REEMPRENDO DE NUEVO ESTE CUADERNO TRAS UN LARGO TIEMPO. GRACIAS A LOS QUE ESTÁIS AHÍ

Vuelvo, por fin, a escribir tras un largo tiempo. La verdad, y para ser sincero, la razón de que me haya demorado bastante en escribir se debe a que hay veces en que sencillamente siento que no tengo nada importante que contar o que decir. Y para decir cosas que no me motivan o insustanciales prefiero el silencio. Luego, de nuevo, los temas van viniendo poco a poco y se van acumulando hasta que por fin surge la necesidad de ponerlos aquí otra vez, cuando se agolpan incontenibles en la mente.
Agradezco a Albion sus palabras (aunque creo que exageradas) que me animan a continuar en esta línea. Querida Ángeles, además de que acertaste plenamente en la explicación de la actitud de Aberlardo, espero que todavía andes por aquí. Gracias a las dos y a todos aquellos lectores (silenciosos y secretos) que me leen.
Algunas veces recibo (con alegría) algún correo electrónico de un lector que se ha dejado caer inopinadamente por mi cuaderno de bitácora para felicitarme y me anima a continuar con él. Veo que tengo muchos lectores silenciosos. Uno de estos lectores me decía que la lectura de mis “posts” le había causado cierta nostalgia y le había estimulado las neuronas. De la segunda observación me alegré, pues es uno de mis objetivos y veo que lo estoy logrando. La primera me pilló por sorpresa. He releído mis escritos y ciertamente hay veces que producen nostalgia. Ha sido una consecuencia inesperada de lo que pretendo con este cuaderno. Pero el hecho es que hablo de la vida y de los personajes sencillos (y a su manera grandes) que he tenido la suerte de conocer y que han sabido mostrarme aspectos que a poco que se observen van más allá de su cotidianeidad.
Comentario:
Celebro que sigas ahí, creí que se te había olvidado que tenías un blog... yo sigo tu trayectoria, me meto de vez en cuando a ver si cambia algo. Seguimos en ruta, pues.





