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Diario de Marguerite
mi táctica es quedarme en tu recuerdo, no sé cómo ni sé con qué pretexto
Acerca de
Ni soy fuerte ni soy frágil pero empeñan tiempo y energía en colocarme medallas, muertos, motes y lugares en donde aniden mis bondades y mis males. email: marguerite.gaultier@hotmail.com lector
Sindicación
 
LA VIDA, LA MUERTE Y OTROS ESTADOS INTERMEDIOS


Creo que casi todos tenemos claro lo que es la vida además de ser "eso" que transcurre mientras uno se encuentra pensando en otra cosa. Estar vivo es - más o menos - sentir, pensar, hablar, follar (el que puede), relacionarse mejor o peor con los otros y sobre todo... respirar.

Lo de la muerte ya no lo tenemos tan claro. Sabemos a ciencia cierta que lo que ocurre es que dejamos de estar, al menos para el resto de la humanidad. También elaboramos extrañas conjeturas que pueden ir desde el más puro ateísmo y la creencia de que la muerte es simplemente el fín en sí misma, hasta creencias religiosas, o extrañas teorías del estilo Iker Jimenez .

De lo que nadie habla es de un estado extraño, intermedio entre la vida y la muerte, en el que el ser "aparentemente vivo" habla, camina, gesticula, e incluso sonríe y se comunica de forma afable y eficiente. Lo que le diferencia del estado vivo común es una letargia mental por la cual el individuo ve pasar la vida e incluso interactúa con ella como si estuviera en una película. Como si nada de lo que ocurre le afectara realmente, como si llevara un suave velo traslúcido en el rostro que le impidiera hacerse realmente partícipe de todo aquello que transcurre "fuera".

Yo estoy ahora mismo en ese estado.

Esta mañana me he visto apagar el despertador, levantarme, ducharme, vestirme, maquillarme.
Me he visto coger un taxi, caminar hasta un bar para obligarme a desayunar un café y una tostada sin sabor, olor ni color.
He saludado a un hombre con el traje más parecido al de Batman que he visto en mi vida y he hablado cordialmente con otro hombre a su lado que me traía vagos recuerdos de algo a lo que no acierto a poner nombre.
He cogido un boli y escrito mi nombre tres veces.

Y he vuelto aquí, a un lugar familiar, un teléfono , una pantalla y gente que me pregunta banalidades del estilo ¿cómo estás? mientras musito bien, bien y contesto 10 emails y hago 6 llamadas de teléfono. Y me pongo a escribir sin saber muy bien por qué, mientras me tomo un té.

Parece que todo transcurre como debe ser y sin embargo, por más que miro, no acierto a averiguar de qué demonios va todo esto a mi alrededor que parece ser una vida.


Se ruegan pistas.



 
EL TOMATE BLOGUERO



Dicen que las mujeres somos muy maricotillas y en cambio yo diría que lo son los hombres, pero claro “coge fama y échate a dormir” y así las niñas tenemos el sambenito colgado ya para los restos.

Cierto es que yo siempre he pecado de demasiado discreta, pero resulta que invariablemente la gente termina sabiendo cosas de mí misma que yo nunca cuento.

Póngase el caso de hoy sin ir más lejos.

Estaba yo de viernes, tan feliz con mis tristecitas varias – que todo el mundo sabe que soy una persona triste y amargada – cuando llega un hombre a destrozar de una tacada toda mi imagen de poeta melancólica, con lo que a mí me cuesta cultivarla. Que si poemas retorcidos, que si voz grave y profunda, que si alma atormentada, que si divorcios, que si manipulaciones.... Pues nada, va el señorito Hache y escribe un post sobre mí diciendo .. ¡que soy divertida!. Habrase visto qué desfachatez.

De repente me he encontrado con que las visitas a mi blog han crecido como la espuma. Este blog que es reino de pelusas y de otros bichos habitantes de los pálidos desiertos – no lo digo por Baltasar - de repente ha sufrido una avalancha de curiosos ávidos de observar quien es esa extraña rubia con la que Hache ha tenido una cita a ciegas. Y claro, se han dado de bruces con un post en que moí dice a pecho descubierto – metafóricamente hablando – que tiene ganas de llorar.

Visto mi aburrido blog, ya imagino a toda la blogosfera rumiando si esto es algún tipo de pacto, o si le he hecho al duro Hache algún tipo de magia vodoo para que me promocione, dado el hecho de que él tiene infinitamente más visitas que yo. Ahora que lo pienso no es mala idea y hasta tengo que agradecerle a Hachito que me haya lanzado al estrellato blogueril por un momento, que según dicen, todos necesitamos nuestro minuto de gloria y liarme con Marc Ostarcevic para salir en El Tomate francamente me da grima sólo pensarlo.

Pero lo que más me ha gustado del post en cuestión es que dos de MIS niñas blogueras hayan salido en mi defensa en cuanto algo ha sonado extraño. Esto ratifica mi sensación de haber creado en este año y medio que llevo blogueando una pequeña familia bloguera. Y es que a todos y cada uno de esos enlaces que tengo en la parte izquierda de mi pantalla les tengo mucho cariño e incluso una cierta dosis de admiración. Que sepáis que estoy más que dispuesta a tener citas a ciegas, de puntillas, citas dobles, simples e incluso tríos con todos y cada uno de vosotros. Esto es una amenaza guapitos. Sobre todo que sepa una que yo me sé que ya he calculado cuanto tarda el platillo volante en ir de mi burbuja espacial a la suya. Asi que puedes ir comprando los licores.

Y como ante todo una es una dama, no pienso hablar de la música tremendífuba que tenía el Don en el coche, ni de su jersey con botones , ni del verdadero motivo por el que me agarré de su brazo hasta llegar al coche, ni de nada de nada. Si queréis noticias escabrosas os véis supervivientes y a Karmele Marchante embutida en neoprenos. Sorry Raquelita.

Y por cierto...joío Hache...cuando vayas a hablar de mí avisa y ya voy yo y al menos me maquillo. Menos mal que has colocado de música del post una de mis B.S.O favoritas. Así que........ te lo perdono todo.


Soy demasiado.......... blanda con los hombres.



 
THE END


Ya está.

Acaba de llamarme la abogada de mi Ex y el próximo lunes me presento en el juzgado para firmar el divorcio.

Me siento estúpida.

Tres años me han bastado para recomponerme lo suficiente y dejar de estar enamorada de mi ex-marido. Hace ya mucho que le considero mi ex-marido.

Y a pesar de todo lo que ya no siento, y a pesar de que racionalizar se me da divinamente, y a pesar de que siento que cerrar etapas es bueno y sano, no puedo evitarlo.

Tengo una increíbles ganas de echarme a llorar.




 
DESEOS OCULTOS

Ayer, antes de dormir, se me ocurrió una idea para hacer un relato o quizá si mi pereza y mi escasa fé en mis habilidades como escritora no lo impiden, una novelita corta.

Me encantaría que los que pasáis por aquí me ayudárais con el desarrollo de esta idea. Como bien señala el título esto va de deseos ocultos. De esos que nunca confesamos por más que seguramente no sean tan inconfesables como creemos. De esos que muchas veces no queremos confesarnos ni a nosotros mismos. De esos que ni siquiera sabemos si realmente nos harán felices pero no podemos evitar desear.

Así que os pido a todos aquellos que queráis colaborar que me dejéis un anónimo con vuestro / vuestros deseos ocultos. Por favor que todos los comentarios sean anónimos. Admito perfectamente deseos ocultos de orientación sexual pero me encantaría, siempre que fuera posible, que se acompañaran de otro que no lo fuera.

Este blog no rastrea Ip´s (tampoco sé cómo se hace) , ni direcciones, ni nada que os pueda hacer reconocibles. Creo que lo único que se puede "ver" es el lugar desde donde se entra (Madrid, Albacete, Murcia...). Así que sentiros libres que de eso es de lo que se trata.

Borraré el post al cabo de una semana aproximadamente.

Gracias a todos.

Besos


 
ROULETTE


Manipularme es asquerosamente fácil. Y sé por qué.

De la misma forma que odio salvajemente que intenten manipularme. De la misma forma en que una y otra vez devuelvo pelotas, me retuerzo, me agito. De la misma forma en que tenazmente me rebelo. De esa misma forma deseo que alguien sea capaz de trascender todas y cada una de mis barreras. Lo sé.

Cada vez que esto ocurre, mi admiración da un paso hacia adelante de la manita de un miedo atroz y adictivo.

Manipularme es asquerosamente fácil.

Toda esta fortaleza no es más que un enorme muro de piedras con un agujero en el centro tan evidente que curiosamente suele pasarse por alto, mientras se contemplan las almenas y las banderas ondeando, como en una truco de magia en donde el ilusionista consigue engañar a su público desviando la atención.

Y cuando alguien descubre el punto flaco, las teclas que pulsar una a una, consigue mi admiración. Quién sabe qué tanto más.

Manipularme es asquerosamente fácil.

Menos mal que no es frecuente. No mucha gente – casi nadie - tiene la inteligencia emocional necesaria para hacerlo, o la falta de escrúpulos necesaria para socavarme, o el descaro o ni tan siquiera la más mínima intención.

Pero es evidente que manipularme resulta ser asquerosamente fácil.

Si fuera una dama del Quinquecento recogería mis faldas y haría una reverencia.
Como no lo soy sólo me permitiré decir, acompañando el sonido de la bola que empieza a rodar sin saber aún si caerá sobre rojo o sobre negro:

Messieurs faites vos jeux


 
EL VELO PINTADO



Probablemente nos unieron nuestras soledades. Aquello común vivido en paralelo, en realidades tan distintas y tan similares. La forma en que ambos teníamos de racionalizar la tristeza para que no doliera. La necesidad de una mano extendida y de una caricia.

Como no podía ser de otra forma las palabras fueron la puerta, las horas deslizándose y esa tendencia mía, acaso necesidad, de empatizar con el dolor ajeno. Se me partía el corazón cuando lloraba. Entonces , aún, yo no me permitía llorar.

Recuerdo aquel fín de semana, haciendo el amor desesperados, rodeados de árboles y de nieve, bebiéndonos los minutos. Aquel cobertor azul y aquel silencio. Recuerdo cómo me sujetaba la mano mientras saltábamos las pequeñas calles sorteando el frío. Cómo cantábamos canciones mientras el coche nos llevaba por pequeñas carreteras, a la deriva.

Me pregunto por qué no es posible conservar lo hermoso.

Hablamos horas, como llevábamos mucho sin hacer. Y creí que lo habíamos conseguido, por un instante, abandonar las palabras huecas y conservar lo hermoso, lo que realmente importa. Yo te escuché a tí y tu a mí desnudar el alma como pocas veces hago. Te hablé de mi necesidad de buscarme, de sentirme mejor, te hablé del camino, de las huellas aún no borradas, del paso del tiempo y del mañana.

Cuando te emocionaste hablando de tus niñas y me conmoví, cuando me deslicé para abrazarte y decirte que todo iría bien, me dí cuenta de que todo seguía igual . Que la cínica que no quiere sobrevivir dentro de mí tenía razón. Y ya no voy a seguir pensando que existe algo que se puede salvar de esto.

No me gustaría convertirme en una descreída, pero a veces me cuesta mucho seguir al pié del cañón con mi credulidad.



Por qué no será posible cultivar lo hermoso, conservar lo hermoso.




Pd: El archivo de música es un precioso descubrimiento de Alexander Desplat perteneciente a la BSO de la película que da título a este post.
 
E=mc²
Realmente lo mío nunca fué la física.

De todas las asignaturas que he estudiado de peque, recuerdo que mis favoritas fueron la biología y la lógica. El hecho de que ambas me gustaran tiene más que ver con los profesores que las impartían que con las materias en sí. Los dos eran entusiastas, cercanos, se molestaban en hacerse entender, en captar tu interés, en saber cómo transmitirte lo que te querían transmitir. De hecho hoy por hoy me siguen interesando muy mucho los saberes de las personas entusiastas y puedo escuchar embobada una conversación sobre arte etrusco o sobre el funcionamiento de los láseres de luz pulsada en aplicaciones dermatológicas si mi interlocutor sabe como transmitirme su ilusión.

Hay dos materias que mi cerebro se niega absolutamente a procesar: la política y la física.

Mi aversión a la política parte de la idea de que es un arma destinada a manipular al personal con el objetivo básico de enriquecerse a su costa y de que los idealismos en este terreno están tan mal vistos y son económicamente tan poco rentables, que nadie realmente sobrevive en ese mundillo sí tiene la firme voluntad de hacer de este mundo un sitio mejor para vivir, que es lo único que a mí como individuo social y sobre todo como ser humano me interesa.

Lo de mi mala relación con la física parte de mi más tierna infancia, esos planos inclinados y esas fuerzas aplicándose sobre los puntos y sus tensiones me volvían loca (ahora que lo pienso, me siguen volviendo loca actualmente pero en este caso hablando de "otro" ámbito de la física y de "otro" tipo de locura).

Ocurre que mi nulo entendimiento con la física y sus teorías me ha ocasionado y ocasiona algunos problemillas en mi vida cotidiana. Nunca sabrá el querido Einstein lo mucho que ha influído en mí últimamente su dichosa teoría de la relatividad , o el no menos dichoso Hawking y sus agujeros negros que se empeñan en curvar mi espacio tiempo y hacer desaparecer libros, amigos y parejas indiscriminadamente para llevárselos a otra dimensión espacio temporal.

Mi absoluta ignorancia de la Física y sus leyes, me lleva a preguntarme si existe alguna teoría que explique por qué algunos de esos "elementos" que se escurren por el agujero negro como el agua por el lavabo cuando quitas el tapón, vuelven a aparecer como por arte de magia.

Y es que, de repente, me encuentro inmersa en un asunto que tuvo su conclusión 10 años atrás. Un ex... digamos ¿amante? al que el tiempo le ha hecho flaco favor dejándole estancado, pues cambia de relaciones pero parece que no de estilo, pretende que vuelva a ser su ¿amante? diez años después. Creerá tal vez que voy a caer rendida en sus brazos tan sólo porque me dice que después de todos estos años sigue soñando conmigo y que soy la reina de sus fantasías sexuales. Creerá que el tiempo no pasa y que la gente no cambia. Creerá que el tiempo es relativo y que el espacio puede relativizarse aún más. Claro que lo que él no sabe es que yo nunca he sido capaz de entender la dichosa teoría de la relatividad. Tampoco sabe que entonces yo fuí su ¿amante? porque me estaba enamorando de él.

Siguiendo con la física y la teoría cuántica, es decir contando más cosas, otro Ex más reciente y para el cual mi hombro y en general mi cuerpo entero fueron el soporte que le hicieron llevaderos los avatares de su divorcio, me invita a cenar esta noche aprovechando su impass navideño antes de regresar al extranjero. Yo tengo una cierta intuición acerca de cuales son sus verdaderos planes pero me la callo, que no quiero ni parecer cínica ni arrogante. Ya decidiré luego, según esté de humor, si me pongo o no el escote.

En cambio los nuevos amigos parecen estar fluyendo en esas otras realidades espacio temporales que no me incorporan y aquí es cuando empiezo a mezclar la física con la meta-física y me recuerdo insistentemente - a ver si esto sí me lo aprendo - que mis necesidades nada tienen que ver con las de terceros y que la vida tiene muchas formas de ser vista, observada y por demás vivida. De hecho yo misma estoy explorando facetas de esa vida que antes no contemplaba y preguntándome cuantas cosas me estoy perdiendo por permanecer quieta y prudente sin atreverme a dar algunos pasos.

Y es que se vive muy mal sin comprender las leyes de la física. Yo por el momento voy a empaparme y a intentar deducir algo de aquello que decía el amigo Arquímedes acerca de "todo cuerpo sumergido en un líquido"...

Entre tanto, querido Einstein, hace mucho que tengo ganas de decirte una cosita:



"El tiempo no es que sea relativo , es que es muy puñetero".




Actualización: (debo recordarme a mí misma leer mis post después de colgarlos.... si me viera mi profe de lengua cometer faltas de ortografía me quitaba todos los dieces de una sentá)