Humor negro...
Después de todas mis vueltas y dudas y quebraderos de cabezas entre médicos y tipos de operaciones, la cuestión es que todavía no podré operarme.
Surgió algo más urgente y más grave que eso.
Resulta que el nódulo de la tiroides esta jodiendo más de lo normal y los estudios que me hice al respecto salieron alterados y muy alterados... ayer cuando fui a ver a mi doctora, me mando de urgencia con un endocrinólogo para que continúe con el diagnostico, porque hasta ahí puede llegar ella.
No me pueden operar mientras controlen todo eso porque según la doc la anestesia me descompensaría y no hay anestesista en su sano juicio que aceptaría operarme así.
La cuestión es que lo menor que puede ser es un hiper o hipo tiroidismo que se controla con medicamentos, en caso más extremos con cirugía, también puede ser otra extraña enfermedad y el peor de los casos un cáncer de tiroides que se controla como todos los canceres... con radioterapia o quimioterapia.
Todos me dicen que no me asuste todavía.
Ya conseguí una hora con un especialista, que al parecer son muy cotizados porque me costo muchísimo conseguir una cita, y de ahí veremos en que queda todo esto, pero de que hay que controlarlo, lo hay.
Al final al parecer, el 2010 será el año de la enfermedad para mi porque ya estoy vislumbrando que me pasaré de medico en medico, de medicamento en medicamento y de hospital en hospital....
Vaya mierda... con lo me gusta andar tomando remedios y visitando médicos...
Dios y su humor negro, definitivamente...
Creo que todavía no le tomo el peso a todo esto, lo cierto es que estoy media atontada y me enojo estúpidamente conmigo misma aunque no tenga la culpa... estúpidamente detesto que mi cuerpo falle y que tenga que pasar por esto.
Maldito viejazo...
Ahora, mi quebradero de cabeza viene de la idea de cómo diablos financiaré todo lo que implica andar enferma en mi país... ya que como he dicho en algunos de mi post anteriores, la salud acá es como la mierda... y si quieres que te atiendan bien, tienes que pagar consultas privadas y ni eso asegura que te hagan un buen diagnostico y tratamiento... después de todo, todos los médicos te dicen algo distinto y solo queda confiar en que le achunten...
Y justo ahora cuando más endeudada estoy por vivir sola... que contrariedad y que injusticia.
Ley Universal: cuando una parte de tu vida empieza a ir bien, la otra se va a la mierda...
Por ahora, tengo que prepararme para lo que pueda decirme mañana el especialista y ver que diablos haré con mi vida de ahora en adelante con mi nueva condición de persona pusilánime y enferma...y endeudada, muy endeudada.
El viernes voy a la fiesta de mi empresa, espero pasarla bien y olvidarme de todo por un rato.
Mi familia trata de apoyarme todo lo que les permito... jaja... es que soy muy disfuncional... y creo que para variar tendré que enfrentarme a todo esto como siempre... sola...
No saco nada con contárselo al papanatas, dudo que quiera y pueda apoyarme ni siquiera diciéndome un “todo estará bien” porque sé que al final dudaré de su sinceridad, aunque supongo que terminaré diciéndoselo igual...
Jaaa por fin desapareceré de su vida como tanto lo desea... supongo que no tendré tiempo para estar jodiéndome más la vida por su causa.
Quizás este sea el objetivo final de todo esto, vaya a saber uno... la letra con sangre entra... y en mi caso... la lección con dolor me enseñe...
Para variar tendré que aprender a palos.
Que diablos, por ahora además de la fiesta, lo único que espero es el estreno de “Luna Nueva”, segunda parte de la mamona historia de vampiros adolescentes que a modo de cuento de hadas, relata una vez más lo que no existe... el amor eterno...jajajaj.
Surgió algo más urgente y más grave que eso.
Resulta que el nódulo de la tiroides esta jodiendo más de lo normal y los estudios que me hice al respecto salieron alterados y muy alterados... ayer cuando fui a ver a mi doctora, me mando de urgencia con un endocrinólogo para que continúe con el diagnostico, porque hasta ahí puede llegar ella.
No me pueden operar mientras controlen todo eso porque según la doc la anestesia me descompensaría y no hay anestesista en su sano juicio que aceptaría operarme así.
La cuestión es que lo menor que puede ser es un hiper o hipo tiroidismo que se controla con medicamentos, en caso más extremos con cirugía, también puede ser otra extraña enfermedad y el peor de los casos un cáncer de tiroides que se controla como todos los canceres... con radioterapia o quimioterapia.
Todos me dicen que no me asuste todavía.
Ya conseguí una hora con un especialista, que al parecer son muy cotizados porque me costo muchísimo conseguir una cita, y de ahí veremos en que queda todo esto, pero de que hay que controlarlo, lo hay.
Al final al parecer, el 2010 será el año de la enfermedad para mi porque ya estoy vislumbrando que me pasaré de medico en medico, de medicamento en medicamento y de hospital en hospital....
Vaya mierda... con lo me gusta andar tomando remedios y visitando médicos...
Dios y su humor negro, definitivamente...
Creo que todavía no le tomo el peso a todo esto, lo cierto es que estoy media atontada y me enojo estúpidamente conmigo misma aunque no tenga la culpa... estúpidamente detesto que mi cuerpo falle y que tenga que pasar por esto.
Maldito viejazo...
Ahora, mi quebradero de cabeza viene de la idea de cómo diablos financiaré todo lo que implica andar enferma en mi país... ya que como he dicho en algunos de mi post anteriores, la salud acá es como la mierda... y si quieres que te atiendan bien, tienes que pagar consultas privadas y ni eso asegura que te hagan un buen diagnostico y tratamiento... después de todo, todos los médicos te dicen algo distinto y solo queda confiar en que le achunten...
Y justo ahora cuando más endeudada estoy por vivir sola... que contrariedad y que injusticia.
Ley Universal: cuando una parte de tu vida empieza a ir bien, la otra se va a la mierda...
Por ahora, tengo que prepararme para lo que pueda decirme mañana el especialista y ver que diablos haré con mi vida de ahora en adelante con mi nueva condición de persona pusilánime y enferma...y endeudada, muy endeudada.
El viernes voy a la fiesta de mi empresa, espero pasarla bien y olvidarme de todo por un rato.
Mi familia trata de apoyarme todo lo que les permito... jaja... es que soy muy disfuncional... y creo que para variar tendré que enfrentarme a todo esto como siempre... sola...
No saco nada con contárselo al papanatas, dudo que quiera y pueda apoyarme ni siquiera diciéndome un “todo estará bien” porque sé que al final dudaré de su sinceridad, aunque supongo que terminaré diciéndoselo igual...
Jaaa por fin desapareceré de su vida como tanto lo desea... supongo que no tendré tiempo para estar jodiéndome más la vida por su causa.
Quizás este sea el objetivo final de todo esto, vaya a saber uno... la letra con sangre entra... y en mi caso... la lección con dolor me enseñe...
Para variar tendré que aprender a palos.
Que diablos, por ahora además de la fiesta, lo único que espero es el estreno de “Luna Nueva”, segunda parte de la mamona historia de vampiros adolescentes que a modo de cuento de hadas, relata una vez más lo que no existe... el amor eterno...jajajaj.
Mucho ruido y pocas nueces...
Después de mis arrebatos sentimentaloides de mis últimos post, vuelvo a sentirme un poco tranquila. Que diablos, la culpa la tienen las hormonas.
Estoy bastante cansada ¿de qué? No sé, pues el trabajo ha estado bastante relajado últimamente y lo cierto es que tampoco me he acelerado yo mucho en el tema.
Por lo menos, en un par de semanas más se celebrará la fiesta institucional de mi trabajo y como ya se ha hecho una costumbre en mi, nunca falto, las últimas dos fiestas a las que he asistido, la he pasado verdaderamente bien, este año, como hay más gente trabajando, será en un lugar más amplio y para mi desgracia “conductoril” queda en la “cresta de la loma” el lugar seleccionado. Así que tendré que planificar muy bien mi viaje para no terminar perdida en algún cerro desolado de los muchos que rodean nuestra ciudad, además por supuesto que si tocara la mala fortuna de perderme, ser precavida y llenar el tanque de combustible para no quedarme encallada en algún lugar de dudosa reputación, jaja.
Por lo mismo y por razones económicas he postergado mi tan famosa operación de vesícula para la primera semana de diciembre, ya que la fiesta es el 20 y si me opero antes de esa fecha, además de estar convaleciente, no podré comer ni beber ni una copa, así que prefiero desarmarme antes y arreglarlo después cuando me opere, aunque fijo que tiene que ser antes que termine el año, ya que no quiero empezar el 2010 en un hospital y enferma.
Como ya tengo un cirujano con la famosa técnica aquella, simplemente tengo que hacerme unos exámenes que faltan, pagar el famoso programa de atención y avisarle para que reserve pabellón en la mentada clínica donde me atenderé, luego la intervención quirúrgica y pasar los 12 días de licencia que dan por esta operación, por supuesto cuidando mi alimentación y todo lo que involucre el su so dicho procedimiento.
De paso, el cirujano, me cayo muy bien y me dio cierta confianza, lo encontré muy relajado y entre las muchas bromas y consejos de salud que me señalo cuando fui a verlo personalmente, me prohibió desde ya, todos los alimentos que contengan grasa para evitar estimular la función de la vesícula y evitar el que pueda darme una crisis por el tema en cuestión, así que para variar, haciendo caso del consejo a la mitad, durante la semana, he dejado de lado, los aceites, el chocolate y algunas carnes – en la medida de lo posible claro esta – y hasta las bebidas colas por tener gas.
En cuanto al poli, del que hable en unos post anteriores, desapareció de la faz de la tierra, no he vuelto a saber de él y lo curioso es que todavía no nos hemos conocido en persona, la última vez, como es Dj de una radio online también, hablamos por MSN mientras me mandaba saludos por medio de esa radio y ponía canciones a petición, después de aquello habíamos quedado de salir en la semana ya que estaba de vacaciones, quedo de llamarme antes para ponernos de acuerdo y nunca lo hizo. Ni se ha aparecido conectado por el MSN.
Quizás le paso algo... vaya a saber uno o perdió el interés... que diablos, lo cierto es que la “plantada” me importo poco ya que las semanas anteriores como bien lo plasme en mis post, andaba preocupada de otros temas idiotas y sin sentido como lo es el mentado papanatas.
El fin de semana, además de pasar otro sábado con el papanatas, almorzando juntos y comiéndonos, estúpidamente ya lo sé, me entere que otro personaje había estado pensando en mi, por supuesto no en temas muy amorosos que digamos.
Se conecto el famoso y nunca bien ponderado Rodriguito, y me salio con que el martes de la semana pasada, había andado cerca de mi casa, y que estuvo tentado de llamarme para hacerme una visita... pero claro, no se atrevió porque la hora no era precisamente la más adecuada... eran las dos de la madrugada... jaja. Entre broma y broma le dije que por qué no lo había hecho, que si bien me habría despertado, supongo que la visita hubiese compensado el sueño perdido, por supuesto que sin tomármelo mucho en serio, ya que si bien con ese tipo, hemos estado haciendo planes de vernos en plan calentón, al final nunca se ha concretado nada y no precisamente por mi culpa. Que diablos, lo único que sé, es que con él se aplica la antigua frase de “mucho ruido y pocas nueces”.
Exactamente la misma frase que me dijo ayer una tarotista que por campañas políticas, estaba haciendo lecturas gratis, con mi hermana y mi madre fuimos a tirarnos las cartas y cuando toco mi turno, no niego que a muchas cosas le acertó.
Abrió la primera carta y me dijo que aparecía un hombre con el que primaba el sexo pero que al final era “mucho ruido y pocas nueces” - por supuesto el papanatas – y que no era un aporte para mí, que no sabía lo que yo realmente quería, que estaba perdida por la vida y que andaba buscando algo pero no sabía qué pero que llegaría el momento en que por fin me centraría en mi, que para variar, en lo económico me iría bien y tendría estabilidad pero que en temas amorosos no se veía nada claro y más mala suerte que fortuna, que había una mujer que me servía de mucho apoyo y que tenia muy buena salud... jaja
Si bien, escucho esas interpretaciones nunca me las he creído al cien por cien, ya que es sabido que estas tarotistas o lectoras de la suerte, tienen una especial forma de adivinar quizás por tu vestimenta o por tu forma de expresarte o por las preguntas que les hagas, que es lo que quieres escuchar. Por eso, al preguntarme por mi consulta, simplemente le dije “ futuro” sin darle demasiadas pistas, aunque no niego que cuando me comento lo que perfilaba tan bien al papanatas me sorprendió.
Como siempre, suerte en lo material y económico y como la mierda en el amor, jaaa, definitivamente estoy condenada... jajaja.
El asunto es que siempre piden un aporte “voluntario” y yo como andaba sin pasta, no le di ni un peso, así que supongo que mucha gracia no le hizo el que tuviera que leerme el mazo más grande y no recibir ningún duro. De paso, en su interpretación, me lanzo un par de palabras que comprobaron su molestia al disfrazar entre frases la palabra “miserable” y “arrogante” jajaja.
Veremos que me depara mi futuro inmediato, por lo pronto, si me hizo mucho sentido lo de “mucho ruido y pocas nueces” así que creo que estoy a las puertas de tomar por fin, por fin, por fin, una decisión definitiva e impostergable.
Necesito ocupar mi mente en algo productivo, así que estoy pensando seriamente, en meterme en un taller de escritura, o quizás en clases para aprender a tocar algún instrumento o estudiar idiomas, que ha sido otra idea que se me había olvidado y que muy bien me recordó un compañero hace unos días.
Ya estoy saboreando, la gracia de la que todos hablan, de vivir sola... no por lo que puedes hacer allí sin tener que dar explicaciones, sino que por la paz y tranquilidad que te da la soledad.
Creo que estoy acostumbrándome muy bien a esta nueva experiencia y mañana, comprobando lo rápido que pasa el tiempo, se cumplen dos meses desde que me cambie a mi casita, así que es en muchos aspectos, es un cumple mes bastante afortunado, a pesar de todo... claro, todo esto mientras no me vuelvan a atacar las malditas hormonas que siempre me tiran al suelo, y son las provocadoras de esos pesimistas y "mamones” post que me da por escribir en ocasiones.
Es lunes, debe ser por eso que tengo mucho sueño y tanta flojera...
Estoy bastante cansada ¿de qué? No sé, pues el trabajo ha estado bastante relajado últimamente y lo cierto es que tampoco me he acelerado yo mucho en el tema.
Por lo menos, en un par de semanas más se celebrará la fiesta institucional de mi trabajo y como ya se ha hecho una costumbre en mi, nunca falto, las últimas dos fiestas a las que he asistido, la he pasado verdaderamente bien, este año, como hay más gente trabajando, será en un lugar más amplio y para mi desgracia “conductoril” queda en la “cresta de la loma” el lugar seleccionado. Así que tendré que planificar muy bien mi viaje para no terminar perdida en algún cerro desolado de los muchos que rodean nuestra ciudad, además por supuesto que si tocara la mala fortuna de perderme, ser precavida y llenar el tanque de combustible para no quedarme encallada en algún lugar de dudosa reputación, jaja.
Por lo mismo y por razones económicas he postergado mi tan famosa operación de vesícula para la primera semana de diciembre, ya que la fiesta es el 20 y si me opero antes de esa fecha, además de estar convaleciente, no podré comer ni beber ni una copa, así que prefiero desarmarme antes y arreglarlo después cuando me opere, aunque fijo que tiene que ser antes que termine el año, ya que no quiero empezar el 2010 en un hospital y enferma.
Como ya tengo un cirujano con la famosa técnica aquella, simplemente tengo que hacerme unos exámenes que faltan, pagar el famoso programa de atención y avisarle para que reserve pabellón en la mentada clínica donde me atenderé, luego la intervención quirúrgica y pasar los 12 días de licencia que dan por esta operación, por supuesto cuidando mi alimentación y todo lo que involucre el su so dicho procedimiento.
De paso, el cirujano, me cayo muy bien y me dio cierta confianza, lo encontré muy relajado y entre las muchas bromas y consejos de salud que me señalo cuando fui a verlo personalmente, me prohibió desde ya, todos los alimentos que contengan grasa para evitar estimular la función de la vesícula y evitar el que pueda darme una crisis por el tema en cuestión, así que para variar, haciendo caso del consejo a la mitad, durante la semana, he dejado de lado, los aceites, el chocolate y algunas carnes – en la medida de lo posible claro esta – y hasta las bebidas colas por tener gas.
En cuanto al poli, del que hable en unos post anteriores, desapareció de la faz de la tierra, no he vuelto a saber de él y lo curioso es que todavía no nos hemos conocido en persona, la última vez, como es Dj de una radio online también, hablamos por MSN mientras me mandaba saludos por medio de esa radio y ponía canciones a petición, después de aquello habíamos quedado de salir en la semana ya que estaba de vacaciones, quedo de llamarme antes para ponernos de acuerdo y nunca lo hizo. Ni se ha aparecido conectado por el MSN.
Quizás le paso algo... vaya a saber uno o perdió el interés... que diablos, lo cierto es que la “plantada” me importo poco ya que las semanas anteriores como bien lo plasme en mis post, andaba preocupada de otros temas idiotas y sin sentido como lo es el mentado papanatas.
El fin de semana, además de pasar otro sábado con el papanatas, almorzando juntos y comiéndonos, estúpidamente ya lo sé, me entere que otro personaje había estado pensando en mi, por supuesto no en temas muy amorosos que digamos.
Se conecto el famoso y nunca bien ponderado Rodriguito, y me salio con que el martes de la semana pasada, había andado cerca de mi casa, y que estuvo tentado de llamarme para hacerme una visita... pero claro, no se atrevió porque la hora no era precisamente la más adecuada... eran las dos de la madrugada... jaja. Entre broma y broma le dije que por qué no lo había hecho, que si bien me habría despertado, supongo que la visita hubiese compensado el sueño perdido, por supuesto que sin tomármelo mucho en serio, ya que si bien con ese tipo, hemos estado haciendo planes de vernos en plan calentón, al final nunca se ha concretado nada y no precisamente por mi culpa. Que diablos, lo único que sé, es que con él se aplica la antigua frase de “mucho ruido y pocas nueces”.
Exactamente la misma frase que me dijo ayer una tarotista que por campañas políticas, estaba haciendo lecturas gratis, con mi hermana y mi madre fuimos a tirarnos las cartas y cuando toco mi turno, no niego que a muchas cosas le acertó.
Abrió la primera carta y me dijo que aparecía un hombre con el que primaba el sexo pero que al final era “mucho ruido y pocas nueces” - por supuesto el papanatas – y que no era un aporte para mí, que no sabía lo que yo realmente quería, que estaba perdida por la vida y que andaba buscando algo pero no sabía qué pero que llegaría el momento en que por fin me centraría en mi, que para variar, en lo económico me iría bien y tendría estabilidad pero que en temas amorosos no se veía nada claro y más mala suerte que fortuna, que había una mujer que me servía de mucho apoyo y que tenia muy buena salud... jaja
Si bien, escucho esas interpretaciones nunca me las he creído al cien por cien, ya que es sabido que estas tarotistas o lectoras de la suerte, tienen una especial forma de adivinar quizás por tu vestimenta o por tu forma de expresarte o por las preguntas que les hagas, que es lo que quieres escuchar. Por eso, al preguntarme por mi consulta, simplemente le dije “ futuro” sin darle demasiadas pistas, aunque no niego que cuando me comento lo que perfilaba tan bien al papanatas me sorprendió.
Como siempre, suerte en lo material y económico y como la mierda en el amor, jaaa, definitivamente estoy condenada... jajaja.
El asunto es que siempre piden un aporte “voluntario” y yo como andaba sin pasta, no le di ni un peso, así que supongo que mucha gracia no le hizo el que tuviera que leerme el mazo más grande y no recibir ningún duro. De paso, en su interpretación, me lanzo un par de palabras que comprobaron su molestia al disfrazar entre frases la palabra “miserable” y “arrogante” jajaja.
Veremos que me depara mi futuro inmediato, por lo pronto, si me hizo mucho sentido lo de “mucho ruido y pocas nueces” así que creo que estoy a las puertas de tomar por fin, por fin, por fin, una decisión definitiva e impostergable.
Necesito ocupar mi mente en algo productivo, así que estoy pensando seriamente, en meterme en un taller de escritura, o quizás en clases para aprender a tocar algún instrumento o estudiar idiomas, que ha sido otra idea que se me había olvidado y que muy bien me recordó un compañero hace unos días.
Ya estoy saboreando, la gracia de la que todos hablan, de vivir sola... no por lo que puedes hacer allí sin tener que dar explicaciones, sino que por la paz y tranquilidad que te da la soledad.
Creo que estoy acostumbrándome muy bien a esta nueva experiencia y mañana, comprobando lo rápido que pasa el tiempo, se cumplen dos meses desde que me cambie a mi casita, así que es en muchos aspectos, es un cumple mes bastante afortunado, a pesar de todo... claro, todo esto mientras no me vuelvan a atacar las malditas hormonas que siempre me tiran al suelo, y son las provocadoras de esos pesimistas y "mamones” post que me da por escribir en ocasiones.
Es lunes, debe ser por eso que tengo mucho sueño y tanta flojera...
Un mañana sin mañana
Que las recaídas deberían fortalecerme, lo sé, es el curso natural por el cual debería caminar para dejar atrás al papanatas, pero lo cierto es que al contrario de lo que espero, reabren heridas que aun escocen dentro de mi.
Es increíble la cantidad de cosas que últimamente toda esta situación me ha hecho ver, mirar la historia que viví con otra visión me ha abierto los ojos de una manera dolorosa y tormentosa. No porque me arrepienta de haberla vivido, sino que porque ahora veo detalles, que antes en mi embobamiento, no captaba con nitidez.
No las mencionaré, ya que seguramente las mismas han sido tan notorias y evidentes en cada uno de mis post que hasta es vergonzoso para mi pensar en ellas.
El 31 de octubre, se cumplió un año más desde que lo conocí.
Fue la primera vez que nos tocamos, de eso ya han pasado cuatro años.
Como evaluación general podríamos dividir ese periodo en partes bien definidas de cómo ha ido evolucionando esta historia hasta convertirse en la mierda que es actualmente.
Los primeros seis meses fueron maravillosos, entre dudas y declaraciones amorosas vivía casi en una nube y en una montaña rusa constante, hasta que hice lo que hasta ahora no he sido capaz de repetir: terminarlo.
Se había reconciliado con su mujercita – ya que estuvieron a punto de separarse – y supongo que quería empezar las cosas bien, pero yo estaba celosa y fue el único camino que encontré, por supuesto que de inmediato me arrepentí.
A las dos semanas volvimos.
A los nueve, otra vez una despedida que nos alejo otro par de meses, que era lo que yo soportaba estar lejos de él, en ese momento, todo empezó a ser más tormentoso para mi
No recuerdo muy bien, pero luego de eso, estuvimos separados cerca de un mes o dos, lo busque y regresamos. Las cosas en principio, fueron lindas otra vez, aunque claro, con menos intensidad que los primeros tres meses.
Al año seis meses me volvió a dejar, esta vez por razones de fuerza mayor, tan mayor como la venida de otro hijo que posteriormente su su so dicha perdió.
Y esa fue la parte más vergonzosa de todas, ya que la forma en que volvimos a estar no fue la más digna que pude encontrar.
Yo misma me desvalorice frente a él y en parte mucha de la culpa, ahora que lo pienso, de que yo haya sido solo su “entretención” fue por esas malas decisiones en aquellos primeros tiempo al no mantener la convicción y la dignidad.
Cuando esas “condiciones vergonzosas” se acabaron - por mi propia decisión – después de un par de semanas volvió a dejarme.
Otro par de meses de separación hasta que la insistencia pudo más que su resistencia y ya sin condiciones pero sin derechos ni compromisos, iniciamos aquella etapa en que lo más importante era el sexo – intentando por mi lado creer que eso me haría ganar algo – y ya las declaraciones de amor pasaron a la historia. Eso hasta cumplir los tres años de forma intermitente, luego otro intermedio más y luego la “terminada final” que aconteció en abril de este año.
Como es lógico, ya todo se había convertido en una historia sin mucha sustancia, a medida que regresábamos una y otra vez, él iba poco a poco dejando en un rincón más lejano sus sentimientos – si es que alguna vez los tuvo por mi – yo también, a esas alturas y como era comprensible, estaba agotada de todo esto pero a pesar de aquello seguía luchando infructuosamente sin resultado alguno, solo uno que otro chispazo de aquel hombre del que me enamoré y que me hacía ilusionarme ante la idea que quizás ahora sus sentimientos cambiarían.
Yo no quería cambiarlo a él, sólo deseaba su amor.
Por supuesto que ya ante tanto desplante, de paso, mi amor se mezclaba con constantes dudas y ya la ilusión hace mucho se había ido al tacho de la basura y solo me alimentaba de una vaga esperanza.
De esa terminada final pasaron seis meses de una falsa amistad, hasta ahora, con el par de recaídas que he relatado en los últimos post.
Lo cierto, es que a pesar del tiempo que compartimos, nunca he logrado entender una parte mínima de sus intenciones.
Por supuesto que sé, que no hay hombre que se resista a tener sexo con alguna chica que le agrade y que se lo permita aunque sea casado, en eso perdí la ingenuidad hace mucho. Eso por supuesto era un gran estimulo para que aceptara y continuara con esta historia, sobretodo tomando en cuenta que yo jamás haría nada para dañarlo ni delatarlo.
Sus instantes de ternura siempre las intercalaba con momentos de intensa crueldad, en la que me decía cosas dolorosas que siempre me hacían pensar en el “ya no mas”. Pero había días que me sorprendía diciendo cosas que a cualquiera le hubieran hecho creer que ahí había algo más y que simplemente éramos victima de la circunstancias.
Es cierto que siempre me he protegido de todo eso, poniéndome el parche antes de la herida, satanizándolo y pensando siempre que él todo lo tenia planeado y lo hacía con una intención malsana y eso por supuesto que me predisponía a que tuviéramos problemas ya que yo me imaginaba “confabulaciones” que según él no existían, que yo creía “cosas que no eran”.
Todo esto condicionado por su pasado y por el hecho de que fuera casado, ya que si era capaz de engañar a su mujercita que según parece tiene en tan buen estima, ¿por qué no iba querer engañarme a mi? (y me refiero a sus intenciones aunque tampoco ponía las manos al fuego por él afirmando que no tuviera otra mujer más por ahí)
El asunto es que este par de recaídas, nuevamente me hacen daño, porque aumenta mi resistencia a lo evidente y ha hecho más dolorosa aquellas cosas de las que no me daba cuenta antes pero ahora si.
Quiero dejarlo atrás, quiero olvidarlo, quiero que ya no me importe... pero ¿por qué me resisto frente a lo que es más claro que el agua?. El alimenta mi dependencia dejándome puertas abiertas aceptando invitaciones, aceptando mis llamadas, aún sabiendo que eso siempre ha servido para alimentar mis esperanzas. Quizás como decían en otro blog, se siente culpable y quiere ser mi amigo estando ahí, dándome migajas de su compañía para sentirse menos mal.
¿Por qué si ya no quiero más migajas de cariño, sigo deseando tenerlo en mi vida sabiendo todo lo que sé? ¿por qué no tengo la fortaleza necesaria para continuar con mi vida así como él lo hace?.
Muchas veces me odio a mi misma por mi falta de voluntad y mi incapacidad.
Muchas noches me juro que ya no aceptaré más y al siguiente día otra vez me daño yo misma y dejo que me siga dañando aun sabiendo que nada nunca jamás volverá a ser lo mismo.
Que ya todo acabo, que ya no hay amor – si es que alguna vez lo hubo – que ya todo es diferente y él acepto su realidad y que ahora lo único que hace es aprovecharse de mi necesidad.
Sé que la solución es el tiempo y la distancia, me sentía ganadora ya porque habían pasado seis meses sin ser yo la que le insinuara nada, que lo veía ya sin roces aunque por dentro quisiera hacerlo todo con él como antes.
Pero nada, no podemos ser amigos, no mientras yo siga enamorada de él.
Lo que quiero saber es ¿cómo diablos dejo de sentir esto tan intenso que siento? ¿cómo diablos dejo de quererlo?.
Me encantaría un día despertarme y ya no pensar en él, verlo y que ya no me provoque nada, verlo y ya no recordarlo.
Lo sé, la solución esta en mis manos.
Debo alejarme para siempre de él y lo demás vendrá por añadidura...la paz, la indiferencia, y quizás algún día... el desamor.
Es increíble la cantidad de cosas que últimamente toda esta situación me ha hecho ver, mirar la historia que viví con otra visión me ha abierto los ojos de una manera dolorosa y tormentosa. No porque me arrepienta de haberla vivido, sino que porque ahora veo detalles, que antes en mi embobamiento, no captaba con nitidez.
No las mencionaré, ya que seguramente las mismas han sido tan notorias y evidentes en cada uno de mis post que hasta es vergonzoso para mi pensar en ellas.
El 31 de octubre, se cumplió un año más desde que lo conocí.
Fue la primera vez que nos tocamos, de eso ya han pasado cuatro años.
Como evaluación general podríamos dividir ese periodo en partes bien definidas de cómo ha ido evolucionando esta historia hasta convertirse en la mierda que es actualmente.
Los primeros seis meses fueron maravillosos, entre dudas y declaraciones amorosas vivía casi en una nube y en una montaña rusa constante, hasta que hice lo que hasta ahora no he sido capaz de repetir: terminarlo.
Se había reconciliado con su mujercita – ya que estuvieron a punto de separarse – y supongo que quería empezar las cosas bien, pero yo estaba celosa y fue el único camino que encontré, por supuesto que de inmediato me arrepentí.
A las dos semanas volvimos.
A los nueve, otra vez una despedida que nos alejo otro par de meses, que era lo que yo soportaba estar lejos de él, en ese momento, todo empezó a ser más tormentoso para mi
No recuerdo muy bien, pero luego de eso, estuvimos separados cerca de un mes o dos, lo busque y regresamos. Las cosas en principio, fueron lindas otra vez, aunque claro, con menos intensidad que los primeros tres meses.
Al año seis meses me volvió a dejar, esta vez por razones de fuerza mayor, tan mayor como la venida de otro hijo que posteriormente su su so dicha perdió.
Y esa fue la parte más vergonzosa de todas, ya que la forma en que volvimos a estar no fue la más digna que pude encontrar.
Yo misma me desvalorice frente a él y en parte mucha de la culpa, ahora que lo pienso, de que yo haya sido solo su “entretención” fue por esas malas decisiones en aquellos primeros tiempo al no mantener la convicción y la dignidad.
Cuando esas “condiciones vergonzosas” se acabaron - por mi propia decisión – después de un par de semanas volvió a dejarme.
Otro par de meses de separación hasta que la insistencia pudo más que su resistencia y ya sin condiciones pero sin derechos ni compromisos, iniciamos aquella etapa en que lo más importante era el sexo – intentando por mi lado creer que eso me haría ganar algo – y ya las declaraciones de amor pasaron a la historia. Eso hasta cumplir los tres años de forma intermitente, luego otro intermedio más y luego la “terminada final” que aconteció en abril de este año.
Como es lógico, ya todo se había convertido en una historia sin mucha sustancia, a medida que regresábamos una y otra vez, él iba poco a poco dejando en un rincón más lejano sus sentimientos – si es que alguna vez los tuvo por mi – yo también, a esas alturas y como era comprensible, estaba agotada de todo esto pero a pesar de aquello seguía luchando infructuosamente sin resultado alguno, solo uno que otro chispazo de aquel hombre del que me enamoré y que me hacía ilusionarme ante la idea que quizás ahora sus sentimientos cambiarían.
Yo no quería cambiarlo a él, sólo deseaba su amor.
Por supuesto que ya ante tanto desplante, de paso, mi amor se mezclaba con constantes dudas y ya la ilusión hace mucho se había ido al tacho de la basura y solo me alimentaba de una vaga esperanza.
De esa terminada final pasaron seis meses de una falsa amistad, hasta ahora, con el par de recaídas que he relatado en los últimos post.
Lo cierto, es que a pesar del tiempo que compartimos, nunca he logrado entender una parte mínima de sus intenciones.
Por supuesto que sé, que no hay hombre que se resista a tener sexo con alguna chica que le agrade y que se lo permita aunque sea casado, en eso perdí la ingenuidad hace mucho. Eso por supuesto era un gran estimulo para que aceptara y continuara con esta historia, sobretodo tomando en cuenta que yo jamás haría nada para dañarlo ni delatarlo.
Sus instantes de ternura siempre las intercalaba con momentos de intensa crueldad, en la que me decía cosas dolorosas que siempre me hacían pensar en el “ya no mas”. Pero había días que me sorprendía diciendo cosas que a cualquiera le hubieran hecho creer que ahí había algo más y que simplemente éramos victima de la circunstancias.
Es cierto que siempre me he protegido de todo eso, poniéndome el parche antes de la herida, satanizándolo y pensando siempre que él todo lo tenia planeado y lo hacía con una intención malsana y eso por supuesto que me predisponía a que tuviéramos problemas ya que yo me imaginaba “confabulaciones” que según él no existían, que yo creía “cosas que no eran”.
Todo esto condicionado por su pasado y por el hecho de que fuera casado, ya que si era capaz de engañar a su mujercita que según parece tiene en tan buen estima, ¿por qué no iba querer engañarme a mi? (y me refiero a sus intenciones aunque tampoco ponía las manos al fuego por él afirmando que no tuviera otra mujer más por ahí)
El asunto es que este par de recaídas, nuevamente me hacen daño, porque aumenta mi resistencia a lo evidente y ha hecho más dolorosa aquellas cosas de las que no me daba cuenta antes pero ahora si.
Quiero dejarlo atrás, quiero olvidarlo, quiero que ya no me importe... pero ¿por qué me resisto frente a lo que es más claro que el agua?. El alimenta mi dependencia dejándome puertas abiertas aceptando invitaciones, aceptando mis llamadas, aún sabiendo que eso siempre ha servido para alimentar mis esperanzas. Quizás como decían en otro blog, se siente culpable y quiere ser mi amigo estando ahí, dándome migajas de su compañía para sentirse menos mal.
¿Por qué si ya no quiero más migajas de cariño, sigo deseando tenerlo en mi vida sabiendo todo lo que sé? ¿por qué no tengo la fortaleza necesaria para continuar con mi vida así como él lo hace?.
Muchas veces me odio a mi misma por mi falta de voluntad y mi incapacidad.
Muchas noches me juro que ya no aceptaré más y al siguiente día otra vez me daño yo misma y dejo que me siga dañando aun sabiendo que nada nunca jamás volverá a ser lo mismo.
Que ya todo acabo, que ya no hay amor – si es que alguna vez lo hubo – que ya todo es diferente y él acepto su realidad y que ahora lo único que hace es aprovecharse de mi necesidad.
Sé que la solución es el tiempo y la distancia, me sentía ganadora ya porque habían pasado seis meses sin ser yo la que le insinuara nada, que lo veía ya sin roces aunque por dentro quisiera hacerlo todo con él como antes.
Pero nada, no podemos ser amigos, no mientras yo siga enamorada de él.
Lo que quiero saber es ¿cómo diablos dejo de sentir esto tan intenso que siento? ¿cómo diablos dejo de quererlo?.
Me encantaría un día despertarme y ya no pensar en él, verlo y que ya no me provoque nada, verlo y ya no recordarlo.
Lo sé, la solución esta en mis manos.
Debo alejarme para siempre de él y lo demás vendrá por añadidura...la paz, la indiferencia, y quizás algún día... el desamor.
Etiquetas: evaluaciones
Tears for fears?...
El martes próximo tengo una hora con un cirujano.
Después de mil vueltas y de resistirme lo más que he podido, finalmente fui a hablar con el doctor institucional de mi trabajo que a parte de tranquilizar mis miedos (un poco, ya que son muchos, lo cierto es que estoy aterrada) vio mis otros exámenes y me recomendó otras pastillas “mejores” para la insulina resistencia y me confirmo el diagnostico de que lo de la tiroides “hay que estudiarlo” – dijo.
El asunto es que me dio el dato de un cirujano que si aplica la técnica moderna y por lo que vi ayer cuando llame al mentado cirujano, el doc. institucional ya le había hablado de mi. Así que quedamos que lo iría a visitar el martes a su consulta privada para finiquitar detalles.
Sé que es una operación de rutina, pero no puedo evitar inquietarme. En estas cosas siempre he sido una cobarde y desconfiada.
Mi temor más que morirme en la operación – cuestión por supuesto de la que no me daría cuenta y sería casi un favor – es quedar con secuelas. No sé, con mi mala suerte, justo ese día el anestesista llega de una juerga y esta con tremenda hacha en la cabeza y se equivoca de dosis y me deja en estado vegetal – asunto que ha pasado en un par de ocasiones en el sistema público médico de mi país - o el cirujano esta nervioso y en vez de cortar una cosa, corta otra o que surjan complicaciones o negligencias porque justo a mi cuerpo se le ocurra reclamar. No sé, siempre he temido a los imponderables, aquellas situaciones que no puedo controlar, como en este caso, que tengo que poner mi vida en manos de otro.
He sufrido tanto del alma ya que agregarle además dolor físico sería casi masoquista.
Sé que me estoy enrollando de más... pero mi cabeza es prolífica en pasarme películas trágicas o melodramáticas...
En cuanto al poli, que al parecer ha tenido un efecto cotilleo sorprendente...jajaja... el viernes pasado me invitó a beber unas copas, pero me tomo tan de sorpresa que estúpidamente le invente una excusa y le dije que otro día. A los cinco minutos ya me había arrepentido y le devolví el llamado para decirle que nos juntáramos igual, pero no pude comunicarme con él, porque precisamente como es poli, el teléfono desde el cual me llamó no recibe llamadas externas... supongo que como medida de seguridad o no sé que diablos.
Por lo menos, rectificaré el camino este sábado porque me acaba de invitar nuevamente y esta vez no seré tan idiota de rechazarlo, aunque físicamente ya me este dando cuenta que no cumple con mi tipo – si ya lo sé, soy una maldita superficial por darle tanta importancia a la imagen más que a cualquier otra cosa – pero me daré la oportunidad de probar y conocerle.
Además que de paso, siempre es conveniente tener un poli de amigo, jajaja...
Lo cierto es que la excusa era a medias verdadera, iba a tener la visita del papanatas temprano en la mañana y no quería estar muerta de sueño... y me arrepentí de no haber salido porque caí en la cuenta de que no puedo estar sacrificando momentos de entretención verdadera por un tipo que si quería me podía dejar plantada sin arrepentimientos ni explicaciones...
Aunque no lo hizo, claro, llegó a desayunar y desayunarme...bueno, por lo menos estuvo bueno y largoooo... como hace mucho tiempo no pasaba.
¿Que por qué acepte otra vez?
Porque es segunda vez que me lo pide él, y eso ciertamente me sorprende y me desarma.
Todo el tiempo siempre era yo la que insistía una y otra vez, pero ahora, aunque no es como al principio, es él quien lo sugiere.
Sé que no es suficiente excusa y que me estoy tragando las palabras del post anterior, como siempre.
Que al final no significa nada, ya lo sé. Y la situación sigue estando en punto muerto, eso esta clarísimo y lo seguirá estando.
No es reconciliación ni hemos vuelto ni nada...
Lo único que se repite en mi cabeza es... tiempo al tiempo.
Por ahora, debo centrarme en mi salud y en calmar mi terror a las intervenciones quirúrgicas y por supuesto, de donde sacaré la pasta para poder operarme sin ir a caer al sistema público de salud. Bueno, además de hacerme la otra lluvia de exámenes que tengo que realizarme.
La vecina parlanchina de la que hablé en algún post, esta empeñada al parecer, en convertirse en mi amiga, porque el otro día me la encontré por el pasillo cuando íbamos saliendo en dirección del trabajo y me invito a que compartiéramos un té un sábado de estos... yo le dije ¿y por qué no mejor una cerveza?... jajaja... había que darle un poco de maldad al asunto, digo yo.
- Bueno, ahora ya sé que no te puedo invitar a solo un té? – me respondió riéndose con su escandalosa y sonora vocecita de chica feliz... jejeje, ya sé, suena a pura envidia... jajaja.
Después de mil vueltas y de resistirme lo más que he podido, finalmente fui a hablar con el doctor institucional de mi trabajo que a parte de tranquilizar mis miedos (un poco, ya que son muchos, lo cierto es que estoy aterrada) vio mis otros exámenes y me recomendó otras pastillas “mejores” para la insulina resistencia y me confirmo el diagnostico de que lo de la tiroides “hay que estudiarlo” – dijo.
El asunto es que me dio el dato de un cirujano que si aplica la técnica moderna y por lo que vi ayer cuando llame al mentado cirujano, el doc. institucional ya le había hablado de mi. Así que quedamos que lo iría a visitar el martes a su consulta privada para finiquitar detalles.
Sé que es una operación de rutina, pero no puedo evitar inquietarme. En estas cosas siempre he sido una cobarde y desconfiada.
Mi temor más que morirme en la operación – cuestión por supuesto de la que no me daría cuenta y sería casi un favor – es quedar con secuelas. No sé, con mi mala suerte, justo ese día el anestesista llega de una juerga y esta con tremenda hacha en la cabeza y se equivoca de dosis y me deja en estado vegetal – asunto que ha pasado en un par de ocasiones en el sistema público médico de mi país - o el cirujano esta nervioso y en vez de cortar una cosa, corta otra o que surjan complicaciones o negligencias porque justo a mi cuerpo se le ocurra reclamar. No sé, siempre he temido a los imponderables, aquellas situaciones que no puedo controlar, como en este caso, que tengo que poner mi vida en manos de otro.
He sufrido tanto del alma ya que agregarle además dolor físico sería casi masoquista.
Sé que me estoy enrollando de más... pero mi cabeza es prolífica en pasarme películas trágicas o melodramáticas...
En cuanto al poli, que al parecer ha tenido un efecto cotilleo sorprendente...jajaja... el viernes pasado me invitó a beber unas copas, pero me tomo tan de sorpresa que estúpidamente le invente una excusa y le dije que otro día. A los cinco minutos ya me había arrepentido y le devolví el llamado para decirle que nos juntáramos igual, pero no pude comunicarme con él, porque precisamente como es poli, el teléfono desde el cual me llamó no recibe llamadas externas... supongo que como medida de seguridad o no sé que diablos.
Por lo menos, rectificaré el camino este sábado porque me acaba de invitar nuevamente y esta vez no seré tan idiota de rechazarlo, aunque físicamente ya me este dando cuenta que no cumple con mi tipo – si ya lo sé, soy una maldita superficial por darle tanta importancia a la imagen más que a cualquier otra cosa – pero me daré la oportunidad de probar y conocerle.
Además que de paso, siempre es conveniente tener un poli de amigo, jajaja...
Lo cierto es que la excusa era a medias verdadera, iba a tener la visita del papanatas temprano en la mañana y no quería estar muerta de sueño... y me arrepentí de no haber salido porque caí en la cuenta de que no puedo estar sacrificando momentos de entretención verdadera por un tipo que si quería me podía dejar plantada sin arrepentimientos ni explicaciones...
Aunque no lo hizo, claro, llegó a desayunar y desayunarme...bueno, por lo menos estuvo bueno y largoooo... como hace mucho tiempo no pasaba.
¿Que por qué acepte otra vez?
Porque es segunda vez que me lo pide él, y eso ciertamente me sorprende y me desarma.
Todo el tiempo siempre era yo la que insistía una y otra vez, pero ahora, aunque no es como al principio, es él quien lo sugiere.
Sé que no es suficiente excusa y que me estoy tragando las palabras del post anterior, como siempre.
Que al final no significa nada, ya lo sé. Y la situación sigue estando en punto muerto, eso esta clarísimo y lo seguirá estando.
No es reconciliación ni hemos vuelto ni nada...
Lo único que se repite en mi cabeza es... tiempo al tiempo.
Por ahora, debo centrarme en mi salud y en calmar mi terror a las intervenciones quirúrgicas y por supuesto, de donde sacaré la pasta para poder operarme sin ir a caer al sistema público de salud. Bueno, además de hacerme la otra lluvia de exámenes que tengo que realizarme.
La vecina parlanchina de la que hablé en algún post, esta empeñada al parecer, en convertirse en mi amiga, porque el otro día me la encontré por el pasillo cuando íbamos saliendo en dirección del trabajo y me invito a que compartiéramos un té un sábado de estos... yo le dije ¿y por qué no mejor una cerveza?... jajaja... había que darle un poco de maldad al asunto, digo yo.
- Bueno, ahora ya sé que no te puedo invitar a solo un té? – me respondió riéndose con su escandalosa y sonora vocecita de chica feliz... jejeje, ya sé, suena a pura envidia... jajaja.
Rusty nail
Lo que no me decidía a contar, es que vi al papanatas una vez más.
Fue a mi depa. a conocerlo.
Yo lo invité.
Y por supuesto que no me siento nada orgullosa de eso, porque una vez más comprobé lo débil que soy para enfrentar esto.
Como relate en más de algún post del pasado, el papanatas siempre ha tenido una obsesión de hogar propio. Como mi actual realidad es la que él alguna vez tuvo, era obvio que se entusiasmara ante la idea de ver el sueño que alguna vez vivió proyectado en mi.
Ya dije, que él proyectaba sus frustrados sueños en mi.
Y yo aprovechándome de eso y del interés que tenia de conocer mi nuevo hogar, lo invité.
Para cumplir una vieja promesa, que por supuesto es más una excusa que otra cosa.
El de enseñarme a cocinar.
Así que después de un par de frustradas y decidoras ocasiones que me dijo que iría y al final no iba, por fin el sábado 3 de octubre apareció en mi casita.
Habíamos quedado de ir a comprar juntos para cocinar ese día, yo siempre quise verlo en ese plan porque como era común en él, se ufanaba de ser un gran cocinero y eso yo quería comprobarlo.
Al llegar estaba muy entusiasmado, tanto que me sorprendió.
Fuimos al súper y verificando lo que yo tenia en mi escuálida alacena y lo necesario para comer algo bueno ese día, compramos lo que faltaba, mientras que entre broma y broma se vislumbraba lo que venia. ¿por qué?, porque entre broma y broma, subidita de tono y uno que otra corrida de mano, me di cuenta que él venia dispuesto.
Venia a hacer algo más que cocinar.
Lo cierto es que en el tema, a pesar de que no niego que las ganas no me faltaban, evite el sugerir nada porque ya me había dicho muy clarito que no quería más que mi amistad y que sexo ya nunca más. Así que entre hacerme la tonta y mirarlo con cara rara cada vez que lanzaba una broma, lo único que hice fue sacarle en cara su negativa con frases como “eres tu el que me dijo que ya nunca más” “eres tu el que ya no quiere” “mi abstinencia es obligada” y cosas por el estilo.
Así que hasta el último momento, no pensé en lanzarme porque de lo único que estoy segura es que un rechazo más ya no sería capaz de soportarlo así que no quería arriesgarme otra vez a terminar destrozada por sus desplantes egoístas.
Al regresar del súper, puso manos a la obra y vi su experticia de la cual tanto se ufanaba.
No es que actué como un chef profesional por supuesto, pero de que esta acostumbrado a cocinar y le gusta, eso esta claro. De pronto me di cuenta que faltaba uno de los ingredientes y partí a comprarlo mientras él se quedaba preparando el resto. Cuando regrese, tenía los ojos rojos y prácticamente todo listo, hasta la ensalada lista para ser aderezada.
Los ojos rojos, eran por la cebolla que había estado picando y que estaba muy fuerte, y la sorpresa en mi caso fue por la velocidad al ver que ya tenia todo listo y ni siquiera había yo podido colaborar en mucho, así que viendo la ensalada que estaba ahí, solo me ofrecí a aliñarla, lo que a la larga fue perjudicial, porque por lo menos a mi me gusta bien ácida y por lo que comprobé después, a él no le gusta así que al final me la comí toda yo.
Prepare la mesa con la idea no muy entusiasta del montón de loza y trastos que tendría que lavar después y nos sentamos a almorzar.
El menú, arroz con salsa y carne, junto a una bien ácida ensalada de lechuga, acompañada de una cerveza y coca cola.
De pronto al mirar hacia el lava platos, vi con sorpresa que las ollas y artículos usados para cocinar, estaban lavados y ordenados en el seca platos, por lo que otra vez me sorprendí y vi cuan ordenado y rápido es para estos menesteres. Con alivio me dije, que bien solo tendré que lavar unos cuantos platos jajajaja.
Mientras comíamos, la conversación derivó en lo de siempre, cosas de trabajo, de pelis, de música, temas que a él le interesan poco mientras yo degustaba el sazón del almuerzo preparado por él.
Le quedo bastante rico, eso es indudable, aunque al parecer él no quedo tan conforme con su obra, como yo.
Sólo en ese momento, mientras conversábamos me percate de un detalle al que no le había tomado asunto. Venia vestido con esa polera wuachona que le había yo regalado para su cumpleaños. Esa que siempre para mi gusto por lo menos, le hacia verse muy bien.
Volví a sorprenderme pero también comprendí que ese día, el papanatas venia predispuesto, quería incitarme es lo que creí con fuerza en ese minuto o al igual que yo, quería mostrarme lo bien estaba.
No niego que el detalle me debilito un poco, y toda mi determinación se fue derritiendo no sin antes recriminarme yo misma la idiotez de que esas estupideces me emocionen todavía.
Fue al terminar de almorzar casi, que entre las bromas que él astutamente me lanzo de mis tetas, que según él se habían reducido, que le lance una de esas frases que cite más arriba.
Le pregunte a qué hora se iría y en ese momento dijo que no tenia una hora, que no sabia todavía.
- Que bien – le dije - para pasar el tiempo podríamos ver una película...
- ¿Quieres que probemos los “amortiguadores” de la cama? – me pregunto de pronto mirándome a los ojos con picardía.
Yo me quede en silencio pero él vio en mis ojos la aprobación.
- ¿Las preguntas tontas que hago no? – respondió entonces al ver que lo que venia a buscar podía ser una realidad.
Se quedo en silencio y lo invite a sentarse en el sillón mientras yo lavaba los platos del almuerzo.
Cuando termine y me saque el súper delantal de cocina que apenas uso, lo quede mirando sin creérmelo todavía.
Hace seis meses que no nos tocábamos un pelo. Y según sus propias palabras eso no volvería a pasar, pero o había extrañado mi vagina – porque obviamente a mi no – o la su so dicha doña perfectita de su esposa lo tenia a pan y agua otra vez o es tan egoísta que si, su mujercita funciona pero quería un tentempié diferente para salir de la rutina.
Y yo la idiota, acepto.
Como me vio indecisa y sin el impulso de lanzarme yo. Se levanto y fue hacia la cama diciéndome que si me molestaba que se echara en mi cama. Yo lo quede mirando aún incrédula, sin comprender demasiado sus intenciones aunque por supuesto, muy claras estaban pero entendiendo que al parecer lo que yo sienta con respecto a todo esto le importa un bledo, porque debe creer que yo tengo todo asumido y esto no me afectara... lo quede mirando ahí estirado en la cama, me senté a su lado después de un rato y me estire junto a él.
Cerro los visillos de las cortinas que estaban abiertas y ante un abrazo ingenuo de mi parte, deslizo sus manos a mi cintura y después hasta mis tetas. Me acaricio lentamente y vendiendo una falsa timidez que sentí al ver como desabrochaba mi sostén e insistía en que mis tetas estaban mas pequeñas, se las quedo mirando, las acaricio y las empezó a chupar mientras yo lo miraba con extrañeza.
- Siii ... – dijo en un momento como si les hablara – son las mejores, las mas ricas... – mientras arremetía con su boca contra ellas.
Yo me rendí entonces a sus caricias y de a poco me fue desnudando, dejándome con la polera levantada, las tetas al aire mientras me sacaba el pantalón y las bragas. Se desnudo a la vez y se fue sobre mi.
- Despacito... – le insistí.
Solo en ese momento, sobre mi, me beso, y fue como aquellos besos perdidos de hace muchos meses, esos húmedos y lascivos, de esos que parecieran comerte la boca. Jugo con el mete y saca un rato mientras mis dedos se enredaban en su pelo y bajaban hasta sus nalgas para apretarlo contra mi, mientras veía su entusiasmo que le hice notar.
- Es como te gusta... – me decía – en tanto volvía a arremeter contra mis tetas y yo lo miraba mientras él cerraba los ojos frunciendo el ceño, lo que me recordó un viejo capitulo de una pseudo reconciliación de hace unos años, pero que en ese tiempo si lo era ya que por lo menos fingía que yo le importaba más.
En un momento se levanto para tomar aire y calmarse, mientras me acariciaba el vientre y las piernas con sus manos observándolas como si las hubiera estado añorando, tocaba mis tetas midiéndola con sus manos, mientras insistía que eran las mejores.
- Son las mejores, las más grandes que he tenido en mis manos... – decía.
- Nah, no son tan grandes, las hay muchos más...
- Si pero no son naturales, las tuyas si...
- Bueno es que quizás la mina que tienes ahora las tiene más chicas y en comparación con esas, claro que las mías son mas grandes...
- Noo... pero en serio, las que conocí alguna vez las podía tomar con mis manos, las tuyas no... – me decía mientras se sonreía y las acariciaba.
Me levante entonces a su vez y en un intento de tomar yo el control, me puse sobre él, en esa posición juegue yo, mientras el cerraba los ojos y se dejaba hacer.
Mi intento no duro demasiado, me canse rápidamente y él susurro.
- Mmm perdiste la costumbre... –
- Si po’ mucho tiempo...
- Si, yo también había perdido la costumbre de sentir esto... – dijo
Y me volvió a estirar en la cama y ya no se detuvo más hasta que obtuvo lo que vino a buscar, su orgasmo. Como siempre le pasaba, se mareo un poco y se estremeció, termino agotado y como él dice “acabado”.
Nos duchamos y luego de vestirse se estiro en la alfombra y me miro vestirme mientras de paso, señalo la hora de su partida, por supuesto casi de inmediato. Era obvio, quería irse ya, pues obtuvo lo que quería. Le dije que se quedara un rato más para mostrarle las fotos de mi sobrina y se quedo allí mientras iban pasando una a una las imágenes con las cuales a mi se me caía la baba, cuando empezó a insistir en irse, me seque el cabello y en un especie de despedida, le dije que me besara y me abrazara.
Lo hizo, mientras me abrazaba, me felicito por el departamento diciendo que estaba feliz por mi y bla bla bla... discursos para el bronce, mientras yo lo miraba comprobando una vez más el sin sentido de todo esto.
Me preguntó si lo iba a dejar a la puerta del edificio, lo acompañe hasta la salida y luego le dije que lo iba a dejar al bus en plan broma diciéndole “para que no te devuelvas”.
En realidad, en ese instante no supe definir para que hicimos esto.
No es una reconciliación, con suerte, es aquel polvo que te pegas con un ex para recordar viejos tiempos y supongo que es eso lo que pretendía.
Mientras esperábamos, hablamos para variar de temas sin importancia, cuando llego el bus, me sorprendió atrapando mi cara con sus manos plantándome dos besos en la boca que me extrañaron porque si analizo su psicología, y bajo su perspectiva de amigos, no debía hacerlo.
Me quede un momento plantada allí, extrañada y vacía.
De hecho ni siquiera sé para que le pregunté antes que se fuera.
- ¿Nos vemos? – asumiendo que como ya tuvo lo que quería no sabría más de el.
- Si pue` ... – y se fue.
Es por esto, precisamente por qué no me decidía a contar esto. Pueden ahora decirme lo que quieran pues bien merecido me lo tendría por tonta. Con todo lo que sé, siendo consciente de todo, hago esta estupidez.
Y como para variar, siempre quiero comprobar mis hipótesis, y la mía es que quería su tentempié pero nada más, lo invite una vez más, pero por supuesto, acepto pero a última hora aviso que supuestamente no podría.
Hipótesis comprobada. Si pretende algo, es precisamente tener su tentempié cuando a él se le ocurra, no cuando yo quiera... y si bien eso siempre fue así, porque al final la amante es eso y nada más, es que vuelve a dejarme la puerta abierta pero queriendo siempre tener el control.
Es decir, me libera, no quiere ningún tipo de compromiso, ni sentimiento de por medio pero quiere tenerme allí para que cuando al niño egoísta se le ocurra y le den las ganas y sabiendo que aun soy débil frente a él, me tome como el niño que recurre al juguetito olvidado en la repisa cuando esta aburrido y luego lo vuelve a dejar en su lugar hasta que vuelva a recordarlo pero sabiendo que estará allí siempre...
Que se joda, dicen que los adictos tienen recaídas, que hasta saludable es, y esta fue una más pero quiero que sea la última, después de todo, pude resistir seis meses y ese fue una gran avance tomando en cuenta que antes no duraba ni dos, si puedo resistirme un año, ya estaré curada o por lo menos inmunizada.
Si se aburre de comer porotos todos los días es su problema, para eso tiene a su doña perfectita, mala suerte si la tipa cumple o no su expectativas, pero hasta la más grande de las idiotas se cansa, sobretodo si con cada paso se da cuenta que todo el tiempo invertido fue tiempo perdido.
Cuesta aceptarlo, pero es cierto, nunca me quiso, no me quiere ni me querrá.
Punto y pelota, como bien dicen los españoles.
Quizás si la providencia quiere ayudarme, el policía de investigaciones que conocí por un chat, de 27 añitos y soltero, con el que incluso ya he hablado en persona por teléfono y según sus palabras, me encontró muy linda y simpática, puede que se convierta en el clavo que saque este maldito clavo oxidado, ya sea para entretenerme aunque sirva solo para eso.
Es por eso que en el post anterior les mencionaba este par de cosas.
Una de ellas ya evoluciono y por supuesto que ya sé a lo que va, a ningún lado.
El otro, aun no lo sé... de corazón me gustaría que evolucionara por fin a algo de verdad pero bueno, eso aún no lo sé. Apenas lo conozco, no sé que pueda resultar de eso.
Así que finalmente relate esto, ahora estoy dispuesta a ser apedreada. Si pudiera yo misma me lanzaría una roca.
Fue a mi depa. a conocerlo.
Yo lo invité.
Y por supuesto que no me siento nada orgullosa de eso, porque una vez más comprobé lo débil que soy para enfrentar esto.
Como relate en más de algún post del pasado, el papanatas siempre ha tenido una obsesión de hogar propio. Como mi actual realidad es la que él alguna vez tuvo, era obvio que se entusiasmara ante la idea de ver el sueño que alguna vez vivió proyectado en mi.
Ya dije, que él proyectaba sus frustrados sueños en mi.
Y yo aprovechándome de eso y del interés que tenia de conocer mi nuevo hogar, lo invité.
Para cumplir una vieja promesa, que por supuesto es más una excusa que otra cosa.
El de enseñarme a cocinar.
Así que después de un par de frustradas y decidoras ocasiones que me dijo que iría y al final no iba, por fin el sábado 3 de octubre apareció en mi casita.
Habíamos quedado de ir a comprar juntos para cocinar ese día, yo siempre quise verlo en ese plan porque como era común en él, se ufanaba de ser un gran cocinero y eso yo quería comprobarlo.
Al llegar estaba muy entusiasmado, tanto que me sorprendió.
Fuimos al súper y verificando lo que yo tenia en mi escuálida alacena y lo necesario para comer algo bueno ese día, compramos lo que faltaba, mientras que entre broma y broma se vislumbraba lo que venia. ¿por qué?, porque entre broma y broma, subidita de tono y uno que otra corrida de mano, me di cuenta que él venia dispuesto.
Venia a hacer algo más que cocinar.
Lo cierto es que en el tema, a pesar de que no niego que las ganas no me faltaban, evite el sugerir nada porque ya me había dicho muy clarito que no quería más que mi amistad y que sexo ya nunca más. Así que entre hacerme la tonta y mirarlo con cara rara cada vez que lanzaba una broma, lo único que hice fue sacarle en cara su negativa con frases como “eres tu el que me dijo que ya nunca más” “eres tu el que ya no quiere” “mi abstinencia es obligada” y cosas por el estilo.
Así que hasta el último momento, no pensé en lanzarme porque de lo único que estoy segura es que un rechazo más ya no sería capaz de soportarlo así que no quería arriesgarme otra vez a terminar destrozada por sus desplantes egoístas.
Al regresar del súper, puso manos a la obra y vi su experticia de la cual tanto se ufanaba.
No es que actué como un chef profesional por supuesto, pero de que esta acostumbrado a cocinar y le gusta, eso esta claro. De pronto me di cuenta que faltaba uno de los ingredientes y partí a comprarlo mientras él se quedaba preparando el resto. Cuando regrese, tenía los ojos rojos y prácticamente todo listo, hasta la ensalada lista para ser aderezada.
Los ojos rojos, eran por la cebolla que había estado picando y que estaba muy fuerte, y la sorpresa en mi caso fue por la velocidad al ver que ya tenia todo listo y ni siquiera había yo podido colaborar en mucho, así que viendo la ensalada que estaba ahí, solo me ofrecí a aliñarla, lo que a la larga fue perjudicial, porque por lo menos a mi me gusta bien ácida y por lo que comprobé después, a él no le gusta así que al final me la comí toda yo.
Prepare la mesa con la idea no muy entusiasta del montón de loza y trastos que tendría que lavar después y nos sentamos a almorzar.
El menú, arroz con salsa y carne, junto a una bien ácida ensalada de lechuga, acompañada de una cerveza y coca cola.
De pronto al mirar hacia el lava platos, vi con sorpresa que las ollas y artículos usados para cocinar, estaban lavados y ordenados en el seca platos, por lo que otra vez me sorprendí y vi cuan ordenado y rápido es para estos menesteres. Con alivio me dije, que bien solo tendré que lavar unos cuantos platos jajajaja.
Mientras comíamos, la conversación derivó en lo de siempre, cosas de trabajo, de pelis, de música, temas que a él le interesan poco mientras yo degustaba el sazón del almuerzo preparado por él.
Le quedo bastante rico, eso es indudable, aunque al parecer él no quedo tan conforme con su obra, como yo.
Sólo en ese momento, mientras conversábamos me percate de un detalle al que no le había tomado asunto. Venia vestido con esa polera wuachona que le había yo regalado para su cumpleaños. Esa que siempre para mi gusto por lo menos, le hacia verse muy bien.
Volví a sorprenderme pero también comprendí que ese día, el papanatas venia predispuesto, quería incitarme es lo que creí con fuerza en ese minuto o al igual que yo, quería mostrarme lo bien estaba.
No niego que el detalle me debilito un poco, y toda mi determinación se fue derritiendo no sin antes recriminarme yo misma la idiotez de que esas estupideces me emocionen todavía.
Fue al terminar de almorzar casi, que entre las bromas que él astutamente me lanzo de mis tetas, que según él se habían reducido, que le lance una de esas frases que cite más arriba.
Le pregunte a qué hora se iría y en ese momento dijo que no tenia una hora, que no sabia todavía.
- Que bien – le dije - para pasar el tiempo podríamos ver una película...
- ¿Quieres que probemos los “amortiguadores” de la cama? – me pregunto de pronto mirándome a los ojos con picardía.
Yo me quede en silencio pero él vio en mis ojos la aprobación.
- ¿Las preguntas tontas que hago no? – respondió entonces al ver que lo que venia a buscar podía ser una realidad.
Se quedo en silencio y lo invite a sentarse en el sillón mientras yo lavaba los platos del almuerzo.
Cuando termine y me saque el súper delantal de cocina que apenas uso, lo quede mirando sin creérmelo todavía.
Hace seis meses que no nos tocábamos un pelo. Y según sus propias palabras eso no volvería a pasar, pero o había extrañado mi vagina – porque obviamente a mi no – o la su so dicha doña perfectita de su esposa lo tenia a pan y agua otra vez o es tan egoísta que si, su mujercita funciona pero quería un tentempié diferente para salir de la rutina.
Y yo la idiota, acepto.
Como me vio indecisa y sin el impulso de lanzarme yo. Se levanto y fue hacia la cama diciéndome que si me molestaba que se echara en mi cama. Yo lo quede mirando aún incrédula, sin comprender demasiado sus intenciones aunque por supuesto, muy claras estaban pero entendiendo que al parecer lo que yo sienta con respecto a todo esto le importa un bledo, porque debe creer que yo tengo todo asumido y esto no me afectara... lo quede mirando ahí estirado en la cama, me senté a su lado después de un rato y me estire junto a él.
Cerro los visillos de las cortinas que estaban abiertas y ante un abrazo ingenuo de mi parte, deslizo sus manos a mi cintura y después hasta mis tetas. Me acaricio lentamente y vendiendo una falsa timidez que sentí al ver como desabrochaba mi sostén e insistía en que mis tetas estaban mas pequeñas, se las quedo mirando, las acaricio y las empezó a chupar mientras yo lo miraba con extrañeza.
- Siii ... – dijo en un momento como si les hablara – son las mejores, las mas ricas... – mientras arremetía con su boca contra ellas.
Yo me rendí entonces a sus caricias y de a poco me fue desnudando, dejándome con la polera levantada, las tetas al aire mientras me sacaba el pantalón y las bragas. Se desnudo a la vez y se fue sobre mi.
- Despacito... – le insistí.
Solo en ese momento, sobre mi, me beso, y fue como aquellos besos perdidos de hace muchos meses, esos húmedos y lascivos, de esos que parecieran comerte la boca. Jugo con el mete y saca un rato mientras mis dedos se enredaban en su pelo y bajaban hasta sus nalgas para apretarlo contra mi, mientras veía su entusiasmo que le hice notar.
- Es como te gusta... – me decía – en tanto volvía a arremeter contra mis tetas y yo lo miraba mientras él cerraba los ojos frunciendo el ceño, lo que me recordó un viejo capitulo de una pseudo reconciliación de hace unos años, pero que en ese tiempo si lo era ya que por lo menos fingía que yo le importaba más.
En un momento se levanto para tomar aire y calmarse, mientras me acariciaba el vientre y las piernas con sus manos observándolas como si las hubiera estado añorando, tocaba mis tetas midiéndola con sus manos, mientras insistía que eran las mejores.
- Son las mejores, las más grandes que he tenido en mis manos... – decía.
- Nah, no son tan grandes, las hay muchos más...
- Si pero no son naturales, las tuyas si...
- Bueno es que quizás la mina que tienes ahora las tiene más chicas y en comparación con esas, claro que las mías son mas grandes...
- Noo... pero en serio, las que conocí alguna vez las podía tomar con mis manos, las tuyas no... – me decía mientras se sonreía y las acariciaba.
Me levante entonces a su vez y en un intento de tomar yo el control, me puse sobre él, en esa posición juegue yo, mientras el cerraba los ojos y se dejaba hacer.
Mi intento no duro demasiado, me canse rápidamente y él susurro.
- Mmm perdiste la costumbre... –
- Si po’ mucho tiempo...
- Si, yo también había perdido la costumbre de sentir esto... – dijo
Y me volvió a estirar en la cama y ya no se detuvo más hasta que obtuvo lo que vino a buscar, su orgasmo. Como siempre le pasaba, se mareo un poco y se estremeció, termino agotado y como él dice “acabado”.
Nos duchamos y luego de vestirse se estiro en la alfombra y me miro vestirme mientras de paso, señalo la hora de su partida, por supuesto casi de inmediato. Era obvio, quería irse ya, pues obtuvo lo que quería. Le dije que se quedara un rato más para mostrarle las fotos de mi sobrina y se quedo allí mientras iban pasando una a una las imágenes con las cuales a mi se me caía la baba, cuando empezó a insistir en irse, me seque el cabello y en un especie de despedida, le dije que me besara y me abrazara.
Lo hizo, mientras me abrazaba, me felicito por el departamento diciendo que estaba feliz por mi y bla bla bla... discursos para el bronce, mientras yo lo miraba comprobando una vez más el sin sentido de todo esto.
Me preguntó si lo iba a dejar a la puerta del edificio, lo acompañe hasta la salida y luego le dije que lo iba a dejar al bus en plan broma diciéndole “para que no te devuelvas”.
En realidad, en ese instante no supe definir para que hicimos esto.
No es una reconciliación, con suerte, es aquel polvo que te pegas con un ex para recordar viejos tiempos y supongo que es eso lo que pretendía.
Mientras esperábamos, hablamos para variar de temas sin importancia, cuando llego el bus, me sorprendió atrapando mi cara con sus manos plantándome dos besos en la boca que me extrañaron porque si analizo su psicología, y bajo su perspectiva de amigos, no debía hacerlo.
Me quede un momento plantada allí, extrañada y vacía.
De hecho ni siquiera sé para que le pregunté antes que se fuera.
- ¿Nos vemos? – asumiendo que como ya tuvo lo que quería no sabría más de el.
- Si pue` ... – y se fue.
Es por esto, precisamente por qué no me decidía a contar esto. Pueden ahora decirme lo que quieran pues bien merecido me lo tendría por tonta. Con todo lo que sé, siendo consciente de todo, hago esta estupidez.
Y como para variar, siempre quiero comprobar mis hipótesis, y la mía es que quería su tentempié pero nada más, lo invite una vez más, pero por supuesto, acepto pero a última hora aviso que supuestamente no podría.
Hipótesis comprobada. Si pretende algo, es precisamente tener su tentempié cuando a él se le ocurra, no cuando yo quiera... y si bien eso siempre fue así, porque al final la amante es eso y nada más, es que vuelve a dejarme la puerta abierta pero queriendo siempre tener el control.
Es decir, me libera, no quiere ningún tipo de compromiso, ni sentimiento de por medio pero quiere tenerme allí para que cuando al niño egoísta se le ocurra y le den las ganas y sabiendo que aun soy débil frente a él, me tome como el niño que recurre al juguetito olvidado en la repisa cuando esta aburrido y luego lo vuelve a dejar en su lugar hasta que vuelva a recordarlo pero sabiendo que estará allí siempre...
Que se joda, dicen que los adictos tienen recaídas, que hasta saludable es, y esta fue una más pero quiero que sea la última, después de todo, pude resistir seis meses y ese fue una gran avance tomando en cuenta que antes no duraba ni dos, si puedo resistirme un año, ya estaré curada o por lo menos inmunizada.
Si se aburre de comer porotos todos los días es su problema, para eso tiene a su doña perfectita, mala suerte si la tipa cumple o no su expectativas, pero hasta la más grande de las idiotas se cansa, sobretodo si con cada paso se da cuenta que todo el tiempo invertido fue tiempo perdido.
Cuesta aceptarlo, pero es cierto, nunca me quiso, no me quiere ni me querrá.
Punto y pelota, como bien dicen los españoles.
Quizás si la providencia quiere ayudarme, el policía de investigaciones que conocí por un chat, de 27 añitos y soltero, con el que incluso ya he hablado en persona por teléfono y según sus palabras, me encontró muy linda y simpática, puede que se convierta en el clavo que saque este maldito clavo oxidado, ya sea para entretenerme aunque sirva solo para eso.
Es por eso que en el post anterior les mencionaba este par de cosas.
Una de ellas ya evoluciono y por supuesto que ya sé a lo que va, a ningún lado.
El otro, aun no lo sé... de corazón me gustaría que evolucionara por fin a algo de verdad pero bueno, eso aún no lo sé. Apenas lo conozco, no sé que pueda resultar de eso.
Así que finalmente relate esto, ahora estoy dispuesta a ser apedreada. Si pudiera yo misma me lanzaría una roca.





