logotipo

img_google
DONDE EL CORAZÓN ME LLEVA
CARTAS INACABADAS...
Acerca de
Soy alguien que no sabe donde va, aunque intenta llegar a su destino cada día. Nunca sé que puerta abrir sin equivocarme, pero también eso es parte del misterio de la vida. Sigo pensando que soy especial, diferente, pero no por ello mejor ni peor que los demás. El tiempo me ha dado la razón y ha dejado a mi lado sólo los cariños que merecían la pena conservar. A veces vivir no es tan duro--.....EL CORAZÓN TIENE RAZONES QUE LA RAZON NO ENTIENDE--------------------- LA FELICIDAD______ Yo no sé lo que busco eternamente en la tierra, en el aire y en el cielo; yo no sé lo que busco, pero es algo que perdí no sé cuando y que no encuentro, aun cuando sueñe que invisible habita en todo cuanto toco y cuanto veo.-------------------- MI CITA PREFERIDA_______ Jamás aceptes algo inferior a tus sueños. En algún sitio y momento, algún día y de alguna manera...los encontrarás.
Sindicación
 
REINVENTAR LA VIDA CADA DÍA
Hace tiempo pertencia a un foro de escritores, fue una experiencia estupenda, sobre todo por el intercambio de vivencias. Invariablemente te encuentras gente de todo tipo y condición, además por supuesto de toda edad, eso no varía a la hora de tener dudas y confusión, va con la persona y no con los años.
Recuerdo una vez que leí dos mensajes casi seguidos en los que sendos adolescentes se sentían atormentados por su incierto futuro, por no entender nada y hasta pensaban en la idea de buscar un camino alternativo y sin vuelta..la muerte. Imagino que no conseguí aminorar sus angustias (la teoría es más fácil que la practica y dar consejos más cómodo que seguirlos), pero con mis palabras quise reconocer esa profunda impotencia que yo también sentí, y ayudar de algún modo, es precisamente con el despertar a la vida, en plena adolescencia, cuando las dudas nos aprisionan con más desespero y mayor requiebro para nosotros
Quería dedicárselo a Javi, un compañero nuestro de blog, el suyo es (Existe vida inteligente en esta tierra?)

_______________________________________________________
Os diré amigos míos que al igual que vosotros, durante mi adolescencia interminable, a la vista de lo insoportable que me resultó, tuve una sensación casi continua de que nadie me entendía, que yo era un ser especial, de una sensibilidad casi mortal, lo que me hacía creer que era diferente...(!Ya veis que locura!). En realidad no lo era, era más bien esa búsqueda que entonces empezó y afortunadamente (o desgraciadamente según se mire) todavía sigue. Intentaba constantemente hallar un reconocimiento por parte de mi gente, de mis amigos...Era en la diferencia entre lo que yo daba y lo que recibía, donde siempre encontraba una descompensación en la balanza e invariablemente se me antojaba siempre en mi contra. Como si lo que yo ofrecía generosamente siempre fuera mejor y más abundante que lo que recibía de los demás, todo ello me hacía plantearme que pintaba yo en un mundo que no era el mío...Y todavía me lo planteo a veces, no creáis, pero es debido precisamente a esas ideas negativas que asolanaban mi cabeza por aquel entonces. Lo que si he descubierto con el tiempo es que cada uno tenemos una personalidad individual e intransferible y no debemos intentar cambiarnos, ni parecernos a nadie, pero tampoco torturarnos con lo que ya somos, si no aprender a disfrutar de ello o al menos asumirlo.

Me ha parecido adivinar que sois muy jovenes, al menos vuestras palabras expresadas con tanto énfasis así lo demuestran, esa absoluta tragedia casi da miedo, no teneis ningún pudor en plasmar en palabras lo que a muchos de nosotros, seguramente, se nos ha cruzado por la mente en alguna ocasión, la dulce y cobarde liberación...La Muerte...No me gusta mucho jugar con ella, a pesar de que efectivamente he abrazado esa idea más de lo que quisiera recordar, quizá por eso te lo digo. Cuando crees que ha llegado el limite de tus fuerzas y la saturación del sufrimiento te puede( o tu crees que es así)...Cuando parece que nada más viene en tu auxilio, consideras al fin que esa es la única solución, pero yo siempre me digo algo...La muerte no es una opción, es sólo la confirmación de tu derrota...Cuando uno es joven es cuando hay que sacarle todo el jugo a la vida, no empeñarse en sufrir pensando en lo que el destino nos deparara o que las cosas no son como uno esperaba, porque segurísimo que lo que vendrá después es más duro aun y no lo digo en absoluto para desanimar, es que es así...Por eso hay que mirar a tu alrededor y ser capaz de descubrir todo lo que uno se esta perdiendo...El futuro llegará, claro esta, pero ya cruzaremos ese puente cuando lleguemos a él...¿No os parece?. Reconozco esa mascara de indiferencia, pensamos que nos sirve para protegernos por eso no nos atrevemos a quitárnosla, esa misma armadura la he llevado yo durante años, era más bien un muro que había construido entre los demás y yo misma. Hay que derribarlo poquito a poco, por mucho que nos cueste, hoy una piedra, mañana otra...En ocasiones si se les das opción a los demás para que te conozcan, es muy posible que les guste lo que vean...!Pero hay que darles esa oportunidad!... Puede que hasta nos sorprendamos...
En todo caso, me despido dejando una cita muy sugestiva y apropiada para el caso.

“LA MUERTE ESTA TAN SEGURA DE SU VICTORIA QUE NOS REGALA TODA UNA VIDA DE VENTAJA”


 
SIN MIEDO A NADA??...LO INTENTO...
Se perfectamente porque lo haces. Sí, mi querido amigo, no me hagas mucho caso. Ya sabes lo que ocurre, que soy una acérrima defensora de los sentimientos, y me pasó el día luchando con ellos...y contra ellos... y para variar, siempre me pueden. Por supuesto que no voy darme por vencida ¡Quien dijo miedo!!

Pero hay momentos que estas mejor y otros que el desanimo se apodera de ti. Suelo ser prudente a la hora de escribir, pero en ocasiones lo hago de un modo impulsivo dejándome llevar por una melancolía. En estos meses todo ha ido muy deprisa, pero lo más esencial es que mi vida ha dado un giro de 180º y eso, mi querido amigo, da un poco de miedo, lógico por otra parte. Tampoco pretendía que todo fuera un camino de rosas al tomar la decisión de marcharme, pero despertar a eso, a la realidad de una vida completamente nueva es lo que me hace sentir este vértigo, pero sobre todo pensar en que tienes que aprender a iniciar caminos sola y con una gran responsabilidad. Inexplicablemente los primeros meses no me di cuenta de que me había tirado al vacío desde un edificio de 20 pisos, los mismos años que había perdido en el camino. Una vez todo en su lugar es cuando asimilas los cambios y te entra el yuyu, aunque no me arrepiento. Considero que es comprensible y lo acepto...bueno, a medias, ya ves.

Que yo hable del amor y el desamor no es nada especial en mi, tu que me conoces bien, lo sabes. Lo que realmente pasa es que cuando tu estado de animo es uno, escribes de un modo y cuando no, de otro muy diferente. Que crea o quiera dejar de creer en el amor tampoco es nuevo, más bien es algo que viene de muy atrás y sinceramente la mayoría de los mortales son más prácticos que yo en estas cuestiones... y así me va...Supongo que les parece que me aconsejan ”sabiamente” cuando me dicen que soy una ingenua por seguir creyendo y que deje de idealizar todo lo que conlleva. Recuerdo ahora que en alguna otra ocasión he dicho que nosotros –los que gustamos de plasmar en un papel sentimientos e historias de todo tipo- estamos hechos de otro material y que posiblemente el hecho de escribir nos hace más sensibles, pero no lo sé. ¡En realidad hay tantas cosas que no sé!...



 
VOLVER A VIVIR... !QUE MIEDO!
Si, mi querido amigo, es cierto, en aquel momento fui capaz de escribir una carta de amor para la persona más maravillosa que mi alma y mi corazón podían llegar a imaginar. Escribir sobre alguien que puede llegar a darte sin limites esa ansiada tranquilidad, junto a las fuerzas necesarias para seguir viviendo y todos los parabienes que lleva implícito el tan buscado y tan mal ponderado -a veces-...AMOR...

Entonces me hizo ilusión volcarme en ella, me encontraba por dentro y por fuera radiante. Pero la vida sigue y la euforia de los primeros meses se va disipando y poco a poco vas poniendo las cosas en su sitio. Quizá por eso hoy en cambio sería justo escribir una carta al desamor, a la cara opuesta de la moneda, al dolor, al desencanto, al olvido, al adiós... ¡Aunque maldita la gracia que me hace!.
Es mal presagio pensar en eso precisamente ahora que todo parecía encauzado en mi vida, en su lugar idóneo y correspondiente. No quiero pensar que mi pequeño universo de cristal que parecía tan perfecto y tan consolidado ha comenzado a resquebrajarse sin remedio y que por sus casi invisibles fisuras me voy disolviendo, convirtiéndome de nuevo en alguien débil y temeroso...¡No! ¡Espero encarecidamente que no!...Es más, quiero convencerme de que es simplemente una etapa, una nueva etapa de transito que tal vez debo pasar sin remedio, y es que no es tan fácil olvidar de un plumazo estos años...ni otras muchas cosas...

Reconozco que siempre me dio miedo la vida, asomar mi nariz más allá de mis cuatro paredes era un riesgo que no debía -ni quería- correr. Pero de verdad pienso que deje atrás esa cobardía, aunque puede que no suceda lo mismo con algunos de los lastres que toda mi actitud de antaño llevaba consigo ya que compruebo que continúan coleando a pesar del esfuerzo. El principal, el MIEDO con mayúsculas y en toda la extensión de la palabra.

Sí, seguramente por fin me cansé de llenar las noches de lágrimas junto a la persona equivocada, pero mi error fue pensar ingenuamente que nunca más volverían. Lo cierto es que siempre vuelven, porque la vida es eso, un continuo baile entre sonrisas y lagrimas, no sólo para mi, si no para todos nosotros.
Aunque de nuevo la madrugada y el alba se vuelven reacios y parecen no llegar nunca y cuesta volverse a acostumbrar a esa rutina que creía perdida. Lo cierto es que siempre tuve terror a esta soledad oscura de la noche, sin una mano que sujete la tuya, sin un abrazo que te arrope. Sentir de repente un frío helado en la frente y el cogote, como el roce de la escarcha en una mañana de invierno, con el mismo estremecimiento. Frío sobre frío y nada más. Pero también eso pasará...espero.

Supongo que toda esta palabrería es para acabar por admitirme a mi misma que algo por aquí adentro no va bien, que quizá nuevamente no soy la única que controla mi voluntad. Aun así no me arrepiento de nada, de nada...de ninguna de las decisiones que mi cabeza y mi corazón decidieron en su momento. Es sólo que asiento y confirmo mis temores del pasado, y la soledad –porque no reconocerlo- es uno de mis mayores retos, decirme a mi misma que no tengo miedo a la soledad es algo que todavía no puedo hacer sin mentirme para ello. Estoy convencida de que no he nacido para estar sola por eso -aun habiendo derribado tantos fantasmas y ganado otras tantas batallas- sigo teniendo miedo. Miedo al futuro, miedo a lo desconocido, miedo a no “vivir”...y sobre todo miedo a la soledad. Sentir que las manos se quedan vacías a la hora de recoger el cariño me sigue desconcertando. Es como una puñalada en mitad del pecho. Ya ves amigo mío, los que me conocen se empecinan en convencerme de que el amor no existe, pero yo -que soy muy testaruda- me resisto, aunque quien sabe, quizá acabe claudicando...

Bueno, esta visto que la carta al desamor se quedó en el camino, y visto lo visto, ya no me apetece ni siquiera enumerar una retahíla de reproches desarropados a un amor frustrado...Total...¿Para que?..