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BITÁCORA DE LA MADRUGADA
Espacio de reflexión y encuentro para espíritus inquietos que navegan por la vida
Acerca de
Navegante, seas quien seas, sé bienvenido o bienvenida Un cuaderno de bitácora es un Libro en que se apunta el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación. Pero aquí se trata de la navegación como metáfora de la vida y es también un espacio de escritura, reflexión y encuentro. Está destinado a los espíritus inquietos, que navegan por la vida, porque se habla del acontecer de la navegación, mi navegación, pero también la tuya: a los que tienen algo que decir, a los incomprendidos, a los entusiasmados, a los melancólicos, a los tristes, a los alegres y a los pacíficos, a los solitarios, a los apasionados, a los que aman aprender y descubrir, a los que les gusta leer y la ciencia y la cultura y la literatura, y la lingüística y la filosofía y la vida……. Soy de Valencia, España. Me gusta el cine, la literatura, el arte, la filosofía, la lectura intensa. Soy un navegante de la vida. Adoro el diálogo.
Sindicación
 
REEMPRENDO DE NUEVO ESTE CUADERNO TRAS UN LARGO TIEMPO. GRACIAS A LOS QUE ESTÁIS AHÍ


Vuelvo, por fin, a escribir tras un largo tiempo. La verdad, y para ser sincero, la razón de que me haya demorado bastante en escribir se debe a que hay veces en que sencillamente siento que no tengo nada importante que contar o que decir. Y para decir cosas que no me motivan o insustanciales prefiero el silencio. Luego, de nuevo, los temas van viniendo poco a poco y se van acumulando hasta que por fin surge la necesidad de ponerlos aquí otra vez, cuando se agolpan incontenibles en la mente.
Agradezco a Albion sus palabras (aunque creo que exageradas) que me animan a continuar en esta línea. Querida Ángeles, además de que acertaste plenamente en la explicación de la actitud de Aberlardo, espero que todavía andes por aquí. Gracias a las dos y a todos aquellos lectores (silenciosos y secretos) que me leen.

Algunas veces recibo (con alegría) algún correo electrónico de un lector que se ha dejado caer inopinadamente por mi cuaderno de bitácora para felicitarme y me anima a continuar con él. Veo que tengo muchos lectores silenciosos. Uno de estos lectores me decía que la lectura de mis “posts” le había causado cierta nostalgia y le había estimulado las neuronas. De la segunda observación me alegré, pues es uno de mis objetivos y veo que lo estoy logrando. La primera me pilló por sorpresa. He releído mis escritos y ciertamente hay veces que producen nostalgia. Ha sido una consecuencia inesperada de lo que pretendo con este cuaderno. Pero el hecho es que hablo de la vida y de los personajes sencillos (y a su manera grandes) que he tenido la suerte de conocer y que han sabido mostrarme aspectos que a poco que se observen van más allá de su cotidianeidad.
 
Comentario:
Celebro que sigas ahí, creí que se te había olvidado que tenías un blog... yo sigo tu trayectoria, me meto de vez en cuando a ver si cambia algo. Seguimos en ruta, pues.
No