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Diario de Marguerite
mi táctica es quedarme en tu recuerdo, no sé cómo ni sé con qué pretexto
Acerca de
Ni soy fuerte ni soy frágil pero empeñan tiempo y energía en colocarme medallas, muertos, motes y lugares en donde aniden mis bondades y mis males. email: marguerite.gaultier@hotmail.com lector
Sindicación
 
ACLARACIÓN



Queridos todos,

Ante la apariencia agónica de mis últimos poemas os diré que tranquilos, aún no corro peligro de darme al alcohol en vena y las drogas duras.

Es cierto que no estoy en uno de mis mejores momentos y mis queridos ovarios (esto no es metafóra) me tienen a mal traer y que las puñeteras hormonas me están engordando como si fuera al matadero en navidad. Çe la vie.

La poesía es la forma que yo tengo de exorcizar mis demonios y expresar mis inquietudes o mis alegrías. Aunque mi último poema es difícil de entender es bastante menos pesimista de lo que parece.

Mañana me voy a Cadiz , a ver si el finito o lo que sea que se toma allí con pescaíto frito , me alicata de alegría la sesera o al menos como dice mi querido amigo Balta en su comment (que leí tal y como si me lo estuviera diciendo acompañado de su capón correspondiente):

a ver si me sosiego.
 
HABLEMOS DE...
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EL CIELO


Hoy he leído un artículo en el periódico que decía que un tal Luis Paniagua va a dar un concierto mañana en Madrid junto a los Lamas del Monasterio GASHAR SONGCHU KHANGTSEN (al que lo diga de un tirón le doy un premio) en su gira para la Paz Interior. El concierto se llama el Cielo en el Tibet y al tal Luis le preguntaron que qué era el cielo para él , a lo que respondió:

El cielo está aquí en la tierra cuando perdemos todos los miedos.

Y yo que últimamente tengo el miedo agarrotado en el alma, automáticamente pensé que si algún día llego al cielo lo haré por el método tradicional , es decir, después de muerta.

¿Habéis sentido alguna vez el mismo pánico a que las cosas salgan bien o salgan mal?







 
...



 
Marguerite resurrecta


Ya me estoy dando cuenta: la vida tiene cierta tendencia a putearme. Cuando yo decido hacer algo y me pongo manos a la obra, es cuando ella se empeña en llevarme la contraria, sacar un par de ases de su manga (a saber cómo son las mangas de la vida imagino que manga ancha pa´unos y ajustá para la mayoría) y reventarme las decisiones.

El caso es que estaba a punto de dejar este blog por tiempo indefinido. Ya tenía preparadito el post de despedida y todo, y deciros que os quiero mucho y que os seguiré leyendo y tal y tal , todo muy mono y muy sentimental como a mí me gusta. Y es que estoy empezando a estar un poco hasta las orejas (las de oir) de Marguerite, cada vez me aburro más conmigo misma y me parezco más coñazo y más recurrente, así que después de irme con la poesía a otra parte, estaba decidida a irme a otras partes con otros proyectos distintos y a mandar a Marguerite al inframundo.

He de decir que no es la primera vez que lo he pensado. A veces me dan prontos de cansarme de mí misma y como yo no me puedo borrar del mapa lo paga Marguerite, que a ella si la puedo borrar con camelias incluídas y todo. Pero no me había decidido, en parte porque hay algunos blogueros a los que les he cogido cariño, de los que espero sus comentarios tanto como sus posts y a los que echaría de menos.

De repente y en el lapsus de dos días me han llegado un comentario a mi blog y un email a mi correo que me han hecho no sólo replantearme mi decisión de decir au revoir sino que incluso me han llevado a re-editar los posts eliminados de mi historial. Imagino que soy facilona o que me encanta sentirme útil o simplemente que constatar que alguien pueda sentirse identificado de alguna forma con las cosas que digo es un soplo de aire de fresco para mi enmohecido ego. No lo sé.

Sólo sé que quiero daros las gracias por re-encontrarme con las ganas de seguir escribiendo en este espacio. Un beso.

 
CENICIENTO MODERNO

Aunque la tele es generalmente una engañufa yo me quiero creer la historia, y quiero creérmela porque me gusta y porque además de una extraña manera, yo sé por qué lo digo, me afecta .

La historia es la del tal Paul Potts, un galés vendedor de móviles de 36 años con aspecto de ser bastante retraído, que de repente llega a un concurso de talentos en donde le miran con bastante desprecio cuando dice que va a cantar ópera, para después dejar a todo el mundo con la boca abierta y la lágrima en el ojo tras cantar un apabullante "Nessum Dorma".

Yo he llorado como un magdalena viendo el video, primero porque estoy sola y no me corto, segundo porque me emocionan las historias pretty woman y tercero porque es oir el Nessum Dorma o el O mio Bambino Caro y ponérseme los pelos de punta.

Lo que me pregunto es si es posible, sin ejercitar la voz, cantar ópera así de bien.... tendré que consultar con algún experto.

Os dejo el vídeo y unos kleenex por si hay algún emotivo como muá.





ACTUALIZACIÓN: mierda, sólo investigar un poco y ya se me desbarata la historia cenicientil, creo que esto es la resulta de un tío poco agraciado el muchacho pero con una voz preciosa y una voluntad férrea combinado con un productor mega-listo.
En fín... cuentos infantiles cero...paul potts tío , enhorabuena!





 
MUÁ PREFIERE LOS MIMOS


Estaba leyendo el artículo de H y después de partirme de la risa, me he puesto a pensar en el viajecito y los encuentros del puente pasado, ratificando mi impresión de que no comprendo al ser humano en general y al hombre en particular.

Nunca he entendido esa actitud que se supone que hay que tener para que un hombre / mujer se muera por tus huesitos, y es esa pose de indiferencia que parece que es la que funciona. Honestamente, si alguien muestra indiferencia por mí, asumo directamente que no hay interés y me retiro de la refriega. Hoy sé que alguna contienda me he perdido, tal vez por ser demasiado simple y no retorcerme pensando "ay no me mira...eso es que le gusto...no hay duda" o "no me llama, ays, eso es para hacerse el duro pero yo sé que me ama". Yo simplemente pienso que si no me mira es porque no le gusto y si no me llama es porque no le apetece. Es más, si yo miro o llamo y pasan de mí, pues a otra cosa mariposa ¡qué le vamos a hacer!

Lo curioso es que durante este finde pasado he podido comprobar la teoría esa de la indiferencia y digo más, la de la bordería, para que un hombre se quede ¿encantado?. Yo no suelo ser borde pero hay una actitud del ser humano que me "salta la piedra" y hace que me tire a las yugulares y esa es la prepotencia. Así que cuando determinado X se puso prepotente durante el fiestorro no pude evitar soltar alguna perlita para a continuación con una sonrisa manifestarme como "ya sabes , es que soy la repugnante de la familia". Pues debe ser que a X le va la marcha porque se despidió de mí con una sonrisa y un largo abrazo deseándome que siguiera tan "adorablemente repugnante". Mi no comprende.

Yo, cuando alguien me gusta algunas veces me bloqueo y soy más torpe que un burro en una cacharrería, otras me da por aparentar muy "vamp" y algunas otras sólo me falta sacar un letrero de neones de puticlub de carretera que diga: "que síii que me gustas lánzate yaaa por dios" porque una todavía es un pelín antigüa y lo del primer paso me viene grande.

En fín, que lo de la indiferencia y la bordería para conquistarme no va conmigo. Que no, que no me van los canallas. Que me caen mal. Que me parecen críos presumiendo de sus juguetes.

Eso sí, confieso que me gusta (me encanta) la provocación en cualquier ámbito y que me como los trapos rojos como los mihuras, pero juro que nadie del mundo mundial - si me gusta - dejará de gustarme porque me mime, me adule o me mande flores....eso sí, si hace todas esas cosas corre el peligro de enamorarme y entonces que dios nos coja a todos confesaos.