatro gatos contemplando el paisaje, viendo como el Turia nos despedía.
Sobre las once de la noche llegaba a la estación de autobuses de Alicante. Y ahí estaba él, de pie, mirándome, sonriendo. Sin darme tiempo a coger la maleta ya me dió el primer beso, algo que llevabamos un mes esperando.
Esa noche no hay mucho que contar, yo estaba muy cansada, el madrugón y el viaje habían hecho mella en mi. Una cervecita irlandesa rápida y a dormir. Teníamos cinco días por delante para disfrutar y hacer muchas cosas y era necesario descansar. Casi ni las buenas noches pude darle porque me sumí en un profundo sueño.
Pero suele pasar que cuando te acostumbras a madrugar, aunque no tengas que hacerlo, te despierta siempre pronto y yo a las 8 de la mañana ya estaba en pie. Preferí no hacer ruido, no despertarlo, estaba tan mono dormidito que ni siquiera un beso quise darle para sacarle de sus sueños. Salí a la terraza y contemplé el mar. La vista era impresionante, daría lo que fuera ahora mismo por poder mirar por la ventana y en lugar de encontrarme con el cemento y ladrillo de los bloques de ciudad, deleitarme con ese amanecer, sin poder distinguir bien donde se acaba el mar y donde empieza el cielo.
Por la mañana a comprar al Mercadona , algo como el Sabeco para los zaragozanos, que cada dos pasos hay uno :D. Luego piscinita, donde casi nos denuncian por escándalo público un yayete que no debía de tener nada mejor que hacer o que hablando pronto y mal follaba poco o nada (mejor me ahorro comentarios de cómo fue porque es de risa, se lo contaba a mis compañeras de curro en una piscina y vamos, no se lo podían creer). Tarde de relax viendo la tele y preparándonos para la salida noctura. Salida que comenzó con una suculenta cena en un turco. La primera vez que iba a un sitio de esos y la verdad es que cené muy bien, el camarero muy cachondo por cierto.
Posteriormente, y tras un café en un sitio más o menos pijín, nos dimos un paseo por el barrio pasando por el Teatro y demás para acabar en una cervecería alemana donde dimos cuenta de un par de cañas cada uno que estaban bastante buenas.
Ahora ya tocaba la marcha. La verdad que comparada con la de Zaragoza es algo diferente, sobre todo el ponerse en la puerta de los bares en señal de reclamo para entrar en dicho bar, pero no estuvo nada mal. Luego bajamos al puerto y más de lo mismo, muy buen ambiente, eso si, no me acuerdo del nombre del bar en el que estuvimos, pero eso si, vimos a dos lesbianas haciendo un porno show delante de nuestras narices ( y no Alex, no vale decir que eran guiris e iban borrachas porque una le estaba comiendo las tetas a la otra :P). Acabamos algo reventados y a eso de las 6 nos marchamos ya para casa.
Pero como servidora seguía con el horario cambiado, de nuevo me levanté pronto y ese día si que no tuve piedad con él. Le hice levantarse y me lo llevé al mercadona de nuevo :D. Al menos al llegar a casa pudo dormir otro poquito, para después comer y bajarnos a la piscina, esta vez con menos gente y sin el abuelo toca cojones. Ese mismo día probé por primera vez la horchata. No estuvo mal aunque algo dulce para mi gusto.
Nos bajamos de nuevo a Alicante a cenar. Era una fecha muy especial. Hacíamos nuestro primer mes juntos y teníamos que celebrarlo. Fuimos a Il Coliseo, al lado de la Rambla, y la verdad es que cenamos muy muy bien. Posteriormente al coche a cambiarme de ropa (es lo que tiene ser mujer y querer ir mona a las cenas con faldita y tal xD) para volver al alemán a tomarnos una caña y ya ir al barrio a un bar cuyo nombre no me acuerdo, pero vamos, que haré memoria :D.
A eso de las tres al puerto y otra vez buena música en un garito, la verdad que estuvo de lujo. Pero semos algo mayores, unos más que otros, y prontito a la cama, a eso de las 5.
El día siguiente si que dormirmos más, aunque yo volví a levantarme primero y me deleité con un Manresa- Girona de la liga catalana, después de mi intento fallido de conectar la nintendo 64. Había que comer, que por la tarde habíamos quedado con toda la panda alicantina. La verdad que he de decirlo, mi niño cocina que da gusto. Me trató como una reina todos los días que estuve allí, no me dejó hacer nada, pero no hacía falta, él lo hacía bien.
Pues eso, por la tarde fuimos a casa de toperro con Shin y Airun. La verdad es que ya tenía ganas de conocerlos. Jugamos a la pocha y al trivial, donde la sociedad formada por la alicantina y por mi, dió una paliza al trio de machitos :D. Aquí quedan instantáneas de este encuentro.

Cenamos unas pizzas y también sufrimos un acoso de una persona de la tercera edad, en este caso la simpática vecina de toperro xD. A alguno igual le pitaban los oidos de lo que hablábamos de él, pero vamos, que no nos lo tenga en cuenta, igual era el frio y no nosotros :D.
A casita nuevamente, esta vez algo pronto y ya con algo de melancolía porque nos quedaban pocos días y no había visto casi nada de Alicante!!!!!!. Con lo cual el lunes hicimos visita turísistica por el castillo y por el Centro de Tecnificación, donde por cierto, aún no está la estatua de Roe :D. Además tenía que buscar un regalo para mi madre, que se pone muy pesada cuando no le llevo nada. La última noche juntos nos quedamos sopa en el sofá viendo carros de fuego, pero es que en todos esos días casi no habíamos podido dormir.
El martes fue el peor día, no me podía creer que ya me tuviera que marchar. Me lo pasé muy bien. Alicante me encantó y sobre todo los alicantinos, que son gente de puta madre, pero sobre todo uno :amor: :amor:. Espero poder volver pronto, ya tengo ganas, si de mi dependiera me pillaba ahora mismo el bus y me plantaba allí.
Bueno esto se me ha hecho muy largo, pero me apetecía contar todo lo que viví en esa bonita ciudad
El viaje se hizo más o menos ameno, nos pusieron Titanic, me dormí, llamadas al móvil de mi madre, conversación con una mujer zaragozana afincada en Valencia, más llamadas al móvil (vale, no todas de mi madre :P), y a partir de Valencia, el descanso. El autobús desierto, cuatro gatos contemplando el paisaje, viendo como el Turia nos despedía.
Sobre las once de la noche llegaba a la estación de autobuses de Alicante. Y ahí estaba él, de pie, mirándome, sonriendo. Sin darme tiempo a coger la maleta ya me dió el primer beso, algo que llevabamos un mes esperando.
Esa noche no hay mucho que contar, yo estaba muy cansada, el madrugón y el viaje habían hecho mella en mi. Una cervecita irlandesa rápida y a dormir. Teníamos cinco días por delante para disfrutar y hacer muchas cosas y era necesario descansar. Casi ni las buenas noches pude darle porque me sumí en un profundo sueño.
Pero suele pasar que cuando te acostumbras a madrugar, aunque no tengas que hacerlo, te despierta siempre pronto y yo a las 8 de la mañana ya estaba en pie. Preferí no hacer ruido, no despertarlo, estaba tan mono dormidito que ni siquiera un beso quise darle para sacarle de sus sueños. Salí a la terraza y contemplé el mar. La vista era impresionante, daría lo que fuera ahora mismo por poder mirar por la ventana y en lugar de encontrarme con el cemento y ladrillo de los bloques de ciudad, deleitarme con ese amanecer, sin poder distinguir bien donde se acaba el mar y donde empieza el cielo.
Por la mañana a comprar al Mercadona , algo como el Sabeco para los zaragozanos, que cada dos pasos hay uno :D. Luego piscinita, donde casi nos denuncian por escándalo público un yayete que no debía de tener nada mejor que hacer o que hablando pronto y mal follaba poco o nada (mejor me ahorro comentarios de cómo fue porque es de risa, se lo contaba a mis compañeras de curro en una piscina y vamos, no se lo podían creer). Tarde de relax viendo la tele y preparándonos para la salida noctura. Salida que comenzó con una suculenta cena en un turco. La primera vez que iba a un sitio de esos y la verdad es que cené muy bien, el camarero muy cachondo por cierto.
Posteriormente, y tras un café en un sitio más o menos pijín, nos dimos un paseo por el barrio pasando por el Teatro y demás para acabar en una cervecería alemana donde dimos cuenta de un par de cañas cada uno que estaban bastante buenas.
Ahora ya tocaba la marcha. La verdad que comparada con la de Zaragoza es algo diferente, sobre todo el ponerse en la puerta de los bares en señal de reclamo para entrar en dicho bar, pero no estuvo nada mal. Luego bajamos al puerto y más de lo mismo, muy buen ambiente, eso si, no me acuerdo del nombre del bar en el que estuvimos, pero eso si, vimos a dos lesbianas haciendo un porno show delante de nuestras narices ( y no Alex, no vale decir que eran guiris e iban borrachas porque una le estaba comiendo las tetas a la otra :P). Acabamos algo reventados y a eso de las 6 nos marchamos ya para casa.
Pero como servidora seguía con el horario cambiado, de nuevo me levanté pronto y ese día si que no tuve piedad con él. Le hice levantarse y me lo llevé al mercadona de nuevo :D. Al menos al llegar a casa pudo dormir otro poquito, para después comer y bajarnos a la piscina, esta vez con menos gente y sin el abuelo toca cojones. Ese mismo día probé por primera vez la horchata. No estuvo mal aunque algo dulce para mi gusto.
Nos bajamos de nuevo a Alicante a cenar. Era una fecha muy especial. Hacíamos nuestro primer mes juntos y teníamos que celebrarlo. Fuimos a Il Coliseo, al lado de la Rambla, y la verdad es que cenamos muy muy bien. Posteriormente al coche a cambiarme de ropa (es lo que tiene ser mujer y querer ir mona a las cenas con faldita y tal xD) para volver al alemán a tomarnos una caña y ya ir al barrio a un bar cuyo nombre no me acuerdo, pero vamos, que haré memoria :D.
A eso de las tres al puerto y otra vez buena música en un garito, la verdad que estuvo de lujo. Pero semos algo mayores, unos más que otros, y prontito a la cama, a eso de las 5.
El día siguiente si que dormirmos más, aunque yo volví a levantarme primero y me deleité con un Manresa- Girona de la liga catalana, después de mi intento fallido de conectar la nintendo 64. Había que comer, que por la tarde habíamos quedado con toda la panda alicantina. La verdad que he de decirlo, mi niño cocina que da gusto. Me trató como una reina todos los días que estuve allí, no me dejó hacer nada, pero no hacía falta, él lo hacía bien.
Pues eso, por la tarde fuimos a casa de toperro con Shin y Airun. La verdad es que ya tenía ganas de conocerlos. Jugamos a la pocha y al trivial, donde la sociedad formada por la alicantina y por mi, dió una paliza al trio de machitos :D. Aquí quedan instantáneas de este encuentro.
Cenamos unas pizzas y también sufrimos un acoso de una persona de la tercera edad, en este caso la simpática vecina de toperro xD. A alguno igual le pitaban los oidos de lo que hablábamos de él, pero vamos, que no nos lo tenga en cuenta, igual era el frio y no nosotros :D.
A casita nuevamente, esta vez algo pronto y ya con algo de melancolía porque nos quedaban pocos días y no había visto casi nada de Alicante!!!!!!. Con lo cual el lunes hicimos visita turísistica por el castillo y por el Centro de Tecnificación, donde por cierto, aún no está la estatua de Roe :D. Además tenía que buscar un regalo para mi madre, que se pone muy pesada cuando no le llevo nada. La última noche juntos nos quedamos sopa en el sofá viendo carros de fuego, pero es que en todos esos días casi no habíamos podido dormir.
El martes fue el peor día, no me podía creer que ya me tuviera que marchar. Me lo pasé muy bien. Alicante me encantó y sobre todo los alicantinos, que son gente de puta madre, pero sobre todo uno :amor: :amor:. Espero poder volver pronto, ya tengo ganas, si de mi dependiera me pillaba ahora mismo el bus y me plantaba allí.
Bueno esto se me ha hecho muy largo, pero me apetecía contar todo lo que viví en esa bonita ciudad
Siente
Desde el interior de una tormenta luchan por salir rayos, truenos, relámpagos, que pugnan por romper la paz, la armonía, la belleza de la naturaleza. ¿Los oyes?¿Los sientes?.... te atrapan en su ruido, en su confusión, en su caos.. pero el caos es el principio de todo ¿qué hay más caótico que lo natural, a su vez tan perfecto e inamovible?
Yo los oigo y los veo, penetran por mi boca, por mi nariz, mis oídos, mis ojos, la confusión llega hasta mi piel, me envuelve, me empapa, me congela. Entonces corro, huyo, cierro los ojos y sigo, sigo, sigo...
Suena el río... y se lleva mis penas, ruge el viento y disipa mis dudas, el aire entre las hojas se acuna con dulzura en el interior de la foresta y el canto de los pájaros me envuelve y me relaja.
Se desata el poder de lo presente. La naturaleza me habla a través de mil interlocutores. Su experiencia a lo largo de una eternidad me sosiega y me golpea como el mar, permanencia en el movimiento, como una piedra, permanencia en el reposo.
Los olores, los sabores, actúan en mí como un narcótico. Me aislan de todo lo demás, me sustraen de lo cotidiano. La naturaleza me ha atrapado. Es cierto que me ha secuestrado y me lleva sin demora hacia un valle olvidado, hacia una playa desconocida, hacia el fondo del mar azulado.
Y allí me escudo, me camuflo. Para apreciar su perfección es necesario comulgar con la naturaleza, convertirse en oja, disiparse en la niebla, correr, saltar, botar con el agua entre las rocas, volar y ver el mundo desde las alturas en toda su grandeza, querer tocar el sol, confundirse con la tierra, observar al pequeño que se arrastra y admirar a aquel que desde las alturas sueña con poder ser feliz, deshacerte entre la nieve y deslizarte suavemente entre la hierba recién nacida, suave, tierna, verde...
Y tu, estruendo, ¿por qué me aturdes? ruido, penas, dolor ¿por qué me encuentran siepmre?¿por qiué me obligan a abandonar a mi madre? ¿por qué el hombre me destroza? ¿por qué me habeis hallado?
Siento irme, pero volveré, tan solo voy a luchar por tí. Eres inmenso, mi bello mundo, eres mi padre y así lo creo, no te olvido, estás junto a mi, yo te siento
Yo los oigo y los veo, penetran por mi boca, por mi nariz, mis oídos, mis ojos, la confusión llega hasta mi piel, me envuelve, me empapa, me congela. Entonces corro, huyo, cierro los ojos y sigo, sigo, sigo...
Suena el río... y se lleva mis penas, ruge el viento y disipa mis dudas, el aire entre las hojas se acuna con dulzura en el interior de la foresta y el canto de los pájaros me envuelve y me relaja.
Se desata el poder de lo presente. La naturaleza me habla a través de mil interlocutores. Su experiencia a lo largo de una eternidad me sosiega y me golpea como el mar, permanencia en el movimiento, como una piedra, permanencia en el reposo.
Los olores, los sabores, actúan en mí como un narcótico. Me aislan de todo lo demás, me sustraen de lo cotidiano. La naturaleza me ha atrapado. Es cierto que me ha secuestrado y me lleva sin demora hacia un valle olvidado, hacia una playa desconocida, hacia el fondo del mar azulado.
Y allí me escudo, me camuflo. Para apreciar su perfección es necesario comulgar con la naturaleza, convertirse en oja, disiparse en la niebla, correr, saltar, botar con el agua entre las rocas, volar y ver el mundo desde las alturas en toda su grandeza, querer tocar el sol, confundirse con la tierra, observar al pequeño que se arrastra y admirar a aquel que desde las alturas sueña con poder ser feliz, deshacerte entre la nieve y deslizarte suavemente entre la hierba recién nacida, suave, tierna, verde...
Y tu, estruendo, ¿por qué me aturdes? ruido, penas, dolor ¿por qué me encuentran siepmre?¿por qiué me obligan a abandonar a mi madre? ¿por qué el hombre me destroza? ¿por qué me habeis hallado?
Siento irme, pero volveré, tan solo voy a luchar por tí. Eres inmenso, mi bello mundo, eres mi padre y así lo creo, no te olvido, estás junto a mi, yo te siento
La Búsqueda
Bebí el licor de la riqueza y de la grandeza, probé los más exquisitos manjares terrenales y me sentía poderosa y un ser extraordinario. Pero... todo esto no terminada de llenarme y no apagaba mi sed.
Llegó un momento en el que aquel licor y todos los exquisitos manjares me supieron amargos y puramente sórdidos. Descubría desesperada que mi vida era materialista y que deseaba un algo que estaba más alla de la que yo realizaba, un algo al que no podría absorber porqeu sería él el que me tomaría con una fuerza superior a la mayor de las fuerzas terrenales.
Abandoné mi casa y hambrienta salí en busca de aquel apreciado bocado; fui por muchos caminos, algunos de ellos oscuros y equivocados, otros falsamente creados, y.... terminé por perderme. En mi pérdida encontré más viajeros en mi misma situación: unos, abatidos por la dureza de la búsqueda, y otros pensaban en hacerlo.
Ya no sabía qué camino tomar, en definitiva, qué debería de haber hecho desde un principio, cuando todos mis amigos me creían una loca por abandonar todo lo que tenía (que era la meta que ellos deseaban alcanzar). Fue entonces cuando alguien me tomó por el brazo y me dijo que él también tuvo dudas pero que había encontrado el camino.
Mi cara se iluminó y entonces le pedí que me lo mostrara. Al llegar a un sendero dorado y muy largo me comentó algo que parecía una incógnita: yo misma debía de hacer el camino.
Entonces brilló algo con una fuerza resplandeciente allá a lo lejos y yo tan sólo tuve ganas de unirme a ese resplandor. Sin más dudar y despidiéndome de aquel hombre me puse en marcha, guiado siempre por aquella luz, y... al volver la vista atrás vi que yo mismo había creado mi propio camino dentro de aquel sendero. Ya estaba segura de mi mismo y mi sed comenzaba a ceder, me veía al fin trasformada en persona humana abrazada a ese tesoro que es el sentido de la vida
Llegó un momento en el que aquel licor y todos los exquisitos manjares me supieron amargos y puramente sórdidos. Descubría desesperada que mi vida era materialista y que deseaba un algo que estaba más alla de la que yo realizaba, un algo al que no podría absorber porqeu sería él el que me tomaría con una fuerza superior a la mayor de las fuerzas terrenales.
Abandoné mi casa y hambrienta salí en busca de aquel apreciado bocado; fui por muchos caminos, algunos de ellos oscuros y equivocados, otros falsamente creados, y.... terminé por perderme. En mi pérdida encontré más viajeros en mi misma situación: unos, abatidos por la dureza de la búsqueda, y otros pensaban en hacerlo.
Ya no sabía qué camino tomar, en definitiva, qué debería de haber hecho desde un principio, cuando todos mis amigos me creían una loca por abandonar todo lo que tenía (que era la meta que ellos deseaban alcanzar). Fue entonces cuando alguien me tomó por el brazo y me dijo que él también tuvo dudas pero que había encontrado el camino.
Mi cara se iluminó y entonces le pedí que me lo mostrara. Al llegar a un sendero dorado y muy largo me comentó algo que parecía una incógnita: yo misma debía de hacer el camino.
Entonces brilló algo con una fuerza resplandeciente allá a lo lejos y yo tan sólo tuve ganas de unirme a ese resplandor. Sin más dudar y despidiéndome de aquel hombre me puse en marcha, guiado siempre por aquella luz, y... al volver la vista atrás vi que yo mismo había creado mi propio camino dentro de aquel sendero. Ya estaba segura de mi mismo y mi sed comenzaba a ceder, me veía al fin trasformada en persona humana abrazada a ese tesoro que es el sentido de la vida





